domingo, 22 de enero de 2017

JORGE A. GÓMEZ VALDEZ [19.887]


Jorge A. Gómez Valdez 

(Quito, Ecuador  1984). Lic. En Comunicación y Literatura por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Máster en Escritura Creativa, por la Universidad Complutense de Madrid. Ha estudiado también pintura, fotografía y grabado. Participó, en representación del Ecuador, en el IV Encuentro Internacional Literario ABRACE 2003, realizado en Montevideo, Uruguay. Publicado en la Antología de poetas latinoamericanos realizada por la editorial ABRACE. Formó parte de los talleres literarios de la CCE, con Edwin Madrid; miembro fundador de los grupos culturales “Machete Rabioso” y “Sexo Idiota”. Fue declarado ganador del X concurso de grabado organizado por la Estampería Quiteña. Ha publicado el libro de poesía La Noche que se espesa con la editorial independiente Murcielagario Kartonera. Sus textos han sido publicados dentro y fuera de Ecuador. Es el ganador del premio nacional Poesía en Paralelo Cero, 2017.

El quiteño, Jorge Gómez Valdez, es el ganador del Premio Nacional de Poesía Paralelo 2017. Tierra en medio fue el libro seleccionado de entre 71 libros que llegaron a este certamen, así lo dio a conocer el jurado compuesto por los escritores Cristian López Talavera, Sandra de la Torra y MiguelÁngel Rengifo.

Según el jurado calificador, Tierra en Medio “evidencia un trabajo riguroso que pone en diálogo constante música y poesía, reflejado en el uso de figuras literarias que componen un todo hermético, generando un poemario con sentido visual y sonoro en búsqueda de belleza”.

Así mismo, el jurado calificador dio dos menciones de honor a los libros “Pájaros en Santa Clara”, del poeta Luis Franco; y, “Canciones desde el fin del mundo”, de la poeta Yuliana Ortiz.

Jorge Gómez es Licenciado en Comunicación y Literatura por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador y tiene un Máster en Escritura Creativa, por la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado el libro de poesía ‘La Noche que se espesa’ con la editorial independiente Murcielagario Kartonera.

La premiación se realizará en el festival de Poesía Paralelo Cero que se llevará a cabo del 2 al 8 de abril del 2017.


Haremos música
(Dúo)

En el instante en el que las abejas
acepten ser dominadas de costado,
adormecidas por la canción
de nuestros meñiques oprimidos,
el sueño será por fin diadema floja,
lengua de hoja tajada
por el frío.

La primera vez que tú y yo
nos desplomemos juntos,
lo haremos en silencio
y nacerá, de entre nosotros,
un perfume desconocido
apenas vedado por
nuestro sexo oculto.

Ese aroma enmudecerá,
recostado como un perro
en medio de la plaza
al amanecer.

Y en el particular susurro
del que descendemos
habremos de ser inmolados.


En medio de esta tierra

La verdadera soledad es inconfesable,
en el silencio de cada hombre
se encuentra la primera luz
de un mundo improvisado.
En mi silencio, el lenguaje del frío.
El origen de nuestros actos.
El final de las sombras.

En el silencio tu nombre. El instante
en el que los dioses por fin,
olvidarán el habernos llamado.

Calla y sobrevive,
porque los verdaderos hombres
silencian sus verdaderas obras.
Canta para tus adentros y existe.

Porque únicamente
en el sueño de un sordo
podremos multiplicarnos
de manera infinita.



A la solitaria
(Canción a dos tiempos)

Siempre habrá un éxodo entre los dos,
tú, el espejismo de un hogar sobre el desierto
yo, el patriarca de una horda de esclavos
en búsqueda de un millón de ruinas.

Siempre habrá canciones entre los dos,
tú, el silencio de un niño ante el asombro
de tocar su propio sexo,
yo, todo el ruido que pueda caber
en treinta años de perversión solitaria.

Siempre habrá nombres entre los dos,
tú, una pila bautismal iluminada
por el entresijo de una ventana en invierno,
yo, la primera frase tachada
en el borrador de tu diario.

Entre los dos, esto. Nada más.

Retumba la ceniza.



Nacimiento

Habla el niño
por vez primera
y en su destino se cierne
la rara metonimia

de vivir
escuchando nombres,

de soñar
bautizando muertos.




Regreso a clases

Nos enseñan a conocer a los otros
antes que a nosotros mismos,
nos piden que memoricemos
vidas ajenas y piquemos el aliento
de quienes nos rodean
con una punta de lengua seca.

Aún me pregunto
¿Cómo será el estar un minuto a solas?

¿Cuándo podré pensar en jugar
al aire libre antes que
en seguir domesticando
la voz interna?



Fiat Tenebris
(Intro)

Cada noche desaparecerás tus huellas,
apenas sean bautizadas
y ya no podrás distinguir el aliento de la avispa
decantado por el sol
o la fecunda tierra palpitando sin padres,
bajo un millar de hojas por vaciar,

y entonces tú también
sostendrás con labios ajenos
este fragmento de muesca,
nacido en mi lengua,
trepidante
ante el vacío de la resurrección.



Almuerzo Desnudo

Cuando el primate
estableció un diálogo
con el fuego
forjó el destino del lenguaje,
el cual cocina todo aquello
que nos introducimos
en las entrañas.



Desnudos en la carretera
(A rock song)

Al conocer a los demás
corres el riesgo de ser tú mismo
por lo tanto, evítalos
como al roce de la piel
que produce congelamiento.

Al ser tú mismo
te desnudas
para nadar en medio del bosque.

Entonces,
no te hieras las plantas de los pies,
no te arrugues las yemas de los dedos
con el aire que se desploma
no seas tú, por lo más sagrado,
no seas tú.

Siempre sé el otro,
siempre busca al otro,
rescátalo de este
congelamiento torrencial.
Guárdalo de perecer
en el sudor que se aloja
entre tus costillas,
apártalo de este rastro sin sentido
que es la esperanza,
de esta escritura cubierta de ceniza
que son las cosas que algún día
habrán de abandonarnos.

Besa al otro
y déjalo naufragar,
por lo más sagrado,
incendia tu alma.



Balada del Segador

Desde que nací
no he sido más que el límite
de otra sombra, pegado a tierra,
destinado a custodiar
el gorjeo de los termiteros.
Yo, que me acostumbré a divertirme
como si ya estuviera muerto.

En mis pasos
no hay símbolo tan perenne
ni que concentre más descamación
que la lengua rota
coronada por un par de labios sepultados.

Los hombres que yacen junto a mí
se interesaron en las ruinas
desde que empezaron a nombrar las estrellas
y yo sin embargo,
en los laberintos me detesto
porque siempre encuentro un paraíso
que olvido a cada minuto.



La Gramática

¿Quiénes somos
con las palabras
que intentan descubrirnos?

¿Quiénes nos creemos
si apenas cabemos
en un par de renglones?

Hay tanto por hundir.

Nuestro lenguaje,
es el de los animales
cuando copulan.

Nuestras palabras
más sinceras solo responden
a la desesperación.





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