sábado, 2 de julio de 2016

SORE SNID BERRÍO [18.906]


Sore Snid Berrío 

Nació en Medellín, Colombia. Es poeta y artista plástica, cofundadora del Grupo Juglares del Sueño, en el que fue guionista y voz por cinco años. Sus poemas han sido incluidos en diferentes revistas y periódicos nacionales. Con su libro inédito Diálogo in-verso en-verso, publicado en 2010, obtuvo el segundo premio en Ediciones Embalaje Museo Omar Rayo, Encuentro de Mujeres Poetas Colombianas, 2009.



Piel del poeta

He vivido en esta madriguera
que abriga a todos y a uno
recorriendo el pasillo de los sacrificados
rumiando entrañas al lado del estiércol
Algunas cucarachas vienen a saborear mi exilio

Tuve un sueño
donde caminaba apretando con fuerza
un báculo en forma de hongo
y llovían flores de loto como lagrimas

Hay tierra sobre mí y debajo de mí
Para despertarme cada día debo escarbar con las uñas
la tierra de los ojos

Por las paredes transcurren rostros
que vienen a hacer su concierto sin palabras
Intento escuchar la música

Un sobresalto en la arena me recuerda el abismo
Y empiezo a girar.




Estirpe de espaldas

Manifiesto la decadencia en la efervescencia sicodélica
Estas lágrimas ya no son de tristeza
las usamos como lupas
los ojos son proyectores
Disponemos de un aleteo cargado de color
Somos un reptil metamorfoseado
Las gotas atmosféricas son neón a nuestro paso
 cargamos la dosis del ámbar creativo

Nos pronunciamos como
Heliogábalo destilando veneno
Una llama de conexión estereográfica
La maga fonética volando entre letras 
Un ángel de azufre y labios carnosos
Un hacedor de pájaros  en rojo y negro
La sonoridad de abejas en la miel del todo
Estirpe de humedad alimentando abismos

Caemos en picada
(de las caídas en diagonal ya no sabemos)
Vamos sacudiéndonos el polvo de estrellas
para levantarnos en otra constelación.

*

Busco un beso en los aposentos del sol
Un beso cósmico que abrace sin herir el cuerpo
Un beso Aleph seguro de lo incierto
Un despertar oblicuo en la cinta del infinito
Navego en lo absoluto como medusa etérea.






Golosina

Nada para hacer
Esta algarabía en la cabeza
La mano fluye con la maquina
tranquila sobre esquirlas de plomo
Saboreando pasado
queriendo ser más
lograr más
calcinar distancias
y permitirme una hazaña
una golosina de piel.





La maga

La maga tenía los ojos rojos y la espalda rígida
La mano derecha obedecía al sol
La izquierda al fluir de los mares
La cintura de la maga conocía todos los recodos de las piedras
Y cada pierna, la primicia del viento y los huracanes celestes.
La maga habitaba en el sombrero del universo y viajaba a las pléyades
… a saborear hongos.

Porque la maga 
tenía los ojos rojos y la espalda rígida
La mano derecha obedecía al sol
La izquierda al fluir de los mares
La cintura de la maga conocía todos los recodos de las piedras
Y cada pierna, la primicia del viento y los huracanes celestes.
La maga habitaba en el sombrero del universo y viajaba a las pléyades
… a saborear la carne de dios.



*

Cierra los ojos
Filigranas de luz sobre un pórtico de oro

Cierra los ojos
Destellos ámbar en medio del iris
Lanza el vuelo

Cierra los ojos
Letras en hilos de plata

Desenfoca la visión

Engendra tu luz





Los ojos

Pensamiento aborigen
razón milenaria de una casta chamánica
El suelo en el hombro izquierdo
La llama engendrada en la mano
Siete silbidos o cánticos del recuerdo
Se dirige al bosque de venados por entre la fortaleza
apunta y dirige su arco
un mantra
El aura recorre espacios sin tiempo y llega al volcán de lava azul
La marea en los labios
El párpado erigido con la fuerza de tres dioses
Un centenar de visiones al futuro
instauradas en el instante perfecto de la pluma
Comienzo de la cadena en círculo
El gato maúlla la verdad
Un cóndor se aproxima al paraíso
La serpiente repta sobre las piedras del subsuelo
Y los ojos…
Los ojos que son tus ojos
y los ojos del mundo entero
mirando a través del cristal de la historia.









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