martes, 2 de octubre de 2012

7975.- ROBERTO JOSÉ ADAMES





Roberto José Adames, poeta,  escritor y  Abogado Penalista, nacido en Constanza, REPÚBLICA DOMINICANA, en fecha 7 del mes de Junio del año 1969. Diplomado en Psicología Forense, Postgraduado de Especialista en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, Doctorando PhD, por la Atlantic International University, Curso de Postgrado, en Mediación, Conciliación y Arbitraje en la Union Nacional de Juristas, Santiago de Cuba;  formó parte, en la ciudad culta y olímpica de La Vega, de los Talleres Literarios “La Matrácala” y “Federico García Godoy”, siendo miembro fundador del primer taller literario de la Universidad Católica y Tecnológica del Cibao (UCATECI); en la actualidad es miembro de número, del Ateneo Insular de Escritores, presidido por el afamado filólogo, lingüista y crítico de arte Dr. Bruno Rosario Candelier.

Publicó en el año 2001, el libro titulado: "ANTOLOGÍA DEL SUICIDIO" , Editora Centenario; libro que ha merecido, además de varias  distinciones, premios y reconocimientos,  la atención de la critica nacional.

Adames, fue seleccionado mediante concurso internacional de poesía como finalista en Brasil, lo que le mereció haber sido publicado en la Antología de Poetas Latinoamericanos, obra auspiciada por Editores de Montevideo Uruguay, y puesta a circular de manera oficial en Brasil, razón por la cual uno de sus poemas aparece traducido al portugués, lo que lo convierte en el primer Constancero traducido a dicha lengua.

Cabe destacar, que tras 15 años ininterrumpidos, primero como delegado adjunto del Ateneo Insular de Escritores, Inc., y luego elevado en el año 2000 a Miembro de Numero de dicha institución cultural, Roberto Adames es Reconocido en acto publico, por el Dr. Bruno Rosario Candelier y el Escritor Pedro José Gris, en representación del Ateneo, en “atención a su meritos literarios, su labor de promoción cultural al servicio de la comunidad y su ejecutoria intelectual y estética a favor de la” la institución cultural.

En Constanza, ha orientado y dirigido el grupo literario Manuel del Cabral, adscrito al ateneo insular, donde jóvenes poetas de nuestro pueblo, han podido compartir sus pasiones estéticas con mas de 30 escritores de trascendencia nacional e internacional, al tiempo que desde este grupo, en armonía con otras instituciones de Constanza, se han realizado varios certámenes literarios que han permitido el descubrimiento de nuevas y valiosas voces en la poesía y la literatura de Constanza.

Es así, como el nombre de Roberto José Adames, al lado de nombres como el de René Rodríguez Soriano, Julio Adames, Juan Emilio Batista, Roberto Ortiz y Roberto Adames, han logrado sacar a nuestra comunidad del anonimato literario, lo que ha permitido que el nombre de Constanza se haya inscrito en el parnaso de las letras  nacionales con  los meritos que permiten que se nos sitúe con una visión ya no solo agrícola, sino además cultural.

En el ámbito cultural, ha hecho disertaciones tanto en la República Dominicana, como en Cuba y Colombia, participando en cuba como parte de la delegación oficial de la República Dominicana, en el festival de la Cultura en el año 1991.

Dentro de los premios y distinciones que ha merecido la obra de este joven poeta dominicano, se encuentran:

Ø      Ganador de una Mención de Honor, en el Concurso Literario de la Semana Independencia de Constanza (Constanza, 1989)
Ø      Reconocimiento como Primer Finalista, en el Concurso Internacional de Poesía Letras Derramadas. (Montevideo-2001-Brasilia)
Ø      Finalista en el concurso internacional del Centro de Estudios Poéticos, (Madrid, España,  noviembre  2002);
Ø      Ganador de un ACCESIT de poesía en el Primer Certamen Literario Internacional “Mis Escritos” (Buenos Aires, Argentina, octubre de 2002)
Ø      Ganador de un ACCESIT de Poesía, en el Segundo Certamen Literario Internacional “Mis Escritos” (Lanús, Argentina, mayo 2003)
Ø      Semifinalista en el primer  y segundo Certamen Literario Internacional “Mis Escritos” (Buenos Aires, Argentina, octubre 2002 y  abril 2003)
Ø      Semifinalista  en el Concurso Internacional del Centro de Estudios Poéticos, (Madrid, España, 2003)

OBRAS PUBLICADAS

POESÍA

·         Antología del Suicidio, Primera Ed., Editora Centenario Diagramación: Danilda Pérez Portada: Wilson Abreu SANTO DOMINGO (República Dominicana, 2001)
·         Antología Del Suicidio, 1ra. Ed. Electrónica Editorial Mis Escritos,  www.misescritos.ar , (Argentina 2002)
·         Antología del Suicidio, 2da. Edición Electrónica, Editorial El Creador. www.elcreador.net , (Miami, Florida, U. S. A., 2002)
·         Antología Del Suicidio, 3da. Ed. Electrónica
·         Antología Del Suicidio, 4da. Ed. Electrónica Editorial Yo Escribo, www.yoescribo.com  (España 2003)
·         Lluvia, www.revistavoces.com  (España 2003)
·         Partículas Fugaces, 1ra. Ed. Editora Paso Bajito, Colección Luna Rota; Republica Dominicana, 2007.



OBRAS DE APORTES CIENTIFICOS

·         Diccionario Jurídico Para Médicos,  Primera Ed., Editora Dalis, Moca, República Dominicana, 2005
·         Manual Para el Establecimiento de una Política Criminal de Prevención del Delito, 2006-2007.




    INSOMNIO

Llueve. 
Le falta Norte a mi memoria 
Suicidado de espantos 
Hurgo este cementerio de papeles 
Para inventar insomnios 
O evocar inexistencias.






  MI OJO

El ojo devora el ojo
En el punto cero de lo eterno
Roger Gilber-Lecomte


        I

Mi ojo     inútil 
Como los ecos 
Te socava el sexo 
Como centelleante túnel 
De sórdidas criaturas 
Y alguien remueve estas aguas 
Alguien 
Que ha estirado la locura.

        II

Inútil como el eco 
Mi también inútil ojo 
Te socava el sexo 
Como si fuera túnel 
En sórdidas criaturas 
Mientras 
El viento moja mis deseos de universo 
Y me convierte en eco de su sombra.

        III

Permaneces ebrio de círculos 
Como si quisieras exorcizar 
El miedo 
El tacto 
El dolor agrietado. 
Te asechan continuas caravanas de huecos 
Disueltas en silencio 
      indivisibles 
          desvalidas 
Como si tocaran el Vértigo 
Nulas 
Sin muerte.





PARTICULAS FUGACES 


PARTICULAS FUGACES I 
A Juan Bravo 

¿Cómo has podido tú 
Tatuar la edad de lo eterno? 

¿Dónde has podido mirar un paisaje sin imágenes? 

Quizás 
Entre secretas ciudades inmortales 
Robas color a la memoria 
Descifrando sin penumbras cárceles 
O es que  al poblar de nostalgias el recuerdo 
Algo derrotó la razón 
Y sin injurias ni yerros 
Melodías no concebidas abren estos lienzos 
En vago espejo del ser 
Como quien canta insinuaciones 
Claves               que el ojo ignora 
Ese vulgar ojo negro 
Por donde escapa distendida la luz 
El ojo de la carne digo 
No el inmortal que nos devela 
Una gravitación o una presencia 
Avocado a revelarnos en lo intemporal 
Un arquetipo de memoria 




PARTICULAS FUGACES II 

No quiero confiar en lo que fundas 
Basta con sentir esa realidad         
Limpia de voces fatigadas 
Basta con sentirla pura en el reloj 
Sin horas de Dalí 
Basta con sentir el arcoiris que desvainas 
Cuando inauguras pezones y formas irreales 
       Desprovistas de vértigo 
Formas que alguien colgó del mito 
¿O del rito? 
Sí              del  rito 
¿O del mito? 
Del mito o del rito de presencias diluidas 
Que hacen muy insistente esto que  veo y siento 
Y  que a veces  niega mi mortalidad 
Y descose a destajo mi roído retorno 
Sin embargo 
Heme aquí 
Situado en el lugar exacto 
Donde converge sin traducción el color de la nada 
Heme aquí        sólo 
Sin máscaras 
A la espera de que se derrame 
Mi delirio ya sin bordes 




LETARGO DEL ARPA 

Entre calles hondas 
Cuelgo el desmayo del arpa 
Derroche de colores 
Y sendas sin nombre se entrecruzan 
Como atentas al crepúsculo de las piedras 
Que han ocultado su horizonte 
Y en un bosque de  palabras desbandadas 
Las hojas  caen como murmullos        
Se respiran voces invisibles 
Y entonces el poeta se eterniza contemplando 
Las almas y las cosas 

¿Quién estrangula la esponja que le persuade? 
¿De qué agua ha sido infiltrada? 

Entre calles y versos 
El poeta esparce su extravío 





CANTAR CANTAR 

Desván de aliento 
Piel que trepa sobre piel 
Sin nada que dejar hacia el alba a no ser una brújula sin Norte 
Una brújula prohibida 
Una brújula para trovadores huérfanos 
Brújula para hurgar toda ebriedad 
Y descubrir al fin que nada se ha encontrado 
Que aun estamos solos ante el oráculo 





SE DESPIERTA 

Desván y aliento condenados al grito 
Las calles trepan hacia el alba 
No se cansan de encumbrar su mareo gris 
Pareciera que han muerto ya muchas veces 
Sin preguntarse por la vida 
Estos caminos ven al horizonte beberse la ebriedad 
Y como signo de que nada han desaprendido 
Saben entonces 
Que existe un sentido del humor 
Que las cosas han olvidado 






OQUEDADES 

El  ojo muere 
Y cuando cae asume la inmortalidad del péndulo 
En su agonía se suceden rastros de sol 
Y heridas anónimas permanecen silentes 
Escamadas y seducidas al dorso de lo indestructible 
Estas heridas cohabitan el crepúsculo de las palabras 
Como un enjambre de cuervos disueltos en el verso 
Y desleído en el ojo que se desploma 
Sobre el muro de tu oído 
Y  traza la fiera sal que salpica el alma 
Y la posee       y la fecunda 
La misma que fosiliza mis miedos 
Y destruye mis inacabadas palomas 
Y en tierno encaje de sueños diseña huellas esquemáticas 
Antiguas  y roídas 
Huellas que arden en lo descontemplado de cada letra 
Y de cada ojo en tempestad 
Que otea la  culpa 
Agazapada entre el original revés que articula las ansias 
Y  el húmedo eco que las perfila 
Y un ir hacia el olfato y un ir hacia el recuerdo 
Y una llaga sangrante y una nausea provocada por otro 
Y el ojo que me mira y  se incendia 
Y me ata al cristal       al pensamiento 
Como escrutándome las raíces del cosmos 
Y abre sus alas cataratas de luz 
Diáspora de vuelo  y desbandada 

¿Quién  edificará esta lluvia desde una ventana cerrada? 

¿Quién de  repente hace que las piedras sean palomas y los peces agua en la memoria? 

El  verso se dispersa en la agrura de los pasos 
Consuela la rendija de la duda que  cruje y cae 
Sobre el miedo 
Y justo allí         existen voces difíciles de recordar 
Allí donde el ojo  porta lámparas sobre círculos distraídos 
Y esparce puertas enanas y rebeldes 
Sin embargo 
Cerrando el ojo tenazmente abriremos las puertas 






MEMORIA EN RUINA 

El  hastío no duerme 
Aunque olvide  las preguntas hacia dentro de mi 
Y tranquilo 
Engañe mis insomnios 




MEMORIAS DE ETERNIDAD 


Húmedos olores nos seducen la piel 
Como misóginos tatuajes 
En corpóreas estatuas de sales y deseos 
Otros 
Edifican monólogos azules 
Áridas brújulas de ingratitud 
Perpetuas        íntimas        hipotéticas 
Ya  
Nunca        
Seremos los mismos 
Permaneceremos mudos frente a la duda 


II 

Se piensa en Demócrito 
Y uno no sabe si al preservar sus ojos 
Temía no pensar 
O le horrorizaba permanecer atado a sus instintos 
Ligado  a un mundo de siete colores 
A  la dura savia del mar 
Que se mira en el estanque dormido 
O al mármol muerto 
Sin poder evitar sentir lo sin sentido 


III 

Se precisa de alguna razón para creer 
Que el Ahora es un estadio de nuestra infinitud 
Y esa sensación horror hacia el ocaso 
Y esos misterios de sal escaneándonos el miedo 
Y ese exhumar los espejos de la noche 
Hay que confiar en que inexorablemente algo sucederá 
Sin que tengamos conciencia de cabalgar 
Inútilmente 
Sobre estos espacios de hojalata 


IV 

Al final 
Cuando solo queden los sonidos 
Lejos del hexágono y en medio del río 
Sabremos        que el olvido 
Lo mismo que el recuerdo 
Nos labran la memoria 





EROS CREATIO EX NIHILO 

Lo redondo es un río que sale y que torna 
de nuevo hacia sí mismo, hacia la hueca nada 
donde su ser gravita. 

Franklin Mieses Burgo 

A mi esposa 
Mercedes Olalla 

No hay inviernos ni flores ni lluvias 
Todo reposa en lo ido 
Y cifrar tus actos 
Es una palabra más pura que el fuego 
Una palabra que anula el suceso en que te entregas 
Con suerte de eclipse de distancia 
De luz desvelada en el destello 
Luz que me implica otro río 
Al que irremediablemente atomizas en la bondad de tus ojos 
Y  devoras en la mansedumbre de tu arena 
¡Radiante alba anclada en mis orillas! 
Qué importa la nada que me nombra 
Si mi yo es parte de tu sed llovida de memoria 
Parte de la ventana que clama  tu presencia 
Mas 
Nada detiene el laberinto donde 
Todos se buscan 
Todos se  pierden 
Todos se encuentran 
Sin embargo 
Ni te busco ni te pierdo ni te encuentro 
Tu no estas ni te has ido 
Todo lo que apetezco crece y tiende hacia ti 
Hacia ti a quien no busco 
A quien no pierdo 
A quien no encuentro 
Hacia  ti que solo eres mi nihilum 
Sin espadas       sin aberraciones        sin filtros ambiguos 
Hacia tí que desde el pretérito de la forma y los abismos 
Has ganado la consumación de mi ser 
Alojándote  en la liquida  premura de mi aliento. 





Plegaria al infinito

Desde mis sentidos hasta la Palabra
Peces antiguos danzan su extravío
Y entre puertas derretidas
Emergen llantos desde cada rincón
Y un río que se bebe su encanto
Y espejos
Y espadas
Y un remar de breas
En retorna hacia el circulo
Y justo allí
Detrás  del musgo
            Agazapándose
La nada  o la vergüenza.





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