jueves, 11 de octubre de 2012

8018.- JUAN VILLAQUIRÁN PÁEZ





Juan Villaquirán Páez (Nirgua, Estado Yaracuy, Venezuela, 18 de marzo de 1914 - Valencia, Estado Carabobo, Venezuela, 28 de abril de 2012) fue un poeta Venezolano

Sus primeros seis años de edad los vive en la hacienda cafetalera de Las Carpas, propiedad de sus padres. Posteriormente su familia se muda a Macapo, pequeño pueblo del Estado Cojedes. Es su padre, Don Juan Villaquirán Chirinos, quien le proporciona sus primeras lecturas de poesía y le consigue al niño textos de Andrés Bello, Pérez Bonalde y algún poeta español del siglo de oro.
Ya en su juventud se convierte en coplero, cantante de serenatas y recitador de versos.

La Obra Poética

El primer libro de poemas de Villaquirán Páez es Por el Camino de los Sueños.
Se muda a Mérida y, la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de los Andes, le publica en 1986, un conjunto de poemas intitulado Canción sin Nombre y sin Destino. Un año más tarde publica Luz entre Cristales Rotos (Publicaciones de- la Universidad de los Andes, 1987). Palabras y Ecos entre las Piedras, es el tercer libro publicado por Juan Villaquirán Páez, también editado por la Universidad de los Andes en 1989.
Luego de un largo silencio creativo, regresa de Mérida y su vida transcurre entre Tinaquillo y Valencia.
En 1992 se publica el poemario llamado Extraño y sin Nombre (Asociación de Escritores del Estado Cojedes y el Instituto de Cultura del Estado Cojedes).1




de EXTRAÑO Y SIN NOMBRE ( 1992)

Para qué hacer inventario
si  tenemos la piel arrugada
y los pies cansados.
A los ochenta
no se pueden inventar ideas
para días lejanos.
A los ochenta
somos la sombra de un pasado
sin un camino para volver.
Ignoro mi historia
¿de dónde vengo?
tal vez de las sombras
de más allá de la noche
donde la luz se pierde.
Mi bisabuelo
pudo haber sido un poeta
un bohemio
que vivía en las tabernas.

Un conquistador
que mataba aborígenes
para robarles sus tierras.
Traficante de negros.
O uno de aquellos
que se fueron con Boves
a quemar ciudades
y degollar los pueblos.







Macapo
cómo sería tu selva
tu caudaloso río
cuando el español
invadió tu tierra?
Por qué se marchó
el murmullo
la risa
y el canto
con tus aguas.
Hoy no hay aborigen.
Los descendientes
de nuestros antepasados
destruyeron tus bosques
secaron tu río
envenenan el aire
y te matan de sed.
  De VIAJERA INFINITA ( 2005)
En otro tiempo
me pedías la luna
la arena, los peces
del río de mi infancia.
Tu encanto
sol de la aldea
perfume azul
en la primavera
de tus veinte años.
Yo escribiendo poemas
me quedaba dormido
en las hojas secas
del viejo samán.




de ECO DEL SILENCIO ( 2006)

         Mi Macapo viejo
( poema para cantar)

Mi Macapo viejo
cómo te recuerdo
en donde dejé
tanta gente buena ( bis)
Tus pequeñas calles
cubiertas de piedra
no puedo olvidar
te llevo en mi mente
La placita Lima
la capilla al frente
mi Macapo viejo
cómo te recuerdo
Tu pequeño río
regazo de ensueño
de aguas cristalinas
cantando poemas (bis)

Como un centinela
está el palmarejo
sin perder de vista
el valle macapero
Vives en mi mente
añoro aquel tiempo
mi Macapo viejo
cómo te recuerdo








Prendí una vela
puse flores
en la tumba de mi padre
porque él se fue
con las manos vacías
en paz con los hombres
En aquel instante
lo miro ante mí
sentado en su silla
fumando un cigarro


Mi padre
escribió un poema
con tantas palabras
que no cabían
en el cuaderno

Inconforme me dice
búscate el reloj
para medir
el tiempo perdido
Luego dijo
que tonto soy
y  tiró el lápiz
sobre el papel
  Cerro azul
 Nací en estas montañas
entre la neblina
la soledad del campo
en una casa
con olor a selva
cuando los guamos
los cafetales visten de blanco
sus ramas en flor

El frío
el tin tin
la gota del agua
en noche de lluvia
las empinadas cuestas
la quebrada
el ruido del agua
por la pendiente
el grito desesperado
del animal
que atrapó la muerte

Son el tatuaje
que deja mi infancia
grabado en mi alma
Como un relámpago
cruza por mi mente
la sombra del pasado
siento nostalgia
quiero volver




de Silencio compartido, 1995.

ESOS HOMBRES

Esos hombres
con un libro
y un periódico bajo el brazo
se parecen a mi padre.

Lo recuerdo
con sus gafas de oro
sus zapatos negros
su corbata arrugada.

Se veía muy firme
cuando caminaba.






de El otro color del sueño, 1998.

No entendió el poema
sabía de otras cosas.

Del fastidio
por el mismo perfume.






No hay comentarios:

Publicar un comentario