viernes, 20 de mayo de 2016

ZHANG HÚ [18.751]


Zhang Hú 

Poeta de la Dinastia Tang (siglos VII-X).




Recuerdos de la infancia

Mil kilómetros alejada de su hogar,
en lo más profundo del palacio veinte años,
un solo sonido la transporta a su infancia,
olvida dos lágrimas frente a su señor.




La historia de las bolsitas de perfume

Hay una larga historia sobre el uso de las bolsitas de perfume. Su uso data del periodo anterior a la Dinastía Qin. En el Libro de los Ritos se describe una forma de protocolo de los hijos hacia los padres, en la que aquéllos deben llevar una serie de artículos, entre ellos, bolsitas de perfume, como símbolo de respeto a sus mayores. Como objeto personal, los saquitos con perfume eran entregados por los amantes como expresión de sus sentimientos.

Cuando An Lushan y Shi Siming, generales de la Dinastía Tang, provocaron una rebelión en las llanuras centrales en el año 755, el Emperador Xuanzhong se marchó con Yang Guifei, una magnífica concubina, hacia el oeste. Cuando las tropas arribaron a Maweipo, los soldados detuvieron su marcha y solicitaron que Yang Guifei, una verdadera ‘femme fatale’, fuera ejecutada. El Emperador accedió, dejando que Yang asumiera por su cuenta la culpa del caos de la guerra. Yang fue ahorcada y sepultada a toda prisa. Más tarde, al recuperar la capital, el Emperador ordenó secretamente sepultar de nuevo el cuerpo de su concubina. El eunuco encargado de hacerlo halló en la tumba sólo huesos y una bolsita de perfume, que recogió y llevó al Emperador. Éste, que ya había abdicado y estaba anciano, al ver la bolsita, recordó a su dueña y lloró amargamente.

Ochenta años más tarde, el poeta Zhang Hú escribió el poema ‘Bolsita de perfume de Taizhen’: 


“Brocados de oro y una pequeña bolsa de perfume, 
deja el dulce aroma sobre el triste pecho de la princesa. 

¿Quién lo desatará para el emperador? 
Un eterno pesar atrapa su mente” 


("蹙金妃子小花囊,销耗胸前结旧香。谁为君王重解得,一生遗恨系心肠。"). Nadie pudo desatar la bolsita para el Emperador Xuanzong. ¿Por amor o por odio? Sólo Yang lo supo.






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