jueves, 15 de noviembre de 2012

YOSUKE TANAKA [8395]



Yosuke Tanaka
                                                         FOTO © Tomoko Kawabata 



Yosuke Tanaka nació en Tokio en 1969 e hizo su debut como poeta en la prestigiosa revista literaria Eureka a la edad de 19 años. Hasta el momento, ha publicado dos libros de poesía, A Day When the Mountains are Visible in 1999, and Sweet Ultramarine Dreams in 2008. Aunque ciertamente no es prolífico, los poemas que ha escrito en los últimos veinte años son ricos en diversidad estilística y única en su sentido del humor, sensibilidad a la naturaleza y el conocimiento de la herencia de la tradición literaria japonesa. Yosuke Tanaka se ha convertido en la nueva sensibilidad poética en Japón, y es seguro que seguirá siendo una de las figuras más importantes del siglo XXI en la poesía japonesa.


Bibliografía:

Yama ga mieru hini (A Day When the Mountains are Visible), Shichosha, Tokyo, 1999
Sweet na gunjyo no yume (Sweet Ultramarine Dreams), Michitani, Tokyo, 2008






luchas con cosas sin importancia

Al principio fue el caos.
No, eso no es verdad.
Al principio no había nada.
Un espacio vacío se extendía, grande y vacío.
El tiempo pasó, dos años para ser preciso. Varias cosas fueron traídas.
Entre ellas, un escritorio, una cama, una computadora, estantes, sillas (dos), una mesa plegable,
Un piano eléctrico, un fax, y luego pilas de periódicos.
Libros. Revistas. Volantes anunciando obras de teatro. Sobres. Cds. Faxes de distinta gente.
Cartas de distintas personas. Cosas sin importancia. Cosas importantes.
Cosas que algún día podrían ser importantes.
(Ahora, todas estas cosas, que ya no son importantes,
Llenan todo el espacio disponible).

Limpiar el cuarto
Implica comenzar desde lo alto de las pilas y escarbar.
Las diferentes cosas que pongo, una a una, en esta pila
Porque son cómodas o importantes o
Porque me gustan.
Son cosas que amo, y no puedo deshacerme de ellas fácilmente.
Es más difícil ocuparse de los papeles que de los libros —esto lo sabe todo el mundo, así que 
dejé los libros en paz. Solo quería luchar con
La pila de papeles. Pero los papeles, ahora en rectángulos prolijos,
En otras palabras, los que están unidos prolijamente para armar:
Folletos 
Y
Cuadernos 
Archivos
Carpetas de dos anillos
Y
Revistas semanales repletas de fotos
Son las más difíciles de manejar.
Cuanto más gruesos son
Más arduo el trabajo. 

Me gustan las carpetas con dos anillos adentro.
Solo uso la perforadora de dos agujeros una vez
Y con el agradable clic de los anillos cuando se cierran
Guardo los papeles en carpetas de color en el lugar apropiado. Los pongo
Prolijamente en orden. De todos modos, si estos archivos se alinean, con todo su peso,
sobre el escritorio, siempre se caerán hacia la izquierda o la derecha
Formando un ángulo desaliñado (aún cuando uses sujetalibros).
Si los empujás desde la izquierda se caen a la derecha,
Si los empujás desde la derecha se caen a la izquierda,
Ocasionando un alud (una avalancha)
Que se extenderá sobre el escritorio
(Tirando la pila completa de cosas sin importancia
Al piso en un solo golpe).

Cuando la llave de mi bicicleta se cayó al piso, casi lloré.
Y todo lo que hizo fue caerse pero
Fue chupada
Moví todos los archivos, todos los libros, toda la basura,
Inspeccionándolos uno a uno, apoyándolos después en algún otro lugar
Apartado que elegí y revisé la bolsa de la aspiradora Hitachi
Aunque la luz de “vaciar bolsa” no se había encendido aúnn 
Oh, amigo, está oscureciendo. Y ya nunca más podré volver a subir a mi bicicleta.
Así es como arruina la vida, una cosa después de la otra
Estos eran mis pensamientos mientros me inclinaba distraído sobre la pila de libros.
Ellos se cayeron, armando un desastre en medio del cuarto.

Toneladas de cosas
Desparramadas ante mis ojos.
Siento como si tuviera arena entre mis dientes. ¿Qué demonios significa esta sensación áspera y desagradable?
Acá hay algo etiquetado como ‘Shinch_Diccionario Japonés’
Y más allá, otra cosa está etiquetada como ‘Mundo literario’
Pero no comprendo la relación temporal o espacial
Entre esas cosas y yo que vivo
Entre ellas. 
Amor y coraje.
Coraje y fuerza.
Eso es lo que realmente necesito. ¡Ah! Quiero salir, dar la mano a gente de todo el mundo,
Y hablar de estas batallas con cosas sin importancia
Hasta quitarme por fin estos pensamientos de mi pecho. Para abrirme camino en medio de esta jungla.. 

Del otro lado de la habitación
Veo un cartel que dice
‘Lleve la basura a casa para mantener limpias las montañas’.
La bolsa de papel de Deportes ICI. Ésa es la bolsa que me dieron cuando llevé mi bicicleta
A Jinbocho_ para conseguir algunas accesorios para trepar el monte Nantai en Okukuji.
Mi problema hoy, de todos modos, es qué hacer con la basura allá en casa.
Puede que la basura esté en pilas desordenadas porque estoy cerrando mis ojos a otros problemas
E intento escapar en insignificancias.
Por ejemplo, mis preocupaciones sobre cuándo 
Voy a casarme
O sobre cuándo iré al dentista…

Hace calor en verano, ¡bien! Compré unas estanterías muy funcionales, con rueditas.
Tienen un tamaño cómodo e incluso dos filas de cajones.
‘¡Su superficie es resistente al calor!
Utilizamos
Planchas de melamina’

¿Oh sí? Qué bueno. Ahí, en el único espacio disponible,
Deslizo mi codo sobre la superficie plastificada y apoyo mi barbilla en mi mano
Y espero, distraído, a que el verano pase.


De Sweet na gunjyo no yume (Sweet Ultramarine Dreams), Michitani, Tokyo, 2008
versión © silvia camerotto
fuente: poetry international web







struggles with meaningless things

In the beginning, there was chaos.
No, that’s not right.
In the beginning, there was nothing.
An empty space spread out, big and empty.
Time flowed by, two years to be specific. Various things were brought in.
Among them, a desk, a bed, a computer, shelves, chairs (two of them), a folding table,
An electric piano, a fax machine, and then lots of newspapers.
Books. Magazines. Fliers advertising plays. Envelopes. CDs. Faxes from different folks.
Letters from different people. Unimportant things. Important things.
Things that might be important one day.
(Now, all these things, no longer important,
Fill all the available space.

Cleaning the room
Involves starting at the top of the piles and digging.
The various things I put in this pile one by one
Because they are handy or important or
because I like them.
Are things I love, so I cannot easily get rid of them.
Papers are harder to deal with than books—that is common knowledge so
I just let the books be. I just wanted to do battle with
The pile of papers. But the papers already in neat rectangles
In other words, the ones that are bound together neatly to form
Booklets
And
Notebooks
And
Files
And
Two-ring binders
And
Weekly magazines full of photos
Are the hardest to deal with.
The thicker they are
The more trying.

I like binders with two rings inside.
Just use the classic two-hole punch once
And with the satisfying click of the rings snapping shut
Papers are stored in colored binders in their proper place. Neatly
They are put in order. However if these files, with all their weight,
Are lined up on top of the desk, they always fall to the left or right
Forming a slovenly angle (even when you use bookends).
Push them from the left, they fall right,
Push them from the right, they fall left,
Causing a snow-slide (an avalanche)
To spread over the desktop
(Pushing the whole pile of meaningless things
Onto the floor in one fell swoop.

When my bicycle key fell onto the floor, I almost cried.
All it did was fall down but
It got sucked right in
I moved all the files, all the books, all the garbage,
Inspecting them piece by piece, then setting them down elsewhere
I took apart and went through the bag for the Hitachi Household Sweeper
Even though the “Empty Bag” light had not switched on yet
Oh man, it’s getting dark. And I won’t even be able to ride my bike anymore.
This is how life gets all screwed up, just one thing after another
These were the thoughts running through my head as I leaned absentmindedly on a pile of books.
They collapsed, making a mess in the middle of the room.

Tons of things
Spread out before my eyes.
I feel like there is sand between my teeth. What on earth is this gritty, unpleasant feeling?
There is something over here labeled “Shinch_ Japanese Dictionary”
And over there, something else labeled “World of Literature”
But I no longer understand the temporal or spatial relationship
Between these things and me who lives
among them.
Love and courage.
Courage and strength.
Those are what I really need. Ah! I want to go outside, join hands with people from all over the world,
And talk about these struggles with meaningless things
Until I finally get these thoughts off my chest. To make my way through this wilderness.

From the other side of the room
I see the sign that says
“Take your garbage home to keep the mountains clean.”
The paper bag from ICI-Sports. That’s the bag I got that time I took my bike
To Jinboch_ to get some supplies to climb Mount Nanntai in Okukuji.
My problem today, however, is what to do with the junk back at home.
Maybe the junk is in messy piles is because I am turning my eyes from other problems
And trying to escape into meaninglessness.
For instance, my worries about when I’m
going to get married
Or when I’m going to visit the dentist . . .

It’s hot in summer alright! I bought some very functional shelves that roll on casters.
They’re a handy size and even have two nice rows of drawers.
“The top surface is even heat resistant!
We use
Melamine boards.”

Oh yeah? That’s nice. There, in the only space available,
I lead my elbow on the plasticized surface and rest my chin on my hand
And wait, distracted, for summer to go by.

Traducción © Jeffrey Angles, 2009





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