lunes, 4 de agosto de 2014

FABIÁN SEVERO [12.661]


Fabián Severo

(Artigas, URUGUAY      1981) 
Poeta. Docente de Literatura. Coordinador de Talleres de Escritura. Asistente Académico en Letras del Proyecto ProArte del Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública.

Premio Morosoli de Bronce en la categoría Poesía, año 2010. Fundación Lolita Rubial. Galardón que distingue a personalidades e instituciones vinculadas a la difusión del arte y la cultura.

Fabián Severo nació en la ciudad de Artigas en 1981. Estudió profesorado de Lengua y Literatura en el CERP. Desde 2004 reside en Montevideo.

Ha publicado poemas en los libros colectivos Labriegos del papel II (Rumbo, 2005), Las voces del mundo III (Centro Hispanoamericano de Artes y Letras, 2007), La fantástica casa de las palabras errantes (Rumbo, 2008), Príncipes del Talión. Muestra de escritores uruguayos (2009).

Compiló textos de sus alumnos en el liceo de Toledo para Fruto del desierto (Rumbo, 2008), Huellas de viento en la arena (Rumbo, 2009) y Los Soles de la Tormenta (Rumbo, 2010), publicaciones declaradas de Interés Educativo por el MEC.

Desde 2010, coordina junto al escritor Gustavo Esmoris, el Taller de Escritura El Rincón en AGADU.

Publicó Noite nu Norte – Poemas en portuñol. Ediciones Del Rincón. Montevideo. 2010, y Noite nu Norte. Noche en el Norte. Poesía de frontera. Rumbo Editorial. Montevideo. 2011.

Realizó un recital de poemas y canciones en portuñol, junto al compositor artiguense Ernesto Díaz, espectáculo presentado en varias ciudades del país.

Integró la Delegación Artística que participó en las Jornadas de la Cultura Uruguaya en Cuba, 2011.

Participó como escritor invitado por el Comité Organizador, de la Feria Internacional del Libro de Cuba. Febrero de 2012.

Participó como escritor invitado, en el Encuentro de Jóvenes Escritores de América Latina y el Caribe, y el Taller de Escritores Jóvenes del Alba, del 14 al 17 de febrero. La Habana, Cuba.

Es uno de los ganadores del Fondo de Estímulo a la Creación Artística, con la beca "Justino Zavala Muniz", otorgada por le Ministerio de Educación y Cultura.

En los Premios Anuales de Literatura del año 2012, entregados por el Ministerio de Educación y Cultura, recibió una mención por su libro édito "Noite nu Norte" y una mención por su libro inédito "Camino de la soledad".

En 2013 publicó VIENTO DE NADIE, su segundo libro de poemas en portuñol.

En 2014 publicó NÓSOTROS (Rumbo Editorial), selección poética acompañada de un CD donde el poeta recita sus poemas.


TRINTICUATRO

Mi madre falava mui bien, yo intendía.
Fabi andá faser los deber, yo fasía.
Fabi traseme meio litro de leite, yo trasía.
Desí pra doña Cora que amañá le pago, yo disía.
Deya iso gurí y yo deiyava.

Mas mi maestra no intendía.
Mandava cartas en mi caderno
todo con rojo (igualsito su cara) y asinava imbaiyo.

Mas mi madre no intendía.
Le iso pra mim hijo y yo leía.

Mas mi madre no intendía
Qué fiseste meu fío, te dise que te portaras bien
y yo me portava.

A historia se repitió por muintos mes.
Mi maestra iscrevía mas mi madre no intendía.
Mi maestra iscrevía mas mi madre no intendía.

Intonses serto día mi madre intendió y dise:
Meu fío, tu  terás que deiyá la iscola
y yo deiyé.






SETE

Archigas no tiene presidente.





DOSE

Artigas tevi um seu yeio distrela,
um río yeio de peiye,
um campo verde, asím de árbol,
uma terra briliante de pedra,
mas alguém levou tudo pra outru povo
y nos fiquemo seim nada.





SINCUENTISETE

Nos semo da frontera
como u sol qui nase alí tras us ucalito
y alumeia todo u día ensima du río
y vay durmí la despós da casa dus Rodrígues.

Da frontera como a lua
qui fas a noite cuasi día
deitando luar sobre as maryen del río.

Como el viento
que hase bailar las bandera,
como a yuva
qui leva us ranyo deles yunto con los nuestro.

Todos nos semo da frontera,
como eses pásaro avuando de la pra qui,
cantando um idioma que todos intende.

Viemos da frontera,
vamo pra frontera,
como us avó y nosos filio,
cumendo el pan que u diabo amasó,
sofrendo neste fin de mundo.

Nos semo da frontera
mas que cualqué río
mas que cualqué ponte.



Poesía uruguaya joven: Fabián Severo.
Selección y comentarios de Diego Recoba.



A los problemas que se mencionaban en la primera entrega de esta serie de notas sobre los motivos por los cuales la poesía uruguaya actual no ha podido generar una voz propia consolidada más allá de la tradición local y los clásicos, se le puede agregar uno (que no sólo es un problema de la poesía): la preponderancia de un tipo de poeta, caucásico, montevideano, filoeuropeo, clase media o media-alta, que escribe dentro de lo que es el castellano estándar. Las razones que podrían haber generado este problema son variados, pero sin duda uno de ellos es la terrible indiferencia de los centros literarios legitimadores (en Uruguay entiéndase Montevideo y su sistema literario) hacia lo que suceda fuera de ella (el Interior).

Para un poeta del interior es muy difícil ser publicado por la sencilla razón de que, salvo excepciones dentro de las que se podría mencionar a Paralelo Sur en Maldonado, la mayoría de las editoriales son de Montevideo. Y, a la vez, las editoriales de Montevideo han realizado, indudablemente sin proponérselo, una acción que terminó siendo dañina para la poesía en general, y es publicar a un poeta del interior, siempre y cuando pareciera un poeta montevideano. Vamos a entendernos, en un país tan chico como el nuestro las chances de que los poetas de determinada generación tengan más rasgos en común que diferencias enormes son muchas, pero lo que Montevideo nunca pudo comprender es que las cosmogonías, la forma de encarar la vida, los tiempos, los ambientes, la forma de versear, las imágenes, la relación con la poesía y por lo tanto con toda la existencia, tiene diferencias considerables en Montevideo, en Paysandú, en Rocha, en Durazno o en Artigas o en cualquier pueblo en el medio del campo.

Es cierto, la gauchesca y todo lo que tuviera que ver con el mundo rural dejó secuelas negativas en la literatura de los últimos años, una cursilería asociada a la exaltación de que lo rural es lo genuino y lo cosmopolita un montón de maricones europeizados, una casi nula innovación del trabajo con el lenguaje o de las formas tradicionales (una impresionante excepción es Muerte y vida del Sargento Poeta de Martín Bentancor), y un patrioterismo bastante conservador, que generaron que para las nuevas editoriales y la nueva crítica, todo lo que tuviera un cierto tufillo a rural era palabra prohibida. Quizás ese hecho impidió la publicación de poetas valiosos del interior, que no tenían necesidad de hablar de espuelas ni campo, ni gestas patrióticas para generar una poesía absolutamente ligada con el lugar de enunciación y la cosmogonía de su autor.

Hace un par de años, la editorial Rumbo se animó a publicar un libro que nos hizo preguntarnos a todos, por qué no se publican más libros de ese palo y por qué seguimos dando vueltas siempre sobre lo mismo cuando hay muchas cosas “nuevas” a las cuales prestar atención para ser un poco más diversos y amplios. El libro era Noites nu norte del poeta Fabián Severo, quien recientemente acaba de publicar su segundo libro, NósOtros.

En la poesía de Severo (Artigas, 1981) la frontera es el personaje central. Pero a diferencia de la forma en que artistas y pensadores posmodernos han utilizado el concepto de frontera, como una no-zona, un no-territorio, un no-lugar, en su obra la frontera es todo lo contrario, es un lugar, donde la gente vive, donde mientras los pensadores debaten en tertulias, la gente sobrevive como puede. La frontera es tan rica, diversa y compleja como hostil, árida, hasta cruel. En el caso de Severo se trata de la frontera con Brasil, una zona a la cual el Estado uruguayo parece haber dejado a la buena de Dios. Abandono que han aprovechado tanto delincuentes, contrabandistas, proxenetas y otros rufianes para hacer libremente sus negocios, como políticos corruptos para realizar prácticas que perpetúen su poder. Y mientras los poderosos juegan a ser inmortales, los habitantes de la frontera siguen penando su vida diaria de carencia y abandono, sin voz, sin esperanzas de cambio. La forma de sobrevivir es a través de los vínculos más cercanos, de la relación estrecha con el entorno, con la naturaleza, con una poesía de seres que saben, más que cualquier gurú millonario de autoayuda, que son un granito de arena en el tiempo y el espacio.

La lengua en la poesía de Severo también parece ser otro personaje importante. En su obra el portuñol no sale de la imaginación creadora de un poeta ni de una versión paródica. Es menos consciente, sale de forma fluida, como realmente se han mezclado las dos lenguas, es decir sin reglas. En la frontera con Brasil ambas lenguas ya están mezcladas y se habla normalmente, sin embargo, esto parece no haberse reflejado en la literatura uruguaya, tan encadenada al castellano estándar, a la norma.

Tan cercana de la literatura marginal, de los bordes de las grandes ciudades como de las novelas desérticas o secas, como Vidas secas de Graciliano Ramos, Gran Sertón: Veredas de João Guimarães Rosa, o la propia obra de Juan Rulfo, la poesía de Severo es sin dudas la gran obra de la frontera en nuestra literatura actual, pero también es de las obras más importantes sobre la soledad, el abandono, la relación con la naturaleza lejos de las urbes, lo mágico y la superstición, la poesía popular. Ni parodia ni exaltación, sin pedirle a nadie que se compadezca de su situación, pero dejando en claro que la vida en la frontera no es color de rosa, la poesía de Severo es de lo más potente que le ha pasado a la poesía uruguaya en los últimos años. Una poesía llena de vida que derrumbó muros, y nos mostró que por fuera del mundillo homogéneo que creíamos era todo el universo, se abría un mundo lamentablemente ignorado.



Este pueblo es una siesta nu meio das pedra.
Las mismas cara en las mesmas calles.
Cada cinco año
vienen y prometen pan
mas mañana es lejos
y la gente se jubila.

Nada cambió pur aquí.
Desde que sinventó el hombre
las calle siguen intrando nas casa.
Allá cada tanto,
alguien dis que viene el futuro
mas el polvo tapa las palabra.
La esperanza es una oración para los domingo
pero los lunes nunca llegan.



*

Nos semo da frontera
como u sol qui nace alí tras us ucalito
alumeia todo u día incima du río
y vai durmí la despós da casa dus Rodríguez.

Da frontera como a lúa
que hace la noche casi día
deitando luar nas maryen del Cuareim.

Como el viento
que hace bailar las bandera
como a yuva
que lleva us ranyo deles yunto con los nuestro.

Todos nos semo da frontera
como eses pásaro avuando de la pra qui
cantando un idioma que todos intenden.

Viemo da frontera
vamo pra frontera
como us avó y nuestros hijo
cumendo el pan que u diabo amasó
sofrendo neste fin de mundo.

Nosotro semo la frontera
más que cualqué río
más que cualquier puente.


*

Nestas tierra
la gente vive isperando el bitumen
para que la polvareda
no enllene los ojo de tristeza.
Los vecino se arrodillan
atrás de Dios
mas él no ispera a nadies.
Los día que no saben qué hora es
sestean nel rayo du sol
y las chicharra se parten el pecho
queriendo despertar los vecino
que duermen fronteramente.



*

Nas noite de tormenta
mi madre ponía olla aquí y alí
y apertava a porta dus fundo con uma sía
pra que no intrase a ventolera.
Trasía tijera y sal pra cortar aquellos inferno.
Sempre pasaba lo mismo.
Yo me durmía
prometendo que no ía dormirme
y ella me protegía.

Mi madre desarmaba las tormenta con los ojo.





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