martes, 2 de junio de 2015

MOSHENGA VIII CABANILLAS PÉREZ [16.173]


MOSHENGA VIII CABANILLAS PÉREZ

Nació en San Pablo de Caxamarca, Perú, 1976. 
Cursa estudios superiores de Ingeniería Geológica en la Universidad Nacional de Cajamarca. Cofundador del Círculo De Poesía “Entre Números Y Letras” Perteneciente a la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Cajamarca. Participó en el VII Encuentro de Poetas en Cajamarca denominado “Ricardo Ravines Mondoñedo”, Noviembre 2005. Fue publicada una muestra suya de Poesía en la Web de la revista Madrileña Voces, enero 2006 y una segunda muestra bajo el nombre de "Tirajes Erráticos", en la misma revista, en Julio del 2006. Con la Asociación Cultural TRESCE organizó el taller “Poesía y Malestar: "El Arte Como Bastión de Libertad”, Cajamarca Febrero 2006, con el poeta Pedro Favarón Peyón. "El Diario de un Soldado" es una recopilación de algunos poemas escritos en el periodo 1996-2005, así como también está pendiente el poemario "Infierno de las Moscas" Negras, y la novela "Siguiendo la Locura". Participa en el II encuentro Regional “Poetas del Kuntur Wassi” En San Pablo, Diciembre 2007, Participa en el VI y VII Festival de Poesía EL PATIO AZUL 2007-2008 en Cajamarca, Publica Antologías en la Editorial Cuervo Blanco; Es publicado en las revistas Virtuales la Cazuela - Arica, Azu@rte - Chile, Zorro de Abajo – Puno, Sol Negro – Lima, Perú,  YerabeyCuba,  Revista Guatini – Cuba 2010, Etc. Participa (Editorial Rio Negro), en la antología Poéticas, Lima – Junio del 2011 y Convergencias, Lima – Febrero del 2012. 



ANGUSTIAS DE UN VERSO

Como empezar de la nada 
Versos aromáticos que resulten púrpuras
Que destrocen el sigilo incoherente Con el caudal de la noche
Y que escriban en las pupilas de los mares
La tinta adherida de los murales 
Que nacieron del odre De letras Y tímpanos de resaca
Antes que ensordezca la existencia Del espanto de este mundo
Para volverse más añeja.

¡Poesía!

Como elevar las burbujas de las diosas profundas 
En esencia de cortezas y almíbar 
Si me atrapa el ayuno de tus hostias 
Los símbolos cuneiformes del silencio
Aplastándome Hasta volverme Amasijo y fango.

¡Poesía!

Como Le digo al cartero del abismo Que reparte los glifos rupestres 
Las elegías de los siglos en cada ruleta del camino
Donde se sofoca el tiempo enardecido
Volviéndome tatuaje de granito 
Novicio e incendio de poeta.

¡Poesía!

Como De un testamento sonámbulo
Que despierta del aullido de un cura pétreo
Que sentencia idos que atrapan dilemas Tan sólo por su nimbo 
Marcan la sentencia y el mito… 

Porque se me escapa el verso adicto y epiléptico de mis sueños fieros
Al vestirse de luto en el velo de este tránsito Dejando en el papel nupcial El calor abstracto
Los Signos de la expiación Que laten en las rocas Con alma anafiláctica
Con calma vehemente de un día en que volví a navegar 
La angustia dogmática Clavada en la duda
Para poder invocar

Que es Poesía…

Y respondo
Es la angustia de un verso
Que busca en el absurdo
Su propia contemplación.

De poeticas. Lima, Abril 2011




MATICES Y TEMORES

Escribo porque tengo a la incertidumbre
Porque al vivir temo a la nada
Un abanico de sospechas
Un núcleo/ 
               De aleatorias brechas
Y que tormentos
Dejan en mis pensamientos inertes
Un vacio /
              Que desvanece la inmortalidad.

Intento la vida
Socavo la muerte
Más al no forzarlo
Musito la noche de impaciencia
Que un infinito de larvas
Reflejan en esta loza
Símbolos perpetuos /
               Negados en el sacrificio.

Veo en la muerte
La expansión de mi alma
El surgimiento de este mundo/
                                          En otro estado
Un rencor corporal
De matices fúnebres
En una tumba imperfecta
Que no se puede alojar.

El tiempo irreal 
La catarata de los sentidos
Sabe y no sabe /
                        De la inmensidad de un latido
De la carencia o la abundancia del pensamiento
Que buscan guarecerse y evadir
El fin de la historia/
                           La leyenda del hombre
Sabe de la vida 
Y del silencio de la muerte
Sabe que hay algo y no más bien nada.
Y también sabe que no hay nada dentro de este orgásmico firmamento
Por eso nos arrastra
Y con ella mi zozobra
Y con ella mis palabras
Porque en mis dudas /
                                No quepan ya amores ni venganzas ni vergüenzas que parodiar
Y otroras de respuestas inconclusas
Más sólo intentos de abdicar en mis memorias
Coronando a la muerte
Con sus vientos de rapiña
Con las aves de la angustia
Al perderse la existencia.
La búsqueda del origen
La fuente de la vida
Olvidando 
El tránsito de un afecto
Elevando 
Las velas de la muerte
En un próximo despertar.
Es hora de lavarme el rostro y dejar de vomitar.




CAMINOS

He quedado ajeno de esta sombra que se incendia 
Que se consume en los maderos del carril que recorre los campos elíseos del calor de tu sed
Es que evaden de los mares este muelle abarrotado de gaviotas que me insultan tu voz
Que me tuercen la visión con la asfixia de tus adiós.

Dejo esta huella siendo las nueve menos el cuarto de esta botella que aplaza los pasajes de este navío divagante en tu cristal de azucenas
Y como novio de esta luciérnaga que acompaña la corriente de esta camisa teñida de tu calor, sepulta la nieve del polo sur de tus uñas mal cortadas    Descoloridas
Que atestiguan los garabatos de mis cabellos blancos y de este abandono moral.

Hoy he cumplido Los ochenta años de esta latitud que siempre quise alcanzar
Me he dejado llevar por los sueños indescriptibles de tu alma para decir tan solo una vez más 
Un Silencio a la multitud.
He terminado de lavar mis palabras y dejando de recordar mis sueños, 
pienso en ti camino de espinas, 
cuestas de ebrias esperanzas por donde rodé mis únicas monedas, 
pensando acuñarlas dentro de las limosnas para pedirte perdón.




DISCÚLPAME FACUNDO

Facundo 
Te vi por la calle con tu guitarra de bosques
Con tu barba teñida de copos de nieve y conciertos
Y sé que conmovido en tu catarata de cantos quebrantando mi alma
Pueda redimirme el no haberte dedicado nada
Sino en este homenaje de hojas que como traviesas melodías
Aplauden esta tu travesía por la vida y la muestra de tu voz. 

Sé que como bardos los dolores aquejan el alma
El no haberte dedicado algún verso 
Sino cuando nos dejaste el encargo del trovador y poeta
Con tu ejemplo del rasgo americano.

Y contigo reverdece
La libertad de tu voz de plata
Los ritmos entonados de ocasiones tibias y de gran aliento
Que ardiendo como espumas entonadas
Tocan el pecho rocoso dando esperanza a la gente.

Los hombres buenos como tú
Viven en el coposo edén de los andes
Son de Selvas fundidas del espacioso pacifico
Y del tormentoso atlántico.

Son con tu voz de Antártida
La ruptura de fronteras
Que el libertador presagia
La voz pronunciada que revela 
La emancipación del olvido en tus letras.

Oh Facundo Cabral.
                                  Hasta Siempre




Josefita del Carmen Pita Boyd

Para Mi Novia, Josefita del Carmen Pita Boyd

Si exíste Amor en el invierno desfallecido,
Habra también en otoño, primavera u otra estación inventada;
han de ser epocas suficientes
para demostrar en el transcurso de la historia
cuanto Te Quiero.


La ventana abre sus parpados
Su iris resbala con el frío
La flor contrasta transparente
Y al clamar el limbo en sus vocablos
El discurso callado del amor
La ventana succiona el cosmos
Y todo vuelve a la creación
Todo instante afana vida
Rítmicos ritos
Cuerpos salubres
Acaloradas memorias.
El beso de la noche
Oculta su corazón
El nirvana danza con su sueño
Para dormitar en unicidad los dos
La ventana es declarante
El amor oculto
Con sus gestos sigilosos
Corren
Taciturnos
Ermitaños de la lluvia
La ventana fluyeIntimas lágrimas
Limpiando el cristal
Nieve salpicada
Vuelan en su aromaÍntegros inviernos.
Los párpados emblemáticos
Escinden el balcón
Los vientos detenidos
Disfrazan nuestros cuerpos
Para amarnos desde siempre
Para amarnos desde luego
Tardes eternas
Noches exhaustas
La ventana pernocta
La calle maniobra
La esquina vigila
Pronto seremos tres.



DIÓS HIJO DE DIÓS

Hijos míos
Frutos de esta intemperie,
He creado en ti a un dios,
Y a mi nieto la consagración
Por mi omnipotente mandato
Contrastando al cosmos.
Todos nacieron de mis entrañas
Y allí los he de volver como castigo
Si sus descendientes surgen del deicidio.
Tu mirada de fuego bautiza
En benevolencia
Conjurando el amor de un luchador sublevado
Con su agónica espadaSometida al sigilo
Por librar tú yugo celestial.
Que margen divino vuelve el rostro terrícola
Sin coexistir con los hombres
Por vegetar más arriba en otros cielos.
O pura luz iridiscente cegadora de conciencias
Oh hijo oscuro,
Claro, bello y sentenciado... te exhorto... retomar el camino
Para morir en paz
Sin desplomar nuestras cogniciones.
Tu horror conjura la penumbra en horas vacías
Cada grito terreno/infernal
Levanta mares,Mece continentes
Desafiando cruces gigantes.
La batalla consterna al mundo
Los cielos se devoran en sombras hasta desaparecer
Los volcanes lanzan fuegos lujuriosos de sangre
Las madres cargan hijos eyaculados por salvar la especie
Muchos mueren en su esperanza vespertina
Ríos coagulados rodeando centellas de odio.
Jueguen a ser poderosos,
Niños parricidas
Que os expiaré a su estirpe un verdugo apropiado
Con tu propio nombre,
Que verse palabras santificadas de alucinógenas pesadillas
Y se santigüen corderos y sabuesos a la hora de la expiración.
Que Apocalipsis mentiría
Mendigar por la verdad
Una limosna retórica de alabanzas
No son nada ante una avalancha
De puñales por la espalda.




UNIVERSO IMPREDECIBLE

Los tendones incorporados de su lecho saltaron locos huyendo incansables
Los músculos agrietados con boca temblorosa lloraron emanaciones de azufre,
Rodando cayeron al huaico a dar contra el mar,
El pánico demandó las únicas falanges para señalar al culpable de tan desgraciado devenir...
La madriguera del cielo ¡acechó!
Y lanzando al tabernáculo de su abismo calado
Un charco de lágrimas suplicantes
Envenenaron con su agrura ¡todo!
Lanzando un soplo de presión candente aplacando su saña:
El infierno cayo rodando al suelo
¡Gritó! espeluznantes sinfonías agudísimas
¡Riñó! con ojos blancos la llamarada
¡Tiró! de la cuerda degollando su cuello
Y el santo libro sostuvo en indivisible mano
Para consumir profecía prometida,
Un planeta dúctil,Irreverente en la nebulosa,
Un esternocleidomastoideo empujaba un turbante de espinas luminosas
En trayectoria divina al dios sirio que purifica,
Justo la inclemente escoria esférica
que envejeció de persecuciones por ajusticiada injusta
cayó por demolición al incontenible agujero negro.
Nada se salvo,
Ni siquiera esta memoria
Pobre corazón solitario dilatando todo
Quemado junto a su padre,
Planeta azul,
Por arraigo lanzados fueron en un mismo ataúd
Los cuerpos muertos con abrazo de metal abrasivo
Fundiendo su espíritu para siempre,
En algún período volverán a nacer
Para filosofar en estas letras.



SANTA MARÍA

¿Qué Haces?-dice Santa María suspendida en el viento-.
Al paso voy por tu sendero
Nublando de polvo parpados
Buscando tú velo voluptuoso
Un islote de tormenta salida al mar
Tus senos que arrastran maderos blindados
Sedan resbalando colirios
Ciegos confundiendo retratos.
Los ojos divagantes pasean por el hoyo de tu ombligo
Las negras desilusiones entonan un caminar rítmico
Cuando retienes el vestido junto a tu cintura amor.
Santa María…Llena eres
Espíritu maligno
Efervescen tus muslos
En miradas de fuego
Un suspiro orgásmico
Degollando este ciervo.
¿Qué Te Detiene?-dice Santa María-.
A primera vista beldad ingenua
Pasión de lumbre en el deseo
Polizonte de curiosidad
Huyendo a mares lujuriosos
En cruceros del amor
Tu cuerpo ausente.
¿Sabías? que mi músculo robustece
Al caer en tu camino angosto
Posando en tu sombra
Al Vestir tu diluvio
Cuando sentencia tu silueta
Y cae a tu entraña el lodo.
Tu calor incendia cabelleras húmedas
Devorando estruendos
Un glaciar solitario al tocar tu vientre
Diosa ahogada en el suspiro
Un tenue deseo.
Santa María
Tu gracia espantosa
Alimenta esta boca
Resumiendo en un grito
Codiciado engranaje
Tu llave maestra
Un fruto prohibido
Retuerce este sueño
Al caer en tus brazos.
¿Tu Rezo Blasfema Mi Corazón?
-Dice Santa María-.
La pluma acaricia un rostro velludo
Estatuas ríen mirando al nirvana
Peinan los campos con tu espíritu
Buscando tú aroma en el vergel
Los espectros incandescentes
Dejan huellas en el éter
Haciendo pedazos los días y recuerdos
Finalmente los hilos tensan el lenguaje facial
Arqueando nuestros cuerpos
Los anhelos mitológicos
Tendidos al mar
Flotaran siluetas lúbricas
Tu muslo interno, incesante
Mi apresurado corazón, pujante.




VOTOS DE AMISTAD

Al frente y al paso de la carretera
Cumplí mis votos de amistad
Y el trueno de mis colmillos
Carbonizando yugulares
De sangre traicionera
Una luz incandescente
Me transporta cerrar filas
Con el fusil
Ciñendo mí pecho
Y mi puñal al cinto.
Fue triste
Verme arrastrado
Sin depositar mis brazos
Y atascarse en algún zapato miserable
Y erguirme y escupir muchas caras
Antes de morir
Sentí la derrota tocar por un lapso mi sien
Auscultando mi furor eufónico
Interminables pasos sigilosos
Borraban mis entrañas pensativas
Cumplí mis votos de amistad
He hice de algunos nombres
Muy buenos amigos
De ello no me arrepiento.




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