jueves, 11 de octubre de 2012

8025.- MIREYA KRISPÍN




Mireya Kríspin nació en Caracas, Venezuela en 1940. Es una poeta, actriz y escritora narrativa. Fue Coordinadora de Cultura de la Universidad de Los Andes hasta 2002.

Publicaciones

Recóndita clave originaria (Caracas, 1981)
Fin o principio (Caracas, 1981)
Junto a tu piel (Mérida, 1984)
Las fieras no ser rinden (ULA, 1993)
Del origen recóndito (Mérida, 1995)
Almendra Voluptuosa (Mérida, 1996)
Antología Poética Mireya Kríspin 1981-2004 (ULA, 2005)
Intersticios de bares (Narrativa, Mérida, 2000).










Tejido y bordado

Las manos como agujas
Tejen curvas de amor
Sobre el borde de tu cuerpo
Él liviano deja traspasar las sedalinas
De múltiples colores
Con suaves movimientos
Participa del trabajo
Anudando los hilos con Eros
Quien diligente se va insertando en cada recodo
Ajustando los nudos de la eternidad

Las manos bordan ilusiones
Entre tu piel y el alma
Que en perfecta armonía
Dispersa los colores
En la orilla del receptáculo del amor

Estas agujas vehiculares
Tantean sutilmente cada poro de tu piel
Que se eriza y conmueve
Dejando exhalar suaves suspiros
Que invaden el centro de mi cuerpo

De allí van recorriendo mis profundidades
Hasta palpar la humedad del recodo silencioso
Que palpita inquieto anhelando la presa

Cual bestia hambrienta olfatea los contornos
Apostando la cacería
Tejida por manos ávidas
Que anudan con sensatez la presa
Que devorará al concluir el último nudo





Cabalgar al adversario

A mi querido amigo Pepe Barroeta, en el día de su partida

Entro en el país de los sueños
Voy liviano de equipaje
El cuenco lleno de plegarias
Y semillas dispuestas a germinar
En el arco iris de mis sentimientos
Vuelo hacia lo desconocido transportando dimensiones
Que toquen las joyas místicas de la conciencia
Solitario me fundo en el viaje ritual
No hay fronteras que me detengan

Voy en perpetua comunión por la senda sagrada
Armonizo los contrarios
Amalgamo la cosmogonía
Presagio la concreción

Planto semillas en tierra fértil
Intercambio energías con el antiguo linaje
Y alivio mi hambre de conocimientos

Me ofrendo ritualísticamente
Tanteo la energía refinada
Reconozco mi existencia
En el quinto nivel de mi conciencia

En perfecta armonía ordeno a mi átomo emisor
Que me permita ver los colores del sonido
Y desde mi módulo cardíaco
Absorber la chispa divina a favor del giro de la tierra

Transmuto las energías en diferentes niveles
Entro en el mundo sutil con velo transparente

Y rompo las corazas para conocer el todo

Regreso a la memoria del origen
Cabalgo al adversario
Y asciendo la escalera de Jacob hasta el tallo medular

En ese centro superior acelero el desprendimiento
Y sin miedo escénico
Traspaso el umbral del universo







Almendra Voluptuosa

Te amé de un solo golpe 
como hembra en celo 
Sin preámbulos ni cortejos 
cambié suspiros por risas.
Anegué tus palabras con gestos amorosos 
repiqué como campana con mi carne 
interrogando la tuya.
Se me rasgó la piel entre tus huellas 
un puñal de alas desplegadas 
se hendía en mí
Adherida recorrí tus escondidos lares 
horizontal de mar y de infinito 
bogué en tu corazón 
como almendra voluptuosa
Me atavié de labrador 
y cavé sepultura en tu costilla 
aferrada me dice trigo 
heno 
uno
Abrí dos tumbas en tu pecho 
y me enterré portando dos jazmines 
ahora dentro muy dentro 
vislumbre tu sangre y fuego
Me robé tu sol y 
me vestí de aurora
Construí una alcoba en tu regazo 
como hiedra trepé uno a uno tus rincones 
Te encontré deshabitado 
engendré una flor en cada huerto 
Navegué el río de tus piernas 
recogiendo el fruto de la siembra
Nardos jazmines rosas y magnolias 
anudé el ramo y perfumé tu bosque
Adiviné en tus pies 
razones de tu infancia
Raíces 
húmedas oquedades 
y un niño salvaje 
ávido de abrazos
Te invité como un árbol en mi pradera 
bajo mi sombra te acaricié 
te cuidé como un rebaño de corderos 
Me alumbré en tu cuerpo 
retoño de luz 
y te hice cosa mía 
Memoria en mi memoria 
acto de amor 
primera comunión 
como en aquellos tiempos






Los astros agotan la luz

Se rompen lazos que anudaron vínculos 
se desatan sogas oriundas de plantas ancestrales 
La marea afloja las amarras 
y el barco boga sin rumbo 

Los astros agotan su luz 
El hombre no rige su sendero 
así no atina el infinito 

Se va lo que ansías 
se establecen otras formas 
Una vez más se ha vaciado el cuenco






Donde estoy

Los espectros velan aminorándose 
amo y odio el silencio de las colinas 
Giro hasta que sea menester 
Tengo miedo de la tormenta que embosca mis sentidos 
y proyecta una sombra en el verbo 

(De: Las fieras no se rinden)











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