martes, 21 de mayo de 2013

ROBERTO LÓPEZ BELLOSO [9862]



ROBERTO LÓPEZ BELLOSO
(Maldonado, Uruguay, 1969)
Roberto López Belloso (Uruguay, 1969) trabaja como periodista desde los 18 años. Su profesión lo ha llevado a lugares tan diferentes como Nicaragua (donde vivió cuatro años), Bosnia-Herzegovina, Serbia, Croacia, Kosovo, República Checa (donde vivió un año), Macedonia, Vietnam, Camboya, Laos, China y Haití, entre una treintena de países. 

Las redacciones de una decena de medios -donde siempre encontró colegas dispuestos a compartir su experiencia generosamente-, las aulas universitarias, la costumbre de abrevar en la literatura, mucho cine, y las charlas de café con sus amigos, son responsables de su aprendizaje profesional. Su formación académica incluye una Licenciatura en Ciencias de la Comunicación (Universidad de la República, Uruguay), un título de Especialista Universitario en Inmigración (Universidad Pontificia, España), y estudios puntuales de Humanidades y Sociología. Actualmente, está terminando su tesis de Maestría en Ciencia Política (Universidad de la República, Uruguay). Buena parte de su experiencia en el tema Balcanes la adquirió durante su participación en el Programa de Investigador Residente de la Organización para la Seguridad y la Cooperación Europea. Actualmente trabaja en el semanario Brecha, de Uruguay.

Paralelamente a su profesión de periodista, mantiene ciertas negociaciones con la literatura. No es difícil indentificar los rastros de los Balcanes o de la Europa del Este en sus libros de poesía, tales como 
* poemas encontrados en una sala vacía (Ediciones Imaginarias, 2001 - Mención poesía édita en los Premios Nacionales de Literatura), 
* poemas encontrados en el siglo pasado (Imaginarias/Mascardi&Nash, 2005), 
* poemas encontrados en un año cualquiera (Mención poesía en el Premio Casa de las Américas 2002) 
* poemas encontrados en una guía michelin (Premio de la Intendencia Municipal de Montevideo, 2000). 

En 2006 recibió el Premio Anual de Literatura en categoría poesía inédita (Ministerio de Educación y Cultura, compartido) por su libro poemas encontrados en la sierra de las ánimas, y en 2007 el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Alajuela por su libro lejos de islandia. Ese mismo año fue finalista en el premio de poesía edita iberoamericana del Festival de Medellín, con poemas encontrados en el siglo pasado.

Poemas encontrados en la primera década, obtuvo el Premio Juan Carlos Onetti, edición 2012.





sólo el estruendo
el metal de las orugas
los gritos de la carne destrozada
por lo demás todo es silencio
no hay nieve
en malaposka
en pomerania
en ninguna de las siete riberas que ya han sido rebasadas
no hay nieve
es noviembre todavía
también será noviembre
a la hora de la última defensa acribillada
las huellas se confundirán congeladas en su fuego
caballos blancos
cargando contra tanques

 DE poemas encontrados en una sala vacía





es tu vértigo lo que arrastra y no el torrente
de una ciudad que apenas rodea con altas chimeneas
tu privado jardín
alisas el reflejo arrugado de un pájaro
un niño ciego camina en una habitación vacía
balanceas
insegura
en el balcón enrejado tus abismos
-muerdes una plegaria-
es tu vértigo y casi no sabes
sostener la copa
y la mirada

 DE poemas encontrados en una sala vacía






tu mejor amigo se llamará bei-dao

tu mejor amigo se llamará bei-dao
te sentarás con él en ese banco doble de madera apenas barnizada
te dejará escribir tu nombre con la punta del compás
pero no dirá
los secretos de la escuela de la bruma
-al menos no lo hará muy fácilmente-
te haré dormir esta noche cerca de uno de sus libros
dejaré que te avergüences o lo avergüences
y mañana
cuando amanezca
limpiaré los rastros de la sangre
y la ceniza

  DE poemas encontrados en una sala vacía







De "Poemas encontrados en el siglo pasado"


1994 *

una jeringa de adrenalina en medio de la diana dibujada con drypen rojo
en la sala de emergencias del dealer de turno puede tener/
a cierta hora/
el sabor de una malteada de cinco dólares servida por camareras platinadas/
no se necesita más que eso para que vuelva
a casa
una mujer/
sigue un rastro
de cristal/ pulverizado / como si viajara
por la carretera salvaje en un chevy malibú del sesentaycuatro/
no hay nada tan sagrado como ese regreso a la vida/ si mantenemos
fuera
de la cuenta/ es cierto/ el modo en que cruza las piernas y las deja
pendientes por detrás de su espalda/ acostada/ sobre el ajado bajovientre
de un vestido oscuro/
pegado al cuerpo/

¿quién puede sentirse a salvo de mirarla?

todos tienen derecho a su instante de resurrección
aunque luego un golpe de suerte los regrese
al entramado metálico de un balazo que se escapa
en el asiento de trasero de un auto/

pero no le estaba permitido el escándalo/ tampoco/ a ella
se va entonces/ rumbo a las islas canarias/ el samurai de tenessee/
el alma recuperada
en un maletín de cuero negro

* Quentin Tarantino filma Pulp Fiction, con Uma Thurman.







1991 *

Tu nombre ya no es ciudad
ni estatua
ni bandera

se reclina la tarde al influjo de la tarde que pasa
y no respeta patios
con su golpe de sombras
que rinde a la verdad rendida
de antemano

apenas quedan los ecos de tus pasos
en el café de parís
en el callejón de zizkov
en kiev
o en el brumoso puerto que andamos
a tientas 
los lejanos.

* Leningrado deja de existir









1900
(advertencia)

un siglo es algo que pasa/ y cuando pasa/ cuando ya es el siglo pasado/ un siglo es un lugar/ el tiempo es apenas una línea en la que secar lo que alguien encuentra cuando busca dentro de ese lugar que es el siglo pasado/
línea de tiempo desde donde escurre
la ropa
colgada/
lo que queda es la hojarasca/ notas al pie de un largo texto indescifrable/ la sustancia gotea y se encharca y se evapora y se pierde/ lo que queda es lo que no importa ni sirve/
al final el viento se lleva incluso eso/
y lo deja tirado en otra parte/ lejos







1901

mil novecientos uno es un automóvil con los faros encendidos que no llegan
a iluminar
la carretera
un pájaro pasa
como una aparición suicida
una mancha
borrosa
encandilada
mil novecientos uno en la viena de mil novecientos uno se contenía
a sí mismo
en esa fugacidad del pájaro
la otra aparición encandilada -marlene- hubiera dado el último centavo
por las aspiradoras a gasolina de gran bretaña
o por la mano de chejov
pero es la carretera en la penumbra todavía
una veta marmolada en el aguardiente anisado de los griegos
que empieza el empeño
de trabarse
con la piedra
de hielo
no se espesa todavía
evanescente veta en la penumbra
podría estar tentado de estrellarse
perder el rumbo
si al final de cuentas es tan poco lo que puede verse
-hasta la reina victoria muere algún día-
la viena de las bodas de anton pavlovich chejov podría ser un comienzo
pero el espectador profana el espectáculo sagrado del suicidio de un pájaro en la carretera oscurecida

y no sucede el árbol
ni la veta encandilada
ni el hielo premonitorio
ni la fugacidad de los imperios en la borrachera de un camerino vacío
detrás de las líneas enemigas

podría ser sagrado con tan poco mil novecientos uno
pero falta el pájaro
el juego de sombras del plumaje desbocado
en la violenta luminosidad de los focos del automóvil
la rústica manera de morir
aplastado contra vidrio
metal
y pavimento
pero tiene miedo y pasa
indicativo
y frágil
como todo

(Muere la Reina Victoria. Se casa Chejov. Nace Marlene Dietrich)







1902

¿qué hacer
en mil novecientos dos con poco más de treinta años
si faltan quince
todavía?
¿qué hacer
con ese año que fue el futuro algún día y ahora
es la chispa
del futuro que se volverá el irrecuperable?
¿quemarse las manos con el pasado antes de tiempo?
¿mirarse/ el rostro
en el espejo del café de zurich?
¿adivinar en los rasgos de ese reflejo el reflejo de los rasgos
de hace quince años
en otro rostro?
¿la soga en el cuello del hermano condenado por el zar
malfiguran
el recuerdo
incluso?
¿qué hacer
con la pesada carga si todavía no es enero en nizni novgorod?

(Lenin escribe Qué hacer, quince años antes de Octubre, quince años después de la ejecución de su hermano. Morirá mucho más tarde, un enero, en Nizni Novgorod.)






1903

el espíritu de los muertos observa al corredor de bolsa de parís
sus años en el perú
las diez islas volcánicas al sur del océano pacífico
la delgada hoja de acero encerrada entre palabras para evitar
cortes profundos
en la piel/ observa
detrás de la máscara hecha con un coco vaciado
todo lo que el más reciente entre los muertos tenía
para enseñarle
al efecto de la lluvia después del mediodía en la calle saint honoré

la pulsión que pudo haber sentido años más tarde por el cuerpo
de la hija de joaquín nin y castellano/ recién nacido en la casa del incesto
por el corazón
granate como el que sangra en las manos de una virgen
en las cuatro moradas de florencia
y por el otro cuerpo
que también sangra
arrastrado por la turba en el palacio de los obrenovic
el deseado cuerpo de draga

hay un cuerpo más incluso
entre las manos del muerto más reciente
un cuerpo tendido en la siesta de la isla dominica
el cabello mojado sobre la almohada blanca
el azul del fondo
el espíritu de los muertos tiene una armadura negra y las desea a todas
por eso hiere de muerte al que podía disputarle la delicia
de la virgen de la granada
de la niña recién nacida
de la amante amoratada de alejandro obrenovic
de la muchacha de la siesta

tantos han muerto en la aldea de atuana un nueve de mayo y sin embargo
la armadura
la lluvia
la virgen
la hija recién nacida de joaquín nin y castellano
el amoratado cuerpo/ no tienen ojos
más que para uno entre los muertos

así sucede siempre
con los muertos de atuana
los arrastra el acero de la lluvia
el tono dominante del paisaje
la trayectoria detenida del muerto más reciente/ condenado a muerte
por fosilizar el alma de la siesta
de la muchacha de atuana
sin dejar que se evapore en plaza efímera catedral de su pelo mojado

(Muere Gauguin en Atuana mientras El espíritu de los muertos observa desde uno de sus cuadros. Nace Anais Nin. Las turbas matan a Draga, amante esposa del rey de Serbia.)


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