viernes, 4 de mayo de 2012

6720.- INDIRA BROCA


Indira Broca. Poeta. Poza Rica, MÉXICO 1988
Ha publicado Cocinas la tarde (Ala de Avispa, 2008) y Apuntes para sentirse loco (Namox, 2011); es coautora de De triángulos oscuros (Maúcho, 2008) y compiladora del proyecto Pasadeando, instantes para llevar (PACMyC, 2008). En 2009 fue becaria del Foeca de Veracruz en el área de Jóvenes Creadores.





Entre una noche gris y el ensayo de la banda en el garaje de la abuela
(fragmentos)

Qué hay de la inocencia
Hasta qué punto la perdimos cuando llegaron los ateos
a regalarnos el pan y el vino de los sueños
el acidodulcecaramelo
recurro al cielo
guiada por la música entre mis dedos
y la adrenalina
de una dosis extra de café

*
Hoy la luna está ciega de mi sangre
se me presenta con el dolor
de todos los partos que no he vivido

*
Vamos
díctame al oído
que nadie escuche los ronquidos de mis muertos en la espalda
que nadie me ofrezca el cielo
que los buitres se cuelguen de las ramas boca abajo
que el maquillaje no apague tu risa de cincel
que mis lunas queden ciegas
que el mar reviente en las calles                  las aceras
que los hijos sobrevivan a sus padres
que la vida se tire de cabeza en las cantinas
que los milagros se queden sin misa
que se acabe
que se muera
que no exista
pero que la música siga.






Tempo

Las horas nos golpean
con sus manecillas perfectamente torpes
Los días se acumulan clavados en el sueño
a disgusto o por consuelo
y se van
hacia el cielo incrustado de lágrimas

Las fechas
         en cambio
pueden ser el tic-tac del marcapasos
o la condena
         el viaje de ida o vuelta
ansiadesconsuelodemisnochessintregua
Lo que tienen las fechas
         es un gancho
                   punto de unión          o pegamento
para fijarse al tiempo
como un post-it





Justo ahora
cuando el sol ya no sirve para medir el tiempo
y las notas del silencio
ejecutan la melodía más tierna
vuelvo al centro de mi mismo
a concentrarme en el latido de este corazón
y no en el mecanismo
perfecto
de tuercas manecillas

Hay mucho ruido en el silencio
ruido armónico
entre la incertidumbre y el insomnio
tu presencia y el aire






Puedo volver a iniciar aquí
o en cualquier parte
Puedo salir corriendo ante la idea del amor
quedarme sentada
esperando que la muerte me acose tras la taza de café
y buscando simbolismos a las horas del reloj

Puedo decirme atea
y que te amo gracias al destino
Puedo hacer finta de irreverencia
y perdonar mil veces tus tragedias
Puedo odiar a mis padres y besarlos
en la frente el día que mueran
Puedo ser la ausencia
o mejor ponerme a caminar





Para buscarme el mundo
tuve que partir muchas veces

Las veces que he creído encontrarlo
se me ha escurrido de las manos
sin saber como parar

Al fin
después de tanta búsqueda
de prueba y error y desengaños
he vuelto al punto de partida
al lugar primero
de mis ojos
del recuerdo

Y no hay nostalgia
porque resulta que éste no es mi sitio
que mi sitio es un lugar
más allá de la conciencia
el punto extraviado entre algún tren de paso
y la frontera del pueblo
que aun no conozco






APUNTES PARA SENTIRSE LOCO

I


Los locos no duermen
porque ya lo están haciendo
Ríen y juegan
se besan y bailan noches enteras
Viven deseando cosas que no existen
y cuando las creen suyas
las aplastan como merengue entre las manos



II

Andan tras la sombra de muchachas
andan sin dar pasos
sólo andan
No saben a donde
no les importa
andan tras la sombra de la muerte
aunque casi siempre
lo ignoran




III

gritan
por que es el único idioma que les perdura
Son como simios
cortan piedras con nueces




IV

De cuando en cuando
hablan con otros locos
Pero no hablan
solo escupen vocales
y ellos creen que se entienden




V

los locos sienten que no lo están
creen que piensan
que sueñan
Están solos
aunque anden en parejas
o duerman en comuna




VI

Deambulan entre seres que no existen
usan camuflaje en la epidermis
se pasean desnudos en fiestas y carnavales
pasan por tu casa
mientras gritan alguna plegaria
beben de tu misma cerveza




VII

Si te encuentras a uno en el mercado
no sabrás que es un loco
él tampoco lo sabe
Caminaras atrás de el
le pedirás la hora y te contestará viernes
Así son ellos
No les importa el tiempo
la vida
la muerte





VIII

Son Ellos los que más abundan
dan clases
surten recetas
llenan tu tanque de gasolina
Son los que viven a diario
hacen el desayuno a sus hijos
o a sus padres
corren en el parque a las seis de la mañana
y salen tarde de la oficina






EPILOGO

Están en todas partes
salvo
en los manicomios





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