viernes, 25 de noviembre de 2016

CLAUDIA LÓPEZ BENAIGES [19.637]


Claudia López Benaiges

Claudia López Benaiges (Santiago de Chile, 28 de noviembre 1972 - 11 de septiembre de 1998) fue una joven militante anarquista chilena y estudiante de danza1 de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Fue asesinada con una bala en la espalda en La Pincoya de Santiago (Chile), junto a un joven poblador de la zona, en la noche del 11 de septiembre de 1998 por Carabineros de Chile durante una protesta por el 25 aniversario del Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 de ese país.

Se ha convertido en un icono para el joven movimiento anarquista chileno, para el movimiento de estudiantes y jóvenes de organizaciones sociales en Chile, y una muestra para quienes afirman que el régimen chileno sigue siendo controlado de la misma manera en que fue dirigida la dictadura militar. Existe un centro social con su nombre en la ciudad de Penco, el Centro Social Anarquista Claudia López.



HOMENAJE A LAS HIJAS DE PUTA

Ellas, las hijas de puta.

Las hembras de las lunas rebeldes de la intemperie oscura, y de los soles tórridos calcinantes del yugo.

Ellas las odiadas, las despreciadas, las olvidadas, las negras, las rojas, las asesinadas, las torturadas, las…

Seguirán de frente con sus pechos polvorientos y ametrallados inflamando tus caminos, mostrándote su sexo orgullosamente erguido de guerrillas.

Continuarán explotando, gimiendo demenciales de verdades radicales, inundando los silencios de éstas selvas de orgasmos libertarios.

Y ellas seguirán fecundando al mundo de más hijas e hijos de puta,

Y en las calles tomadas con sus cuerpos agirosalados de fusil, para saltarte encima y escupirle la cara a tu cabrona opresión y a tu cafiche sistema…

¡¡Porque hoy más que nunca la
LIBERTAD lleva tatuada en la piel a una
hija de puta!!




Tras Los Cuerpos amurallados

Hoy extiendo mis manos a través de estos muros, condenados a retener vacíos agónicos, a quebrar la identidad que huele a barro, a arrancar las ideologías estelares ecritas en la piel.

Hoy, voy tatuando contra la pared los pensamientos, los olores, los sonidos liberados, rebeldes, subversivos e insurrectos, y termino los murales inconclusos de las calles que aún no se construyen.

Y, hoy, enciendo, encendemos mil hogeras, me amotino, nos amotinamos mil veces. Entro en huelga, construyo túneles quiméricos, y mañana volveré, volveremos a hacer arder tus barrotes.

Porque ninguna cadena será perpetua, y ninguna cárcel de "alta seguridad" para los sueños de los grillos y las esperanzas de cigarra.¡porque estos óvulos subversivos y amurallados, darán a luz la próxima BARRICADA!




SIN NOMBRE

Las letanías celestes
Que repletan las noches de los mundos, interrogan incesantes a las hijas ansiosas de la incertidumbre.
Explotan fulgurantes como los cuerpos que se extienden a través de las paredes, que irrumpen por los susurros de la luz, que enfrentan los abismos aireados y tórridos.
Los cuerpos oscuros de la ansiedad insurrecta,
Del deseo subversivo de las cadenas lunares,
Que derramadas en la tierra
Buscan sus nombres, esos que aún no tienen,
Que yacen hundidos en las raíces de las selvas.




Los ojos de ella se estremecían. 
Tras la ventana abierta, los gritos inundaban los rincones,              
se cofundían entre la maraña de sus gemidos azules.                         
Su cuerpo bañado de intemperies confusas buscaba, 
entre extravíos, 
las respuestas que pudieran explicar...      

¿cómo la sangre contra la sangre? 
mientras él volvía a estremecerla una y otra vez,                      
-ella recordaba, a tientas, los combates antiguos de sus ardientes caderas, la libertad, la subversión, el odio y las respuestas del ¿porqué la sangre contra la sangre?                

Aún entónces sus lágrimas se confundían con la risa;                
por lo que él, sobre la piel tatuada de hoyos negros 
y cráteres lunares, sellaba definitivamente aquel encuentro.     
               
Tras la última descarga y el cigarrillo, que hacían la diferencia...
-entre torturador y torturada





CLAUDIA LOPEZ BENAIGES, 

A 3 AÑOS DE SU ASESINATO 
(texto sin censuras) 

    
Sucedió en 1998, en septiembre. Ese año no se distinguía mucho de los anteriores. Los medios de in-comunicación se entretuvieron con la llegada de pinochet al congreso en Valparaíso, la realización de la cumbre de tiranos del continente en Santiago, la participación de la selección nazional de fútbol en el mundial de Francia, algunas violentas protestas universitarias, un 11 de septiembre que a los tradicionales destrozos heridos y detenidos agregaba 2 muert@s, el anuncio ministerial de crisis económica, un chileno en el nº uno del tenis, y las celebraciones de un campeonato de fútbol para colo-colo (aunque los 2 siguientes fueron para la "U"). Los hitos de un año diluido en las frenéticas compras navideñas y la borrachera de un ilusorio año nuevo. Pero este año fue diferente a los otros, aún para los que hemos visto los que le han sucedido. Para algun@s mujeres y hombres que creemos en la existencia y posibilidad de la libertad, ese año recibió nuestros esfuerzos y nuestra sangre. 

La intervención de la realidad es lo nuestro, en una mezcla de operaciones de acción, recorriendo historias y mitos de invencibles revoluciones extraviadas en la historia, y certezas de rehacerlo todo, intentando llevar al extremo los alcances y proyecciones. Hablamos, corrimos, nos emborrachamos, golpeamos policías, gritamos, trabajamos, levantamos barricadas, teorizamos, amamos, estudiamos, conspiramos, intentamos hacer lo que podamos y en el lugar que sea. El año 98, con el grito de "pinochet en el senado: El cerdo que faltaba en el chikero" nos fuimos a Valparaíso y enfrentamos durante horas la violencia policial (como no recordar a la gladys marin cuando nos miró y nos ordenó ayudarla para trasladar sus banderas y lienzos, la respuesta nuestra fue un NO y una risa, pues estábamos ocupad@s pensando en el enfrentamiento que vendría con los pacos), con inagotable energía participamos en las agitadas caminatas callejeras de Santiago, en las antiautoritarias jornadas universitarias, en el inextinguible Macul con Grecia, en las rebeldes ciudades y sus poblaciones de este trozo del planeta. Con pasión y valentía, con una inquebrantable confianza en nuestr@s amig@s y compañer@s, tal vez demasiada. 

Septiembre, 11, nos reconoció. Esa noche la muerte tuvo nombre, Claudia López Benaiges, nuestra amiga y compañera. En Santiago, en la Población La Pincoya, en calle La Pincoya altura del 5800, una bala disparada a su espalda por un cobarde paco, detuvo su corazón. Lo que sucedió después fue muy variado. La prensa hostigando, recibiendo valiosa información. Reformistas a sueldo del estado, que les paga el valor de sus familiares asesinados en la dictadura, esparciendo caguines respecto a quienes acompañaban a la Claudia y como habrían sucedido los hechos, para deleite de periodistas y policías, y que lamentablemente aún hoy persisten. Sus amig@s y herman@s acompañándola en el Espiral, donde estudiaba Danza. Rechazando la actitud del partido comunista de presentarla públicamente como militante de su partido y en el descaro de intentar desplegar su bandera sobre el ataúd cuando la noche avanzaba, y l@s amig@s que estaban eran menos. Junto a sus familiares acompañándola en su viaje al cementerio de San Bernardo, lugar donde el emotivo funeral se vio hostigado por la presencia de pacos de civil que fotografiaban a los presentes y 2 buses con pacos "fuerzas especiales", que se abalanzaron palo en mano cuando nos retirábamos. 

Luego, denunciamos al estado policial y la recordamos de diversas formas. Nos tomamos la universidad donde estudiaba Danza (UAHC, Univ. Academia de Humanismo C., la "c" la dejamos a vuestra imaginación), vimos el comportamiento cobarde y rastrero de l@s funcionari@s de esta Universidad "progresista" que anualmente desecha a quienes no pueden pagar su elevado arancel, que liderados por el Gran Cerdo: el recto-r ppd José Bengoa, y secundado por los cedillos que sueñan con el trono de este cuartel educacional pasado a derrotados intelectualillos "rebeldes" de escritorio: los directores de carrera y sus monaguillos, se dedicaron a defender públicamente al gobierno de la alegría terrorista y sus verdes asesinos, mientras a l@s que manteníamos la toma nos llamaban "delincuentes" y nos amenazaban con traer a los pacos para que nos golpearan y encarcelaran ("desalojo" le llaman a eso), cuando los dejábamos entrar a suplicarnos que termináramos todo, pues sus amos de gobierno estaban molestos (al parecer las pegas en la onu, ministerios o municipalidades corrían peligro). Vimos el silencio y nula solidaridad de otras universidades, sobre todo las que sus federaciones de estudiantes eran controladas por el p.c., en la Academia los desesperados intentos de la izquierda (recuerdo a la jota, el p.p.d., la Ser-da, el p.s. con un histérico vocero que se negaba a reconocer la responsabilidad de su gobierno en los hechos -hoy destacado militante "comunista"-, un cerdo colorin jotoso que trataba a todos de terrorista y otro cerdo que usurpaba el movimiento mapuche para dar seriedad a sus histriónicos chillidos) por controlar la toma, los que al ver que no lo conseguían propiciaron su término. Enfrentamos a los pacos en acciones callejeras en Grecia con Macul, y reafirmamos nuestro compromiso con la Libertad. 

Mientras tanto, los pacos afinaban la represión y montaban el encubrimiento de su crimen, respaldados por los ratis con la Rata Sarmiento a la cabeza (encubridor de asesinos y delatores de la famosa "oficina" del gobierno, enquistado en la comisaría de la José María Caro, al parecer pasado a retiro -que no es lo mismo que pasado a tiros-), igualmente por el abogado Héctor Salazar, actual director y profesor de la carrera de derecho de la UAHC (que destaca por extraviar las vainillas encontradas el lugar del asesinato, que se le pasaron a los pacos cuando limpiaron el sitio, y hace unos meses por participar del show "mesa de diálogo"), y pontificado por los tribunales, específicamente del 33 juzgado del crimen de santiago, con la teoría que los mismos que la acompañaban esa noche le habrían disparado. Hubo mentiras delación y caguineo por parte de la traidora estudiante del Arcis la sapa Evelyn Pinto y sus amigos "troskistas", todos delatores y traficantes, que no dudaron en vender a los amigos de la claudia asegurándoles a la policía que "sabían que sus amigos le habrían disparado", entregándoles abundantes nombres y pruebas falsas, que significaron persecución policial, interrogatorios, y cárcel. Ante todo esto, esperamos que estas ratas no olviden que las mentiras, la traición, y la delación solo se pagan de una sola forma, y que pronto cobraremos. 

Como sucedió?. Ese año lo declaramos públicamente, y hoy hemos querido reeditar parte de las palabras que ese 1998 dimos a conocer, donde está la verdad de lo sucedido. 

... El 11, junto a sus amigos y hermanos, se hizo presente en la marcha de la Alameda al cementerio. Resistiendo la provocación y agresión policial, en la marcha y en las inmediaciones del cementerio. Claudia, la Chica, con sus ojos al viento tóxico de las lacrimógenas y sus ropas mojadas por la lluvia y el guanaco, arrojando piedras y fuego como defensa ante los guardianes de este orden asesino, gritando su rebeldía libertaria, en primera línea, con la valentía de siempre. Luego, la noche, la lucha continuaba. 

La Chica se hizo presente en La Población La Pincoya, allí junto a sus hermanos levantó barricadas, encendiendo sueños de Libertad plena, de seres humanos libres y felices. Sintiendo y viviendo como el poder enfrenta la rebeldía activa, la Acción Directa, como envía sus asesinos a sueldo, a los pacos, a aterrorizar y asesinar. 

En la avenida Recoleta solo las llamas de las barricadas iluminaban. A eso de medianoche, la Claudia, junto a los pobladores y sus hermanos, caminaba entre las llamas y la obscuridad. De pronto un destello ilumina el cielo: era una bengala lanzada, como es su costumbre, por las fuerzas policiales. Detrás viene una lacrimógena a la altura de las cabezas de los manifestantes; y por el cielo, un helicóptero que controla y apoya a las fuerzas especiales de carabineros, comandadas por una tanqueta mas sus zorrillos y buses. A pie venia la horda de asesinos seleccionados disparando a donde le indicaba el oficial a cargo, con sus fusiles y subametralladoras. 

La Chica iba en primera línea avanzando. Ante la emboscada todos corren por donde venían. Pero Claudia no continúa, una bala artera, por la espalda le penetra el tórax. La Chica pierde el conocimiento y su sangre emerge furiosamente de su espalda. La Chica se desploma. Junto a ella 4 pobladores son heridos a bala. Uno de ellos moriría dos semanas más tarde. 

Los asesinos avanzan sobre el cuerpo ensangrentado de Claudia, ávidos de más sangre: de nuestra sangre. Agarran a la Claudia herida y la patean en el suelo para rematarla, se retiran. Solo unos vecinos pueden tomarla una vez que los pacos se van. Pero Claudia ya estaba muerta. Muerta por expresar sus ansias de libertad sin condiciones, muerta por los asesinos de siempre. Los pacos han cumplido con su deber. Mas tarde volverán a limpiar el sitio, a las 07:00 am toda la calle la Pincoya estará limpia, con la diligencia de la alcaldesa Sofia Prat. 

Se llevaron sus casquillos. No vaya a ser cosa que luego los culpen a ellos. No les importa una joven, Rebelde, Valiente, Anarquista. Servirá de lección: Estudiantes a estudiar, luego trabajar, para el estado o para otra empresa, que importa; o para ser reconocidos intelectuales, revolucionarios de escritorio, tener poder, ser líderes, dirigir rebaños de borregos sumisos que no piensan, que les delegarán la "difícil tarea de pensar"; ganar dinero, comprar lo que el mercado ofrece; y a olvidarse de eso de querer cambiar el mundo, que no se puede, y más encima, ya no está de moda. 

Por Claudio Escobar Cáceres





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