miércoles, 7 de enero de 2015

ADAM MICKIEWICZ [14.427] Poeta de Polonia


Adam Mickiewicz

Adam Mickiewicz de Poraj (Nowogródek, Polonia, 24 de diciembre de 1798- Constantinopla, 26 de noviembre de 1855) fue un poeta y patriota polaco, cuya obra marca el comienzo del Romanticismo en su país. Se le conoce sobre todo como el autor del poema dramático Dziady y la epopeya nacional Pan Tadeusz, la cual es considerada la último gran epopeya de la nobleza polaco-lituana.

Hay un gran debate sobre la nacionalidad del poeta. Algunos polacos reclaman a Adam Mickiewicz como autor polaco ya que escribió en ese idioma, además de estar enterrado en Cracovia. Otros lo denominan lituano ya que en el comienzo de la epopeya Pan Tadeusz, comienza con la frase "Oh, Lituania". El término “Lituania” usado por Mickiewicz se refiere a una región geográfica que a un país. Mickiewicz había sido criado en la cultura de la unión polaco-lituana, un estado multicultural que había ocupado la mayoría de lo que hoy son los países independientes de Polonia, Lituania, Bielorrusia y Ucrania; mientras que los bielorrusos lo reclaman basándose en el lugar físico donde nació, actualmente en Bielorrusia.

Adam Mickiewicz nació el 24 de diciembre de 1798, en la finca de su tío paterno en Zavosse, cerca de Nowogródek, en lo que entonces era parte del Imperio ruso y ahora es Bielorrusia. La región estaba en la periferia de Lituania y había formado parte del Gran Ducado de Lituania hasta la tercera partición (1795). El padre del poeta, Mikołaj Mickiewicz, un abogado, era polaco y miembro de la nobleza polaca (szlachta) La madre de Adam era Barbara Mickiewicz, y le estuvo impartiendo clases durante su infancia en Nowogródek.

En septiembre de 1815, Mickiewicz se matriculó en la Universidad Imperial de Vilna (en polaco, Wilno), estudiando para ser maestro. Después de graduarse, fue profesor en una escuela secundaria en Kaunas hasta 1823. En 1818 publicó su primer poema: "Zima miejska" ("Ciudad de Invierno"). Su primera obra de relevancia fue "Grażyna", traducida a más de veinte quince idiomas.

A lo largo de su vida luchó por la independencia de Polonia con respecto a Rusia, de donde estuvo exiliado desde 1824 por sus actividades revolucionarias durante su época de estudiante. Estuvo viajando por Europa, hasta asentarse en Francia como profesor de literatura en el Colegio de Francia. Previamente había conocido a Zygmunt Krasiński (considerado uno de los Tres Bardos) en Génova, durante un viaje que hizo con su amigo Antoni Edward Odyniec por toda Italia. También estuvo en Berlín, Dresden y Leipzig (llegó incluso a entablar conversación con Goethe).

Sus poemas abordan temas nacionalistas polacos y presentan una imagen heroica, si bien melodramática, del alma humana, y una visión byroniana de la libertad y el heroísmo. Sus obras han sido traducidas a la mayoría de las lenguas europeas. Entre las traducidas al español se encuentran los poemas épicos Grażyna (1823) y Pan Tadeusz (1834), el poema dramático Dziady (Los antepasados, 1823), y el poema histórico Konrad Wallenrod (1828), que es el relato de una venganza patriótica, a resultas del cual tuvo que abandonar Rusia y establecerse en París.

En la la década de 1830 trabajó en una obra de ciencia-ficción, L'histoire d'avenir (Una Historia del Futuro), donde predijo invenciones similares a la radio y la televisión. Escrito en francés, nunca se completó y fue parcialmente destruida por el autor. Durante la Guerra de Crimea, se mudó a Costantinopla (actualmente Estambul), en el Imperio Otomano, como representante del Gobierno francés. Preparó junto a Michał Czajkowski la intervención del ejército polaco en la guerra, apoyando al bando Otomano contra Rusia. Mickiewicz regresó enfermo, y falleció el 26 de noviembre. Se desconoce la causa de la muerte, aunque todo apunta a que fue envenenado por enemigos políticos.

Los restos de Adam Mickiewicz fueron llevados de vuelta a Polonia el 4 de julio de 1861, tras haber sido previamente enterrado en Montmorency (Francia) y fue enterrado en la Catedral de Wawel, en Cracovia, lugar de reposo de la gran mayoría de los políticos y artistas polacos de gran prestigio.

Obras más conocidas

Oda do młodości, 1820
Grażyna, 1823
Konrad Wallenrod, 1828
Pan Tadeusz, 1834
Dziady, 1823 (publicado después de su muerte)
L'histoire d'avenir, no publicada

Obra en español

Vicente TORTAJADA, trad., Sonetos de Crimea, Sevilla, Editorial Renacimiento, 2000. ISBN 8489371989.
Antonio BENÍTEZ BURRACO, trad., Sonetos de Crimea - Farys de Adam Mickiewicz, Valladolid, Universidad de Valladolid, Secretariado de Publicaciones e Intercambio Editorial, 2007. ISBN 978-84-8448-418-9.




La poesía del poeta romántico polaco Adam Mickiewicz (1798-1855), patriótica y exaltada, aporta una visión subjetiva de la naturaleza, a la vez que expresa, desde el destierro, la nostalgia por la patria lejana.



AJUDAH

Recostado en la roca del Ajudah, me gusta
ver las embravecidas olas, cuando en estrechas
filas negras estallan o, como nieve argéntea,
magníficas circulan en miles de arco iris.

Tocan la playa, en ondas pequeñas se deshacen,
invaden las orillas cual tropa de ballenas,
la tierra, triunfadoras, conquistan y se vuelven
otra vez, esparciendo conchas, perlas corales.

Así en tu corazón, joven poeta, grandes
tempestades levanta la pasión a menudo;
pero cuando la lira suenas, a hundirse corre,

sin herirte, en las ondas del olvido, y tras ellas
deja inmortales cantos, con que luego los siglos
tejerán la corona que tus sienes adorne.

Sonetos de Crimea, 1826. Traducción de Juan Rejano.




AL NIEMEN

¡Oh, Niemen! ¡Mi río familiar!
¿Dónde fluyen tus aguas?
Ésas que en otro tiempo
mis manos infantiles recogían
y en las que yo me zambullía
en busca de territorios salvajes
donde sosegar mi corazón palpitante.

A Laura le gustaba hacerse aquí trenzas
y adornarse con flores
mientras contemplaba orgullosa
la sombra de su belleza.
He aquí, en el seno plateado de una ola,
su retrato, ése que yo, joven apasionado,
malogré con mis lágrimas.

¡Oh, Niemen! ¡Oh, río familiar!
¿Dónde brotan tus manantiales
y con ellos tanta felicidad, tantas esperanzas?
¿Dónde está la alegría de los años pueriles?

¿Dónde las placenteras turbaciones
de la edad tormentosa? ¿Dónde mi Laura?
¿Dónde mis amigos? Todo pasó, pero,
¿por qué mis lágrimas no pasan?

Poesía polaca del Romanticismo, Madrid, Cátedra, 2014, 1ª ed., (colec. "Letras Universales", nº 481), (ed. y trad. de Fernando Presa González), pp. 438]





TEMPESTAD

Las velas desgarradas, el timón arrancado,
bramidos de las aguas, rugidos de los vientos,
resuenan los aterrados gritos de la gente,
los amenazadores aullidos de las bombas,
las últimas amarras se arrancan
de las manos de la marinería,
el sol desaparece ensangrentado
y se lleva con él toda esperanza.

Sobre húmedas montañas,
que surgen desde el fondo del mar
como edificios, brama triunfal el viento.
Es la muerte que emerge
y avanza hacia la nave
cual soldado al asalto de murallas caídas.

Aquí yacen algunos moribundos,
otros allí señalan que se rinden,
hay quien, con un abrazo, despide a los amigos,
y quien reza pensando
que así espanta a la muerte.

Uno de los viajeros,
sentado en un extremo y silencioso,
pensaba mientras tanto: ¡Cuán dichoso
quien ya perdió sus fuerzas, y el que sabe rezar,
y el que tiene con quién decirse adiós!

Poesía polaca del Romanticismo, Madrid, Cátedra, 2014, 1ª ed., (colec. "Letras Universales", nº 481), (ed. y trad. de Fernando Presa González), pp. 438]




DZIADY - Upiór - Poema 

Serce ustało, pierś już lodowata, 
Ścięły się usta i oczy zawarły; 
Na świecie jeszcze, lecz już nie dla świata! 
Cóż to za człowiek? - Umarły. 

Patrz, duch nadziei życie mu nadaje, 
Gwiazda pamięci promyków użycza, 
Umarły wraca na młodości kraje 
Szukać lubego oblicza. 

Pierś znowu tchnęła, lecz pierś lodowata, 
Usta i oczy stanęły otworem, 
Na świecie znowu, ale nie dla świata; 
Czymże ten człowiek? - Upiorem. 

Ci, którzy bliżej cmentarza mieszkali, 
Wiedzą, iż upiór ten co rok się budzi, 
Na dzień zaduszny mogiłę odwali 
I dąży pomiędzy ludzi. 

Aż gdy zadzwonią na niedzielę czwartą, 
Wraca się nocą opadły na sile, 
Z piersią skrwawioną, jakby dziś rozdartą, 
Usypia znowu w mogile. 

Pełno jest wieści o nocnym człowieku, 
Żyją, co byli na jego pogrzebie; 
Słychać, iż zginął w mładocianym wieku, 
Podobno zabił sam siebie. 

Teraz zapewne wieczne cierpi kary, 
Bo smutnie jęczał i płomieniem buchał; 
Niedawno jeden zakrystyjan stary 
Obaczył go i podsłuchał. 

Mówi, iż upiór, skoro wyszedł z ziemi, 
Oczy na gwiazdę poranną wywrócił, 
Załamał ręce i usty chłodnemi 
Takową skargę wyrzucił: 

"Duchu przeklęty, po co śród parowu 
Nieczułej ziemi ogień życia wzniecasz? 
Blasku przeklęty, zagasłeś i znowu, 
Po co mi znowu przyświecasz? 

"O sprawiedliwy, lecz straszny wyroku! 
Ujrzeć ją znowu, poznać się, rozłączyć; 
I com ucierpiał, to cierpieć co roku, 
I jakem skończył, zakończyć. 

"Żebym cię znalazł, muszę między zgrają 
Błądzić z długiego, wyszedłszy ukrycia; 
Lecz nie dbam, jak mię ludzie powitają; 
Wszystkiegom doznał za życia. 

"Kiedyś patrzyła, musiałem jak zbrodzień 
Odwracać oczy; słyszałem twe słowa, 
Słyszałem co dzień, i musiałem co dzień 
Milczeć jak deska grobowa. 

"Śmieli się niegdyś przyjaciele młodzi, 
Zwali tęsknotę dziwactwem, przesadą; 
Starszy ramieniem ściska i odchodzi 
Lub mądrą nudzi mię radą. 

"Śmieszków i radców zarówno słuchałem, 
Choć i sam może nie lepszy od drugich, 
Sam bym się gorszył zbytecznym zapałem 
Lub śmiał się z żalów zbyt długich. 

"Ktoś inny myślał, że obrażam ciebie, 
Uwłaczam jego rodawitej dumie; 
Przecież ulegał grzeczności, potrzebie, 
Udawał, że nie rozumie. 

"Lecz i ja dumny, żem go równie zbadał, 
Choć mię nie pyta, chociaż milczeć umiem; 
Mówiłem gwałtem, a gdy odpowiadał, 
Udałem, że nie rozumiem. 

"Ale kto nie mógł darować mi grzechu, 
Ledwie obelgę na ustach przytrzyma, 
Niechętne lica gwałci do uśmiechu 
I litość kłamie oczyma; 

"Takiemu tylko nigdym nie przebaczył, 
Wszakżem skargami nigdy ust nie zmazał, 
Anim pogardy wymówić nie raczył, 
Kiedym mu uśmiech okazał. 

"Tegoż dziś doznam, jeśli dziką postać 
Cudzemu światu ukażę spod cieni; 
Jedni mię będą egzorcyzmem chłostać, 






Pan Tadeusz (fragmento)

" Litva! Mi país, como sois voz para la salud,
como valoraros solo lo puede decir quién os haya perdido.
Admiro vuestra belleza ahora en total adoración,
y canto sobre ella porque os anhelo. "








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