domingo, 9 de noviembre de 2014

NESFRÁN GONZÁLEZ SUÁREZ [13.949]


Nesfrán Antonio González Suárez

Escritor venezolano. Nace en San Antonio del Táchira el 13 de junio de 1980. En 2000 recibe el título de T.S.U. en Tecnología de Alimentos. Desde el año 2001 reside en el estado Aragua. Ha publicado: Entre Huellas y Grietas (1er lugar mención poesía joven en Bienal Ciudad de la Juventud 2001, Selección Poética Senderos Literarios 2004) Profecías para Urbano (El perro y la rana, 2008) Blanca Amada y otros relatos (Proyecto Expresiones, 2010) Los Inquilinos, poesía reunida 1997-2010 (Proyecto Expresiones 2011) El lado oscuro de tu almohada (2do lugar en I Concurso Internacional de Nanoliteratura, mención Nanonovela, Proyecto Expresiones 2011) Aquí todo es silencio (2do lugar II Concurso Por una Venezuela Literaria, mención poesía, 2012) y Ama de Casa (Ganador del Concurso Internacional de Poesía Breve en Homenaje a la poeta María Calcaño, 2012) 


El comienzo de todo

Las impresiones no son nada
cuando ha huido la cordura
y queda el desaire, ya sin remedio,
al filo de los días
recrudecen las viejas aguas
que me han de llevar
al edén de mis tropiezos
al edén de mis ruinas
y no ceso de contar
las grietas que adornan las paredes aisladas
los meandros que huyen por un laberinto
tupido de jazmines y azahares.
Senil pasajero
arrullaste un nombre, una voz,
hasta sumergirme en el hálito
de la desidia
en el frío y tardío pesar
de estornudar cuando la boca es hiel.



Reflejo plateado

Mis ojos, centellas desdibujadas, se inundan de sal
sal de mi vida
sal de mis pensamientos
y se refugian en guaridas
en pantanos, los corceles ahuyentados.
La noche es ideal
para ir detrás del llamado
y fraguar con él, sinnúmero de giros,
para buscar en la oscuridad
aquellos susurros que nunca llegaron
a mis oídos sordos
a tus labios.



Tetragrammaton

Magia simbólica
cubre los ojos de quien ose acercarse
con mantas
con dagas extraídas de vientres preñados
y con el roce de los dedos
sobre un torrente virginal.
Magia proveniente de todas partes
prefiere callar antes de cualquier delación.
¡Preciadas las riquezas conservadas!
en su corazón oscuro y profundo
pero ama la mentira
                         la traición
y está dispuesta a concederme
parte de sus misterios.



Ventriloquia

La dama
vestida de seda
derrama ambrosía sobre sus pies
y alcohol sobre la cabeza de su gato.
El caballero
se contorsiona
ante los alaridos de su amada.
Juntos
cruzan una mirada
y piensan en el futuro
de las flores,
de los ríos, de la mantequilla
          untada
                   sobre el pan carbonizado.
Es pecado
lluvia de éxtasis,
                                candor
es gracia de impostores.



Levítico

El muro se resiste
al derretimiento progresivo,
ansiado por tormentas,
por homúnculos de reír misógino.
No encontraba la forma
sólo el sudor, deslizante
y la aurora magnética
eludiendo la escarpada
y el freno sodomita
expansivo ante la ira.
La esencia, infranqueable
se deleita
apetito consumado
claro vuelo de andanzas
y de arrepentimientos.

***

Sólo descansaré
cuando el muro haya sido derribado
y el velo del iceberg
desaparezca en medio de las llamas.



Vía a Siberia

Loco por la huida
en estepas de cirios caídos,
son atardeceres
bajo la mirada lánguida
ocasional, de ensueño
y la densa nube cegadora
y la mosca rupestre que se zarandea;
son miríadas prismáticas:
              rayos cristalizados
mensajes tardíos por Deimos
salmos redimidos por Fobos
sólo se busca el escape
un poco de deserción granulada
una limosna...



El aprendizaje

Se retroceden dos pasos
antes de avizorar el abismo
con la tristeza en los ojos
el sabor del cacao, el aroma del tabaco.
Es tentador el palpitar
y el crujir de las hojas secas,
pendientes de ver si caes
te levantas o bajas la cabeza.
Las pócimas se confunden
y se mezclan generando confusión.
Retorna el temor.
Retornan las crisálidas.
Se pierden las facultades y se toma una decisión:
“Jugar todas las cartas”.
La Hidra
amenazante
espera
aprovechando que no existe compañía
ni entendimiento
las probabilidades descienden
la lógica se inutiliza
Hermes desaparece
el cataclismo y el Armagedón
no han aparecido aún
demostrando que las fuerzas son escasas
pero las palabras de esa mujer
retumban y hacen eco
llenando de sabiduría
las fuentes
de las cuales emana sangre y pesadumbre
para luego formar un arco iris.
Desde el altar desciende
y me dice
que me levante...



En la espera

Las cenizas se esparcen en medio del torbellino
formando agujeros en el pericardio, en las rodillas
son conceptos de ultratumba
son sensaciones de lejanía
                            de nostalgia.
Es la búsqueda de la panacea
invaluable cuando no existen pérdidas.



Girando inmersos en un serpentín

Inesperado júbilo
se desliza entre las separaciones
y se impacta, gota a gota,
en venturoso arroyuelo,
fino diamante gris,
laureado y muchas veces codiciado.
Oro sólido
mentiras banales
ídolos vagabundos retorcidos en criznejas
resultados de análisis y teorías,
desde la pradera se gritan con insensatez
girando inmersos en un serpentín.



Creo en Dios

Creo tropezar, creo levantar
las agujas titilan
marcando la hora
asfixiada por la impotencia.
Creo analizar, creo copular
la carrera no se detiene
la señora tiende la ropa
que una vez estuvo en el fango.
Tan sencillo como creer
en la cirugía de un bebé
en los ojos fulgurantes
en pesadillas transformadas en llanto...
La laringe se comprime,
rumas de camisas
asediadas por la burla.



Los inquilinos

Los espíritus se adormecen
en la proa de la constelación
inmolando títeres
protegiéndose del frío con harapos holgados
los absorbe la búsqueda
el sentirse prisioneros
y mártires de un caudal de tentaciones.
Se entregan
frunciendo el ceño
perfilando desde el horizonte
la resurrección de la vida.



Más Omeprazol

La araña se balancea
por los despojos del cántico
que una vez existió
ahora sacrificado,
los labios se reducen
loando el masoquismo
las olas
y las luces desvanecidas en el cadalso,
el verdugo miente,
las mariposas negras
caen como meteoros
sobre un estómago efervescente,
las pupas se revuelcan
en el nido de espinas
como una gallina
cuando se le tuerce el pescuezo.



Pandemia

La mansedumbre reposa intacta
entre amalgamas de efímero colorido
está maniatada
se viste con la duda
para volcarse sobre un precipicio
                                    de culpas.
Presa del castigo
         bordado
teme cruzar el puente
no debe abandonarse.
No es libre.
     Cae en mordaz epicentro.
      La traición es el postre. La traición es el recuerdo.
Se confunde con el perdón disfrazado
antes de asumir el compromiso.



Amor psicosomático

Se molestan por el color de sus vestiduras
por ser sofocantes
asfixiantes
materiales idóneos de pinceles claros
ruidos de la preñez
huellas del aborto...
El sujeto vacila en detenerse
aclara y plantea conjeturas
prefiriendo la emboscada.
Es su perfil
el de pétalos macabros.
Es su rúbrica
cremosa y de frambuesa.
La molestia no para.
Es perpetua.



La caravana

En el foso están los leones
huyen del hambriento gitano
que, con sus monedas de cobre
intenta amordazarlos
y dejarlos en la completa pobreza
cuando les lea el porvenir
en la palma de la mano.



Tiro al blanco

Cielos remitidos
en un firmamento desolado
callan en hondas penitencias,
aún es de madrugada: silenciosa de cantos
jadeantes en el obituario.
Las epístolas cercenan
y torturan el alma inquieta
sólo son ojeadas
forzadas por la cerradura
y por un gambito inesperado.



Aprendiendo la lección

Trece crepúsculos
afloran de mi duodeno,
simple casualidad
al abrigo de una remembranza tóxica
             aprehensiva y lúdica.
Es un geiser
de eso no hay duda
en algún momento encontrará la salida
estaré ahí presente
para enfrentar
mi ausencia desvariada.
                        Retozan 
                              en
                                 el
                                   umbral
las marcas que registran el brote estéril
las piedras que dan señales de la mocedad distante.
El hurto nos hace cómplices
de la tenencia.
¡Canta prisionero!
Soy tu isómero.

***

Vibro taimado en la palestra
entretenido en el viaje helicoidal
del cual nunca renaceré.



En medio de las cosas

Soy un espejo
cálido de vinos, de fríos sauces,
amparo al pastor convicto
bajo un cautiverio
en mi ducha de ozono.

Prometeo se rebela
la ingratitud hace mella
transformando las tinieblas
en integrales sin resolver
en juegos de primates atormentados,
por la vía fluye una disritmia absoluta
leída en las ondas
de un electroencefalograma.

Las estrellas se disipan
los luceros no se manifiestan
prefiero la lluvia
invoco a las nubes para que
                               abran sus corolas,
tallos silentes
raíces despeñadas desde el ándito
donde se vigilan las salidas de Nínive.
¡Qué difícil es ser santo!



Mi pregunta

¿No
sientes
que
a
veces
se
electriza
la
mitad
de
tu
cuerpo
y
miras
asustado
a
todos
lados?



Sensación barroca

Tras figurar en el asalto, en la embestida
de expropiar al chamán
de aterrizar en la desembocadura de tu fuente
se resucita
invocando al cruel demonio sepulturero
en su andar arqueológico,
se permite fumar
bajo luces de breves dimensiones
ahogadas por tus manos en Estambul,
señuelo de inquietud, traviesa
manifestada en anaqueles de mármol
descubiertas ante el anfitrión
vendedor de casas y cicatrices
y agujas de azul veneno,
sátrapa y embaucador,
sospecha
amigos de tertulia
se deshacen al sentir el ritmo fogoso,
confío en la ansiedad
promotora de errores.



Apartheid

Acepto las condiciones
ser un escalador, un tifón
un ángel furtivo,
premiado con laureles
cadenas lanzadas al mar
orgías placenteras
acordes bizarros,
privado de una honra fúnebre
envuelto en luto
muerto por mengua.
Una vez complacido
sobreviene el caos.



De Budapest

En la pausa aciaga se magnetiza la cordura
efímero y perspicaz asunto
réplica continua, fármaco indolente
es la adoración de lo terruño
es la adoración del Niño
alimento de cangrejos:
tanteas sobre las costas
la miseria que te inunda hasta el cuello
el oasis fortificado de ríos negros
cualidad y hambre
burbujeo de pólvora,
la solución es la huida.
¿Será cierto, Istvan Komlossy?



La palabra del día

Los barcos estremecen la tormenta
desgaste del eclipse tornasolado
figura el aullido del reptil come-uvas
el trino del colibrí
amorfo y dantesco,
levanta la roca
para acallar al párvulo
y rescatar al idólatra
de la penitenciaria donde no existen los protegidos,
¡seremos los primeros en las barricadas!
plasmo arañazos de voluntad
colocando sobre el Verbo
los cristales de la vajilla rota.



Heredero

Heredé la casaca amarilla y negra
donde pende la antena de gaviotas en cofradía
donde van a pastar hileras de hormigas
donde se despeña
                 sin atenuantes
                               el gángster minusválido.

Recibí la recompensa en manos cerradas
dócil cicuta
desembarco la energía del perdedor
agraciada, inexplorada por Urano
más allá del polen y la brizna.
Se intenta remontar en lo adverso
cascanueces acribillados
en el paredón
but in the end
it doesn’t even matter.



Cronos inflexible

El paso
canaliza el adiós
reverbero de sangre magyar
abre las franjas equinocciales
destilando el cosmos circundante.
Abrazas a Bea
llevándola consigo
a territorios de gracia
parcelas celestiales
reloj de arena
que se diluye
entre los jardines del castillo.
Retorno al serpentín
voltereta del tiempo
tomo a mi amada
en mil espacios hacia Venus.
Llega la hora
de la confrontación.



YHWH

Observas la Tierra
primada de espectadores y fanáticos veraniegos
origen del esperanto y la mediatriz
levantada sobre una gran Torre
rodeada de ballenas voladoras
se acaba el espacio
se agota la señal,
desde los polos achatados
emergen manantiales de agua viva
manantiales que no verás
manantiales que harán de la selva la playa.
Observas la Tierra
ausente de rocío, piel desgranada
la berenjena se desprende
esparciendo su semilla a través del Cisne.
Meditabundo reflexionas
Dios de mi adolescencia
y de mi evolución.



Neo Sapiens

En declaración continua
emerge el mutante de aguas espesas
vestido de frac y levita.
Emerge y se eleva hasta los cielos
en carruajes arrastrados por pegasos.
Es silente, distante,frío,
su visión es perfecta: ve el mundo gris y exponencial
hijo de la espuma y el protoplasma
personifica al hombre incomprendido.

Se nutre de las amanitas
colosal Hefestos rastrero
pendenciero de mala lengua
su labor se detiene cuando es absorbido por el silencio
los niños inquietos se invitan al festín
las hienas lo consuelan
siendo aves extintas en el mar.



La despedida

Atónitos en la incontinencia
pétreo volcán invulnerable
arte de inhalaciones en sangre y vísceras
fenómeno en palidecer de los huesos congelados
es la esperanza moribunda
para el temporal etéreo y veraniego

Los ojos desorbitados encajan en la médula
para llenarse de fuerzas, rompiendo las ataduras
límite: espacio = una sola experiencia
ver pasar la vida en un haz de luz
ver el momento que se aproxima
ver para no ver más.

Habitarás en terrenos comunes
sosiego divino
trópico de respuestas, todas las respuestas.



Nos justificamos

Sostén en tus manos anfibias
las luces naranjas del firmamento
las franjas violetas que se deshacen al pasar el tren
el negro destilado de mis canciones de rock
los colores malsonantes de la tempestad
el conjunto de palabras plasmadas en la prensa del domingo
y, sin dejar caer nada
erige el portal de los recuerdos
adrenalina en reserva
proyectados hacia el espacio
preparando reacciones en cadena
manos anfibias, ideas perennes
infusión jurásica curativa
y, elevando las piernas en aros
veremos nacer el eco infinito
seducido por el compás y la magia.



Al final de todo

En compañía de la atracción noctámbula
acontecen ruegos de pretensiones
en las hojarascas del castillo
abandonadas por la honda, arma nonagenaria,
por almendras amargas, arma letal.
Corro por la vereda
tras pasos de infante desmemoriado
sin pensar en la ultima batalla
al cerrar los ojos en el olvido
sin alcanzar al espectro de caricias virtuales
para caer de rodillas y ser el mismo de siempre.



Bonus track
Santa Inquisición

Es un consuelo
volver a las llamas
que me consumen
ser devorado
por besos herejes
poseídos en ánforas de alquitrán.

Se esparcen las congregaciones
marejadas de un solo espíritu
para descender de las montañas
plagados de alevosías.

Ruidos incinerados
cierras el tríptico
de tus confesiones
aquellas que una vez callaste.






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