sábado, 28 de noviembre de 2015

SI MOHAND U MHEND [17.632] Poeta de Argelia


Si Mohand U Mhend 

Si Mohand (1848-1905)

Nacido en 1848 en Icheraiouen cerca Larbaa Nath Irathen, Argelia, y murió el 28 de diciembre 1905 en Ain El hammam.
Es un poeta cabila y filósofo de la confederación tribal Aït Iraten. 

El trabajo de Si Mohand se inspira directamente en su vida. Su infancia transcurrió bajo el signo de la violencia y el exilio. Nacido en una familia de la pequeña burguesía musulmana Icerεiwen asistió a la llegada de las tropas francesas del general Randon en la Cabilia y la destrucción de su aldea. En cambio, los franceses construyeron una ciudad amurallada que se convirtió en Fort National.

Ubicado en una aldea vecina, el joven de entonces abrazó la ley islámica. Pero la revuelta 1871 pone fin a sus planes. Su padre fue ejecutado, su tío deportado y su familia dispersa.

El Isefra

Desarraigado y solo, Si Mohand se convierte en un poeta errante. Toma prestado su experiencia los temas del exilio, el amor de su tierra natal, el amor y el destino. El poeta de lo contrario habría jurado no repetir dos veces el mismo poema, por lo que sólo la memoria popular ha mantenido su trabajo.

El Isefra se publicó en forma de libro varias veces, incluyendo Amar n Boulifa Said en 1904, Mouloud Feraoun en 1960, Mouloud Mammeri en 1969. Otros poemas de Si Mohand fueron recogidos y publicados en Argel en 2000 por Younes Adli.

Un siglo después de su muerte, se erigió una estatua en memoria del poeta errante.

Ediciones

Si Mohand, Isefra bilingüe, elección, traducido por Mouloud cabila Mammeri, presentación de Tassadit Yacine, Diferencia, "Orfeo", 1994



TOMADO DE: ¡EL JARDÍN DE LOS DESEOS DE SI MOHAND. UNA TRADUCCIÓN FINISECULAR POR ISAAC MUÑOZ 

Por Amelina CORREA RAMÓN

Casi sesenta años después de la temprana fecha de 1914 en que Muñoz da a conocer al lector español el nombre de Si Mohand, Leonor Martínez Martín lo incluirá en su Antología de poesía árabe contemporánea, publicada en 1972


GENEROSIDAD DIVINA 

¡Oh Magnánimo! ¡Oh compasivo! 
Ella murió lejos de mi. 
Sé alabado, ¡oh Todopoderoso, 
Padre de todas las criaturas! 
Tu alimento no se compra. 
Tú solo das a cada uno 
lo que los hombres no pueden vender. 
El sabio no sabe contar, 
no tiene deudas ni preocupaciones. 



ELEGÍA 

Ella murió lejos de mi.  
La muerte escoge sus víctimas 
y Dios permite la revolución. 
¡Oh tierra! No profanes 
su belleza sin par. 
¡Oh ángeles! ¡Perdonadla! 
Hija de sangre generosa, 
jamás despreció al pobre. 
¡Ojalá se libre del infierno!



En cuanto a los textos poéticos de Si Mohand, que se presentan bajo el título de El jardín de los deseos, aparecen divididos en cinco partes, la primera de las cuales, que consta de veinte poemas, lleva el rótulo de “Jardín de adelfas”. Luego siguen “Jardín de amor”, con otros veinte poemas; “Jardín secreto”, con cuatro; “La Id” (es decir “La Fiesta”), con seis; y, por último, la parte más extensa, titulada “Jardín amargo”, con veintiséis poemas. 

Todas las piezas se presentan primero transcritas de la lengua bereber, y luego traducidas. Según nota a pie de página de Isaac Muñoz:  

«Los originales aparecen en la rama dialectal berberisca del Mzab, tan sabiamente recons— truida por Si Ammar ben Said Bulífi». 

Abundantes apóstrofes e invocaciones hacen pensar en la finalidad de facilitar la difusión oral de los textos. En alguna ocasión, el poeta se dirige abiertamente a su público: «Yo quisiera ser escuchado, hermanos, Si vuestros oídos fueran sutiles y atentos, Vosotros podríais comprenderme». También el propio poeta sugiere el carácter oral de su obra en algún momento, a la vez que habla del proceso de creación, para el que requiere el favor de Alláh, y del proceso de transmisión, que tiene en cuenta a sus oyentes: 

«Hoy deseo componer un poema. 
—¡Quiera Allah que sea n0ble!—. 
Este poema resonará por valles y llanuras. 
El que lo haya escuchado lo escribirá, 
Y jamás querrá olvidarlo,  
Y el que tenga luz en el alma lo comprenderá. 
Pido a Allah que me exalte ¡y que me inspire»


Los poemas reflejan aspectos de la vida cotidiana de los bereberes, sus fiestas, el culto a los santos, los tolba o estudiantes de la ciencia divina en las mezquitas. Pero su tema fundamental es el amoroso, sobre todo el del amor desgraciado: 


«Aini, la gentil, 
La de la piel suave y blanca, 
La de la diadema incrustada de coral, 
Yo te amo con el amor desesperado 
De mi última y ya muriente juventud, 
De mi juventud desgarrada por el dolor, 
Es tal mi amar, que pierdo la razón, 
y temo que una ráfaga de locura, 
Me arrastre hasta el horror del crimen»


En muchos poemas, el autor parece mostrar una especie de misoginia, pues la mujer se le revela como ser interesado, que en el amor busca la ganancia y no sabe apreciar el valor de un amor sincero: 


«Yo hubiera querido que mi poema, 
Compuesto amable y armoniosamente,  
Fuese grato a los galanes.  
Pero las mujeres de corazón 
Que se entregan al amor 
No existen ya en nuestro tiempo. 
Ellas piden incesantemente oro,  
El amor es para ellas una mentira,  
Y sus almas son frías y perversas» 


«Mi spezzo ma non mi piego»
La poesia di Si Mohand ou-Mhand
(1848 - 1905)

Università degli Studi di Milano-Bicocca
Dispensa per il corso di Lingue e Letterature dell’Africa - a.a. 2005-2006
© Vermondo Brugnatelli 2005


Ay asebsi n si MuÍend
Keõõ teìriá ans’ ay yekka
AcÍal d asefru ay yessend
Taxriä-is tecba Mekka

O pipa di Si Mohand,
tu sola sai per dove è passato
e quante poesie ha lavorato:
una tesoro pari a quelli della Mecca!

[detto popolare, da Allioui 1990: 229]




(Il nome dell’amata)

La mia poesia comincia con effe
af terna lya seguita da una i;
prosegue poi con elle e con aleffe.
Quinta viene una di
continuan elle ed effe;
con l’i e l’enne il suo nome finì.
Quante grazie, a bizzeffe,
Che corpo, che beltà:
chi mai non l’amerà?



Il ruggito della leonessa come un tuono

Il ruggito della leonessa come un tuono
isuonò tra tutti gli At Abbas
quando le dissero che io me n’ero andato:
la bella dal sopracciglio arquato
i capelli fino alla vita
e i seni rossi peperoncini.
Indicatemi dove abita adesso
andrò a farle visita:
se anche non mi pensa, 
subito mi riconoscerà.



Che gioia, cuore mio, che gioia

Che gioia, cuore mio, che gioia
quando, piombata in mezzo alle danze,
si è chinata per togliersi l’anello alla caviglia.

I suoi seni son come mele
di muschio è il suo profumo
e i capelli son biondi come il mais.

Ourdia, stella del mattino,
se mi tirassi indietro sarei imperdonabile
questa notte caleranno i pantaloni.


Se il mio volere fosse un capretto

Se il mio volere fosse un capretto,
lo sgozzerei con il coltello
e lo distribuirei ai poveri.

Mi ritrovo come un prigioniero
divorato da zanzare
giunte a me anche senz’ali.

Coloro che hanno i soldi
possono sposarsi e divorziare
o donne, io invece sono povero








No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada