sábado, 25 de junio de 2016

CES LE MHYTE [18.893]


Ces Le Mhyte

Seudónimo artístico de César Cejas (Buenos Aires, Argentina 1980)

Poeta, escritor, director del emprendimiento cultural con perspectiva filosófica Mitxirrika Mythé y columnista radial de "Filosofía, arte y cultura" para el programa "Recursos humanos + Humanos" (primero por FM Signos, ahora por FM Simphony).

 Sus textos han sido publicados en  Uruguay, Chile, México y España; actualmente  ha publicado La huella del erizo, editorial Hesíodo, Buenos Aires,  2015.

Ha obtenido el reconocimiento La lupa cultural 2013,  colectivamente los premios Cuna de la Bandera 2013, Galena 2014, Premio Binacional Río de los Pájaros 2015 y Premio Galena 2015.

Tuvo el privilegio de tratar personalmente a Ottfried Höffe, Gianni Váttimo, Juano Villafañe, Vicente Battista, Luisa Valenzuela,  Hugo Asencio,  Patricia Hart, Selva Almada, María Rosa Lojo, Rodolfo Edwards, Jorge Consiglio, entre otr@s.




El Pacto prometido

Al ritmo místico
de violines,
como fluir de un río
sin desembocadura,
su cara de pálido brillo
como si fuera espejo
de la luna
se  Transfiguraba,
en la solitaria velada,
en la más firme tristeza roja.

Al compás
de los pasos de su mirada
se revelaba
la desnudez de un alma rota,
anhelante ya
de perpetuarse
en los escombros de la memoria,
para esconderse luego
toda su verdad
en eso que denominamos Tumba.



Clima de Invernadero

¿Sientes,
en los días de Verano,
el viento tibio?
¿Sientes,
en las noches de Verano,
el frío del Oprimido?

¿Sientes cómo
desgajan la flor,
con tirones tiránicos
de la Ponzoña?
¿Sientes el aroma
del paseante que la hirió,
vestido de Artilugio,
Engaño y Mentira?
¿Puedes  oler
su Cruz Invertida?
¿O ella es tu Refugio?

¿Quién quiebra los espejos?
¿Quién se sienta en sus escombros?
¿Quién extiende
su mano hacia los otros,
y pasa sobre ellos?

¿Qué sientes,
parado en el Olvido,
mirando hacia la nada?
¿Qué sientes
frente a la Tumba de la Existencia?
¿Sientes llegar
el coro de querubines
o el  graznear
de los Cuervos?

¿Quién pinta tu cara
de rojo intenso?
Inscripta en la Servidumbre,
¿Quién la saca
del Oprobio?




Uno

Uno
El nombre
La palabra
El flamear de la bandera
El río que no cesa
La sed que no acaba.

Uno
El hombre
La espada
La pus de la hoguera
La semilla que no prospera
El silencio que germina
La semilla que pesa.

Uno,
debajo de Ti
estoy yo
anclando
mis rodillas en el suelo
ahuyentando
las moscas del Templo.

http://www.lalupacultural.com.ar/revistas-anteriores-2/






Cuando el sonido más bello, 
el silencio, 
a cada instante se abre paso 
no hay estética  
en la que quede preso; 
cuando las luces hilan el tiempo 
de ceguera eidética 
las sombras riegan los espacios. 

                               Publicado en revista Nueva Grecia, España, 
                               número 7, otoño 2014.



Cuesta mucho pulir las piedras

                                                   "Pero del futuro, los sabios captan
                                                   lo que se avecina. En ocasiones
                                                   su oído, en las horas de honda reflexión,
                                                   se sobresalta. El secreto rumor
                                                             les llega de hechos que se acercan.”
                                                                                                              
                                                                                            Kavafis


Cuesta mucho pulir las piedras,
y siempre hay capas de manchas
de no sé qué cosa
que hace la labor más ardua.

Se saca brillo a la fuerza
de limadas, pisones y remaches,
pero siempre está una parte
a punto de ahuecarse.
Así que no quedará otra
que dejar el destello oscuro
moldearse a su libre arbitrio.

Algo otorga el don
de la escucha incluso en el estruendo,
pero el viento amanecido sigue cubriendo
las faldas de la sustancia última de las cosas.

Un erizo de golpe salta
sobre ese montículo de esferas
repletas de granito,
encontrando vencida la dureza
que supone toda escultura del refugio.

Es probable que ya lo supiera,
así apareciendo sin rastros en la niebla
quiso manifestar la carencia de forma
del tributo otorgado a la vieja
trinchera de apariencias estancadas
en las fisuras del barro crudo
de la memoria y el olvido.



"La huella del erizo"


Spanish Harlem

Graffitea  el umbral de la cultura
aspirando el remolino de cal
que golpea las formas de las palabras;
el cuerpo se tiñe de ceniza
seduciendo cuervos de la lengua
amontonados como escombros de tiza
sobre escritorios del recuerdo.

They gather in the corners of the parlance,
In the bosom of the streets
Illuminated by the strident sound
Of the fall of the words bow
Upon the moving platform
Where memory is parked.[1]

En esas calles de New York
dentro de tachos de basura
el cuaderno azul no se encuentra;
alguien se llevó la evidencia
que desaprueba las pruebas,
por todos lados se gentrifica
sustancias en hoteles/comunidades en penas.
(Un lavarropas de encendido permanente)

Graffitea en la persiana “Paul”
sintiendo que los héroes
ya no interpretan señales;
una capa de división
reverdece la violencia metafísica
que aroma las etiquetas del silencio.

Pinta el palacio de papel un hispano
en una avenida de la memoria
para que nadie lo convierta
en una exposición lenta de rostros de cera.

Flamea un pañuelo limeño
mudado de sitio a la fuerza,
violado en su esencia,
en el mástil del caserón nuevo
rozagante de típicas comidas;
pacientes Penélopes de pretendientes turistas
desiertos de tamborileos ajenos.

[1] Ellos juntan las esquinas de las lenguas/en el seno de las calles/iluminadas por el sonido estridente/ de la caída del arco de palabras/ sobre el playón movedizo/ en que se estaciona la memoria.

(Traducción del autor)



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