miércoles, 17 de septiembre de 2014

SALVADOR OLGUÍN [13.353]


Salvador Olguín Tobías

Salvador Olguín nació en Monterrey, Nuevo León, México en 1979. 
Poeta y ensayista. Su trabajo ha aparecido en publicaciones en México, España y los Estados Unidos, tales como las revistas Tierra Adentro, Parteaguas, Posdata, Revista de Literatura Mexicana Contemporánea, El Gran Vidrio así como el journal Anamesa, entre otros. Es autor de Siete Días, pieza teatral basada en el poema "Muerte sin fin" de José Gorostiza. En 2006 participó en el Laboratorio Fronterizo de Escritores, coordinado por Cristina Rivera Garza y organizado por el Fondo de Cultura Económica, la Fundación para las Letras Mexicanas y el Tecnológico de Monterrey. Es Master en Humanidades y Pensamiento Social por la New York University, donde su trabajo de investigación sobre las relaciones entre la fotografía, el lenguaje y la muerte fue nominado para el Hirschhorn Thesis Award en 2011. Actualmente es director de Borderline Projects, organización artística con base en la galería Observatory, de Brooklyn, Nueva York, dedicada a promover el trabajo interdisciplinario de artistas en diversos medios. La carabela portuguesa, su primer poemario, ganó el Premio de Poesía Carmen Alardín en 2010.



Sobre los desfiles

Súbitamente el suelo tiembla.
En las calles y avenidas hay cuerpos
que bailan. Las piedras en el suelo
multiplican el sonido
que los cuerpos producen
al golpearlas

De vez en cuando,
alguien le da una botella de agua fresca
a un compañero




La carabela portuguesa.  Iustraciones de Kat Catmur. Monterrey, México: CONARTE, 2011.  



Las horas

La mayoría de las personas
mide los ciclos de la Tierra
con máquinas llamadas relojes o cronómetros

La unidad principal de medida
es la hora

El reloj opera como un punto de intersección
entre el movimento del planeta y los processos internos
de la mente humana

A diferencia de las rocas y los ríos
que se mueven y detienen
según ritmos naturales, el mecanismo del reloj
tiende a seguir 
una regularidad artificial, produto de una curiosa
reverencia humana
por el pensamento
matemático




Compulsión

Las plantas son la prueba
de que la vida no es
sino un impulso constante
hacia la repetición y la muerte




Sufrimiento

Max Scheler escribió que la conciencia tiene su fundamento em
el sufrimiento, y que los niveles más elevados de conciencia
tienen su fundamento en un sufrimiento mayor.

Las plantas carecen de conciencia. Por ende, las plantas jamás
han experimentado el sufrimiento.





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