sábado, 11 de junio de 2016

ÁLVARO NEIL FRANCO [18.871]


Álvaro Neil Franco 

Álvaro Neil Franco Zambrano (Barbosa Santander, Colombia  1969) es licenciado en Idiomas de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia y magíster en Literatura de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Catedrático de la Escuela de Idiomas y profesor de la Maestría en Literatura de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia. Poemas suyos han sido publicados en el Periódico de Poesía de la Universidad Autónoma de México (2007), en la Revista de Poesía Trilce (Chile 2012), en la Revista Casa Silva (2012),  en la antología de la poesía colombiana Desde el umbral, en La Pipa de Magritte y en las Revistas Clave y Rosa Blindada de Cali.  La Universidad del Valle publicó su libro La saga de los clavellinos.





Temblor de Isla /553

Presentamos cinco poemas del libro Temblor de isla, recientemente publicado por Álvaro Neil Franco (Barbosa, Santander, 1969) con Rosa Blindada Ediciones. En palabras del poeta Jorge Eliécer Ordóñez “Temblor de isla es el amor con sus pequeñas magias inútiles, con sus trampas y delirios, con sus espejismos y sus molinos de viento; pero está allí, con su impronta de imagen acuñada en palabra. Poco importa que sea tan corto y el olvido tan largo, es un boleto que paga su montaña rusa, sin conocer de antemano su destino y menos aún, su aterrizaje de emergencia”


ELLA SABE LO QUE TIENE

Hay una hoguera dentro de mí a la que nadie se acerca para calentarse.
Vincent van Gogh

Un tumbao de espuma
que revive
las hojas de los parques
alma de brisa
que enceguece 
los ojos de la tarde
sonrisa de nube
escribiendo a su paso
las formas de la infancia
olor de guayaba
que confunde
la ruta de los pájaros
enredadera negra
donde aparecen
los planetas perdidos
llanura de trigo
donde se tuestan
las manos de van Gogh
Ella sabe lo que tiene
Tremenda cola de avión
que mis poemas persiguen
en una bicicleta


LECTURA DE BORGES

Sus ojos
imperio de luciérnagas
que me salvan 
de vivir 
entre ruinas


CANCIÓN PARA CARMEN EMILIA

Mi vida está pendiente de una rosa
Ella es hermosa y aunque tenga espinas
Me la voy a llevar a mi ranchito
Porque es muy linda mi rosa momposina.
José Barros

Confieso haber vivido
recostado en una mecedora
mirando pasar
un vestido de taruyas
que monta en bicicleta
y reparte arroz con coco
cada vez que se ríe
Con sus brazos de agua
donde la piel cantora
de los bogas
palpita de nostalgia
el humo azul de las aldeas
Con su cola de totumo
que se alumbra de música
a medida 
que se entra en la noche
Con su mata de pelo acalorada
donde la luna sabe a jugo de naranja
Con sus muslos de canela
por donde las iguanas trepan
para beberse el cielo
Con sus senos de atarraya
que abren sus plomos 
para soñarse
con los pescaditos de oro
del coronel Aureliano Buendía
Yo
gobernador de la ínsula Barataria
soy aireado en mi delirio
con sus manos de palmera
que me dicen adiós


ALADINO

Si fuera un genio
pediría un deseo:
que Sherezada
fuera mi lámpara


DESPEDIDA I

Es triste hacer maletas
si no cabes en ninguna de ellas
irme con la noche
y ver que en tus ojos todavía
guardabas las estrellas de ayer

http://www.laraizinvertida.com/detalle.php?Id=1993



CLIMA TROPICAL DE MONTAÑA

En este clima tropical de montaña
la sangre se forma en los amigos
la mirada va siendo la nostalgia de unos ojos
que la vida se llevó río abajo
Acá por las ollas del guarapo
entramos en las casas
a saludar las visitas
que nos presentan las libélulas
Hay adioses de bijao
que envuelven con la brisa del Suárez
nubes mensajeras de este olor a guayaba
que nos quedó por alma
de este corazón maduro de gusanos blancos
al que ni siquiera su propia tierra lo recoge
laderas iluminadas de camuros
que mastican nuestra esencia de abismo
desde cuando nos desterraron del ombligo
Si algo hemos sido
es ese tren que no alcanzamos a vivir
pero nos pita en la memoria
cuando madrugamos
en la palabra de nuestros abuelos.


POEMA PARA LA NONA CHEPA

Josefa de espantos
que me siguen dando
cucharadas de miedo
Monte de silencios y fique
que recompone las palabras
Piso de tierra con café
donde se conjura esa maleza
que llamamos olvido
Sonrisa donde nace y desemboca
ese fuetazo de mariposas
que alumbra
la historia de mi río
Cascada que desenreda
el limo sediento de vida
de los ahogados
Butaca con raíces de pájaros
atardecidos de leyendas
Sigo paralizado
por tus perros fantasmas
que me persiguen
como si me conocieran
de toda la vida.


POEMA PARA MI PRIMO CHEPE

Chepe Miguel
ahora que bombardearon Matemango
y cayó por completo
el régimen putífero de puntos negros
que no dejaba de chupar
el prolongado verano de tu risa
ahora que
regresaste encogido de alegrías blanquirrojas
con un puñado de camino
oloroso a los pies que el abuelo nunca tuvo
y tu freno de espuma
nos blanqueó la frente de potreros
¿dónde quedaron prendidas
las piernas de la infancia?


ESTEBAN QUE VIENES

Esteban que vienes
de las hamacas y las mecedoras
y no te puedes quedar quieto
porque a tus pasos
los amasaron con candela
porque a tus sueños
los tostaron con la espuma
que llovizna los fritos del Caribe
Que cantas el orégano
en la carne enferma de patios
que nos legó Héctor Rojas Herazo
que te disfrazas de bucanero de la Tortuga
para que el suero alcance
los cielos de la infancia
que como a Blas de Lezo
y a todos
los que asaltamos las palabras
la vida
se nos va cayendo en silencio
como este fruto de mar estremecido
en la cazuela del recuerdo.



EL DEMONIO DEL VIDRIO

Para Luis Alexander Forero Franco

Eres el demonio del vidrio
contigo no funciona
el pico de botella
lo tuyo es la fisura
que nace del abrazo
la huella de los goles
que gritan las ventanas
la puerta de emergencia
después de la sequía
que disecó la infancia
en un álbum de fotos
la copa rota
que nos dio en la vena
donde la sangre brinda
este rumor de algas
con que convocamos la vida
el soplo al corazón
que reventó
contra los postes de la luz
nuestro destino de botella.


ALZHEIMER

A la memoria de la memoria
Para mi tío Luis Humberto Forero Pineda

La que recuerda
es una memoria de dos gigas
que nunca ha auscultado
los huecos de la calle
donde se atascó mi corazón
La que recuerda
va rumbo a una mañana
donde ya no soy más
el niño que crece
con el rumor de un río
el que tiene por dios un árbol
donde reverdecen las palabras
que le heredó a los tíos
La que recuerda
no sabe nada
de gusanos blancos
que embalsaman los días
con el olor de la guayaba
La que recuerda
no tiene la capacidad de contar
el paso de las nubes
donde me despido de un tren
que nunca conocí
Por eso en este 2048
no tengo más derecho
que ser un olvidado.



CANCIÓN PARA CARMEN EMILIA

Confieso haber vivido
recostado en una mecedora
mirando pasar
un vestido de taruyas
que monta en bicicleta
y reparte arroz con coco
cada vez que se ríe
Con sus brazos de agua
donde la piel atirantada de los bogas
palpita de nostalgia
el humo azul de las aldeas
Con su cola de totumo
que se alumbra de música
a medida que se entra en la noche
Con su mata de pelo acalorada
donde la luna sabe a jugo de naranja
Con sus muslos de canela
por donde las iguanas trepan
para beberse el cielo
Con sus senos de atarraya
que abren sus plomos
para repletarse con los pescaditos de oro
del coronel Aureliano Buendía
Yo
gobernador de la ínsula Barataria
soy aireado en mi delirio
con sus manos de palmera
que me dicen adiós.



A LA ORILLA DE TUS PALABRAS

Somos un mismo olor
La guayaba floreciendo en la infancia
Una misma agua
El Moniquirá desembocando en el Suárez
Sólo que habitamos orillas diferentes
Desde la mía
tu cabello siempre será un relámpago
tu mirada un rayo que no acaba
y yo un niño que te arroja piedritas
para que no se apague el brillo de tus palabras
Tus palabras que llegan a mis días
como peces abismados de luminosidad
como anzuelos
donde empiezo a morir por el silencio
como espuma que navega
por esta soledad de arena
como un tsunami
donde únicamente sobreviven
las leyendas de los pescadores
como un oleaje de asombro
que resucita de burbujas
la lama de mis pensamientos
como un remolino de desesperación
que me arrastra por camas de hojas
donde recuerdo tu cuerpo
que todavía no conozco
Tú decides cuando puedo
acampar en tu vida.



ITINERARIO DE MI MUERTE

Mi muerte comienza en tus caderas
avanza por el escarlata caído de tus senos
que se muda como un caracol
hacia la antigüedad de mis gemidos
viene yéndose en volutas de yubarta
por la fosforescencia de mis profundidades
en estampidas olorosas a jungla
que hipnotizan la cobra
que me silba en la sangre
se me va por el camino viejo
como una horda de tártaros
que resbala sus desiertos de piedra
en mi intermitente saliva de dragón.


LA JUSTIFICACION DEL COCO

Soy un coco
redondo como Sancho Panza
a escondidas del Quijote
Dulcinea se chupa mi sonrisa.


LEVANTAMIENTO

Una estrella de asfalto agonizando
en el lunario de tu rostro
te ruega la limosna
de atropellar hasta más allá de la sombra
estas puntas de angustia y soledad
donde ya no se enredan tus pasos de cometa
De orientar lo que me queda de destino
por ese patrimonio de empuje y lealtad
que fundas cuando cruzas
las calles de tu ciudad natal
tal vez así
no me sabría tan perdido
tal vez así
madrugaría en mis perros
a esparcir la noticia
de mi demolición.



AUNQUE LA CRECIENTE

Aunque la creciente
de haberte conocido
haya derrumbado mi casa
y el aguacero de tus ojos
ya no se desplome
sobre mis orillas
y estas astillas putrefactas
no alcancen
para levantarte una hoguera
Aunque tus piedras
hayan cambiado de lugar
y la brisa no traiga
noticias de tu cabellera
y los remolinos sean las vueltas
que no pude dar en tu vida
He estado acampando
en las manos
que alguna vez me brindaste
y no te recibí.



BARBIE GENERATION

Estas niñas de ahora
que alejan los frijoles
por la sonoridad
que traen en el fondo
que consumen
el agua evaporada
y con lo que les queda
inútilmente limpian
sus máscaras de polvo
Rellenas
(como los pavos navideños)
de silicona pura
Para creerse estas ausencias
adoran los cabellos dorados
de la muñeca Barbie
y se esfuman en el acto
de echar a volar
sus tangas hilo
Su mejor espejo
Una radiografía.


PLAGIO NATURAL

¿Quiénes son los propietarios
de los árboles
a los que les escribí mis poemas
y qué porcentaje les corresponde
por derechos de autor?



RECONOCIMIENTO AL TRABAJO 
DE TODA UNA VIDA

El único lujo
de los poetas consagrados
son sus ediciones póstumas.




DIDÁCTICA DECONSTRUCTIVA

Si se quiere evitar
la mortalidad de los espermatozoides
es preciso incluir
en sus cursos de alfabetización
la enseñanza de la T.




CONTENTILLO

El único consuelo
que le queda a las uñas
ante la ausencia
de figura paternal
son los padrastros.



Nota y selección Miyer Fernando Pineda

La poesía de Álvaro Neil Franco refresca. No pertenece a ese estilo de verborrea efectista que atosiga. Es una poesía honesta, inocente, limpia y cristalina; no es impostada, no es producto de laboratorio, ni de ese marasmo que campea en la poesía colombiana.

Conocer su poesía es conocerlo a él. Conocerlo a través de sus poemas enseña que el envés de Kafka se encuentra en el trópico de montaña, entre ríos, guayabas y cangrejos que resguardan el secreto de los alquimistas. En sus poemas, esa búsqueda de Paul Gauguin, mientras a lo lejos la tijera definía lo que significa una amistad y arrebataba la oreja para un autorretrato.

Desde Fayad Jamís hasta Raúl Gómez Jattin. Desde el bolero y la bossa nova hasta el tango que recorrió los senderos de los Andes y se quedó a vivir en tiendas de buena muerte y galleras donde se jugaba el destino.

Álvaro Neil Franco es un catador; un refinado rastreador de poesía en tiempos en los que esa histérica forma de marketing se ha tomado los senderos que permitían a los profanos acercarse a la morada de la diosa.



A LA ORILLA DE TUS PALABRAS

Yo soy mi río, mi claro río que pasa
a tumbos en las piedras.

Eugenio Montejo

Somos un mismo olor
La guayaba floreciendo en la infancia
Una misma agua
El Moniquirá desembocando en el Suárez
Sólo que habitamos orillas diferentes
Desde la mía
tu cabello siempre será un relámpago
tu mirada un rayo que no acaba
y yo un niño que te arroja piedritas
para que no se apague el brillo de tus palabras
Tus palabras que llegan a mis días
como peces abismados de luminosidad
como anzuelos
donde empiezo a morir por el silencio
como espuma que navega
por esta soledad de arena
como un tsunami
donde únicamente sobreviven
las leyendas de los pescadores
como un oleaje de asombro
que resucita de burbujas
la lama de mis pensamientos
como un remolino de desesperación
que me arrastra por camas de hojas
donde recuerdo tu cuerpo
que todavía no conozco
Tú decides cuando puedo
acampar en tu vida.



ROLLING STONES

Con las piedras arrojadas
contra mí
he construido los muros
de mi casa.

Anise Koltz

¿Qué parte de la casa son las piedras que sostienen las puertas?, ¿El aire que no deja caer el andamio de las conversaciones?, ¿El instante en que la puerta sueña con volverse ventana?, ¿Polvo que se apea de los caminos para sumarse a nuestro polvo?, ¿Lomo azul que los niños acarician, para apaciguar el agujero que devora los días?, ¿Memoria que extraña los caballos que se fueron a viajar en la sábila? ¿Lunas del otro lado a las que los perros no dejan de batirle la cola?, ¿Celacantos danzando un traje de luces que sale bien con el silencio?, ¿Sueños redondos que sueñan eternamente en los linderos donde vive la muerte? ¡Con todo lo que son y nunca aparecen en las fotografías!


BOCACHICO MONO

Para Álvaro Franco, mi padre

Brilla todavía
en la sonrisa de mi padre
el paso del bocachico mono
el que no sabe a barro
y canta con sus labios pequeños
la soledad de los pantanos
Su palabra resbalosa
desgajada del fondo de los plátanos
inunda la mesa de la casa
con el lomo marrón del Magdalena
Cómo suda mi padre
mientras atraviesa
con sus brazos marchitos
la corriente espinosa de historias
que lo mantienen vivo
Cómo toca madera y reparte coletazos
para espantar la carne azul
donde empieza el olvido



CAMINANDO LAS CALLES DE BUKOWSKI

Un poema es una ciudad
si su vuelo es iluminado
por el agua de las cloacas
por la barba donde los indigentes
amarran el hambre y la basura
por las serenatas de piedra
que los locos
le regalan a las ventanas
por los postes fundidos de soledad
que los perros
le disputan a los borrachos
por la piel que los amantes
cuelgan de las terrazas
como banderas de una carnicería
Un poema es una ciudad
si su rostro con aretes de luna
abre las piernas a los cuchillos
que florecen en el arrabal. 



CARTA AL PADRE I

Hace pocos días papá cumplió años
todavía conserva esa mirada
que huele el latido del plátano Tocaimero
y la yuca Sata
Casi siempre sale al patio
en sus calzoncillos de color ahuyama
a darle los buenos días a los gallos de pelea
Aprendió a leer vendiendo periódico
y matemáticas contando las estrellas
tartamudea pero no se le olvida
No es conocedor de Nietzsche ni de Spinoza
pero sí de sí mismo y del atardecer constante
cuando los cangrejos regresan a su piedra
-utopía de los alquimistas-
Me fascina su mercado de pulgas
cada vez que se emborracha
la escopeta de fisto que a veces acaricia
como lo haría un niño
No considero necesario decir
que lleva el pelo largo a las peluquerías
Le dicen “El Cenizo”
Leo es su signo zodiacal
y su número de suerte el 39
Papá no medita ni contempla el sol
está hecho de él
Después de tantas calles
se queda con la calle del barrio
porque le conoció la infancia.


CARTA AL PADRE II

Calzarme las alpargatas
o simplemente con los pies descalzos
ir por los caminos de herradura
a dejar la nasa en el pozo de siempre
para espinarles el alma a los nicuros
o voltearles con cebolla y tomate
la piedra a los cangrejos
Celebrar mientras regreso
el barro que trepa por mis zancas
el alumbrado público del girasol
la rocola empolvada
donde habita el grillo y la rana
que no me canso de pedir
mientras me pongo la luna en los labios
y bebo este café
humeante de estrellas
que prepara la abuela.



COMPLEMENTOS ERÓTICOS DE LA K

Para tus grandes senos blancos
mis pequeñas manos móviles
para tus sueños sin ropa
la gallardía de mi triste figura
y el yelmo de Mambrino
para tu madreperla
soy Francis Drake
Barba Roja afeitado
(cuestiones de la estética)
para el alto relieve de tu espalda
a Cristóbal Colón
le faltaron 500 años
Agustín Codazzi
se quemó con el cabo de la vela
y ya no quiso continuar
así que…
sus trazos geográficos
quedaron en mis manos
yo aún 
conservo los mapas 


UNA CARTA A ISABEL

Querida hija:
Por acá la casa sigue echando de menos
el olor a eucalipto de tus sahumerios
Continúa siendo agradable departir contigo
el tinto con limonero sin azúcar en la madrugada
Las calles de pueblo de mis pies
te mandan la bendición y los buenos días
como siempre
Te recuerdo saliendo adelante
cuando fuiste a la quiebra con tu venta de helados
Mientras en los amagos de lluvia recolecto la ropa
las hormigas rehacen el viaje de tus manos
en el mesón de la cocina
Los nietos que no tengo
se la pasan jugando a las escondidas
en el arco iris de los roperos
De vez en cuando llega
hasta la estación otoñal de los botones
cargada con bultos de maíz
la plancha de carbón
Aún luzco con pantalones bota de campana
(en Dacrón peso de pluma)
la figura en blanco y negro del portarretratos
Quizás me alcance la vida
para darle la vuelta al mundo
en la máquina superior de moler
De tu papá te cuento 
que no deja el sombrero
ni la mandarina Arrayana
y que todavía le habla a las gallinas
Desde que te fuiste 
poco a poco
nos hemos ido 
quedando sin ventanas.



LA GAMBETA DEL MANÉ GARRINCHA 
O POEMA PARA EL PÁJARO MÁS VELOZ DEL FÚTBOL

“Yo vivo la vida, la vida no me vive a mí”.
Manoel dos Santos, Garrincha

Con la pierna derecha
viajando en las nubes de la gloria
y la izquierda repartida
entre el corazón de la gente
la gambeta de Garrincha va
como una garota bailando el carnaval
vestida con la media luz de su barrio
sortea la ilusión que se asoma
en la sonrisa desdentada de los charcos
baja hasta los cabarés
donde la negrura salvaje
que alberga la voz de Elza Soares
protege los malandros
gira en Pan de Azúcar y en el Corcovado
se extiende en la bahía de Guanabara
y en la arena infinita
que inspira el oleaje
de las muchachas de Ipanema
(Reina de Copacabana
coronada por la espuma
que corre en los recuerdos
de los torcedores)
Madura estrellas
en las conversaciones de cachaza
que le dejaron los amigos



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