lunes, 10 de octubre de 2016

EXCILIA SALDAÑA [19.246]


Excilia Saldaña

Nació el 7 de agosto de 1946 en La Habana, Cuba. Murió el 20 de julio de 1999.

Excilia Saldaña Molina. Poetisa, maestra, traductora y redactora de literatura para niños. Su obra alcanzó gran difusión en Cuba y en el extranjero.

Graduada en la especialidad de Español y Literatura en el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona, profesora de Historia y Literatura en la enseñanza media. Luego trabajó en la Casa de las Américas y fue redactora de la revista Santiago y Jefa de Planes Extramuros de la Universidad de Oriente. Jefa de la Sección de Cine del Departamento de Extensión Universitaria y editora en la Editorial Gente Nueva.

Fue profesora adjunta de Literatura Infantil en las universidades de Las Villas y Pinar del Río, y traductora de la literatura infantil del inglés, del ruso, del alemán, del húngaro, del checo. A su vez, su obra ha sido traducida al inglés, al ruso, al francés, al italiano, al portugués, al alemán, al servocroata, al árabe, entre otros.

Algunos de sus textos se han estrenado como versiones teatrales o un guión para dibujo animado. Ha preparado la antología Poesía de amor y de combate, y colaboró en varios periódicos y revistas nacionales, de España y Francia.

Participó como jurado en el Premio de la Crítica, en varios concursos, así como en Encuentros Nacionales y Provinciales de Talleres Literarios.

Escribió más de veinte libros de poemas y narraciones.

Editorial Gente Nueva, 1989.
El refranero de la Víbora (poesía), 1989, 105 pp.
Enlloró. Mención de honor en el Premio Casa de Las Américas.
Un testigo de la historia (ensayo), 1979, 38 pp.
Soñando y viajando (poesía), 1980, 40 pp.
Flor para amar (Apuntes sobre la mujer en la obra de Martí) (ensayo), 1980, 69 pp.
Cantos para un mayito y una paloma (poesía), Editorial Gente Nueva, 1983, 86 pp.
De la Isla del Tesoro a la Isla de la Juventud.
Bulgaria el país de las rosas (divulgación), 1987, 101 pp.
Kele Kele (cuento), 1987, 167 pp.
La noche (poesía), 1989, 218 pp.
Mi nombre: antielegía familiar (poesía), 1991, 33 pp.
Lengua de trapo, Editorial Gente Nueva.
El misterioso caso de los maravillosos cascos de Doña Cuca Bregante, Ediciones Capitán San Luis,
Editorial Gente Nueva, 2000.
Jícara de miel, Editorial Gente Nueva, 2000.
La lechuza y el sijú, Editorial Gente Nueva, 2002.
Kric en el país de las frutas, Editorial Gente Nueva, 2005.
l En 2016, la editorial Gente Nueva publicará, en su colección Homenaje, una selección de sus textos más notables a cargo de Esteban Llorach,

Condecoraciones y premios

Distinción Raúl Gómez García
Distinción Por la Cultura Nacional
Mención de poesía en el Concurso Casa de las Américas, 1967, con su obra Enlloró
Mención en el concurso La Edad de Oro, 1979, por Cantos para un mayito y una paloma
Premio en el concurso UNEAC, 1979, por Cantos para un mayito y una paloma
Premio La Rosa Blanca, 1984
Premio La Edad de Oro del nivel preescolar, 1984, junto con David Chericián, por su obra Compay Tito
Premio La Rosa Blanca, 1987, por su obra narrativa Kele Kele
Premio La Rosa Blanca, 1988, por su obra Compay Tito.


La poetisa Exilia Saldaña, de acuerdo con la opinión de Enrique Pérez Díaz, fue una voz original, polifacética y profundamente enraizada en la cultura nacional; una voz que  dejó un valioso legado literario, no solo a las nuevas generaciones, sino también a aquellos que deciden emprender la literatura más como un reto y una búsqueda perennes que como un acto de complicidad.

Excilia escribió casi una veintena de obras, sobre todo de índole poética, entre las que merece destacarse un libro tan singular y trascendente como La noche. De  Exilia es este magnífico poema, bajo el título de “Jaque Mate”, dedicado al ajedrez y que lo encontramos en el noveno número de la revista Revolución y Cultura de diciembre de 1985.
           

Jaque Mate

¿Qué luto esconde esta paz de tablero?
¡Silencio:
El rey ha muerto!
Perdió
         Su reina,
                     Dama de ojos tristes.
                                                  Ay,
Vendió
          Sus hipocampos de marfil y sueño.
Parapetado
               Tras las torres del tiempo esperaba
el peón de las viñas ciego de ira,
enfermo de envidia y resentimiento
Un pequeño cadáver de madera
Desata el estupor de un ejército.
¡Silencio!
El rey ha muerto.



Castillos

En el cielo hay
un castillo,
un castillo hay
en el mar.
El del cielo es de vuelo,
de agua y olas el de la mar.

En el pino hay
un castillo,
un castillo hay
en el mar.
El del pino es de trinos,
de arena el de la mar.

En mi sangre hay
un castillo.
un castillo hay
en el el mar.
El de sangre es mi hijo:
cielo, alas, trino y mar.



Discor descortés

Ay, qué enojo,
que me mojo!
–Dijo un pétalo de flor
a la gota de rocío
(qué tristeza, qué vacío)
que le ofrendaba su amor.



Viejo amigo

Mi niño tiene un amigo
–los ojos de negro bosque,
el pelo negro y endrino,
la piel de puro azabache,
la voz de oscuro castillo–
de noche viene a buscarlo
en un corcel negro y fino
y se van los dos alegres
por un antiguo camino:
Mi niño hecho niño-sueño.
Su sueño hecho sueño-niño.



Zéjel de la soledad

Palomo, venga a mirar
lo sola que anda mi vida.

Si usted ya no sé amar
ni sé el arrullo arrullar
y menos puedo volar
si es que tengo el ala herida.

Palomo, venga a mirar
lo sola que anda la vida



El fondo del mar

Vive en el centro
del
agua
y nadie
la
puede
habitar.

Se envuelve en redes
de
algas
y sale
de
noche
a cantar.

Tiene un secreto.
Lo
calla.
Olokun
es
lo hondo
de la mar.



Papalote

Nunca habrá tiempo
de enredar el amor en las venas
nunca habrá tiempo
para echarse a calentar la alegría
como una gallina clueca
sin embargo
la cosa sería muy fçacil
si militaras bajo mis párpados
si te comprometieras
a llorar mi tristeza
y la empinaras al viento
como un papalote sobre los tejados de la ciudad.



Autobiography II

If we have to begin I want to tell you everything;
it’s not worth keeping it secret anymore.
I was born one August 7th, in 1946,
a year and a day after Hiroshima
(remember? our neighbour’s great achievement).
I was born because all attempts at abortion failed.
And because I was stubborn, even in that
my father was a playboy
(that’s what they called them in those days,
when the son of the family was a no-good-bastard).
Well, it wasn’t his fault,
like it wasn’t his fault that he smoked marijuana,
gambled and screwed around.
Imagine the context:
my trembling mother,
the proverbial cavity.
The thing is – as I was saying –
my father was a bit of a playboy…
And I was born.
When they saw me everyone knew what I’d be:
my mother, a doctor;
my grandfather, a druggist (the family name);
my grandmother, a teacher.
The dog barked; maybe she wanted me to be a bitch…
I grew chubby and cross-eyed,
abominably silly,
samaritan by vocation,
sister of charity, guardian angel
to birds, cockroaches and beggars.
And one fine day, when my
“high-yalla” future was all but set,
The Revolution came to power
(yes, I know you know all about
rian Reform and Socialism).

I’m not going to talk about that,
but about my small anonymous life
collecting bullets and buttons,
listening to the arguments of the adults.
I want you to know I didn’t understand a thing,
but Fidel’s hoarse voice sent shivers down my spine.
I want to tell you my father slapped my face
the day I shouted “Homeland or Death!”
(Can you understand what that means
when there’s never been an embrace?)
I want to tell you the blue birds are moulting,
there’s unjustified mourning this tedious dawn.
The gods are so angry,
and there’s so very much lost
– and so much
– and even more.

Women poets of Cuba: a selection of poems translated by Margaret Randall




El aporte de Excilia Saldaña a la cultura cubana
 
Por Cary Díaz  

Hay nombres imprescindibles en la literatura infantil cubana. Dora Alonso, Mirta Aguirre, Eliseo Diego, Onelio Jorge Cardoso, Nersys Felipe, Nelson Simón, Mildre Hernández, Enrique Pérez, David Chericián, Aramís Quintero, Ivette Vián, Julia Calzadilla, Excilia Saldaña…
La magia de Excilia me envolvió y el embrujo me acompaña, recurro los textos y me impresiona como saca al vuelo las respuestas siempre en extremo cuidadosas de no menospreciar al interlocutor. 

La narradora y poeta Excilia Saldaña (1946-1999), cuya sensibilidad y acierto para robustecer el espíritu nos amarra al libro La noche, nos hace leerlo de un tirón y convierte sus obras en expresión del amor. Disfrutar del libro rebasó las expectativas y recordé el poema de Nelson Simón:  

Abuela,
es flor que vuela.
Orquídeas, rosas, hortensias…
Y cuando habla, perfuma.
Y cuando ríe, aletea.
Cuando me mira,
mis ojos
son charcos
llenos de estrellas…

El libro La Noche caló en mí muy hondo, por azar la vida me privó de disfrutar de las lecciones de mis abuelas, guardo de ellas leves recuerdos hoy los multiplico en mi madre que ejerce como abuela, aún yo no puedo pero disfruto tanto a los niños y sus abuelas siempre vistas como consentidoras; por el contrario yo las vislumbro como serpentinas de carnaval, surtidoras de sueños, sembradoras de confianza y seguridad ante la vida.

Siempre me acompaña el libro, me fascinó el diseño, fue exquisito en la preferencia dentro de la selección de los colores por el blanco y el negro; transitar por las páginas nos endulza la vida y nos adentramos en el maravilloso mundo de los niños.

Confieso en mi experiencia personal la lectura de los textos de Excilia, me enriquece, desando caminos y logro reactivar sueños hasta retornar a la inocencia.

La autora a través del libro convierte a la abuela en un personaje inolvidable, devenido joya de la literatura infanto - juvenil cubana, no solo por los valores filosóficos que en ella convergen, sino también por el manejo de los valores esenciales inherentes al ser humano íntegro.  La narradora que escribió para todas las edades, hizo derroche de ternura y ella no impone fronteras, el amor toma de abrigo los corazones y la pedagogía se enseñorea para llegar a cualquier lector.

Tal vez su condición de maestra —profesión que no puede ejercerse bien sin una elevada dosis de amor y que exige con creces "llegar" a los demás— propició la exquisita conversión de sus vivencias en literatura y el empeño de dotar a la bibliografía infantil cubana de referentes ausentes como Ochún, Elegguá o Tata Cuñengue, entre muchos otros, "porque los niños cubanos tienen que conocer personajes y elementos africanos" que están presentes en la cultura nacional.

La pasión con que acometió el ejercicio literario, su particular aprehensión de la vida, su profundo conocimiento de la lengua, cuyo empleo versátil en la prosa y en las formas estróficas resulta asombroso, y la asunción de componentes mitológicos de la cultura universal, por solo aludir a algunas de sus virtudes, son irrebatibles argumentos que avalan la obra de la autora como catálogo imprescindible en la cultura cubana.

Aún Excilia está por descubrirse, necesitan nuestros niños y niñas, nuestros jóvenes y hasta el lector de cualquier edad reencontrarse a sí mismo a través del inagotable acto de leer, la gratitud hacia la autora solo a medias se logra si invitamos a la lectura de toda su producción literaria, para aprender y empezar a ser mejores seres humanos.  


***


Excilia Saldaña (1946), quien fuera varias veces premiada por su obra, como por caso, con Mención de Honor en el premio Casa de las Américas de 1967. En la antología Mi nombre (2003), recoge el poema “Monólogo de la esposa”, en el cual se presentan elementos autobiográficos y habla en nombre de muchas negras y mulatas cubanas que sufrieron múltiples vejaciones y humillaciones a lo largo de sus vidas, entre éstas la esclavitud.

“Soy yo: La Esposa:
Yacimiento a cielo abierto.
Me soñé rojo rubí…
Otros me vieron pieza de ébano (…).”.








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