sábado, 17 de marzo de 2012

6206.- DAN PAGUIS



Dan Paguis (1930-1986), es un poeta de lengua hebrea nacido en Bukovina, Rumania, en 1930 y educado en Viena.

El poeta de lo inenarrable

Introducción y traducción del hebreo, Nathalie Simana

Aproximarse a comprender la poesía de Paguis es, desde todo punto de vista, un reto del que es dificil salir airoso. Uno ha de emprender, de manera un poco titubeante, una travesía hacia las distintas culturas en las que se desarrolla su vida y despliegan sus intereses: la ortodoxia judia, el misticismo medieval cristiano, y las culturas germánicas y eslavas.

Tal como cabe esperar, semejante expedición excedería en mucho los límites de esta reseña. De modo que he optado por presentar los datos generales de la biografia de Paguis, asi como algunos aspectos de su poesía que considero fascinantes para los lectores poco familiarizados con este autor.

Los poemas traducidos a continuación constituyen asimismo, apenas un sorbo de la compleja totalidad de Paguis, y en modo alguno pretenden ser una selección representativa.

Dan Paguis es un poeta de lengua hebrea nacido en Bukovina, Rumania, en 1930 y educado en Viena. Durante la segunda guerra mundial paso tres años de su adolescencia en un campo de concentración en Ucrania, del que huyó en 1944. En 1947 emigra a Palestina. De 1951 a 1956 enseña en el kibbutz Gad. En 1976 pasa a ser profesor de literatura hebrea medieval, en la Universidad Hebrea de Jerusalem.

Publica sus primeros poemas en 1949, en el periódico israelí "Al Hamishmar" y su primer libro, "Reloj de sombra" aparece en 1959. Realizó importantes estudios sobre poesía medieval, así como la edición completa de la obra poética de David Vogel, con introducción y anotaciones. En 1973 obtuvo el premio nacional de poesía Primer Ministro. Falleció en Jerusalem en 1986.

Otras obras del autor: "Mutación", "Reloj de Sombra" (1959), "Ocio y demora" (1964), "Cerebro", "Últimos poemas". Ha editado además, las obras completas de Levi Ibn Attaban y traducido textos de música (Pierrot Lunaire, Bastien et Bastienne).

Considerado como "el poeta de lo inenarrable" tanto por lectores como por la crítica, mucha de la obra más conocida de Dan Paguis suele ser relacionada con el holocausto judío de la segunda guerra mundial (1). Una lectura mas pormenorizada de su obra permite observar aspectos temáticos adicionales no menos importantes, tal como lo expresa Robert Alter en su introducción al libro de Stephen Mitchell "The Selected Poems of Dan Pagis"(2): "El panorama imaginativo de Paguis se extiende desde las amargas vistas del genocidio hacia el horizonte luminoso de la península ibérica medieval".

Paguis se aventura a escribir en hebreo a solo pocos años de su llegada a Palestina, introduciendo un estilo de expresión más natural e inmediato en la poesía hebrea de entonces. En la obra de Paguis se discierne a su vez, una sorprendente postura de distanciamiento frente al horror latente, la cual, aunada a ese tono a veces escueto, sugerente, casi coloquial, mantienen al lector dentro de una especie de espectro incierto, donde por momentos llega a sentirse asaltado por un franco desconcierto -y quizás desapego- ante algunas de las imágenes "herméticas", para ser trasladado luego hacia un extremo de aguda identificación que estaba lejos de imaginar. Paradojicamente, podria afirmarse que es precisamente ese distanciamiento de Paguis lo que le impide al lector recogerse en el suyo.

Otro aspecto que logra producir el mismo efecto contradictorio en el lector es el enfoque frente al dolor: tras frecuentes juegos de palabras e ironías lacerantes, Paguis deja traslucir una compasión conmovedora.

Por ultimo, la poesía de Paguis suele inspirarse a menudo en textos bíblicos y prevalecen las alusiones al misticismo medieval; ambos tópicos fundamentales para él, a los que dedicó gran parte de estudios e investigaciones de su vida académica.




La Torre


No quise elevarme, pero recuerdos precipitados
que colocaron ladrillo sobre ladrillo, cada cual a su antojo,
se confundieron en la multitud de lenguas extrañas,
dejando en mí entradas indefensas,
escaleras sin rumbo, perspectivas amargas...
Sin un intérprete, incompleta,
fui abandonada al fin.
Tan solo de tarde en tarde, por algún corredor retorcido,
surge en mí una corriente de aire,
un murmullo leve, aun no palabra,
e imagino ser un torbellino de polvo, con la cabeza
en los cielos, de improviso,
pero antes de despertarme,
se derrumba en mí el bloque de ladrillos cocidos
y torna a la materia.








Retrato


El niño
no se sienta tranquilo,
me es dificil plasmar el contorno de sus mejillas. (*)
Trazo una linea
y las arrugas de su rostro se multiplican,
humedezco el pincel
y sus labios se curvan, encanece su pelo,
su piel azulada se resquebraja sobre sus huesos. No parece.
El viejo no parece y yo
adonde iré (**)










En el bloque de mármol


En el bloque de mármol aguarda el núcleo.
El cántaro benévolo descansa en el regazo de la materia.
Deambula la melodía y busca
su flauta entre los juncos.
La piedra tallada de la casa
aun se halla presa en la roca,
en la oscuridad de los inviernos
se oculta el pan.
Pero la mano, segura y trémula,
acoge su obra y la encauza.



(*) En hebreo, "kav lejayav" significa "el contorno de sus mejillas", pero tambien es a su vez "el contorno de su vida". Ambas palabras se escriben igual y Paguis emplea a propósito esta ambiguedad.

(**) De Génesis 37:29,30: "Después Rubén volvió a la cisterna, y no halló a José adentro y rasgó sus vestidos. Y volvió a sus hermanos, y dijo: El joven no parece; y yo, adonde iré?"


Notas:

(1) Muchos de los poemas de Dan Paguis forman parte actualmente del programa educativo oficial israelí sobre el holocausto. Veanse los ejemplos a continuación:

(2) Robert Alter: profesor de literatura comparativa en la universidad de California, Berkeley, y autor del libro "The Art of Biblical Narrative" (1987)




Escrito en lápiz sobre un vagón sellado


Aquí en este envío
Yo soy Eva
con mi hijo Abel
si ven a mi hijo mayor
Caín, hijo de Adán (*)
diganle que yo



(*) En hebreo, "Cain, ben Adam" no es solamente "Caín, hijo de Adán"; la palabra ben adam, es el término hebreo que suele utilizarse para "ser humano".





Otro testimonio


No no: ellos eran realmente
seres humanos: uniformes, botas.
Como explicarlo. Fueron creados a Su Imagen y Semejanza


Yo era una sombra
Tuve otro Creador.


Y El en su Gracia no dejó en mí algo que muriese.
Huí hacia El, me elevé ligero, azul,
conciliado, casi diría: disculpándome.
Humo hacia humo Todopoderoso
carente de cuerpo e imagen.








EPILOGO


Borrador de un acuerdo de pago*
[..] Todo tornará a su sitio,
punto por punto.
El alarido hacia dentro de la garganta,
los dientes de oro a la mandíbula.
El miedo.
El humo a las chimeneas de latón
hacia adelante y adentro,
del espacio de los huesos,
y os crecerán ya piel y tendones,
y vivireis
mirad, todavia vivireis,
sentados en el salón,
leyendo el periódico vespertino.[...]



* Se refiere a las compensaciones monetarias de los alemanes a los supervivientes del holocausto. Pertenece al libro "Mutación"





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