jueves, 6 de junio de 2013

FILONILO CATALINA [10.043]


Filonilo Catalina Puno, Perú.  Escritor y poeta residente en Arequipa, tiene publicados varios libros de poesía entre los cuales destacan: Memorias de un degollador (Arequipa, Triángulo Editores, 2000), La canción de la cucaracha (Arequipa, Triángulo Editores, 2003), Janaí, o para bailar bajo la lluvia (Arequipa, Grita Ediciones, 2004),  Poesía  (Arequipa, Ediciones Cascahuesos, 2006), El Monstruo de los cerros (Lima, Ediciones Copé, 2007) y Estigmas (Arequipa,  Cascahuesos Editores, 2011).  Su obra ha sido reconocida y premiada en diferentes certamenes literarios.
Contacto: 
filonilocatalina@hotmail.com




JANAÍ (I)

Mi mar no está en tu cuerpo
Mi mar está mar adentro
Donde la luna se te hunde como el más hermoso verso
Donde lloran los peces
Sólo para que la mar siga creciendo

Mi mar no está en tu rostro que se me rebalsa
Tampoco / en tus manos que como peces se me escapan

Mi mar se está bañando mar adentro
Y tú / no eres mi mar
Ni / mi mar / es tu cuerpo
Pero
Cada vez que te pienso
Me golpeas al compás de las olas el pecho.






IMPOSIBLES

Eres imposible como el mar
Pero
Todo es posible
Con tu sonrisa
Dislocando la lógica del tiempo.







SOY 

Soy
Ese animal disecado 
Que no sabe que murió hace tiempo  

Mi país mide lo que miden mis zapatos 

Todo árbol 
Aprisiona alas en su pecho 
Si no cito un pájaro en éste poema 
Es / porque 
No quiero que salga volando.  






LA CANCIÒN DE LA CUCARACHA
SE TE PARECE ESTE GOBIERNO 


Despedido de tus caricias
Pasé a ser
Fracasado inventor
Del aparato que me devuelva tu sonrisa

Despedido y sin un centavo
Protesté frente a tu casa y exigí
Ser pastor de las aves que se agitan en tu pecho
Pero tú
Como todos los gobiernos
Utilizaste
La represión policial de tu silencio.






POEMA PARA MACHOS

(Para María Emilia a destiempo)

Soy la vergüenza de los machos
el cornudo
al que engañaron por un miserable plato de lentejas
él que se dejó besar
hasta quedar
con la misma desnudez y vergüenza de los postes meados en las calles

Soy el cornudo
primo hermano del venado que
cojudamente se emborracha y
cuenta a sus amigos
sus hazañas en la cama
el número de maridos engañados
las mujeres desvirgadas
Cuenta
mientras su mujer queda
desnuda y tibia
como la mitad de un pastel en otra cama.






POEMA PARA TU RECUERDO

Tu recuerdo
molestoso como un perro dando vueltas alrededor de mis pies

Tu recuerdo
interminable tu recuerdo
como una horrible sopa de fideos.







POEMA FEO 

A ti no te escribiré ningún poema
tampoco 
llegaré a ti con el ramo de nervios tras mis manos

Por ti no me querré matar
ni me embriagaré
como un bruto repitiendo en cada trago tu nombre

Contigo no miraré 
coquetear al sol 
como una colegiala a las seis de la tarde

A ti no 
te desnudaré con el mismo cuidado que tengo al repasar un verso

Para ti seré
el vago descuidado que se jacta de tener el pecho atravesado por el rumor 
de las olas de una tarde lejana
contigo veré
caer el sol
como una piedra más de las tantas que voy tirando al agua.







POEMA PARA QUE NO TE ACUERDES DE MÍ

Para que no te acuerdes de mí
acuérdate de lo tonto que soy
acuérdate:
De lo torpe que soy bailando salsa
De mis estúpidas borracheras
De lo infiel que he sido

Acuérdate
de lo celoso y furioso que estoy
Y no olvides
aquella vez 
que te puse encima la mano
ni
de lo animal que soy cuando te cojo
tampoco
mi costumbre de escupirle al mundo en el centro de sus plazas
mucho menos 
te olvides del desorden de mi cama i de mi cara

Para que no te acuerdes de mí 
acuérdate de lo poco ambicioso que soy
Y que nunca tendré profesión ni casa
Acuérdate
de lo infantil que soy escribiendo versos
Pidiendo
prestada tu voz para despertar a las hormigas

Pero sobre todo
¡NO TE OLVIDES!
de lo peligroso que es vivir
con un hombre que se pasa todo el día
P e n s a n d o e n t i








POEMA PARA EL REGRESO

Nada encontrarás fuera de sitio
(lo prometo)
mi corazón seguirá siendo el mismo
y además 
estará en el mismo sitio
(a la altura del pecho y
ligeramente izquierdo)








MEMORIAS DE UN DEGOLLADOR
O
EL MONSTRUO DE LOS CERROS

PRESENTACIÓN



Te ofrezco mi historia 
Como a dios el cordero tierno

Entrego mi vida
En esta fresca piel de mujer ya muerta. 







AUTORRETRATO

Yo también 
fui un señor de lentes 
que por las tardes
- siempre después del maldito tráfico –
regresaba con hambre a casa
perdido
caminando entre señales de tránsito
con el semáforo
indicándonos el tiempo reglamentario de nostalgia
y la vida acusándonos con esa inmensa fila de autos

Aprendiendo a ser noche
recogiendo las estrellas que resbalaban por nuestro rostro
echándonos la vida y la familia en la billetera con
una casa que los domingos olía a
pescado frito
cebiche fresco
y
cebada fermentada


Estudiando 
La mejor manera de robar las manecillas del tiempo
echando espuma
echando baba

Llorando...
incluso por otras penas
esperando luz verde
deseando
- más aún cuando anduve borracho –
la muerte y la mujer ajena

columpiándome
en las piernas de una mujer que gime y dice que me ama

Yo también 
- como cualquiera –
di
un tierno beso a la frente de mi madre
un sábado por la noche
antes de salir a esa juerga interminable.







CAVILACIONES I

Te he visto cruzando pistas
paseando 
tu sonrisa como a un animalito amaestrado

He mirado mis manos
- como quien sorprende
en total desnudez al sol 
desflorando la mar por el Oeste -
y escuchado 
el llanto de una piedra que golpeaba a otra piedra.






CAVILACIONES II

El verbo es verbo
Pero yo soy hueso
Soy carne
(animal de camal)
lloro
por llorar
y mis lágrimas saben a langostas con hambre

Aún araño la noche
y la mirada se me pierde
como ave que emigra en el cielo.







CAVILACIONES III

Para mí el sol no son los ojos de nadie
y no tengo un Jesús que multiplique mis pescados ni mis panes
pero 
guardo un Judas / que / me / besa y me traiciona.





AUTORRETRATO II

Yo soy el día que por las tardes se hace noche y 
de noche / muy noche
madruga para asomarme como el sol a tu ventana 
a veces digo cosas bellas 
digo por ejemplo “la ignorancia de mi piel sólo sabe el abecedario de tu cuerpo” 

yo nací como cualquiera 
y aprendí 
- muy pronto -
que el sonido del hierro era más intenso que cualquier verso 
tengo
como joby hacer cañas de pescar y luego lanzarlas al cielo 
uso de carnada mis ojos o los ojos de cualquiera – 

a veces pido el mundo pero es mentira 
porque sólo quiero un lugar para mis manos 

yo también río y lloro 
pero 
cuando lloro me interrumpo el llanto 
porque / pienso 
que inventaré la mar 
a veces 
juego con la palabra 
la desnudo /la visto 
y la vuelvo a desvestir para encontrarme a solas con la palabra 
y entonces 
concluyo 
- siempre concluyo - en que será mejor decirles nada.





CAVILACIONES IV

A veces camino muy de madrugada
recogiendo
hojas secas como palabras
palabras muertas como aves

Me siento al borde del abismo que soy
y compruebo que nada es lo que ahora
atrás o encima
la luna desaparece como la emoción de mi primera comunión
abajo 
sé que mi carne sería
un dulce cuadro devorado por los carros.







CAVILACIONES V

A veces 
duermo y despierto con la ausencia de un brazo
(aquella maquinaria ortopédica que aprieta su dios en la mano)

Entonces

me visto de murciélago y duermo 
con los ojos más apetitosos
que jamás se hayan lanzado al espacio.







CAVILACIONES VI

Hago 
llover mis cenizas como carbono que viste al mundo
Y el mundo da vueltas como trompo en la palma de mi mano
Pienso:
¿acaso el mundo sea
un enorme huevo y el hombre
una oruga en el tiempo?

Dejo crecer mis manos y las echo al mundo 
y a mis manos
no les interesa el mundo
se van al bosque 
y regresan 
con unicornios y centauros 
a veces traen 
dos luciérnagas en el rostro de una muchacha
pero mis manos tienen la manía de crecer más allá de lo que les permite el día
y
es por ello 
- que a mis manos -
las podo en primavera.





ACERTIJO

A d i v i n a a h o r a
e n q u e c e r r o le c o r t o e l c u e l l o
a esta hostia desnuda
que me gasta el tiempo.




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