martes, 2 de junio de 2015

JADE CASTELLANOS [16.178]


Jade Castellanos

Nació en la ciudad de México en 1973. Poeta y narradora. Estudió lengua y literatura inglesa en la UNAM; la licenciatura en ciencias humanas y la maestría en literatura latinoamericana contemporánea en el Centro Universitario de Integración Humanística. Ha participado en talleres literarios impartidos por Eduardo Milán, Óscar Wong, Andrés Acosta, Dolores Castro y Saúl Ibargoyen. Ha colaborado en diversas revistas literarias. Becaria del diplomado en Creación Literaria en Casa Lamm. Ganadora del concurso Poema a mi madre 2006, del periódico Milenio. Parte de su obra se encuentra en la antología El camino del haikú, Fata Morgana, 2005 y en Antologías de mujeres poetas en el país de las nubes (2000-2001). 

Bibliografía 

Poesía - Libros individuales 
1. El arte de lo efímero.  México: Iván Ardila, 1995. 
2. Luz nahual.  México: Lucta, 1997. 
3. El vértigo del colibrí.  México: Tintanueva, 1999. 
4. Riscorso.  México: Ediciones del Ermitaño (Solar), 2001. 
5. Diente de león.  México: Tintanueva, 2002. 
6. Verano vorágine.  México: Letras Vivas (Los Poetas de la Banda Eriza), 2006. 

Narrativa - Cuento - Libros individuales 

7. Cuentos y encuentros.  México: Casa Lamm, 1994. 
8. De locas por la gran ciudad.  México: Ediciones del Ermitaño (Solar), 2001. 
9. El colapso.  México: Amarillo Ediciones, 2013.



LOCURA I

Guardo tu aroma
en el rincón más oscuro de la noche
Me arrebatas los pensamientos
Y las horas
            dulces frutos
palpitando dentro

Nombro tu presencia
con el gozo del primer día;
placer y angustia mezclados
para bautizar la flor
que nace, roja y pura

Tus labios
            más dulces que las uvas
me llevan al abismo

¿Cómo explicar ante el mundo
estas ansias de embriagarme,
este nivel de locura
en la sangre?

¿Acaso tengo que justificar
mi corazón rugido,
mi trémulo cantar
entre las olas?

¿Por qué no escupirle
al mundo que ESTOY VIVA?



RAÍZ ARDIENTE

A mediodía
una limonada, un café
frases cortas
de connotaciones largas

La sonrisa vertical
que te añora
un beso de raíz ardiente
en la entrepierna

La plenitud de la entrega
que sólo acontece
en las miradas,
iluminaciones que prometen
la luz cenital
del fuego nuevo.



MANTRA

Silencio
La calle muda y sola
Un cuarto roto

El guía espiritual
que me aterriza

Mantras creadores de luz,
vasto sonido del fuego
Crepitando a medianoche

La antigua opresión en el pecho

Después el viaje
Antiguo desprendimiento
Añorada libertad.




OTOÑO

Sobre las palmas
altos destellos dorados,
la quimera del cielo
que susurra

En un latido
la caída ondulante
destello rojo

Caoba la mar
plañidera de hadas
Siempre me encuentra
sentada frente a ti
Onda eterna, iridiscente
Vuelco salino.



VACÍO

La tentación del vacío
es demasiado grande
Sólo arrojarme y dejar
que la gravedad
haga el resto.




LOCURA II

Lo que separa
la normalidad            de la locura
es esta línea de agua_________________________
esta línea tan fina
casi transparente,
para mí desconocida.

Escuchaste su voz,
el canto que estremecía
y el tiempo no pasó
y la herida estaba ahí
            Por siempre
mientras el flagelo
            del aire
torturaba tu piel.
Escalofrío sonoro.




CAÍDA

La noche y su hendidura perfecta
Clave de sol que estalla
                        en mi boca

Luz de azogue en tus pupilas,
espejo de ondas renovadas,
acantilado en el que vuelvo a caer
desfallecida

Soy una sirena
atrapada en sus propias redes,
Circe que languidece
cuando la luna descubre
nuestra piel,
luna cuya luz se escapa
a raudales entre mis piernas.




DÉDALO

Me sumerjo a fondo,
me dejo hundir
en esta pasión que
            todo lo arrastra,
en este laberinto
de llamas siempre vivas

Eres el Minotauro
que laceró mi vientre;
necesito tu herida plural
esta llaga que duele y goza,
que se renueva entera,
este signo de luz
quemando todo a su paso.




ORFANDAD

Ahora sí te extraño, me digo,
una vez que cierras la puerta
y vuelve a instalarse el silencio
en esta página

Antes creí añorarte
simples juegos de inocencia,
esta, en cambio, es
la flama del dolor
que se inaugura,
y de golpe el mundo
pierde sonidos, aromas,
la música que lo envolvía,
la piel que alumbraba
con sus latidos ciegos

Nada palpita ya,
todo está muerto
en cuanto apagas la luz
y se cancela el aire,
los rincones de luz,
mi corazón incandescente

Me hiere el amor
            con su relámpago,
y esta soledad me deja
expuesta, vacía,
más que nunca indefensa.



AGONÍA

Estoy enferma
cuerpo y alma
un trozo de agonía

Mientras la tarde cae
con su latir oblicuo,
y el frío taladra
con su espina la ventana,
mi ser languidece

El dolor te lleva
a nuevos senderos,
angustias dulcísimas
cuyo origen real
no se revela nunca

El aire que respiro
no me alcanza,
boqueo como un pez
buscando al girasol
que vuelva luz
mi herida permanente.


Noche feroz,
Acometes tu rabia
con voluptuosidad,
Te regocijas
en el sueño,
la sangre y la desgracia
cobran la cordura
de la yegua blanca

El grito escinde la oscuridad,
algo parecido a la paz
perfila el alba.
Y yo no participo de ella.







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