lunes, 9 de abril de 2012

6439.- EDWIN YLLESCAS SALINAS

Edwin Yllescas Salinas, Managua, Nicaragua, ha publicado Lecturas y otros poemas (1969) y Algún lugar en la memoria (1996), La vela de los sueños (1997), Teoría del ángel. “Historias Urbanas”, obra ganadora del Certamen “Premio Nacional Rubén Darío” 2007.
En el panorama de la literatura nicaragüense actual, que tan valiosas aportaciones ha realizado a las letras contemporáneas, Edwin Illescas Salinas es un destacado representante de la generación de escritores surgida en los años sesenta.


DESDE OTROS OJOS

La veo caer, caer y quedar sola,
y vacía como un oboe difunto y triste.
Sebastián Salazar Bondy

Lo verás desde otros ojos.
Desde otros brazos en otro abrazo.
Vigilarás su sueño en otro sueño.
Caminarás a su lado en otros lados.
Pasarás de alto su corazón. Su rostro.

Y cuando ya nada de él sea tuyo.
Muy tarde,
comprenderás, que sólo él era tuyo.

Que sólo eso has tenido en tu vida.

Y tus recuerdos florecerán buscándolo
donde ya nadie podrá encontrarlo.

Donde ya nada podrán probar sus palabras





LA CARNE DE LA DIOSA

No invito a comer a una mujer levantisca
aunque podría invitar a la sosegada.

Sin embargo,
no haré ninguna de ambas cosas.

Es mejor pensar en el viejo lema.

Cenar junto a la alberca,
acostillado en la necia.

Pero sólo estaba soñando.


La necia odia mi carne sollamada.










ES FUGA, DISPARATE

Amo la claustromanía de estas líneas.

Recorro sus paredes.
Semilla dentro del fruto
adoro el encierro de mis prisiones.

Teñirlas de color cualquiera,
desteñir su olvido y soledad
es fuga,
disparate que por una mujer
mis manos no emprenderán jamás.







COSAS DE LA MEMORIA

Buscar y no encontrarte,
buscarte y apuesto que no te encuentro,
tal vez sea tu costumbre.

Tu viejo y alegre rencor.







DE FÍSICA HERMOSURA

Alguna vez Goethe y Dostoeysky
discurrieron sobre física hermosura.
La encontraron afirma Cernuda.
Y esto para siempre los salva.
En cambio -pregunto yo-
en la escuela de Annie,
¿qué encontró este viejo campeón?

Acaso estas simples líneas.





Quizás como los árboles


Cómo han pasado los años dice la Durcal
Omite:
el purgatorio se quedó vacío, sin un alma
del infierno se fueron, todos se fueron al cielo
he visto los veranos, los lluviosos inviernos
aferrados a la esquina donde te esperaba, allí los veo
El mundo dio varias estúpidas volteretas
vinieron y se fueron las revoluciones
los revolucionarios se enriquecieron
Pasaron oscuros tenebrosos vendavales
límpidos altos refulgentes veranos
se colgaron en su rama de siempre
sólo entre nosotros los arrogantes
no volvió el paraíso, pero te extraño
quizás como los árboles extrañan el otoño.










Mensaje para una sanguijuela


Regresa a tu casa en los repartos urbanos
llévate tus cosas
no olvidés empacar tu malhumor
todas las cosas de bailongo esquinero
vestidos, collares, zapatos, carteras, blusas, faldas
todo eso junto con los secretos de tu vida
llévatelo mételo en tus cajitas de cartón


Ya es hora de la telenovela
¡No me amargués la noche!










Homenaje a Vicente Fernández


Me recriminan, me regañan me joden
me dicen ya no escribas más poemas de amor
ya basta de poemas de amor ¡no más lata!
Y si no es por ésta es por aquella cualquier razón
ya basta, dicen, ya no jodas más, ya basta, dicen
con los poemas de Benedetti, Neruda y Cardenal
Entre los tres se puede forrar todo el universo


Total: salgo sobrando


Y yo les digo: qué de raro tiene que me
haya perdido por el amor de una mujer.










A Guridi y la bestia


Estaba oyendo a Jesús Guridi (Diez melodías vascas)
y mirá si él te hubiera conocido
casi tanto como yo te conozco
sólo hubiera escrito unas nueve
porque no hay belleza que vos no hayas cercenado
Incluso la vida.








Criptografía


Por la tierra de los amigos no retornaré
me lo he jurado y lo cumpliré
jamás volveré a escuchar su mofa grasienta
pero el iris de otro poeta
algún día en alguna ciudad
donde amigos no se escribe en cursiva, admirará
los poemas que yo escribí para vos
Serás la Helena de Ronsard
y ya muerto, yo seré tilinte
el viejo chiflado, dundo, el necio
dispendioso de una vida lejana
consagrada por entero, sólo a vos.








Cena para dos


Esta noche luce tu mejor vestido de salir
el azul metálico amplio de cuello y escote
la gargantilla cuélgala airosa entre los senos
pulseras que dan levedad a tu brazo, úsalas
los zapatos italianos no los vayas a olvidar
iremos a cenar al mejor restaurante de Managua
sin limitación de dinero pediremos exquisitos platos
rociados de buen vino rojo, o blanco si pides pescado
Estoy de muy buen humor y vos no estás para menos
Sin necesidad de escalera casi tocamos el cielo
iremos a la disco de moda con luces y toda cosa
nuestro escocés será en las rocas, un cubo de hielo
oiremos los viejos twist, a los Beatles también
pediremos: put your head on my shoulder
agárrame fuerte entre tus brazos, baby
suave bailaremos como antes como siempre
Serás la mejor la más bella hembra del lugar
Al despedirnos sin culpas por el otro
olvida la horrorosa palabra: matrimonio
38 años de odiosa, maltrecha, deleznable vida.












Quizás como los árboles


Cómo han pasado los años dice la Durcal
Omite:
el purgatorio se quedó vacío, sin un alma
del infierno se fueron, todos se fueron al cielo
he visto los veranos, los lluviosos inviernos
aferrados a la esquina donde te esperaba, allí los veo
El mundo dio varias estúpidas volteretas
vinieron y se fueron las revoluciones
los revolucionarios se enriquecieron
Pasaron oscuros tenebrosos vendavales
límpidos altos refulgentes veranos
se colgaron en su rama de siempre
sólo entre nosotros los arrogantes
no volvió el paraíso, pero te extraño
quizás como los árboles extrañan el otoño.










Baby


Muñeca, olvídate de tus años junto al mister
los echaste a perder, jamás podrás recuperarlos
Sólo te queda la vieja foto del vestido blanco
un lugar selvático donde te creíste mujer
el día donde trocaste tu dicha por proyectos ajenos
un insípido dolor, los ojos idos por una ventana
el deseo de correr a casa a lavar un error advertido
la plaga que los años transmutaron en matrimonio
Ya basta baby, olvida lo que sólo olvido merece
mejor compartamos nuestra carne y nuestro vino
corramos locos de alegría por las calles de Managua
metámonos al cine a la disco a los bares encandilados
Resiste la confesión estéril ―no me cuentes nada
evitemos que la sal gruesa recaiga sobre nuestro día
Mil veces entrégame tu cuerpo elástico de ilusiones
hagamos los que Dios manda y también lo prohibido
hagámoslo mil veces baby al volver a tu casa
necesitaras los recuerdos de una tarde de motel.
Algo que redima los infinitos años metida en la guarida.






Dirección precisa


Por el rabillo de mi ojo reconozco tu soledad
la lectura de los diarios los insulsos tele noticieros
los partidos de béisbol el fútbol los domingos
el boxeo de los viernes los sábados de amigotes
la goma el vomito bestial de los domingos
la semana de trabajo agotador
las noches enteras de descanso
te hurtaron tu tiempo intimo
Entre los oficios de la casa, los niños la escuela
tus deseos de hablarle agarraron su rincón
Mi cuerpo una liana solitaria creció sobre el tuyo
y hoy no tienes lugar ni ganas de oír su ridículo reclamo
Para nada te perturba que te llame oscuridad de su casa
llamarada de una calle con nombre y dirección precisa.








Mi único alimento


Sé de tus dudas no hay maquillaje que las oculte
no se puede esconder el matrimonio la familia
el hogar los amigos comunes el club las fiestas
son asuntos que no se pueden ocultar ni negar
Tampoco puedes ocultar mi conversación
las caricias del pelo que te vuelven loca
mi forma de servirte el vino un trozo de queso
ir por los parques las antiguas plazas inexistentes
tomarte de la mano disimular la presencia del anillo
……………………………………………………
Conozco tus dudas no te dejan dormir
te quitan el sosiego
te roban la serenidad
olvidas las recetas de cocina
la ropa blanca la cristalería el aborrecible súper
Sólo mí costado te otorga realidad vigor saciedad
Tres veces por semana nuestro único alimento.






A una foto sin remitente


Cuando muera, cuando tú mueras en alguna forma
se desvanecerá el mural de la vida
El vino, el Jordi, la amistad, la alegría
el encanto de atinarse después de siglos
Lo sabido con Gracia que niega el saber
todo eso tendrá sobre la tierra su personal cajón
quedará flotando en amigos sacados de un salmo
no es mucho, pero es lo único dado en la tierra
Un nuevo tono habrá de reemplazarnos
el futuro juntará los residuos de varias acuarelas
tratará de encontrar, inútilmente aquel viejo color
De diversas maneras revolverá su mezcla de hoy
y, tuerce aparte el color ido nunca será el de ahora
Cuando nos marchemos el color se va con nosotros
el mundo, Jordi será más pálido, o simplemente
su brillo será diferente, pero la foto y su fotógrafo
existirán para siempre en el ojo que pueda vernos.






Ampliación de Sísifo


Quién es el lector en la medianoche hasta el amanecer
el otro, quién escribe líneas enterrado en el sueño
el que traza notas en una vieja libreta ¿Quién es?
Lo busco en la interioridad de mi ser, y no está
por ahí nadie lo conoce, sólo hablan de espectros
En los estropajos de mi vida me parece reconocerlo,
los dos un tercero cuyo rostro el mío no conoce
llevamos años, muchos en este juego mortal
cazadores de una hilacha digna al hombre
No sé quienes son, al despertar sólo persiste
un hombre una piedra por una empinada cuesta
un cuaderno arrugado un lápiz de grafito sin punta
La cruceta de mi vida señala extraños rumbos
no aparecen en la rosa de los vientos
ni quien escribe esto, unos de los tres, desea
verse arrastrado por los vientos del tiempo
íngrimo en su soledad se refugia en su propia roca
allí veo el rocío sobre mis ojos, quizás la lluvia
un manchón arrumbado sobre las páginas de la costra
Muchas veces me pregunto
y ¿esto qué significa? No hay respuesta
Por años sólo la misma escena, la roca y el lápiz
y desde el fondo de las cosas pero sin arrodillarse
uno manda a la mierda toda esta espuma repugnante.








Entre paréntesis


Cuando mi nombre sea dos fechas
no olvides a éste hombre
amó el espejo adversario de la muerte
amó los frutos adoradores de su semilla
amó el relámpago elevado en aguacero


Cuando vuelta la cabeza te alejes de este lugar


no olvides a éste hombre
creció extraviado entre la noche
y la escena de una película


Recuérdalo
no importa adonde vayas, la luz te alcanzará.








Desagravio (after 66)


Para quienes buscan explicación debo decir:
el amor por una mujer me embruteció más
mucho más de lo que ya era. Rompí mi record.
el bruto salió por todos los poros de mi cuerpo
loco corrí por las bocacalles del embrutecimiento
Mis amigos le pusieron ron guitarra y canciones
y manso engreído el bruto también recorrió carreteras
Advertido estaba, esto fue el 70 y tontos años:
Si besas el espejo de la ninfa sombra serás
manera de volver a la flor, no habrá
te quedarás arriba, donde la gota no toca tierra
Infringí la experiencia ajena, me subí a la espina
y supe qué significaba la palabra Apocalipsis
Hoy en desagravio tuyo debo decir:
He gozado mis treinta y siete años de embrutecimiento
y tal vez sólo pida otros treinta y siete más
Gracias a ellos fui un hombre dichoso y hasta feliz.






Infernus en la tierra


Pasan y pasan las canciones en la radio
sólo vos no aparecés por ningún lado
Y vuelven a pasar han pasado por 37 años
y aunque la poesía y la radio se llevan de maravillas
ya no recuerdo tu pasado ni sueño con tu futuro
Entre dos sombra nada es posible ni quimérico
Sólo los hechos permanecen en mi cabeza
quisiera cortarla, la cortaría, la aplastaría
si esto me permitiera vivir y morir en paz
no con el mundo o la gente realidades sin importancia
Hablo de vivir o morir en paz sólo con vos
Cuando pienso en estas cosas creo que voy directo al cielo
Toda vileza humana la pagué en vida junto a tu memoria.








Plegarias rechazadas


¡Carajo! San Judas Tadeo
Cuántas veces he tenido que despedirme de las mujeres
decirles adiós porque me expulsaron de su paraíso
Me vi en un solo cuerpo Adán y Eva bajo mi parra
escondí cabeza y rostro para que señoras del desden
a salvo dejaran mi vista cegada por hierro candente
Deforme de una deformidad caí en cosas más cruel
Son pocos mis agravios y muchos los recibidos
asunto llamado razón siempre hubo, siempre la hay
Un rostro siempre es el mismo rostro
el mismo río surcado en diversa mujer
Las palabras del adiós son labios eternos
no conocen la variación, sólo la repetición
en su adiós toda historia es idéntica en sí
bíblica sólo repite las palabras del origen
un millar de motivos sólo llega hasta cien
se reducen a uno solo en mi vida harapienta
nunca percibí discordia propia a la manzana
jamás sospeché su pasión por la exclusión
Puedo argumentar: del Génesis no se desprende
más bien señala gesto igual culpa para los dos
podría señalar: la Biblia aun sin atenta lectura
no conoce adiós de la mujer donde hay mujer
¡Ay! San Judas Tadeo qué diferentes son las reinas
Hoy en día el celo de los reinos está en una palabra
su odioso afán cobra el placer en la tierra
No estoy muy claro cómo es el asunto del adiós
De todos modos, ya no importa, la adoré y basta.






Ángel cantaba boleros


«Ángel González murió hace dos sábados
La última vez que lo vi estaba cantando boleros
en un piano-bar de Madrid. Le pedí que cantara otro»
Encantador entre los vinos como me lo imagino
El niño grande dijo:
«Todo el mundo me pide que cante
ya nadie me pide que lea mis poemas»
Triste porque no volveré a encontrar al amigo desconocido
me fui al estudio a buscar sus poemas editados por Cátedra
Su lectura me puso en el piano-bar de Madrid
y en sus páginas percibí la sonrisa entre dos hombres
Hallé al Ángel cantando boleros hispanoamericanos.
Me tomé una botella de vino aguado
aún oigo esa voz que nunca pude oír.
Su muerte es una mierda, pero me alegra saber que
«vivió 82 años, muy abrigado por su mujer y sus amigos
que casi nunca le dejaban solo», dice el e-mail de Jordi.













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