domingo, 7 de septiembre de 2014

RICHARD DODDRIDGE BLACKMORE [13.212] Poeta de Inglaterra


Richard Doddridge Blackmore 

(1825-1900) (Blackmore en adelante) nació seis años después que la Reina Victoria y murió un año antes que ella. Como descendiente de familia de clérigos, nació en la parroquia de Longwoorth, un pueblo cerca de Oxford, dónde su padre ejercía de predicador.

Aunque Blackmore escribió una de las novelas más conocidas de Exmoor, ni nació, ni se casó, ni fue enterrado en Devon, ni siquiera vivió allí de adulto. Aun así decía que estaba completamente arraigado en la vida de Devon por sus antepasados, unido a una infancia transcurrida en los pueblos y colegios del condado. Murió en enero de 1900 y fue enterrado junto a su mujer en Teddington, al sudoeste de Londres, su hogar durante más de 40 años.

Tal es el boceto de la vida de este caballero victoriano y cristiano, algo particular y comedido, pero por un lado con una moral firme y un gran sentimiento por las clásicas, y el mundo natural por el otro.

Su nacimiento, un comienzo tortuoso

Blackmore nació el 7 de junio de 1825 en Longworth, a unas 10 millas de Oxford. Su padre era el reverendo John Blackmore (1794-1858). Su madre se llamaba Anne (née Knight), pero por desgracia murió de tifus el 4 de octubre. Su hermana gemela y dos sirvientes murieron de la misma forma. Este comienzo tortuoso dejó su huella en Blackmore. Se quedó casi huérfano (un tema que ocupa varias de sus obras). Fue un niño solitario que se crió con su hermano mayor, quién se volvió un excéntrico años después.

Su infancia

"[Mi tía Mary] me enseñó a hablar y a deletrear." Cuando Blackmore tenía tan solo cuatro meses había perdido a su madre y a su tía, por lo que él y su hermano se quedaron en manos de su padre. El reverendo John Blackmore tuvo que tomar decisiones, por lo que mandó a Blackmore y a su hermano mayor a vivir bajo la tutela de Mary Knight (después Gordon), la hermana pequeña de su difunta esposa, que vivía en Nottage Court, cerca de Porthcawl al sur de Gales. Años después, Blackmore hizo tributo a su tía Mary, quién le había enseñado a hablar y deletrear y sin duda muchas cosas más durante los primeros seis años de su vida.

El padre de Blackmore decidió pasar página tras la tragedia de Longworth, por lo que en 1826 aceptó un puesto de cura en Bushey, Herts. Se quedó allí unos seis años, en los que contribuyó significativamente en la vida de la comunidad, creando un colegio nacional, como había hecho anteriormente en Longworth. Cuando su labor terminó, se casó de nuevo. Su nueva mujer, Charlotte Platt, era la hija de un clérigo de King's Langley. En consecuencia, también vivió con su madrastra.

El siguiente puesto del reverendo John Blackmore fue en Devon, en el pueblo de King's Nympton durante los años 1832-35. Es posible que Blackmore y su hermano volvieran a vivir plenamente una vez que pudieron disfrutar de una familia al completo de nuevo. Blackmore pasó su infancia, de los siete a los diez años, en este pueblo rural. Se sabe que empezó su escolaridad en este período. Primero asistió al Hugh Squier School en South Molton durante un año. En 1833, fue trasladado a Kings School, Bruton, en Somerset. En enero de 1834 escribió la primera carta de su infancia a su querida tía Mary Gordon, en ese momento la mujer del reverendo Richard Gordon al noreste de Oxford, en Elsfield. El pequeño de 8 años escribió: "He estado en el colegio de Mr. Abrahalls. No me gusta nada. Está a setenta y siete millas de aquí. Hemos repasado la gramática latina dos veces, y acabamos de empezar con la griega."

Obviamente, Blackmore no tuvo problemas para integrarse en la escuela, ya que encajaba con su pasión por los estudios clásicos. En agosto de 1837, se trasladó al prestigioso colegio de Peter Blundell, en Tiverton, Devon. Por esa época sus padres se habían mudado al pueblo de Culmstock, donde se quedarían por más de seis años. Allí formaron una segunda familia en la que Blackmore tendría dos hermanastras y un hermanastro. El tiempo que pasó Blackmore en Blundell School fue muy importante para su formación. El régimen era muy duro, por no mencionar el comportamiento de los otros chicos. Se formó en un sistema agotador, aprendió a nadar y a luchar sin necesidad de tener que pasar por malos tratos, como ser empujado al río Lowman o ser forzado a entrar en peleas por culpa de chicos que no tenían nada mejor que hacer que retarse los unos a los otros. Dos compañeros de su misma edad en Bundell eran Frederick y John Temple. Frederick se fue a Oxford y allí se estableció en la iglesia Anglicana, donde pasó por todos los rangos hasta convertirse en el arzobispo de Canterbury en 1890. El problema era que Blackmore, aunque compartió apartamento con los Temple en Tiverton, nunca tuvo simpatía por Frederick. Por supuesto, sufría acoso por su parte. En una de sus cartas a su hermana, Blackmore escribió: "No puedo escribir al Dr. Temple porque nunca me ha caído especialmente bien, y no hay forma en la que pueda pedirle un favor." A pesar de todo, Blackmore era un estudiante brillante, y pronto accedió a los rangos académicos más altos del colegio. Antes de que abandonara el colegio en 1843, a los 18 años, ya había sido representante de los alumnos durante dos años y medio. El programa de estudios era principalmente de clásicas, por lo que Blackmore lo acogió con interés y entusiasmo.

Su linaje

«En todo, excepto por mi lugar de nacimiento soy de Devon, mis antepasados eran de Devon, mis sentimientos y mi simpatía también son de Devon." Las familias de los Blackmore y de los Knight representaban ejemplos sólidos de la clase culta de Inglaterra. Los Blackmore habían sido agricultores en la zona de Parracombe, al norte de Devon, durante muchas generaciones. Los Knight habían formado parte del clero y del señorío en el sur de Gales y en Bristol durante varias generaciones.

El reverendo John Blackmore formaba parte de la segunda generación de clérigos de la familia Blackmore. Hijo del reverendo Jonh Blackmore y Mary Hunt, nació en el pueblo de High Bray, al norte de Devon, en el año 1794. Su hermano Richard (1798-1880) y tío de Blackmore, también fue cura en un pueblo llamado Charles.

Anne Bassett Knight venía de la familia Knight de Newton Nottage, al sur de Gales. Los Knight eran de sangre más azul que los Blackmore, aunque el padre Anne, el reverendo Robert Knight, fue vicario de Tewkesbury desde 1792 hasta su muerte en 1819. La mujer de Robert, llamada Harriett Humphreys, era la nieta del reverendo Phillip Doddrige, el famoso escritor de himnos inconformista.

El abuelo de Anne era Henry Knight (1738-72), un hidalgo que vivió en la hacienda de Tythegston, cerca de Newton Nottage. El bisabuelo de Anne, William Wake fue el obispo de Lincoln durante diez años, y por “ltimo arzobispo de Canterbury durante 21 años.

Y por si fuera poco, los antepasados de los Knight se hacían cargo de las oficinas de la alta sociedad y del parlamento. El bisabuelo de Anne, Robert Knight, era sheriff de Glamorgan y su tatarabuelo, Sir John Knight, fue el alcalde de Bristol y miembro del parlamento durante 1670.

Blackmore estaba bastante interesado en su linaje, pero de alguna manera valoraba más la conexión de los familiares que provenían de Devon. Incluso llegó a afirmar que la línea genealógica de los Knight estaba unida a la de los Knight pertenecientes a Devon. Por supuesto, sabía que Sir John Doddridge, el magistrado enterrado bajo su retrato en la catedral de Exeter, tenía parentesco con la familia Doddridge de Devon. Blackmore estaba orgulloso de tener como segundo nombre Doddridge, así como de su antepasado respetable aunque atrevido inconformista. Uno puede asumir que Blackmore no conoció a su antepasado arzobispo. Pero no fue pura coincidencia que describiera Devon como "(casi) mi tierra natal."

Educación y juventud

"Era completamente de Oxford, su familia y sus amigos eran de Oxford, estaba encantado en Oxford." En 1843, Blackmore fue a Exeter College, en Oxford, donde le fue concedida una beca Gifford para estudiar clásicas. Se tomó la vida en Oxford con calma y gozo, aunque no era un estudiante fuera de lo com“n. Los años del llamado Tractarian Movement dejaron a Blackmore particularmente insensible e impasible.

Blackmore se dedicaba en gran parte a sus estudios pero también pasaba el tiempo rodeado de sus amigos. Era conocido por su afición por las clásicas pero también por su pasión por el ajedrez, su hobby de por vida, y la pesca. En su período educacional sufrió dificultades. Ocasionalmente padecía ataques epilépticos que podrían haber empezado cuando asistía al colegio Bundell. Obviamente poseía una mente muy activa, pero parece ser que en ocasiones se sobre-estimulaba. Puede ser que su epilepsia tuviera que ver en sus resultados académicos, ya que sólo recibió calificaciones de segunda categoría. Estos resultados no le permitían asegurarse un buen futuro académico.

Matrimonio, familia y amigos

Blackmore conoció a Lucy Maguire en una reunión de lectores de Oxford que tuvo lugar en la isla de Jersey alrededor de 1847. Finalizó en diciembre de 1847, por lo que la reunión tuvo lugar antes de esa fecha. No se sabe mucho de su relación ya que Blackmore era bastante reservado acerca del tema. Por esa fecha ya estaba viviendo en Londres, lejos de su familia. El noviazgo culminó con el matrimonio de Blackmore y Lucy el 8 de noviembre de 1853 en la Iglesia de la Santísima Trinidad de Holborn, Londres. Parece ser que los familiares no estuvieron presentes, así que se podría decir que fue una boda en secreto. La razón es que Lucy era católica romana. Lucy supo resolver la situación de tensión con la familia de Blackmore, y en especiar su padre, convirtiéndose al protestantismo anglicano.

Blackmore mostró devoción por su esposa Lucy, de la que se sabe bastante poco. Era bajita de estatura y llevaba tirabuzones en el pelo. Era frágil y probablemente muy tímida, ya que apenas causó impacto. Un visitante la describió como "muy callada y tímida, aunque agradable." Nunca tuvo hijos y su salud no era del todo estable. Con el paso de los años empezó a padecer dolores neurálgicos que la encadenaron a su casa y finalmente a la cama. Blackmore la amó, cuidó de ella y nunca se quejó. Cuando Lucy murió de pulmonía en enero de 1888, se desesperó.

Sin embargo, Agnes, la hermana de Lucy y Alfredo Pinto Leite, un comerciante de vino portugués, tuvieron cuatro hijos. Agnes murió joven y Alfredo sufría depresiones, por lo que Blackmore y Lucy tuvieron la oportunidad de formar una familia, ya que prácticamente adoptaron a Eva y a Dolly, sus queridas sobrinas. Tras la muerte de Lucy, las dos sobrinas administraban la casa de Blackmore y también mantenían una estrecha relación con sus hermanastras.

Ellen Faunthorpe, mujer del director de Whitelands College en Roehampton, tuvo cuatro hijos. Jane Davis, mujer del vicario de Burrington al norte de Devon, también tuvo cuatro hijos. Blackmore y Lucy querían a todos sus sobrinos por igual.

Blackmore mantuvo un extenso círculo de amigos con los que contactaba por correspondencia. Tenía amigos literatos en su localidad, conservaba a sus antiguos amigos de la universidad, que se encontraban dispersados por el país y, por sorprendente que parezca, también tenía muchos amigos y conocidos en EEUU. Además, tenía una relación cordial con jugadores de ajedrez, algunos pescadores, horticultores y editores, algunos de los cuales llegaron a ser amigos cercanos y de confianza.

Perspectiva religiosa y política

Blackmore era un conservador instintivo. Y cuánto más mayor se hacía, más se atrincheraba. Este conservadurismo se hacía ver por medio de su posición respecto de la fe cristiana. Blackmore admiraba a su padre aunque decidiera no seguir sus pasos. Estaba rodeado de amigos y familiares clérigos. Durante sus años de formación en Oxford, se topó con Los Tractarianos pero le dio la espalda, prefiriendo los valores tradicionales del protestantismo y la Iglesia reformada. Blackmore no comprendía la trayectoria de su célebre contemporáneo de colegio y universidad, Frederick Temple, que había alcanzado la posición eclesiástica más alta como arzobispo de Canterbury. Blackmore no sabía casi nada de él. Asimismo, resistió la llamada de su iglesia de Teddington para construir una iglesia nueva e imponente del mismo tipo opuesta a la humilde Iglesia de Santa María, a la que pertenecían él y Lucy.

En sus escritos, Blackmore muestra una profunda y constante perspectiva cristiana. Para él no había tragedias ni finales tristes. Héroes y heroínas al final prevalecen, y la providencia de Dios se manifiesta. Aparte, creía en el Dios creador y el Dios en común y escribía de forma sentimental acerca del mundo natural, y positivamente de los pueblos y de la gente, quienes eran buenos por naturaleza y trabajadores fieles de la tierra.

Blackmore no era muy activo en lo que a política se refiere, pero estaba al tanto de los asuntos del día. Su desvío hacia el campo de la sátira llegó cuando expresó su ira hacia los "Glads, Rads y Sads" en Tommy Upmore. Los componentes del gobierno liberal de Gladstone sugerían la autonomía de Irlanda, los radicales pretendían poner el socialismo a la orden del día quitando importancia a la agricultura y al imperio, y a los científicos les pillaron interesados en el Darwinismo tan pronto como la ciencia se incorporó a la educación, dejando los clásicos de lado. Una vez que Blackmore tuvo la oportunidad de atacar a sus enemigos, se sintió mucho mejor. Sabía que estaba escribiendo el libro para él, por lo que después de todo fue capaz de reírse de sí mismo.

Temperamento y personalidad

"Un gran corazón, romántico, espíritu cristiano, modesto, sencillo, patriota. “stos eran sus rasgos principales." — Sir Herbert Warren, 1914. Blackmore era un hombre brillante y amistoso, aunque a veces no lo pareciera. También era muy reservado, ya que intentaba mantenerse lejos de los medios. Incluso sus vecinos se mantenían alejados de su casa y su jardín por miedo de un recibimiento hostil más por parte de los perros que del propio Blackmore.

Blackmore fue totalmente fiel a su familia y amigos. Ante todo estaba dedicado a Lucy, pero su muerte le afectó gravemente durante meses, incluso años. Como hombre trabajador, combinaba tareas al aire libre en sus jardines con tareas de interior frente a su escritorio. Raramente se encontraba lejos de Teddington, salvo por unas vacaciones al año en Devon o en la costa este.

Blackmore poseía una gran inteligencia y memoria que le permitían recordar lugares y personas con mucha facilidad. También tenía gran facilidad para las palabras. Le encantaba saber sus significados y su uso. Usaba muchas palabras nuevas y originales, probablemente recogidas de los clásicos o gracias a su conocimiento de expresiones de los alrededores y dialectales.

También tenía gran pasión por la naturaleza. Se crió en el campo, por lo que desarrolló una habilidad especial para observar el mundo animal y vegetal. He loved the fields and moors, streams and hedgerows. También le encantaba el clima, con todos sus pros y sus contras.

También tenía gran pasión por la naturaleza. Se crió en el campo, por lo que desarrolló una habilidad especial para observar el mundo animal y vegetal. Le encantaba el campo en general, incluyendo páramos, arroyos y setos. También le encantaba el clima, en todos sus estados y extremos. Blackmore era un gran amante de los animales, especialmente de los perros. Siempre tuvo alguno a su lado, en ocasiones recogía perros vagabundos o malheridos a los que cuidaba hasta que recuperaran su salud de nuevo. También disfrutaba del mundo de los pájaros, aunque tuviera que espantar a los gorriones de sus perales.

Blackmore tenía una moral muy elevada e inexorable. En sus relaciones laborales era un jefe duro pero justo, aunque con el tiempo se ablandó. No sacaba mucho dinero de sus empeños horticulturales. Por último, tenía un gran sentido del humor. Por supuesto, incluyó mucho humor inteligente en sus novelas, a veces un tanto enrevesado. No escribía comedia, ni siquiera farsas, pero le encantaba hacer bromas sobre gente y situaciones. Y lo más importante, era capaz de reírse de sí mismo.

2. Su vida como abogado

"If lawyers fail to do their duty, they ought to pay people for waiting on them, instead of making them pay for it" — Lorna Doone

Blackmore sorprendió cuando decidió ir por el camino de la justicia en enero de 1849. Ingresó en Middle Temple, Londres y fue estudiante de Mr. John Warner en Inner Temple y en Chancery Bar. No cabía duda que la vida universitaria le iba como anillo al dedo, pero poco a poco se dio cuenta de que el trabajo no era el apropiado para él. Dominaba sus estudios bastante bien, pero cuando le llegó el turno de actuar en los tribunales, su epilepsia no le permitió continuar. No se sabe si pasó algo más o si fue la tensión de tener un cargo más competitivo lo que le perturbó. Se sabe que Blackmore ejerció en el campo de cesión de propiedades desde el 7 de junio de 1852 hasta 1855. Este trabajo no requería ir a los juzgados, pero a Blackmore le parecía igualmente carente de interés.

Blackmore decidió cambiarse de profesión de la ley a la medicina. En 1984 le dijo a Sawtell: "Mi excelente salud se ha perjudicado. Mi médico me ha dicho que debería dejar mi trabajo y buscar una ocupación al aire libre, o moriré joven." Parece ser que la presión psicológica de tener que enfrentarse al público precipitó sus ataques epilépticos. De hecho, en etapas posteriores de su vida, desarrolló una fobia que no le permitía realizar discursos en público, realmente raro para una persona con suficiente talento como para pertenecer al Colegio de Abogados.

3. Su vida como maestro de escuela

En 1855, Blackmore asumió un puesto como maestro de clásicas en Wellesley House Grammar School, en Hampton Road, Twickenham. Casi al mismo tiempo, él junto a su recién casada esposa, compró una casa en Lower Teddington Road, en Hampton Wick, la primera casa de Gomer, que hoy en día sigue en pie (como una residencia de ancianos católico-romana). Este fue un período corto pero de gran formación en su vida. Ya había empezado a escribir poemas y tal vez había hecho algún boceto de prosa. Su trabajo, además de permitirle hacer todo esto, también le permitía recibir estímulo académico por parte del director de la escuela, Thomas J. Scalé, quién compartía su pasión por los clásicos con Blackmore, y además ese convirtió en un amigo duradero.

Blackmore luchó contra aquellos niños que no eran tan dóciles o sabios como a él le hubiera gustado. En uno o dos casos, algunos de estos niños se convirtieron en amigos más adelante.

1857 fue un año muy importante para Blackmore. Su tío preferido, el reverendo Henry Hey Knight murió en septiembre, dejando un gran legado a Blackmore. Este fue un hecho esperado por Blackmore, aunque no la fecha. Blackmore aprovechó y decidió cambiar sus circunstancias, por lo que compró un terreno de 16 acres en Teddington, a una milla de su casa de Hampton Wick más o menos. En esta nueva parcela, Blackmore diseñó y construyó una gran vivienda, y planificó convertir los 16 acres de terreno en una empresa hortícola. Así que de la noche a la mañana, cambiaba de la dura vida de profesor y escritor a la durísima vida de escritor y horticultor.

4. Su vida como horticultor

"Este es tu papel amigo mío, cíñete a él: cualquier ignorante puede escribir novelas"

En 1860, Blackmore ya se había mudado a la nueva casa Gomer en Field Lane, Teddington. Lo hizo con el propósito de establecer una empresa hortícola. No se sabe si tenía un plan exacto para su proyecto. La iniciativa parecía haber salido de él. Por su temperamento, era una persona más romántica que comercial. Le interesaba más plantar una especie nueva o diferente que optimizar y obtener beneficio lucrativo. Tenía una actitud típica inglesa que de alguna manera no le permitía ganar dinero, pero que al mismo tiempo le permitía quejarse de lo mal que lo estaba haciendo. De hecho, su huerto nunca fue productivo. Dio a entender que en 40 años, solamente consiguió ganancias en dos años. Siempre le hizo falta un equipo de hombres para mantener sus 16 acres (reducidas a 11 por el ferrocarril del suroeste y de Londres), y en la temporada de crecimiento y recogida en verano, necesitaba aún más hombres.

Principalmente se dedicó a la fruta, le encantaba cultivar fresas, peras, melocotones y uvas. Se hizo todo un experto en estas frutas, hacia 1880 se convirtió en un experto nacional. Fue miembro de la Real Sociedad Hortícola y trabajaba regularmente en el Comité de la fruta, y en efecto, presidió un comité semanal en 1889-90. También ayudó a organizar tres grandes conferencias de la RSH: Manzana (1883), Pera (1885) y Manzana & Pera (1890). “l mismo escribió y presentó un informe a la sociedad con el título "Los enemigos de la vid" en 1983, en el cual hablaba de los diferentes animales y enfermedades fungosas que pueden hostigar las vides en Gran Bretaña.

Disfrutó el desafío de cultivar variedades de fruta que no se habían probado antes en Gran Bretaña, y a menudo importaba variedades de horticultores estadounidenses y de otras partes. La fruta recolectada se transportaba al mercado de Covent Garden por correo tradicional, y después por ferrocarril. Blackmore estaba en conflicto constante con los mediadores, que ofrecían precios muy bajos. Blackmore se enfrentó a ellos escribiendo cartas en The Times acerca de la situación, incluso llegó a ir a Covent Garden a vender sus propios productos.

Blackmore también tuvo una eterna lucha con la compañía London & South Western Railway. Cuando él llegó, Teddington no era más que un pueblo rural con una vieja iglesia y un par de tiendas. Pero la era del ferrocarril llegó a principios de 1860. La compañía quería una parte del maravilloso terreno de Blackmore, y tras varias luchas finalmente lo consiguieron. Construyeron una estación muy cerca de su nueva casa. Blackmore se opuso completamente, pero apenas logró aminorar el ruido y la molestia. Tal vez logró impedir la construcción de tiendas en Station Road, pero esto es todo.

En cuanto a las finanzas de su empresa, Blackmore decía que solamente escribía para cubrir las necesidades de sus jardines. Sin embargo, hacia el final de su vida su situación económica no fue muy buena, sobre todo cuando Dariel, su última novela, no mostró una cifra de ventas prometedora.

5. Su vida como escritor

"Shall ever come a stronger time, 
When thou art tool of honest pride, 
With real intellect to guide 
To grander things than rhyme?" — 

Poema de Blackmore "To My Pen"

Durante los años en los que ejerció de maestro de escuela escribió varios poemas en verso. En 1854 publicó Poems by Melanter y Epullia de forma anónima, y en 1855 The Bugle of the Black Sea, eran tiempos de la Guerra de Crimea. También sabemos, por su propia confesión, que ya a principios de 1853 había completado el primer boceto de su novela, Clara Vaughan, que se considera una de las primeras novelas policiacas de la ficción inglesa. Pero no la completó entonces y no la publicó hasta 1864 (y ni siquiera recordaba si la había publicado anónimamente).

Blackmore era capaz de dedicarse a su escritura por completo. En 1860 escribió el poema «The Fate of Franklin» como recuerdo de la estatua en memoria del famoso explorador. Esto fue seguido de uno de sus trabajos más favorecidos, la traducción del primer y segundo libro de Virgil's Georgics. Tituló a este libro The Farm and Fruit of Old y su autor anónimo era un hortelano: Hope & Co lo publicó, pero a costa del propio Blackmore. Este libro combinaba el entusiasmo de Blackmore por las clásicas con su creciente pasión por la horticultura: “Qué podría haber sido más satisfactorio para él? De hecho, volvió a ello cuando publicó la traducción de toda la obra de Las Georgicas en 1871, y esta vez sí que puso su nombre, ahora famoso.

Pero su prisa por una novela completa le podía (mira el verso poético al principio de la sección), y en 1960 publicó tres novelas: Clara Vaughan (1864, Macmillan) y Cradock Nowell (1866, Chapman & Hall). Ambas se publicaron primeramente en los semanales literarios de la época, y cuando terminaron, se publicó una edición de tres volúmenes. Tuvieron una aceptación muy variada. De hecho, Clara Vaughan, la novela policiaca escrita de forma anónima, estaba escrita de tal forma que se decía que la había escrito una mujer de la escuela sensacionalista, que causó gran revuelo durante esos años. Blackmore no quedó nada satisfecho, sobre todo por lo de que el autor era mujer y que las mujeres no tenían ni idea de la ley.

A mediados de los 1860, Blackmore y Lucy se fueron de vacaciones al norte de Devon, donde empleó gran parte de su tiempo a indagar información para su próxima novela, Lorna Doone. No hay duda de que se encontraba en su casa y en el territorio de su escuela, lo que le traía buenos recuerdos junto a su familia y amigos. Volvió a Teddington, y seguramente escribió su novela más conocida entre la primavera de 1867 y el 15 de abril de 1868. Con el manuscrito en mano, se puso a buscar un editor. Pero su reputación no era suficiente para alentar a Macmillans, Chapmans, Smith Elder, Blackwoods y otras editoriales para aceptarlo y publicarlo. Al final encontró una: Sampson Low, Son & Marston, que lo aceptó en enero de 1869. No habría seriales, por lo que el libro se publicó rápidamente en abril de 1869 en una edición en tres volúmenes. En este momento — a pesar de los acontecimientos posteriores — el libro dejó de venderse. Se imprimieron 500 copias, pero sólo se vendieron 300. Las 200 restantes se enviaron a Australia (esperaba que los compradores las aceptaran como primeras ediciones). Lorna Doone fue un fracaso.

Mr Sampson Low tuvo que tomar una difícil decisión. Pero finalmente reconoció que una edición de un volumen merecía la pena. Puede que fuera por amabilidad hacia el pobre autor. Posteriormente Blackmore escribió, "It is the merest fluke that Lorna Doone was ever heard of any more." Los críticos no habían sido muy entusiastas. Blackmore se encogió de hombros, "Maybe the public took no notice of a time so remote."

Entonces llegó una buena oportunidad con la noticia del casamiento de la hija de la reina, la princesa Luisa y el marqués de Lorne en octubre de 1870. En ese mismo mes y por casualidad, se publicó la versión de un volumen de Lorna Doone. Le siguieron dos críticas fabulosas, en The Saturday Rewiew en noviembre de 1870 y en Blackwood's magazine por la respetable Mrs. Margaret Oliphant en enero de 1871. Como Blackmore dijo posteriormente, "la gente lo confundió con el Marqués de Lorne, y pensó que enseñaría costumbres." El casamiento de la princesa y el Marqués tuvo lugar en marzo de 1871, y para entonces las ventas de Lorna Doone habían caído. En una carta que data de 1876, Blackmore menciona 16.000 ventas, lo que era un gran número.

Después del éxito mareante de Lorna Doone, Blackmore probó con otras novelas durante los años siguientes, pero ninguna llegó a ser popular. A Blackmore le frustraba bastante esta situación, ya que ponía todo su empeño en cada libro sucesivo. Escribió varios del mismo género romántico rural, cada uno con título de nombre de mujer y con escenarios situados en diferentes regiones del país. Así es como obtuvo The Maid of Sker (1874, South Wales and North Devon), Alice Lorraine (1875, South Downs and Kent), Erema (1877, California, Sussex and Berkshire), Mary Anerley (1879, North and East Yorkshire coast), Kit and Kitty (1890, Middlesex and the Thames) y su última novela Dariel (1896, Surrey). En esta secuencia también se incluye Cripps the Carrier (1876, Oxfordshire). Después cambió su insistencia, y escribió tres novelas con nombres de pueblos como título que estaban asociados con el argumento: Christowell (1882, Dartmoor), Springhaven (1887, Newhaven, Sussex), Perlycross (1894, Culm valley, East Devon). Hay una novela que supera al resto: Tommy Upmore (1884) era una sátira acerca de los científicos y liberales de la época. Fue un fracaso absoluto, pero el Blackmore conservador se sintió mucho mejor después de haber expresado su opinión acerca de esta gente, con quienes discrepaba completamente. Blackmore nunca podrá haber sido un escritor satírico. Es increíble que se le hubiera ocurrido adentrarse en este género: posiblemente se estaría desesperando.

Blackmore no estaba satisfecho con el formato de sus novelas, por lo que cambió cosas como el narrador (primera persona, hombre o mujer, o tercera persona), los escenarios históricos y las ubicaciones. Los argumentos eran los típicos victorianos en lo que se refiere a la confusión de niños tras su nacimiento, herencias perdidas y recuperadas, héroes o heroínas privados de sus padres, etcétera. El clímax de muchas de las novelas sería visto hoy en día como algo inaceptablemente melodramático, pero no se le daba tanta importancia en la época victoriana.

Blackmore era un hombre muy cristiano, y sus novelas lo reflejaban constantemente. Hay varios enfrentamientos de "buenos contra malos", sobre todo entre John Ridd y Carver Doone, que siempre acaban a favor de lo bueno y lo correcto. La virtud prevalece, la gracia divina reina, Dios es providente. Blackmore simplemente era incapaz de escribir tragedia, aunque estuvo por intentarlo. Cuando estuvo a punto de terminar los seriales de Alice Lorraine escribió a Mr Blackwood, su editor, preguntando cual de los dos finales debería incluir (una pregunta bastante llamativa). Un final era trágico, el otro no. No cabía duda de cuál debería escoger y escogió.

6. Sus Años de Decadencia

"Frost coming, I fear — don't like the look of it."

Blackmore vivió viudo en su casa Gomer y sus jardines en sus últimos años de vida. Pasó el tiempo escribiendo: de hecho, en sus últimos 12 años escribió tres novelas completas más un volumen de cuatro historias cortas y un libro de poesía. La primera de éstas novelas fue Kit and Kitty. No hay duda de que esta novela fue escrita en conmemoración de su difunta mujer Lucy y que además le sirvió de terapia. Tiene lugar en Sunbury, Middelsex, la zona vecina, y si Kitty tiene cierto parecido con Lucy, ciertamente Kit se asemeja al propio Blackmore. El libro culmina con el retorno (tal vez resurrección) de Lucy en un jardín.

Blackmore comenzó a sufrir diversas dolencias: parálisis parcial de un brazo y luego del otro. También padeció dolores reumáticos. Y por último tuvo problemas intestinales que le avergonzaban en presencia de huéspedes, y en especial ante las mujeres.

En 1894 publicó Perlycross, una novela que tiene lugar en el valle de Culm, donde su padre había sido predicador en Culmstock. Por supuesto admitió que había descrito a su devoto padre en el personaje del reverendo Phillip Penniloe, que sirvió a la comunidad de un modo ejemplar, predicó, aconsejó, visitó a los enfermos y condujo la parroquia con adoración y formalidad. Pero Blackmore continuó luchando hasta publicar en 1897 Dariel, su última novela, que le fue especialmente difícil de escribir y completar. El final se acercaba inevitablemente. Dirigió su última carta a su hermana Ellen, que también padecía una enfermedad terminal. Blackmore finalizó su carta de navidad de 1899 de forma conmovedora así:

I have fallen away during the last month, having taken obstinate chills, & caring neither to eat nor drink, nor speak. All my energy & spirit are abated, & often I know not where I am. — E. & D. join me in kindest love, & I am always

PS Frost coming, I fear — don't like the look of it[.]

He empeorado este último mes como consecuencia de obstinados resfriados y por no tener ganas de comer, beber o hablar. Mi energía y mi espíritu están mermados y a menudo no si ni donde estoy. E. & D. uniros a mi en mi cariños, siempre vuestro. PS. Me temo que viene una helada y no me gusta su aspecto.

Cuando Blackmore murió el 20 de enero de 1900 a la edad de 74, se celebró un entierro presenciado por mucha gente en el cementerio de Teddington, y dirigido por su viejo amigo, el reverendo Robert Borland. Yace enterrado junto a su amada mujer Lucy, a tan sólo unos metros de una espléndida capilla victoriana. Cuatro años más tarde, en abril de 1904, se hizo un monumento conmemorativo en su nombre en la catedral de Exeter. Este fue el resultado del trabajo de un comité al que pertenecían Thomas Hardy, Rudyard Kipling y James Barrie, junto con otro escritor de Devon, Eden Phillpotts. Una copia reducida en una placa de mármol se colocó en la iglesia de Oare. Encima de ella había una vidriera con las representaciones de David, Jonathan y Sansón, arquetipos de coraje, amor y fuerza. John Ridd y Lorna Doone están visibles en lo alto de la ventana, y si uno mira cuidadosamente también se ve el vencido Carver Doone.

7. Conclusión

La relación de Blackmore con su tía Mary Frances Gordon era muy bonita. Ella fue quién le cuidó y le crió durante sus primeros años de vida, quién "fue mi madre hasta que tuve madrastra." Blackmore se sintió muy conmovido cuando su tía Mary murió en 1878. Anteriormente había escrito sobre ella: "Es la mejor mujer del mundo, lo que significa que es mejor que un ángel." Ahora solo le quedaba llorar su muerte. Escribió: "Mi familiar más querida nos ha sido arrebatada... dejando a muchos llorando por ella, pero pocos tan profundamente como aquel a quien enseñó a leer y escribir, a quién salvó la vida una y otra vez“. Poco después de su funeral, Blackmore tuvo una experiencia extraña. "Habiendo estado recientemente en el funeral de un familiar querido, estuve allí de nuevo (en un sueño) anoche, y escuché a las plañideras cantar, lo que me impactó tanto que fui capaz de escribirlo al pie de la letra esta mañana.” 

[Traducción de Esther Fernández revisada por Xiana Sotelo y editada por Asun López-Varela. El diseño HTML, el formato, y los enlaces de George P. Landow. En los títulos de las obras no traducidas al castellano, la traductora indica con la anotación “Nota del Traductor (N. T.)” entre paréntesis que la traducción de los mismos es obra suya. En caso contrario, la traductora se basa en las traducciones ya disponibles que figuran en el registro ISBN. Del mismo modo, en lo referente a las citas literarias, la traductora indica las traducciones disponibles en castellano. Aquellos casos en los que no se hace referencia a ninguna traducción previa, aluden a la labor traductora de Esther Fernández.]

El poema corto llamado "Dominus Illuminatio Mea," no pasó inadvertido aunque fuera publicado anónimamente, y servirá de epitafio del propio Blackmore. Este fue el poema más bello que escribió. Incluso me atrevería a decir que es uno de los más bellos nunca escritos. Dice así:


Dominus Illuminatio Mea

En la Hora de la Muerte, tras el capricho de esta vida,
Cuando el corazón palpita bajo, y los ojos se apagan,
Y el dolor ha agotado cada miembro,
El que ama al Señor confiará en Él.

Cuando la voluntad abandone el objetivo de toda vida,
Y la mente sólo pueda deshonrar su fama,
donde hasta el nombre del doliente es incierto,
el poder del Señor llenará este marco.

Cuando el último suspiro se diluya, y la última lágrima se derrame,
Y el ataúd ansioso aguarde junto al lecho,
Y la viuda y el niño abandonen al muerto,
El Ángel del Señor levantará su cabeza.

Pues hasta el placer más puro puede abrumar,
el orgullo debe caer, y la vanidad debe fallar,
Y el amor por los más queridos amigos llega a decrecer,
pero la Gloria del Señor se agita, brillante, en toda ausencia.




Dominus Illuminatio Mea

In the hour of death, after this life's whim,
When the heart beats low, and the eyes grow dim,
And pain has exhausted every limb — 
            The lover of the Lord shall trust in Him.

When the will has forgotten the lifelong aim, 
And the mind can only disgrace its fame, 
And a man is uncertain of his own name — 
            The power of the Lord shall fill this frame.

When the last sigh is heaved, and the last tear shed, 
And the coffin is waiting beside the bed, 
And the widow and child forsake the dead — 
            The angel of the Lord shall lift this head.

For even the purest delight may pall, 
The power must fail, and the pride must fall, 
And the love of the dearest friends grow small — 
            But the glory of the Lord is all in all.





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