domingo, 18 de enero de 2015

ABU NUWAS [14.515] Poeta de Irán


Abu Nuwas

Abū Nuwās al-Hasan Ibn Hāni' al-Hakamī (en árabe, أبو نواس الحسن بن هانئ الحكمي) (Ahvaz, Irán, 747 - Bagdad, 815), o simplemente Abū Nuwās (أبو نواس) o Abu Novas en transliteración persa, fue uno de los más grandes poetas clásicos árabes. Nacido en la ciudad de Ahvaz (Persia), se convirtió en un maestro de todos los géneros contemporáneos de la poesía árabe, pero su reputación se basó en poesía báquica (خمريات jamriyyat), y hacia el amor homosexual (مذكرات mudhakkarat). Abu Nuwas entró así en la tradición folklórica, presente como personaje varias veces en el libro Las mil y una noches.

Vida y trabajos tempranos

Su padre, Hani, a quien Abu Nuwas jamás conoció, pertenecía a la tribu árabe de los Banū Sa'd y era soldado del ejército de Marwan II, y su madre Golban, de oficio tejedora, era persa.

Las biografías difieren en la fecha de nacimiento de Abu Nuwas, situándola entre 747 y 762. Algunos dicen que nació en Damasco, en Basora o Ahwaz, siendo su nombre al-Hasan ibn Hani al-Hakami. Su pseudónimo, Abu Nuwas (Padre del cerrojo de cabello), se refiere a las dos largas guedejas que le caían en los hombros.

Vivió su juventud en Basora, donde estudió el Corán y la gramática y tuvo por maestro y amante al poeta Waliba ibn al-Hubab, libertino célebre, que se lo llevó a vivir con él a la ciudad de Kufa. De regreso en Basora estudió con Jalaf al-Ahmar, un maestro en poesía preislámica. Para mejorar su árabe, vivió una temporada entre los beduinos del desierto, pero detestaba esa vida y decidió volver a la populosa Bagdad.

Exilio y prisión

Abu Nuwas fue forzado a huir a La Meca y luego a Egipto por un tiempo, después de escribir una elegía de alabanza a los Barmakíes, la poderosa familia de jerarcas protectores de Abu y perseguida y asesinada por el califa de ese entonces, Harún al-Rashid de la dinastía abbasí. A pesar del aprecio que suscitaba en la corte, no dejó de pasar alguna temporada en la cárcel como consecuencia de su vida hedonista y de su afición al vino.

Volvió a Baghdad en 809, acaecida la muerte de Harún al-Rashid y ascendiendo al trono AlMuhammad al-Amin, el joven y libertino hijo de Al-Rashid, de apenas veintidós años, y antiguo pupilo de Abu Nuwas, un golpe de suerte, durante el cual se cree que escribió la mayoría de sus poemas, ya que Al-Amin no sólo era un amante de las artes y las letras sino que, además, compartía el hedonismo de Abu Nuwas, siendo su comisión real más famosa la casida que compuso en alabanza de Al-Amin. Para desgracia de Abu, el califa murió a los cuatro años de reinado y le sucedió su hermano, también amante de las letras y las artes, pero no así de los bebedores y rebeldes.

Se dice que el secretario de Al-Ma'mun engañó a Abu Nuwas para que escribiera una sátira contra Ali, el yerno del Profeta, mientras estaba ebrio. Zonbor leyó deliberadamente la poesía en público, y se aseguró de que Nuwas siguiera en prisión. Dependiendo de la bibliografía que se consulte, Abu Nuwas murió en prisión, o fue envenenado por Ismail bin Abu Sehl, o ambas, hacia el año 815.

Legado

Abu Nuwas es considerado uno de los grandes poetas de la literatura árabe clásica. Influyó en muchos escritores posteriores, por mencionar algunos, Omar Jayyam y Hafiz de Shiraz (ambos persas). Una caricatura concupiscente de Abu Nuwas aparece en varias ocasiones en Las mil y una noches. Entre sus poesías mejor conocidas destacan aquellas que ridiculizan las Mu`allaqat, es decir los poemas de la poesía preislámica cuyo tema es la nostalgia por el beduinismo, y que alaban la vida moderna en Bagdad como un contraste.

Su libertad de expresión, su celebración al amor y al sexo entre hombres, continuaron encendiendo el ánimo de sus censores:


¿Me Amas?
Cuando vi a aquel hermoso joven,
él reía con ganas.
Estábamos los dos solos, en fin,
solos con Dios. Y sin embargo,
él puso su mano en la mía
y me habló largo rato;
después me dijo "¿me amas?".
"Sí, más allá del amor".
"Y por tanto -dijo-,¿me deseas?".
"Todo en ti es deseable".
"Teme entonces a Dios y olvídame..."
"Si mi corazón quisiera obedecerme..."

Traducción de Alfonso Bolado del original de Abu Nuwas


Mientras sus obras fueron ampliamente conocidas hacia los primeros años del siglo XX, en 1932 la primera edición moderna y censurada apareció en El Cairo, dejando de lado enteramente toda la poesía homoerótica. 6 000 libros de su poesía fueron quemados por el Ministerio Egipcio de Cultura en enero de 2001.

Cultivó primero una poesía en la tradición árabe clásica, y luego la abandonó, mofándose de ella en ocasiones, en favor de temas nuevos. Gran parte de su poesía es báquica y erótica, en consonancia con su vida disipada. Las descripciones de sus juergas que, generalmente, transcurren en una taberna judía o cristiana por la noche, son de gran realismo.

Su producción poética fue recogida después de su muerte por los eruditos al-Suli y Hamza al-Isbahani. Se conservan aproximadamente 13.000 versos. A pesar de ser uno de los poetas árabes más apreciados, algunas de las ediciones actuales de sus obras "olvidan" incluir los muchos poemas que dedicó a sus múltiples amantes varones.



Mediterráneo Sur ofrece seis poemas representativos de su poesía más libre, cedidos por Cátedra. Esta editorial acaba de lanzar Cantar al vino, una edición bilingüe a cargo de Jaume Ferrer Carmona y Anna Gil Bardají. La traducción ofrecida aquí es la realizada por estos dos arabistas y publicada en Cátedra.



II

Hombres, ¡a mí qué me importan
las espadas o los combates!
Yo sólo sigo a una estrella:
la del placer y la música.
En mí no confiéis,
pues soy de aquellos que rehúyen
encontronazos y embates.
Cuando veo el enemigo
salto sobre mi potrillo
con las riendas colocadas
por el lado de la cola.
No sé cómo es un arnés,
ni un broquel, ni un alfanje.
Todo mi afán es saber,
cuando sus guerras estallan,
por qué camino escapar.
Si de juergas se tratara,
de beber vino sin mácula
o de pasarme la noche
junto a vírgenes luciendo
sus vestidos de luto negro
me veríais con razón
como héroe de los árabes.



II

يا بشرُ مالي والسّيفِ والحربِ       وإنّ نجمي للّهوِ والطَّربِ 
فلا تثِقْ بي، فإنّني رجلٌ              أكعُّ عند اللّقاءِ والطّلَبِ 
وإن رأيتُ الشُّراة َ قد طلعوا          ألْجَمْتُ مُهْري من جانبِ الذَّنَبِ 
ولستُ أدري ما الساعدانِ ولا        التُرْسُ وما بيْضة ٌ من اللّبَبِ
هَمِّي إذا ما حروبُهم غلبتْ             أيُّ الطّريقَينِ لي إلى الْهَربِ 
لو كان قصْفٌ وشُربُ صافيةٍ         مع كلّ خَوْدٍ تختالُ في السُلُبِ 
والنومُ عند الفتاةِ أرشفُها             وجدْتُني ثَمّ فارسَ العربِ!

                                                      



II

Sé esquivo y avariento y a los aduares no hables:
sus ruinas, el saludo, no te han de devolver.
Maldice el cuervo de mal agüero de la separación.
Siéntate junto al narciso, deja atrás las espinas,
túmbate al lado del mirto, olvídate de las zarzas,
y por la mañana empieza a beber el vino.
¡Que ninguna prohibición te lo impida!
Quien combate los placeres que el vino acompaña
vive una extenuante vida de aflicción.




XXXII

ابْخَلْ على الدّارِ بتَكليمِ                   فما لَدَيْها رَجْعُ تَسليمِ 
والعنْ غرابَ البَينِ بغضاً لهُ             فإنّهُ داعِيَة ُ الشّومِ 
وعُجْ إلى النّرْجَسِ عن عوْسَحٍ           والآسِ عن شِيحٍ 
 وقَيصومِ واغْدُ إلى الْخَمرِ بإبّانِها        لا تَمْتَنِعْ عَنها لتَحريمِ
 فمن عدا الْخَمرَ إلى غَيرِها            عاشَ طَليحاً عَينَ مَحْرُومِ

                                                      



XXXVI

¡Deja el viento del sur soplar sobre las ruinas
y que el destino destruya su tiempo de esplendor!
¡Deja el áspero desierto para que en él trote
el jinete montado en sus camellos y camellas!
En esas tierras sólo brotan arbustos espinosos
y las únicas piezas de caza son hienas y lobos.
No aprenderás de los árabes ningún modo de solaz
Porque su vida no es vida, su vida es un erial.
Déjales que ordeñen y beban cuanta leche quieran
puesto que son ajenos al exquisito y buen vivir.
Y si la leche se les cuaja, escupe en sus tazones,
no te sientas culpable, no será ningún pecado.
Mejor delicia que todo eso es un vino fresco
escanciado en ronda por un diestro copero.
Largo tiempo estuvo en el fondo del tonel
hirviendo sin que jamás una llama lo tocara.
Los murmullos del fermento semejaban
la lectura de un sacerdote ante la cruz.
Un muchacho te tiende la mano con la copa
y te habla con la voz de una gacela joven
criada por nodrizas que extremaron su educación.
¡A ti entrega sus riendas al sorber el vino,
para ti la embriaguez desata su cinturón!
Al acariciarlo te cautiva con sus encantos,
te vuelve loco, hace saltar tu corazón.
Emborrachado, alza su grupa con dificultad
y se menea como una palma bajo la túnica
caminando hacia ti, deshaciéndose en seducción.
Censora, ¡no te extiendas en tus reproches!
Quien de mi espera arrepentimiento desespera.
Me echas en cara mis pecados, ¿pero qué joven no peca?
Quiero vivir esta vida y no la de leche ordeñada
y tiendas desparramadas en medio de un vil desierto.
¡Compara esos yermos con el arco del palacio de Cosroes!
¿Se puede equiparar un hipódromo a un corral?
Te engañas creyendo que al insistir me reformaré.
¡Rásgate las vestiduras que no me arrepentiré!





XXXVI

دَعِ الأَطلالَ تَسفيها الجَنوبُ         وَتُبلي عَهدَ جِدَّتِها الخُطوبُ
وخَلّ لِراكِبِ الوَجْناءِ أرْضاً         تَخُبُّ بها النَّجيبة ُ والنّجيبُ 
بلادٌ نَبْتُها عُشَرٌ وطَلْحٌ             وأكثرُ صيْدِها ضَبُعٌ وذيبُ
ولا تأخُذْ عن الأعرابِ لهْواً       ولا عيْشاً فعيشُهُمُ جَديبُ 
دَعِ الألبانَ يشْرَبُها رِجالٌ          رقيقُ العيشِ بينهُم غريبُ 
إذا رابَ الْحَلِيبُ فبُلْ عليهِ         ولا تُحرَجْ فما في ذاك حُوبُ 
فأطْيَبُ منْه صَافِية ٌ شَمُولٌ         يطوفُ بكأسها ساقٍ أديبُ 
أقامَتْ حِقْبَة ً في قَعْرِ دَنٍّ،        تفورُ وما يُحَسُّ لها لهيبُ 
كأنّ هديرَها في الدّنّ يَحْكي        قِرَاة َ القَسّ قابلَهُ الصّليبُ 
تَمُدُّ بها إليكَ يدَا غُلامٍ             أغَنّ، كأنّهُ رَشأٌ رَبيبُ
غذّتهُ صنْعة ُ الدّاياتِ حتّى         زَها، فَزَهَا به دَلٌّ وطيبُ
يَجُرُّ لكَ العِنانَ، إذا حَساها         ويفتحُ عقد تكّته الدّبيبُ 
وإن جَمّشْتهُ خَلَبَتْكَ منهُ            طَرَائِفُ تُسْتَخَفّ لَها القُلوبُ 
ينوءُ برِدْفهِ فإذا تمشّى            تَثَنّى في غَلائِلِهِ، قَضِيبُ
يكادُ من الدّلالِ، إذا تَثَنّى          عليْكَ، ومن تساقطهِ، يذوبُ 
وأحمقَ من مُغيّبة ٍ تـراءى         إذا ما اخْتانَ لَحْظَتَها مرِيبُ
أعاذِلَتي اقْصُري عن بعْضِ لوْمي    فراجي توبتي عندي يخيبُ 
تَعيّبين الذّنوبَ، وأيّ حُرٍّ          مِن الفِتيانِ، ليسَ لَهُ ذنوبُ 
فهذا العيشُ لا خِيمُ البوادي         وهذا العيشُ لا اللبن الحليبُ 
فأيْنَ البدْوُ من إيوان كِسْرَى        وأيْنَ منَ المَيادينِ الزُّرُوبُ؟ 
غرِرْتِ بتوبتي، ولججْتِ فيها      فشُقّي اليومَ جيبَكِ لا أتوبُ

                                                      

  

LXIV

¡Cántame, oh Sulaimán,
y llena de vino mi copa!
¿No ves que apareció al alba
bajo sus tenues velos?
Cuando te llegue la jarra  
agárrala y sírveme:
quiero que ella te distraiga
de la llamada del almuédano.
Sírveme el vino sin tregua,
a la vista de todo el mundo,
y hagamos como los de Sodoma.





LXIV

يا سُلَيمانُ غَنِّني                   وَمِنَ الراحِ فَاِسقِني
ما تَرى الصُبحَ قَد بَدا             في إِزارٍ مُتَبَّنِ
فَإِذا دارَتِ الزُجا                  جَةُ خُذها وَأَعطِني
عاطِني كَأسَ سَلوَةٍ                 عَن أَذانِ المُؤَذِّنِ 
اسقِني الخَمرَ جَهرَةً                وَأَلِطني وَأَزنِني

                                                      



XCII

Busca refugio de Ramadán
en el buen vino de las tinajas.
Y entero pasa el mes de Shawal
entre orgías con las esclavas
y borracheras de par en par.
Shawal nos ofrece dones y bienes
y aún así un reproche merece:
pese a juergas y festines,
pese a dejar sueltas las riendas
de la pasión desenfrenada,
por ser de Ramadán el más cercano
no puede ser el mejor mes del año.




XCII

استَعِذْ مِن رمضانِ                  بِسُلافاتِ الدِنانِ
وَاِطوِ شَوّالاً عَلى القَصفِ           وَتَغريدِ القِيانِ
وليكُنْ في كل يومٍ                  لك فيه سكرتانِ 
منّ شوالٌ علينا                     وحقيقٌ بامتنانِ 
جاء بالقصف والعزفِ              وتخليع العنانِ 
أوفقُ الأشهُرِ لي                   أبعدُها من رمضانِ

                                                      



XCIII

Qué mes, el Ramadán!
Ojalá estuviera lejos
para no estarte sufriendo.
Todo son loas para Shawal
y a ti te detestamos.
Te hemos aborrecido, miserable Ramadán,
Sin dudarlo te mataría si pudiera matar a un mes.   




XCIII

ألا يا شهرُ كم تبقى؟        مرضنا ومَللْناكا
إذا ما ذُكرَ الحمدُ            لشوّالٍ ذممناكا
فيا ليتك قد بِنتَ              وما نطمعُ في ذاكا
ولو أمكنَ أنْ يُقتَل           شهرٌ  لقتلناكا





Abū Nuwās La luna de las 1001 noches

Al-Hasan ben Hani al-Hakami 

Abū Nuwās
Poeta del amor

Abū Nuwās nació in Ahwaz (Persia) la tradición nos dice que su padre sirvió en la armada del ultimo Califa Omeya y su madre, persa, era lavandera, pese a la modestia de su familia fue educado en Kufa y Basora. Aprendió el arte de la poesía de su maestro Waliba Ibn al-Hubab que gozaba de una gran reputación en Basora. Mantuvo a lo largo de su vida una estrecha relación con el Califa Harún al-Rasid, (no siempre amistosa) llegando a ser preceptor de su hijo el príncipe Al Amín, pero por otra parte el mismo Califa ordenó su encarcelamiento por sus excesos, ante este hecho Abū Nuwās compuso lo siguiente.


“Di al Califa para que pueda seguir viéndole en todo su poderío:
¿Quien será tu Abu Nuwäs si encarcelas a Abū Nuwās ?
Lo maltrataste y olvidaste
mientras él jamás olvidó su pacto contigo.
Distinto trato habría esperado
de haber sido tú un hombre ecuánime”

Dïwän 384 Metro mayzu al-kämil


Tras oír estos versos, el califa le perdonó añadiendo:

“Jamás habrá´otro como Abū Nuwās ”

Anécdota atribuida a Ibn Qutayba Kitab al-sirwa-l-su ara 543


En aquella época era costumbre que los poetas tras su formación inicial marchasen al desierto a pasar un tiempo entre las tríbus beduinas y mejorar su árabe. Aunque aprendió el lenguaje de los beduinos, Abū Nuwās nunca aceptó la forma convencional de plasmar sus versos en forma de Qasida o nasib, un género de poema nostálgico en el que el poeta por costumbre lamentaba el abandono de sus campamentos, el amor perdido, etc. En su rebeldía incluso parodiaba, ese lamento o nostalgia pero de las tabernas o de otros placeres más mundanos.

“Un desgraciado hizo alto para interrogar, lamentándose a los vestigios
y yo hice un alto para preguntar por la taberna del lugar.
El llora por las ruinas de los Asad, que ya pasaron.
¡Mal hayas! Dime quiénes son los Banu Asad, Tamim,
Quays y sus compañeros.
Los beduinos no son nadie ante Dios.
Que no se sequen las lagrimas de quien llore por una piedra
ni halle serenidad el corazón de quien se inclina por una estaca.
¡Que diferencia entre quien describe en la taberna las excelencias del vino
y aquel que llora por una zanja y una camella!
Deja esas cosas inexistentes y bebe vino añejo azafranado,
de ese que separa al cuerpo del espíritu,
escanciado por un joven de fino talle,
derecho como una rama de sauce que la fatiga no curva.
¿No ves que el rostro de la tierra brilla revestido con los tapices de Leo?
La primavera les ha tejido un brocado recubriéndolos de flores,
juntas o separadas, y en su sazón”.

Metro basït, rima däl lHA, 416


Sus poemas suelen ser en metros rítmicos que se adaptan perfectamente a la música para ser cantados mas que recitados. Dejando a un lado su personalidad, Abū Nuwās está considerado como el mas famoso poeta del amor de la dinastía Abásida (758-1258) .Sus poemas siempre tienen una “especial chispa”, son diferentes por su modernidad,sinceridad, audaces e incluso irreverentes.

“A la pregunta: ¿quieres peregrinar a la Meca?
Respondí: “si, cuando se agoten los placeres en Bagdad”.
¿Si no salgo de casa de la alcahueta o el vinatero
cómo voy a peregrinar?

Metro basït. Rima däl. HA 418; Dïwän, 239; vl,4

Sus temas suelen ser de temática homo erótica aunque se le reconoce la autoría de poemas de amor dedicados a mujeres.

“Vi a una cristiana de la que me enamoré
con el amor de Urba el udrï * y del amante nahdí.*

Ven a mí, le dije, pues sin cesar me evitaba.

¿Con semejante rostro esperas de mí el amor?
Si en el zoco se vendieran por dinero rostros,
ahora mismo lo cambiaría por otro,
a ver si así deseabas unirte a mí.
Feo soy, pero poeta.
Ni aunque fueras el mismísimo Näbiga al Yâ´dï.”

Metro tawïl, rima di. HA, 433, Dïwan, 200


Se refiere al poeta del amor ·udrï `Urwa Ibn Hizäm (SVII) poeta que murió por amor.
Se refiere al poeta nahdí `Amr Ibn `Ajlän que murió de amor por Hind


En sus poemas, Abū Nuwās rozaba casi siempre la linea roja de lo permisivo, aún en nuestros días algunos de ellos resultan “subidos de tono” por lo que en su tiempo no es de extrañar que se le calificaran como desvergonzados e inapropiados. Posiblemente habría que agradecerle su franqueza en el abierto tratamiento de unos temas que se pretenden ignorar, silenciar pero que están ahí y forman parte de la vida.


“Entre las gentes no tengo igual. Mi agua es el vino,
mi aperitivo los besos.
Mi lecho son los traseros desde que me levanto hasta que
me acuesto”.

Metro mutaqärib, rima läm, IQ 543; Dïwän. Beirut, sd, 512

Abū Nuwās escribió en todos los géneros de la poesía árabe con especial acento en la nobleza del hombre.

“Todo mortal, hijo de mortal, con linaje entre los mortales,
demuestra su nobleza cuando es puesto a prueba”

Metro tawïl, rima nün
O
“Mejor es morir del mal del silencio
que morir del mal de tus palabras.
Sano es quien retiene su boca con la brida”.

Metro mayzü· al-ramal, rima mim

O
“Cada cosa tiene una seña propia que la hace sin par”

Metro mayzü al tawïl, rima däl


La popularidad y admiración hacia Abū Nuwās supera su perfil humano para formar parte de un universo mágico o de leyenda, cientos de años después de su muerte se le recuerda como protagonista de una de las Mil y Una Noches y mas de mil de años después se le sigue recordando incluso en nuestros días, donde Pasolini le rindió recuerdo y homenaje al plasmar en su film  Il fiore delle mille e una notte. Año 1974. traducida al español como Las mil y una noches “esa Noche especial y sensual” y que poco más o menos transcurre de esta forma: 

Cierto día Abū Nuwās preparó un magnífico festín pero no tenía a nadie con quien compartirlo. Se encomendó a Dios exclamando: “¡Señor mío, Dueño mío!” Te ruego que hagas que encuentre alguna persona merecedora de tal banquete, apta para ser hoy mi comensal”. Apenas había terminado de pronunciar estas palabras cuando vio a tres muchachos. Eran de distinto color pero de igual hermosura.

Abū Nuwās se acercó a aquellos jóvenes y les saludó. Le recibieron con el máximo respeto, pero se dispusieron a continuar su camino, ante lo cual, les interceptó recitando estos versos:

“No os marchéis: con otro! Tengo tesoros de cosas buenas:
vino excelente traído por los monjes del monasterio,
carne de cordero y varías especies de pájaros.
¡Comed de esto! ¡Bebed el vino añejo que aleja todo mal!
¡Gozad unos con otros y acariciad, entre todos, mi miembro!

Los jóvenes respondieron: “¡Oír es obedecer!”
Se sentaron, comieron, bebieron, disfrutaron, gozaron y pidieron a Abū Nuwās que dijera cual de los tres era el mas hermoso y perfecto. Después de dar un par de besos a uno de ellos recitó estos versos:

¡Rescataría, con mi vida, el lunar que tiene en la mejilla!
Pero ¿Como se puede rescatar este lunar con dinero?
Bendito sea Quien creó sus mejillas sin bozo y asentó en una
la máxima belleza que es este lunar!

Besó en los labios al segundo y señalándole recitó este par de versos:

El amado tiene un lugar en la mejilla
que parece almizcle sobre un campo de puro alcanfor.
Mi mirada queda absorta al verlo y el lunar responde:
“¡Bendito sea el Profeta!”

Después de haber besado diez veces al tercero recitó estos versos:

Un joven que sujeta el vino entre las manos
funde el oro en copa de plata.
Pasea, como el escanciador, una copa de vino
mientras sus pupilas llevan otras dos.
Hermoso; es un hijo de turcos, una gacela.
Su cintura está entre los dos montes de Hunayn.
Si mi espíritu está tranquilo en Bagdad, mi corazón vacila
entre dirigirse a uno de estos dos sitios:
A Diyar Bakr, hacia donde le atrae un amor,
y a la tierra de las dos mezquitas.

Dejando aparte su faceta homo-erótica, sus poemas báquicos fueron especialmente celebrados, uno de los cuales a modo de ejemplo forma parte del episodio citado de Las Mil y Una noches.

No aceptes el vino si no te lo ofrece una gacela
que se parezca por su delicadeza al vino.
El vino no alegra a quién lo bebe,
a menos que lo escancie un rostro puro.

El final de Abū Nuwās , no está suficientemente claro. Hay fuentes que dicen que murió en la oscuridad y que en su vejez se hizo profundamente religioso, una vez arrepentido de sus pecados.

¡Oh, nuwäsí! Reflexiona, consuélate y ármate de paciencia.
Si la fortuna te hizo daño, el mal que hiciste no es mayor.
¡Oh, gran pecador!, el perdón de Dios a tus pecados es mayor.
El mayor de los pecados es pequeño frente al mas pequeño
perdón de Dios.
Diwän 348

Otra versión es que murió en prisión, y otra: que fue asesinado por los miembros de un clan al que pertenecía uno de los agraviados en un poema. Cualquiera que fuera su final, nos quedamos con su magnífico legado, podrá gustar o no, pero a nadie deja indiferente, su personalidad y su obra sobreviven el paso del tiempo.

Fuentes:
Abu Nuwas. Selections from the Diwan of Abu Nuwas ibn Hani al-Hakami. Edited and translated by Arthur Wormhoudt. Oskaloosa, Iowa: William Penn College, 1998.
Kennedy, Philip F. The Wine Song in Classical Arabic Poetry: Abu Nuwas and the Literary Tradition. Oxford: Clarendon Press, 1997.
Hazâr afsâna (‘los mil mitos’) -Anónimo árabe-
Las 1001 Noches Planeta
La poesía Árabe Clásica Josefina Veglison Hiperión

Posted by Francisco López 



2 comentarios:

  1. Ary ! Abu Nowas a toujours ete connu comme un poete arabe. malgre sa naissance en Iran et etre eleve dans l'ambiance des cours persans. Il a ecrit seulement en arabe et on ne connait aucun poeme ecrit par lui en persan...

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  2. Sa biographie semble tres recherchee et on se rejouit de pouvoir apprendre tant de choses merveilleuses en feuilletant L'Anthologie du 21 eme siecle.Un grand applaudissement pour son aimable editeur.

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