miércoles, 8 de julio de 2015

BYRON LEONDARIS [16.507]



BYRON LEONDARIS 

(1932-2014)
Poeta y ensayista, que nace en la comarca de Seres, Grecia. Casado con la poeta Zefi Daraki. Estudió en la Facultad de Derecho de Atenas y ejerció de abogado y consejero en el Ayuntamiento de la misma ciudad. Colaboró en muchas revistas literarias de ideología de izquierda, donde publica la mayoría de sus textos teóricos sobre poesía. Se hizo conocido sobre todo por la segunda etapa de su poesía, de angustia existencial. Destacó también como ensayista y fue quien acuñó el término “Generación de la derrota”, atribuido a su generación, la Segunda de Posguerra. Publicó 7 libros de poesía y unos 5 de ensayo. Fue nombrado miembro de honor de la Sociedad de Autores Griegos. Poemas suyos han sido traducidos al inglés, al francés y al turco. En 1997 recibe el Premio Estatal de Poesía. 



Selección de Dimitris Angelís y Virginia López Recio                                                                            Prólogo y traducción de Virginia López Recio

http://www.omni-bus.com/n50/sites.google.com/




[LO SÉ, ME TIENES YA ENTRE 
LOS TÍTULOS MUERTOS]

Lo sé, me tienes ya entre los «títulos muertos»
Por eso te pido que pongas en el «Catálogo Editorial»
al lado de mis libros, la señal «Descatalogado»
Tengo ese derecho
‒lo mismo que un día terminan las representaciones
y «se quita» la obra.
De todos modos, esta compañía de mi alma se ha disuelto.

Que ahora acaricien otras páginas en las librerías
dedos retraídos a los que se les escapó la vida
Y que no pidan de los muertos el elixir de la poesía
No lo revelarán
mi buen amigo, editor sepulturero.





[ASÍ COMO BALBUCEÉ MI DESTINO]

Así como balbuceé mi destino
con palabras incoherentes
y con el amargor de la hoja de laurel en los labios…

Oráculo es el destino
que lo pides y te es dado por ti mismo
para escapar de lo que no vas a escapar
para entender lo que no vas a entender
es decir, discurso improcedente y abominable
que te disuade de lo que te incita
te empuja en sentido contrario de donde te arrastra
y la única manera de que lo cumplas es que lo infrinjas

Por eso te destierras de ti mismo
y caes en el tópico
en despreciables luchas de vida
en supuestas aventuras y hazañas
resolviendo acaso enigmas y matando monstruos de la
     cotidianidad
haciendo lo correcto y hablando lo insignificante
en intolerables y vanas expiaciones
arrodillándote para vivir

Así también yo, que me tocó el más pesado y oscuro destino,
me encontré elevando
una vida increíblemente tópica.





[BAJO LAS AGRIETADAS ACERAS]

Bajo las agrietadas aceras no estaba la
     playa arenosa
alquitrán, herrumbre y tierra, y viejos cables
     eléctricos
un trastorno como cuando los muertos se giran boca abajo,
cables de teléfono cortados que antes se estremecían 
por un abrazo erótico de dos números
     desesperados en medio de la noche
lo sé, quieres morir porque no soportas
     amar
raíces de arboledas que fueron cortadas
para ampliar la Calle, la Virgen lestrigona
y el eco de pasos que se van –porque
      pasos que llegan no hubo nunca–
y el cataplum de una sombra que saltó de nuestros
      ojos cuando agarramos el fuego
y lo aplastaron nuestros tizones.

Bajo las agrietadas aceras no estaba la
      playa arenosa
bajo las aceras no estaba –
Por eso estamos tan tristes,
vosotros que encontrasteis la muerte,
yo que la perdí











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