miércoles, 7 de noviembre de 2012

GIORGIO BASSANI [8311]





Giorgio Bassani (Bolonia, 4 de marzo de 1916 - Roma, 13 de abril de 2000), escritor judío-italiano, famoso por sus Novelas de Ferrara.
Hijo de Dora y del médico Enrico Bassani, hermano de Paolo y Jenny, Giorgio Bassani pasó su infancia en Ferrara. En 1934 terminó el bachillerato en el Instituto Ariosto de Ferrara. Inicialmente se interesaba mucho por la música, pero luego se inclinó de modo definitivo por la literatura.
En 1935 ingresó en la Facultad de Letras de la Universidad de Bolonia, a la que a acude de modo intermitente y en donde se licenciará a pesar de las leyes raciales contra los judíos en 1939 con una tesis sobre Niccolò Tommaseo, que defendió ante Carlo Calcaterra (1884 - 1952). A partir de ese momento, el joven literato Bassani se transforma en activista político clandestino, evitando a sus amistades literarias ferraresas y boloñesas. Esta actividad le conduce en 1943 a un breve arresto. Ese mismo año se casa con Valeria Sinigallia y dejó Ferrara para ir a vivir a Florencia primero e inmediatamente después a Roma, en donde transcurrirá el resto de su vida.
En 1940 se publica su primera obra Una ciudad en la llanura, que publica para esquivar las leyes raciales con el seudónimo de Giacomo Marchi.
Tras la guerra Botteghe Oscure (1948-1960), invita a Bassani como redactor. Y colabora con la Editorial Einaudi. En 1954 se convierte en redactor de la revista Paragone, fundada en 1950 por Roberto Longhi. En 1957 pasa a ser Vicepresidente de la RAI (Radiotelevisión Italiana) y presidente de Italia Nostra a la vez que ejerce de profesor de Historia del Teatro en la Academia nacional de Arte Dramático de Roma.
Ha sido colaborador de prestigiosas revistas, como Approdo, La Fiera letteraria, Letteratura, Nuovi Argomenti o Il Mondo.
Muere en Roma el 13 de abril de 2000 tras una larga enfermedad y entre fuertes disputas en el seno de su familia. Sus restos se inhumaron en Ferrara, en el cementerio judío en el que, desde 2003, Ferrara Arte ha querido recordarlo ofreciendo un bronce de Arnoldo Pomodoro. También en Ferrara, se le ha dado su nombre a la Biblioteca municipal del Barco, y en Codigoro -en donde Bassani ambientó Airone- se encuentra la Biblioteca municipal Giorgio Bassani y la Fundación Giorgio Bassani. En la Biblioteca se ha reconstruido el estudio del escritor, con parte de su biblioteca privada -unos 1.500 volúmenes- y muchos objetos personales del escritor.

Obra

En 1944 publica las poesías Historias de los pobres amantes y otros versos, y en 1947 una segunda recopilación de versos Te lucis ante.
En 1953 aparece Paseo antes de la cena, en 1954 Los últimos años de Clelia Trotti.
En 1956 se imprime las Cinco historias de Ferrara, con las que obtuvo el Premio Strega del mismo año. En 1958 publica Las gafas de oro, en donde trata de la homosexualidad como motivo de discriminación. Como asesor y director editorial de Feltrinelli, Bassani consigue que se publique El gatopardo de Giuseppe Tomasi di Lampedusa. En 1959 publica Las historias de Ferrara, que recoge lo mejor de su producción narrativa.
Alcanza su mayor éxito editorial en 1962, con la publicación de El jardín de los Finzi-Contini, con la que ese año obtiene el Premio Viareggio. En esta obra hallamos la más completa expresión de su mundo tanto formal y estilísticamente comopor la experiencia moral, intelectual y política; usa la memoria lejana para evocar la realidad de la burguesía rica y judía de Ferrara durante el fascismo una vez promulgadas las leyes raciales. Vittorio De Sica transformó en película esta novela, aunque Bassani siempre mostró sus reticencias hacia ella.
Posteriormente publicó Airone, 1968 (con la que obtuvo el Premio Campiello), y La Novela de Ferrara, 1974 (versión definitiva en 1980). En 1982 publicó la recopilación de todos sus poemas en Con rima y sin ella y, en 1984, todos sus ensayos y reflexiones críticas en Más allá del corazón. Otras publicaciones: Otra libertad, 1951; Las palabras preparadas, 1967; El olor del heno, 1972; Con gran secreto, 1978. Ha sido muy traducido al castellano, al catalán y al vasco.

Traducciones castellanas

El jardín de los Finzi-Contini, 1ª edición española (Seix-Barral, 1963)
Detrás de la puerta (Seix-Barral, 1969)
La garza, 1968 (Cátedra, 1995)
El jardín de los Finzi-Contini, 1962 (Tusquets, 2007).
Los anteojos de oro (Barral, 1972).
El olor del heno, 1972 (Seix-Barral, 1974)
Epitafio (Visor, 1985), poesía.
Novela de Ferrara, 1980 (Nuevas Ed. de Bolsillo, 2009), todos los relatos.




Un epitafio 

Paso veloz como el viento a lo largo
de la orilla izquierda del Magra
donde el viento enmaraña
la cabellera de los sauces.
De mí y de ti
¿qué quedará en los ojos
de quién nos haya visto?
Una imagen así,
un flash y basta,
en suma nada.

TRADUCCIÓN: Manzano de Frutos, Carlos (Visor, 1985)






Llego mi madre no está bien

Llego mi madre no está bien telefoneo al primo
médico rápido pronto a
declararse en pijama
agarro el auto voy
y hélo allá debajo justo que llego ya me espera
en corbata delante del umbral de su rosada rozagante
vetusta casa de campo

¿Qué diablos decirse después de casi treinta años
en los que no nos hemos visto?
Nada comprometido ni demasiado
íntimo naturalmente
y así durante el breve
tránsito de casa a casa no nos decimos
casi nada.

Me percato sin embargo mirándolo de reojo cómo en un cuarto
de siglo se las ha ingeniado increíblemente
para parecerse a mi padre médico también
-pero a ratos perdidos- de cabecera
Tiene los mismos -me digo- frágiles pómulos
los mismos finos cansados un poco violáceos
labios neuróticos los mismos
cartílagos amarillentos
emplea la misma idéntica paciente sumisa
ironía hebrea.

Insiste entretanto en guiarme de callejuela en callejuela
en la sombra con la dulzura un poquito burlona
del citadino que se encuentra por casualidad conduciendo al ilustre
huésped forastero
la dulzura también del viejo que acoge al casi tan viejo
o quizá del que difunto desde mucho tiempo antes
se apena del otro.









De perfil

En la cama en la mesa en el auto siempre
me quiere a la izquierda sostiene que el rostro
que le ofrezco desde la derecha
resulta sin comparación más fascinante
más bueno más tranquilo más viril y en conclusión mejor.

Entiendo oh por cierto pero es francamente
duro mostrarse eternamente de solo un lado
reducido igual que un Cèroli
siguiendo así por otra parte la general tendencia del siglo
ya no ansioso de ninguna otra cosa que de volverse antiguo.

¿Y cómo además no hinchar comunmente
así sea en lo íntimo más secreto
por lo opuesto de lo bello de lo fascinante de lo resplandeciente
esto es por el lado gris que siente sufre y recuerda?


Epitaffio, Mondadori, 1974
Versiones de J. Aulicino



Arrivo mia madre non sta bene

Arrivo mia madre non sta bene telefono al cugino  
medico subito pronto a 
dichiarsi in pigiama
prendo la macchina vado 
e eccolo là sotto giusto da basso che già m'aspetta
in cravata dinanzi alla soglia del roseo tutto pimpante 
suo vestusto palazzotto 

Che cosa diavolo dirci dopo quasi trent'anni
che non si sta un po'assime? 
Nulla di impegnativo di troppo 
intimo naturalmente 
e così durante il breve 
tragitto da casa a casa non ci diciamo/ 
pressochè niente 

Mi accorgo però guardandolo di sottechi come in un quarto 
di secolo ce l'aabia fatta a incredibilmente 
assomigliare a mio padre anche lui medico 
-ma a tempo perso- curante
Possiede gli stessi -mi dico- fragili zigomi 
le stesse stanche un po' viola  
labbra neurotiche le medesime  
cartilagini gialline 
adopera l'uguale identica paziente sommesa 
ironia ebraica 

Insiste frattanto a guidarme di stradetta in stradetta 
nel buio con la dolcezza un tantino beffarda 
del cittadino trovatosi a pilotare per caso l'ilustre 
ospite forestiero 
la dolcezza anche del vecchio che accoglie il quasi 
vecchio altrettanto 
o magari di chi defunto da assai più lungo 
tempo l'appena







Di profilo

A letto a tavola in macchina sempre 
mi vuole a sinistra sostiene che il viso 
che le offro da destra
risulta senza confronto più quieto più virile e dunque migliore 

Capisco oh certo però francamente  
è dura mostrarsi in eterno da un solo lato  
ridotto uguale a un Cèroli 
assecondando così fra l'altro il generale andazzo del secolo  
ormai non più bramoso di niente tranne che di ritornare antico! 

E come poi non tifare al solito 
pur se nell'intimo più segreto 
per l'opposto del bello del fascinoso del risplandente 
per la parte cioè che grigia sente soffre e ricorda?



No hay comentarios:

Publicar un comentario