martes, 13 de diciembre de 2016

VÍCTOR ILICH [19.733]


Víctor Ilich 

(Santiago de Chile, 1978). Egresado del Instituto Nacional y de la Escuela de Derecho de la Universidad Finis Terrae, en la cual estudió becado. Abogado y Juez Titular del Juzgado de Garantía de San Vicente de Tagua Tagua. Autor de más de una decena de obras literarias, tanto reflexivas como poéticas. Algunas de ellas han sido prologadas y comentadas por destacados académicos como Hugo Zepeda Coll, Thomas Harris y Andrés Morales. Entre sus obras se puede citar Infrarrojo (poemario presentado por el académico, escritor, poeta y miembro de la Academia Chilena de la Lengua, Juan Antonio Massone del Campo, quien le incluyó en una antología de poesía); además, es autor de Réquiem para un hombre vivo, poemario dedicado al poeta Juan Guzmán Cruchaga (presentado por el Ministro de la Excelentísima Corte Suprema y escritor, Carlos Aránguiz Zúñiga y el Ex Ministro de la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Santiago, Juan Guzmán Tapia). También es autor de La insurrección de la palabra, Arte de un ocaso vital, Baladas de un ruiseñor (poemario erótico romántico). Dragón, escorpiones y palomas, Hojas de Té, La letra mata (un texto que resucita la palabra), entre otros, y El Silencio de los Jueces, un texto para sazonar el corazón, el cual fue prologado, entre otros, por Sergio Muñoz Gajardo, quien fuese Presidente de la Excelentísima Corte Suprema (2014-2015).




del libro ‘La letra mata’, recientemente editado en Santiago de Chile bajo el sello de Hebel Ediciones, dirigida por el poeta Luis Cruz-Villalobos. 



«¿Y después? Junto a un título flamante de abogado, 
irá el pobre poeta con su melancolía 
a hundirse en la ignorancia de alguna notaría 
o a sepultar sus ansias en la paz de un juzgado». 

Nicolás Guillén 


«No hay peor ladrón que un mal libro». 

Proverbio italiano



LA LETRA MATA: ANÉCDOTAS A LOS PIES
DE WISŁAWA SZYMBORSKA


«Quien llega a la determinación del suicidio se pone 
sobre sí mismo una cruz, vuelve la espalda al pasado, se 
declara a sí mismo fracasado, anula los recuerdos». 

Boris Pasternak


Asesoría antijurídica a un suicida

Si piensa en suicidarse no lo haga una rutina 
ni antes de salir de la oficina ni de vacaciones. 
¿No ve que los niños quedarán sin flotadores 
y aún en plenas vacaciones? Una pena. 
Ni el día del cumpleaños de su hijo, 
ni tome la soga después de hacer el amor con su mujer 
sería un soberano despropósito, 
si piensa suicidarse visite Punta de Lobos unas horas antes 
y se dará cuenta cuán solo es. 
Recuerde nada de mártires por las deudas. 
¿No ve que los muertos penan a través del Servicio de 
      Impuestos Internos? 
Si piensa en suicidarse no practique tiro al blanco, 
no vaya a ser que le apunte medio a medio, 
al corazón o al cerebro 
y si va de pesca devuelva el pez a su amo 
no tome para sí lo prestado. 

Si su esposa lo engaña, no sea leso abra bien los ojos 
y vea si se caza los dedos. 
Si usted engaña a su esposa no sea menso abra bien la 
      boca 
y diga lo siento, 
lo siento, lo siento y sea machito para soportar los azotes al alma y el 
      temblor de los besos. 
Si piensa en suicidarse no lo haga por necesidad ni en 
      Navidad, 
piense en los niños huérfanos.

Ni después de Año Nuevo no ve que el dolor quedó atrás 
y espere que el Director le diga: ¡Luz, cámara y acción! 
      ¡Actitud! 
Hasta la última escena. 
Si piensa en suicidarse no lo haga por amor, 
Romeo y Julieta es ficción, la realidad de Punta de Lobos 
      es peor: 
El que ama soporta el dolor, el frío y el aguijón. 
Si piensa en suicidarse nada de cartas de despedida 
ni últimas palabras, tiene derecho a cometer un error, 
pero no a escribir palabrotas ni tonterías. ¿No ve que 
      repicarán sus palabras 
y retumbarán sobre su tumba, una tras otra? 
Nada de poemas, ni endechas, 
nada de flechas encendidas 
atravesando la hoguera dirigiendo su vida. 
Si piensa en suicidarse bote las agendas 
y olvide las direcciones no vaya a ser que se arrepienta 
si encuentra una mano que lo sostenga. 
Si piensa en suicidarse vaya al médico 
para que le prescriba un mal amor. 
Si piensa en suicidarse nada de ironías:
—Morir ahogado siendo salvavidas— 
Nada de contradicciones:
—Seré fiel hasta la muerte— 
Ni de estupideces:
—No podré amar a otras mujeres— .

Si piensa en suicidarse sea bien hombrecito 
llore hasta saciarse y si se siento solito 
¡Oiga! no es el único que vuela sin rumbo fijo
o que mira perplejo desde la orilla el anzuelo 
o que se mira el ombligo en el espejo. 
Cien años de soledad no son nada comparados con la 
eternidad. 
Algunos creen que la soledad puede durar un Big-bang 
otros creen que no, mire, yo no sé, 
pero ante la duda es mejor detener el motor, 
no intente quemar el arroz 
¿No lo cree usted?
—Tiene razón, Señor, usted es el experto 
si ha sobrevivido a tres intentos.



Testimonio de una soga

Miserable de mí. 
Largamente miserable. 
¿Quién podrá darme aire 
al caer la noche sobre mí? 
Me falta el aire, me sofoco al atardecer. 
Sufro de crisis de pánico, 
me sudan los bordes, 
las curvas y todas mis fibras tiemblan 
en un trémulo ritual. 
Tengo la certeza de que la muerte me acecha, me 
         espera. 
Me voy a morir y no de vieja. 
Siento la angustia de manos que no dudan, 
cuando alguien me toma por sorpresa me asusta 
y si me coloca en el cuello, se me aprietan las venas, 
me pongo tan tensa que pierdo la conciencia. 
El peso de un vacío tan profundo me despierta, 
la muerte se balancea con mis trenzas. 
No soporto las alturas, ni los postes, ni las ramas, 
ninguna altura que me obligue a ver 
un par de pies caminar sobre el agua, 
sobre todo si no tienen alas ni plumas,
más aún si se atan los cordones del calzado que suda. 
Miserable de mí 
¿Quién me librará de este cuerpo letal? 
Largamente mortal. 
No me gusta que me tomen del cuello 
sino de la cintura.




Autopsia de un suicida 

Se debe extraer la bala, sin miedo 
alojada en el dolor a la izquierda de la ausencia, 
el cadáver está desnudado por el quebranto de los 
padres separados, 
el abuso y el esperpento humano lacerado. 
En su mano derecha rastros de angustia en pólvora, 
algunas partículas de vergüenza en las huellas dactilares. 
Desprendimiento de masa encefálica lo que explica la 
pérdida. 
El trayecto de la bala no tiene futuro ni propósito, 
laceración del nervio óptico. 
Salida de proyectil por una puerta cerrada 
en el centro de las sienes. 
Necesidad de cubrir el cadáver 
posibilidad de ver el rostro en la memoria, 
de algún ser querido, un familiar o un amigo.




ALEGATOS DE LA ÚLTIMA HORA

Su Señoría, cuando la letra mata
se rigidiza la lengua
aparecen las livideces de la gramática
se deshidrata el alma
y se enfría la conciencia.



DIVISIÓN DE LOS VERSOS

Los versos, atendida su gravedad,
se dividen en poemas, simples poemas,
garabatos o bosquejos.



EN CONSULTA

Vistos:
Se revoca el pasado
con la luz del presente:
el perdón del ofendido
es clave para vivir en paz.
Devuélvase bien por mal.
Nadie dijo que sería fácil
dejar la fusta en el suelo
y abierta la mano
aunque le falten los dedos.



¡PASE LO QUE PASE!, GRITÓ UN POETA

Pase lo que pase
nunca te tires por la ventana
así no nacen las palabras
por el contrario te tragará un ancla
a la que le arde la garganta.
Pase lo que pase
nunca te tires por la ventana
mejor tira las palabras
verás cómo les salen alas
azótalas contra el muro de ser necesario
machácalas contra la página,
pero no sobre una lápida
y nunca las coloques sobre un sudario
verás que es inútil acallarlas
o sepultarlas en el alma
tarde o temprano
las palabras siempre, siempre se levantan.
Pase lo que pase
la muerte también pasa,
pero las valientes palabras
¡Jamás, jamás se marchan!



LA PRESCRIPCIÓN DEL DOLOR

El viento erosiona el corazón:
la puerta del dolor
en un par de sesiones,
en una visita de doctor,
el perdón pica la piedra
hasta extraer el tumor.
Pero el tiempo, el tiempo
solo es un señuelo grotesco
que llega a fracturar los huesos
al apretarlos entre sus fragmentos.



EXIMENTES DE RESPONSABILIDAD PENAL

Están exentos de responsabilidad penal:
El poeta, a no ser que haya escrito en un intervalo lúcido.
El que sea menor de cien años de soledad y haya publicado más de un libro.
El que escribe por mero accidente.
El que escribe violentado por una fuerza irresistible como el amor al dinero o impulsado por un miedo insuperable como al destierro, el exilio o el olvido.
El que escribe en cumplimiento de un deber dado por los dioses —según los griegos— o en el ejercicio legítimo de un derecho, autoridad, oficio o cargo —según los fariseos.
El que escribiera un cuasipoema, salvo los casos penados por la Academia.




DECRETO LEY N° 1 LA LEY DEL EMBUDO

Si usted es ciudadano
puede codiciar la mujer de su prójimo,
pero si le codician la suya
se decretará Estado de Sitio, ipso facto,
ley marcial, dos palabras en el pecho y a la tumba.



ACUSACIÓN CONTRA EL PRINCIPITO

Su Señoría,
vengo en formalizar
a este pequeño príncipe de trigo y cereal
imputado de haber abandonado una flor
a las afueras de Pichilemu, en Punta de Lobos.
No sabemos, Su Señoría, cómo llegó
y aunque procuró reparar con celo el mal causado
su antídoto empeoró la situación
dejando un hálito melancólico
en la atmósfera.
Además, no tendría configurada atenuante alguna
ni siquiera la de irreprochable conducta anterior
ya que la soledad que dejó
es un delito inexcusable por estos lares,
tierra de revoluciones y proclamaciones,
protestas, sindicatos y corporaciones,
colusiones de precios y gestos mercenarios.
En efecto, el día 28 de noviembre del pasado imperfecto,
luego de hacer amistad con un relámpago amarillo
abandonó sin indulgencia una acuarela en flor,
específicamente, un asterisco en flor
alegando violencia intrafamiliar
ya que cada vez que la abrazaba
esta lo pinchaba, según él.
Su Señoría,
usted comprenderá que el imputado
se burla del sistema, de nosotros,
se muestra cálido, ingenuo, a ratos infantil,
pero si es capaz de pensar en el suicidio
no estamos frente a un niño.
Su Señoría,
solicito se decrete a la brevedad
y antes que el juicio llegue,
sin más trámite la medida cautelar
de prisión preventiva por ser un peligro para la sociedad,
es un eventual Rey, que gobernará sobre la tristeza,
la melancolía de las fiestas,
y en subsidio, solicito medida de protección
para su eventual rehabilitación
a fin de evitar hacer amigos con zorros ladinos
y relámpagos amarillos.
Sabe usted, Su Señoría,
cuántos niños se han suicidado
por este Principito depresivo
y cuántas flores han muerto
esperando su regreso.
La única flor que lo amaba
murió anciana esperando vanamente
que volviera y la cuidara.
Su Señoría,
no hay derecho
a boas abiertas o cerradas
mientras no se aclaren los hechos.



ALONSO QUIJANO

A la hora señalada en la contratapa del ingenioso hidalgo,
comparece Don Alonso Quijano, más conocido en nuestro medio
como el Sr. Quijano, el Caballero de la tristeza ancha, la sonrisa la dejó hace años, presentado por la parte demandada.
Para que diga el testigo si es efectivo que la hojarasca nubla la razón.
—Mire, hace años que dejé de leer libros de ficción,
poemarios y panfletos
ahora leo sentencias para mantener la cordura.
—Tacho al testigo por cuerdo.
El testigo se retira indignado
y se excusa de firmar la presente acta por analfabeto,
aunque estampa su huella digital de molino de viento.



DONACIÓN

Contrato en virtud del cual un hombre y una mujer
por mera liberalidad se entregan el cuerpo,
las emociones o los sentimientos,
sin reservas y de mutuo acuerdo.



BALADA DE UNA BALA

Vamos al grano
besaré tus labios
hasta hacerte pedazos el cráneo.
Seré directo como un rayo,
cuando pongo mis manos en el arado
marcho firme sin cansancio,
no miro hacia el cielo ni hacia el suelo,
no soy de los que se contradicen
si digo sí es sí y si digo no es no.
Vamos al grano
buscaré tus labios
y en señal de aprobación
cerraré tus ojos salados.
¡Gritaré viva el amor!
Tú sabes que una vez que hablo,
no me retracto, he dicho que acariciaré tus sienes
solo una vez, esta vez, sin dolor
aunque sea lo último que haga en este mundo.
(Una pequeña mentira como yo
no le hace daño al alma, la atraviesa
con una traviesa potencia).
Les doy mi palabra ni vana ni pasajera,
soy una explosión eterna.



DELIBERACIÓN

En el principio el hombre caminó erguido
y en el camino se encorvó la coraza,
en el principio el hombre fue baluarte del tiempo
y con el tiempo cruzó las manecillas del reloj,
en el principio el hombre buscaba la verdad
hasta que una linterna lo encegueció.
Finalmente, el hombre se extravió tras Moby Dick
y cojeó solitario por la senda tuerta.
La presencia de dos agravantes: la necedad y la soberbia
y ninguna atenuante permiten que podamos aumentar en un grado el llanto,
para que siga sollozando.
CULPABLE de aferrarse al dolor, CULPABLE sin asco.




PENA DE MUERTE

Amar sin ser correspondido.




¿Qué es la justicia?
Es no tener todas las respuestas. 

Si la persona es talentosa 
tiene derecho a caminar coja, 
a no andar por las veredas 
ni correr por las aceras.





La ley, definición académica (I)
Una de las manifestaciones de la materia, 
de áspero contorno, pesada como tronco, 
esculpida por la voluntad soberana de las urnas.




La ley, definición ilegal (II)
Espada de doble filo 
que los verdugos levantan 
sin saber sobre sus cabezas.




Decreto ley n° 1 La ley del embudo
Si usted es ciudadano 
puede codiciar la mujer de su prójimo, 
pero si le codician la suya 
se decretará Estado de Sitio, ipso facto, 
ley marcial, dos palabras en el pecho y a la tumba.




El pago
Modo de extinguir las obligaciones 
y en especial el sufrimiento. 
Recuerde que el remordimiento se hereda 
es solo cuestión de tiempo 
y el arrepentimiento es intransferible
dura solo hasta llegar al cementerio.





Confusión
Otro modo de extinguir las obligaciones 
se produce cuando la calidad de acreedor y deudor 
se reúnen en una sola persona 
como es el caso de un suicida.




Interpelación

Su Señoría Excelentísima, estoy preocupado 
porque nada ha dicho en todo este rato, 
lo veo pensativo sujetando el mallete 
esperando el colapso como los astros.
—Abogado, mientras pueda siga alegando, 
siga escribiendo mientras tanto. 
Yo tendré a su tiempo claro el resultado.




Iter Criminis

Su Señoría, vi la página tan blanca, 
tan lozana, tan estilizada 
que algo despertó dentro de mí: 
el deseo de besarla, 
la abordé por la espalda, 
la tomé del borde de su solapa 
y me derramé en ella 
hasta mancillarla.




Duda razonable

Si pocos leen poesía 
para qué escribir estos poemas a la deriva.




Determinación de la pena

Se debe considerar primero 
que la pena es indivisible 
que las atenuantes no siempre compensan 
todas las agravantes del precario salario, 
que los ojos mojados se llueven, 
que la sal los preserva en su trasparencia, 
que la paz desafía a la tristeza, 
los días pasan y la pena queda, 
por ende, es necesario cumplir la pena 
para ser libre de polvo y paja, la propia o la ajena.




Manifiesto


Cada hoja de papel 
es una lápida. 

Donde el hambre y la sed 
con voz seca se quedan bajo tierra 
al filo de los pies 
hasta que el día se encienda 
en un ademán del más allá 
en el más acá donde las mejillas tiemblan. 


II 

Esta hoja de papel 
es un pequeño ataúd 
donde el rostro de los muertos 
es encendido al abrir tú los ojos por ellos 
y al dar vuelta la página 
cae una tapa como lápida 
sobre el rostro de un sueño vencido 
despertando en tus manos el dormido. 


III 

Tengo hambre y sed de labrar con hechos las palabras, 
las pequeñas, las enjutas y las ásperas 
Hambre y sed de labrar con hechos la esperanza, 
la olvidada, la dormida, la censurada. 

Tengo hambre y sed de hallar ROSEBUD 
en el rompecabezas de mi infancia,
sin duda, una mala broma, 
lo que no percibe tu mirada de ámbar, 
tengo hambre y sed de que el séptimo sello se abra 
y una mariposa nazca, 
prima lejana del escarabajo de Kafka. 

Tengo hambre y sed de declararme incompetente 
y que sea otro el que me haga justicia 
aunque sea al borde de mi cama cuando parta.







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