lunes, 11 de marzo de 2013

MARCELO SARUBBI [9429]




Marcelo Sarubbi  (PARAGUAY)


Conmoción


Éste es el fin y comienzo...
... de una ardua pero bella ambición, la de editar libros de poesía pura, y con ello agradezco a las personas que me alentaron a ello y a las que dedico el presente y primer sueño realizado.
La triste depresión me llevó a comprender la vida de otra manera y ver la necesidad de amor y comprensión que tiene el mundo; así, al ver niños en la calle o políticos pensando sólo en sí mismos, y no en los demás.
Los poemas fluyen del fondo de mi ser cuando con una simple lapicera descargo todo el dolor o la alegría de mi alma.
M. S.




Contexto, texto y pretexto

Un joven de mirada ardiente llega con su manojo de versos bajo el brazo. Tímidamente los expone con la dubitativa confianza de los primeros pasos y la seguridad rotunda de lo que quiere ser. Él sabe que en este mundo vertiginoso y contradictorio, en este tiempo de violencia y menoscabo de los valores fundamentales, en la disyuntiva que implica una sociedad de consumo que se debate entre la corrupción y la toma de conciencia de una juventud que se resiste a consentir la impunidad y la mentira, él desea ser poeta y, con su decisión como lanza, arremete contra los molinos de viento, libre de prejuicios, apostando al porvenir.
Las coordenadas de tiempo y espacio en las que le toca vivir parecieran, si no negar la validez de poetizar la realidad, por lo menos consentir un prudente escepticismo ante el poder de la palabra. La palabra devaluada por la vacuidad del discurso y la prostitución de su empleo en favor de falsos profetas. La palabra que sirve para enaltecer o denigrar, confesar las esperanzas y la duda; la misma que se utiliza para amar y atestiguar la pasión por este oficio de vivir, ha capturado la imaginación del poeta, haciéndole sentar el llamado de una vocación incipiente.
En este contexto, Marcelo Sarubbi ensaya sus textos primigenios. Poemas de búsqueda, de interrogaciones, de indagación del sentimiento ante las primeras experiencias y de la realidad tal cual lo siente o la presiente, donde el verso sencillo y la frase directa dan cuenta del sentir del poeta; de su afirmación en el propósito de transformarse en ese ser marginal por antonomasia y por propia decisión que se convierte aquel que abraza a la poesía como amante y compañera.
El pretexto del poema se repite a lo largo y a lo ancho de toda la poesía. La vida, el amor, la soledad, la muerte, la exaltación de Dios, el repudio a la barbarie, la denuncia frente al desamparo, la indagación del yo poético, son los temas que, por lo general, conmueven al vate que, bebiendo de la fuente de la existencia de los otros y de la suya propia, llega finalmente a plasmar el texto poético.
Marcelo Sarubbi, fiel a su contexto vivencial, utilizando los pretextos que han conmocionado desde siempre el alma de los poetas, arriba a los textos reunidos en el libro Conmoción, en cuyos poemas saludo la posibilidad de encontrarme frente a un poeta que persista en su devoción por la palabra y recorra con altura el difícil camino que demanda la poesía.

Asunción, abril de 1999.

Renée Ferrer




Fracaso inminente

Como un viejo sueño envejecido
o un árbol ya encorvado,
como el cielo oscurecido
que ilumina esa pradera
duerme el alma solitaria.

Se oye, lejos
el murmullo de un convento
que nos alcanza su aflicción perpetua.

Con las aguas restringidas
van las lágrimas ávidas  
de quien reclama soñoliento
lo que no pudo obtener.






Juventud

A mi generación

En un monte de invierno
hay un ataque de truenos;
los árboles
se mueven llorosos
de un lado al otro
buscando apoyo.

Pobres:
no pueden exponer
esta noche
su plenitud.  







Ilusión pretenciosa

a Gabriela Levi


De niño creía en la magia como algo real
fantasías que me ilusionaban
hoy me doy cuenta de que sólo tu amor
puede crear esa ilusión.

Y con sólo pensar en ti
algo en mi interior comienza a llenarse
algo que es imposible revelar.








Conjetura del alma

 Yo no entiendo
ni por qué me siento así,
o lo sé muy bien.

Espero algo sospechoso.
Una luz se ve en el horizonte.
Creo que se trata del presente,
algo que me alegra el pecho,
una imagen que llena
la vida y el camino.







Y el galardón no está

a Jorge Angulo


Existen hombres,
mujeres, niños
que te ayudan,
sin pedir, sin exigir.
Sólo te dan sin mirar.  

Que extienden su mano
para aliviar el dolor
y comparten tu risa,
logrando la alegría,
que en esta vida,
a veces,
no sabemos recompensar.









Un crepúsculo inválido

a Inés Burró V.


La noche cae y no dejo de pensar
en esa sonrisa, en esas ganas de amar,
en ese beso que no pareció real.

La noche cae y no dejo de pensar
en el tiempo que ha de pasar  
hasta que olvide,
hasta que ya no imagine
aquello que terminó contigo.

La noche cae y me atormento
pensando en el amor que se ha de ir,
bello como el día
que siempre muere.








Y todo es amor

Esponja de la vida,
esponja que todo aspira,
esponja que también es dolor,
esponja pequeña,
esponja de amor,
esponja rica,
esponja que nace,
esponja nutrida,
¿llegarás al sol?







Lo sobrenatural

En un bosque tupido
puede esconderse un tesoro.
En la oscuridad de un cuarto
la llama puede estar viva
y en una mesa deslustrada
puede servirse buen vino.

  





Como Dios mande

En esta quizá rara vida
se lucha peldaño a peldaño;
cada peldaño es un hondo dolor.

La vida nos regala
y en un segundo nos lo arranca.
Luchar es fácil a veces,
pero ganarle al miedo o al fracaso.
Es mucho sacrificio.

Subir es la meta, llegar donde
no hay llegada.

  

  



Halagando vidas

a Marilyn Canillas

Acaricia su mirada,
acaricia su sonrisa,
acaricia el corazón exangüe,
acaricia su palabra,
acaricia su hondo dolor,
acaricia mientras late, porque
luego, la caricia no servirá de nada.







Valle de lágrimas

Hoy late mi corazón y mi coraza,
hoy alienta mi júbilo,
hoy habla mi boca,
hoy ven mis ojos,
hoy son lacios mis cabellos,
hoy mis oídos escuchan,
hoy mis labios se humedecen,
hoy mi sonrisa es blanca,
hoy mi piel es clara.

  



Peregrinante

En mis ojos palpitan
líneas de rol radiante.
Sobre el desplegar de los cocoteros
miro al cielo pulido
como un zafiro pálido.

Camino junto a mi júbilo
con fervor de aventurero.

  





Cristal natural

Un arroyo está aquí cerca.
El viento lo acompaña.
Juntos, reflejan el paisaje otoñal.

Yo estoy solo,
los demás duermen,
pero pronto invadirán,
las maravillas de este lugar.

Los árboles gruesos
y las piedras del arroyo
completan el goce de abril.

  
  



Animales libres, humanos enjaulados y almas muertas

Pájaro, pájaro azul
intentando demostrar su fervor.

Puro como el viento,
viento de otoño
con la libertad de un niño.  

Se encuentra en la copa de un árbol
o un tejado húmedo,
siempre en lo alto,
siempre trinando,
siempre exponiendo,
ante los hombres su libertad.

  






Preso

a Jorge Angulo


Recluido entre cuatro paredes estoy hueco.
Mantengo sellado el baúl de las imaginaciones,
solo peleo silenciosamente contra el mundo.

Pero una mirada franca abre las ventanas
y amanece en la habitación.

  






Cohibido en el mundo

El tímido es un coleccionista
que tiene varias maletas.
Guarda en la mayor sus penas.
Y en un valijín el amor.

El tímido es un fabricante de ilusiones
que lo transportan a un mundo
donde se aleja de sí mismo
y de su situación.

  






Exilio de amor

Al amor


Te extraño, te extraño,
e imagino tu sonrisa infantil.

Tu amor llena los espacios
vacíos de la ausencia.

Te extraño e imagino tu ternura,
empapándome el amor profundo,
inexplicable.

Te extraño y hasta olvido
el temor
a los malos momentos.

  





Espejo natural para el alma

Al costado de un arroyo transparente,
frente al bosque,
me encuentro aquí entre caídas
y piedras de agua.

Estoy pensando,
pensando en ti
y en tu sonrisa fría.

El tiempo indiferente
me abraza como tú.

Los árboles,
unos grandes y otros pequeños,
comienzan a mostrar sus sombras
de otoño.

Estoy feliz, con sentimientos
cristalinos como el agua que miro.  







Ajetreo infantil

 Niño limpio,
aventurero.
Duermes, te agitas, sueñas;
la hamaca va y viene
igual que tus ilusiones.







Cortina de aguas

Gotas de agua caen sobre las tejas
y mojan a los gatos vagabundos;
gotas de agua, las cuales vienen del infinito cielo
a humedecer las almas.
Unas descienden serenas,
otras azotan los surcos.

Oigo llover y tengo sueño.

  





¡Oh!, qué ironía

a Gabi Levi


Ella es tierna, dulce y cálida.
Es amor que no existe en diccionarios.
Ella ama, yo lo sé, ella me ama,
pero a veces, no lo puede dar a relucir.

Ella da todo por lo que hace y lo hace bien.
Ella casi nunca cree en sí misma, como otras,
pero su potencial es incalculable y no lo sabe.

Ella es parte, no de mi vida,
sino que de mi propia alma.

Ella ama a un poeta sentimental,
ella le otorga los más grandes honores.
Ella me alza cuando caigo,
y me da el mundo entero con sólo un beso.

Si no fuese por ella, no estaría
aquí para escribir estas palabras.

  





Penetrando la raíz

Quiero ser el útero,
para luego ser anciano.
Quiero ser la raíz
para lograr más tarde
la anchura.

Quiero ser la fábula
para tener razón.
Espero no ser como Dios,
para morir en paz.

Quiero sufrir
para reír después.
Quiero morir primero
para volver a nacer.







Alma mía

Mi alma busca lo oculto,
mi alma, cuya finalidad a veces ignoro.

Mi alma,
que quizá tenga algún amor
porque en ocasiones me deja solo.  

Mi alma que atraviesa nubes y túneles,
que sucesivamente huye
o es una torpe holgazana.

Mi alma que todo lo pretende
y tiene la culpa de todo.

  





El sarmiento joven

Él plantó un parral en el patio;
creció y cubrió la terraza
dando penumbra al verano.

Plantó un parral en el patio:
creció rápido
como un adolescente que extiende sus brazos.

Plantó un parral en el patio,
y cuando llegó el momento,
extendió bajo su sombra una hamaca tricolor
y se extendió para seguir soñando.  






Silencio pretencioso

De la más oscura luna
una estrella se prende.
Busco el cielo en mi plato volador.
Mis marcianos suben
y escucho el sonido,
la razón de ser.
Mi mundo se enaltece,
mi furia late.
Pero prefiero el silencio:
mi sol nace y algún día
al cielo llegaré.

  




Oración

Por las mellizas Sonia y Silvana, que desde su concepción fueron enviadas del mismísimo Dios, que siempre nos den esa alegría y amor que tanto necesitamos y cuidemos dos rosas, dos corazones que mueven la familia.
Que Dios les dé paz y fuerza para la etapa nueva que hoy inicia.
    





La batalla

Quisiera ser como las nubes,
que caminan por el cielo;
para así no caminar por senderos
sintiendo los horrores de ese espacio terrestre.
Si así no fuere, perseguir a los infiernos,
porque mientras ellos perduren
jamás descansaré.







Principios

Soy sólo un soldado,
¿un soldado?
que lucha por la paz y un no a la ironía.
¡Ah! un soldado
capaz de tirar su cuerpo sobre la hierba
si mi alma me lo pidiere;
y morir NN como los que se entregan
sin que importe que existieron.










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