jueves, 8 de diciembre de 2016

LUIS GERMÁN SIERRA J. [19.713]

Fotografía: Laura Sierra Botero



Luis Germán Sierra Jaramillo

(Girardota, Antioquia, Colombia 1957)
Cursó estudios de Español y Literatura en la Universidad de Antioquia; realizó los diplomados Literatura del siglo XX en la Universidad Eafit y Corrección de Textos en la Universidad de Antioquia. Es coordinador de actividades culturales de la Biblioteca Carlos Gaviria Díaz de la Universidad de Antioquia y editor de la publicación Leer y releer de la misma institución.
Ha publicado artículos, ensayos y reseñas literarias en Revista Universidad de Antioquia, Boletín Cultural y Bibliográfico del Banco de la República, suplemento Generación del periódico El Colombiano, Agenda Cultural y periódico Alma Máter de la Universidad de Antioquia. En 2009, junto con Robinson Quintero, escribió el ensayo “Un panorama de las tres última décadas” para la reedición del libro Historia de la poesía colombiana de la Casa de Poesía Silva. Ha publicado poemas en revistas y en algunos libros colectivos. Coda de silencio es su primer libro de poemas.




del libro Coda de silencio, de Luis Germán Sierra J.


Ceremonia

Mi padre,
con su orgullosa barbera de carey,
se afeita mientras toma un café.
Cuando abre la boca
para templar la piel
empaña el espejo
justo donde cada mañana
repito la misma ceremonia



Atisbo

El frío levanta
–curiosos–
los pezones de las muchachas.



Como a un animal

Como a un animal
les abrimos la boca a las palabras.

Las obligamos a decir
lo que habían callado como piedras.

Y hablaron resentidas del amor,
del largo hastío que prepara el tiempo.




Poema frío

En la felicidad
no cabe el poema,
él es harina de otro costal.

Se sirve frío,
lejos del entusiasmo
de la sangre.

Ni el abrazo ardoroso
ni el espléndido viaje

dictan un buen poema.




Coda de silencio de silencio me parece un libro leve, emocionado, pensativo, con el encanto que tienen las cosas apenas insinuadas. Se lee y se entra en un estado de levitación que se sostiene con elegancia hasta su vuelo final, levitación que continúa más allá de la lectura, que es cuando se aprecia en realidad su poesía, cuando nos conversa finalmente su poesía.

Tal vez un buen poema es ese que deja sin palabras a su lector, o dicho de otro modo, que lo palabrea en su silencio meditativo. Los buenos versos prefieren hablar después de cantar. En este libro pasa felizmente esto: el verdadero final de cada texto es el silencio, es decir, cada poema comienza cuando termina. Ese es el juego. Esa es la coda.

Esta es la primera colección de versos de Luis Germán Sierra. No lo felicito. A los poetas no se los felicita (en la felicidad/ no cabe el poema,/ él es harina de otro costal). A los poetas se los admira.


Por Robinson Quintero Ossa
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