miércoles, 16 de septiembre de 2015

KARINA GARCÍA ALBADIZ [17.084]


KARINA GARCÍA ALBADIZ

Valparaíso, Chile  1969. Profesora de Castellano (UCV) y Magíster Interdisciplinario en Estudios Humanísticos (UPLA) Coordinadora y gestora cultural del Centro de Investigaciones Poéticas Grupo Casa Azul. Una de las organizadoras de la I Feria del Libro Social y Político, Universidad ARCIS, 2008. Ha gestionado numerosos encuentros y lecturas poéticas, ferias literarias, proyectos culturales y programas culturales en Valparaíso y Santiago. Ha publicado De Bosque Coronado; Ediciones Suicidas, Valparaíso, 2009; ¿Dónde está la nuez para la ardilla?, Ediciones de La Sombra, 2013. También sus textos aparecen en Plano Inclinado: poética en sentido amplio, Ediciones La Picadora de Papel, Olmué, Valparaíso, 2011, y Ediciones Universitarias de Valparaíso, 2012, (segunda edición). En el 2013 sale publicada en PlexoAmérica: Poesía y Gráfica Morelia-Valparaíso, libro del Grupo Casa Azul bajo el sello de Ediciones Universitarias de Valparaíso, 2013. En el 2014 edita el libro PlexoPerú: Poesía y Gráfica Chimbote, Trujillo, Lima, Temuco, Santiago, Valparaíso por el Grupo Casa Azul, bajo el sello de Editorial Quimantú.





Dictadura de la Luz

Inmortal y pobre
En los jardines de la filosofía y de la historia
Era la Música, Rumor y Símbolo: Aurora y Ocaso
Ante una poesía con mensaje 
O un poema narrativo del realismo socialista
Lo figurativo y reconocible para nuestra preciada seguridad
He estado tanto tiempo en este lugar
Buscando algo supongo: tanto del ideal
Como casa traída desde afuera para la pampa gringa o 
esa reproducción al estilo Versalles de nuestra Plaza Sotomayor
Esa idea-cárcel impuesta a la huidiza realidad
Y me siento cada cierto tiempo con esa desazón
Ante egos que gritan por el campus
Egos-ecos de voces europeas
La traición de Bolívar a Miranda
A Simón Rodríguez
No es menor
La patria grande se constriñe
Pensar el XIX aquí es pensar francés
Cruce que no existe porque ya no hay huella
Entre lo viejo y lo nuevo
Lo viejo desapareció
Y los poetas sumergidos en los bares 
O en la Academia como la represa que inunda
Inundó a lo otro: 
a lo que dejamos de ser
Cuando alguien denuncia tiene que nombrar
Dejar de ser prudente
Porque parte de la barbarie es nombrar 
Pero, sobre todo, silenciar
invisibilizar 
la metafísica de las buenas costumbres
disponibilidad sin tiempo ni espacio 
Y de pronto la famosa razón argumentativa
Se nos vuelve producto 
que deviene ajeno y hostil
Pensar que no hay una única forma de dominación
Tampoco una única forma de transformación
¿Dónde están las prácticas concretas para el no lugar?
Y ese carácter irreductible del conflicto o
Hábil reconocimiento de la destrucción
El ganar la calle para encontrar
La huella del otro en lo bárbaro
Así como la canción ofusca la potencia de la palabra
los congresos nos detienen ante 
la invisibilización violenta del contrato social
República, Liberalismo
Sentados sobre dicotomías idiotas
Dis-cre-cio-na-li-da-des
Esta capa o cotona blanca….blanca 
Para que no se note la pobreza
Del profesor
La historia avanza y retrocede dando saltos 
Salvajismo-barbarismo-civilización
Es sólo una estructura abstracta y básica 
para entendernos 
pero el análisis concreto de la humanidad
es más complejo 
nos dice persuasivamente 
“el camino más largo es el más corto camino a casa” 
devenir complejo interrumpido por revoluciones 
regresiones parciales o aparentes 
estancamientos  rodeos
aportaciones nuevas trastornantes
la verdad es siempre concreta
y el desencaje territorial 
concuerda con la capacidad 
de recoger bellotas 
como recoger ciudadanos
pero la periferia se impone por todos lados 
el centro en ninguna parte
se conoce en contra de un conocimiento anterior 
declinan las palabras 
y se cierran sobre si mismas
en el siglo de las manos 
donde la mera cifra temporal esquiva inasible 
mientras la filosofía es la conciencia pública 
ya alguien decía si no inventamos erramos 
como perla pescada en el cruce fantástico
de dos elementos heterogéneos para redimirlos
todavía este país tiene una revolución inconclusa 
otros ni siquiera la han empezado 
la babelización y la algarabía del arte de pintar las ideas
aquellos que van gozando del momento presente, 
que lo hagan 
pero a mí no me gusta para nada este presente 
cuando la modernidad hace una tabula raza 
rompe con el pasado en un ablande asexuado y neutro
de un lenguaje policíaco 
que padece insuficiencia social 
“Todo análisis cultural 
siempre implica 
una teoría soterrada 
de una periodización histórica”
No ser vencido por la realidad que se vive 
Como aquel conventillo hispánico
Los corralones rancheríos
El caserío como intersticio
Todo sirve
A la ciencia de los científicos pobres
Vamos a volver todo un recurso
Encajarnos en la modernidad
Encajarnos en la posmodernidad
Toda teoría es vulnerable
Ante la diseminación del inglés
Como un enunciar desde más de un lugar
Choledad torrante chantako tinoco 
La choledad como poética emergente
Enfermedad, muerte y sueños
El Autoexilio como la pacificación del pueblo
Al pacificar al otro
Y me tengo que volver pacífico
Al ocultar al otro nos ocultamos a nosotros 
Como un exilio interno lleno de patologías
Pasado, presente y futuro de la frase
Pasado, presente y futuro de la experiencia 
Y la biografía como ensayo de nuestra vida síquica
Como un mirador
Lo que me preocupa es el pasado
Pero está bien…..
Es lo único que puedo nombrar
Los tesoros que la rabia esparce 
adula y reconviene
Tiene que ver con las muchas preguntas
Que se divierten 
Con las pocas que se cierran
O Tiene que ver con las respuestas
Y Por ahí lo que busca una pieza azotada 
por la lluvia
lo que pasa es que el agua 
Tiene múltiples caminos
Mientras la perfección muere de rodillas
Del oído al caracol
Y al oído del caracol de nuevo
Como el salto de lo fácil a lo difícil 
En ese instante mismo que sea
Capaz de abolir
Lo público y lo privado
Porque decimos íntimo a todo
Lo que se nos escapa
Máscara y río
Es como encontrar la muerte
En ese sueño que uno sólo ve
Abriendo el grifo del pasado
Para atisbar el salto de conciencia
En ese pequeño guiño del final 
En esta noche helada
Dos llamadas seguidas 
Mientra un pequeño chanchito cruza el espacio
Silencioso tranquilo 
Y se pierde 
Se devuelve ahora infinito
Atolondrado 
Deshace el camino 
Lo miro preguntándole 
de dónde viene tan solo. 
La película: 
Esas visiones degradadas
Entre el vendido y el cobarde
Ese tono apocalíptico
De depresión convaleciente
Y la gente se viste para vivir
Para morir 
Y se desnuda sólo en lo esperable
Un cuerpo de aromo
Recuerda lo que dicen de esta especie 
A partir de un instante una epidemia
Y para mí su color su olor
Hondura para la quebrada
A partir de este instante 
Todo se concentra 
Y deviene encadenamiento
De todas las desapariciones
Mi bisabuelo
Desaparece en una matanza
Mi abuelo pierde 
Su camión de fletes 
Mi papá pierde 
Su taller de bicicletas
El Cuerpo 
Un “bosque ideal que lo real complica”
Muchos en el desierto
Muchos en el mar
Un cuerpo pierde siempre a Otros 
Todos llevamos un cuerpo muerto
Que nos da ventaja
que nos adopta.




QUIÉN

Quién puede sacar de adentro
una mesa
unas sillas

repartir pan para untarlo en la sopa

detenerse a escuchar cómo el invierno
es traído por un chaparrón de pataleos
de palomas en el techo.

convertir esta casa en un tren
con rendijas sin pedestales

a la misma altura
mirarnos compartir la comida

Cuando el sueño golpea en la estación
a la realidad no le queda otra que retroceder:
así golpea este corazón que prefiere morir a cambiar
por eso está muriendo

Quién puede transformar el jardín en bosque
y sentarse a tomar té con los pies colgando
en las alturas

detenerse a escuchar como hablan las raíces
cómo la primavera es traída por las flores
del aromo en la quebrada

Quién puede sacar de adentro
una mesa
unas sillas





los poseídos entre las lilas

que peligroso puede ser todo
que peligrosa es una persona cuando salta
y nos traiciona
y después de eso ¿cómo seguimos?
golpeados, tristes, quejándonos
vallejos diría que este es un momento grave
seguro hubiera cambiado sus últimos versos
quizás sólo por reconfortarme
no se hubiera atrevido a decir
que el golpe peor es aquél que todavía no llega





la muertera

todos llevamos un muerto dentro, lo adoptamos.
los heridos, reinaldo arenas

todos llevamos un ángel dentro
nos adopta
un cuerpo demandante
sujeto despojado anónimo
que observa nombra alucina
con sorprendente paciencia
se lava ese cuerpo
la lluvia caliente
deja su vientre rojo culpable
la palabra sólo permite
nombrar el pasado

un leve movimiento
le permite ocultarse en la luz
y alzar la cabeza
la muertera sabe que
para mirar el sol
hay que cerrar los ojos
entretejida
por la ráfaga asoleada de paraíso
señala que los heridos no sangran
uno, dos, cuerpo muerto
nido, nicho
el vórtice del vértice al oler la figura
la memoria ciega de ese cuerpo
impreso sangrante





el callar

me gusta el atardecer, me dices
como un espacio confuso
ante el evangelio de siempre

y presiento los grillos
implicando el callar de los pájaros
y ese olor a verano fundido que se aleja

de pronto llueve, me dices
miro al cielo y siento
las últimas gotas besando
interminablemente el camino





un mejor traje

pensar que no tengo un mejor traje
para afrontar
esos coqueteos con la muerte
sólo puedo entender las ramas
de los árboles des-hojados
que dicen este duro invierno
de plaza

para mí el cielo dicta
trascendencia
¿azul, azul inmensidad?
verso de una poeta que
decía jamás escribiría.

sólo tengo una blusa formal
y un pantalón sin manchas
cuya delgadez resiste
ante la persistente lluvia

por supuesto que no tengo lo que
se dice un traje
sólo un montón de ropa regalada
y una rotunda vida que no alcanza
para un yo peregrino de milenios

eso somos
un signo del más allá
una imagen aproximativa de la trascendencia
si de pronto desapareciéramos
el cielo lo llenaría todo
no andaríamos en búsqueda
ni diciendo te busqué, no te encontré
y todavía sigo
no seríamos este signo de interrogación
esta fisura

una suerte de caldo de cultivo
surtidor de variadas homologaciones
donde la sexualidad
es un signo particular
de toda realidad viviente




ME SOBRO

me sobro
me sobran
los brazos     las manos

me sobran
las piernas   el cuello
este calor que todo
                    lo envuelve

pero            sobre  todo
                   me sobra

el otro  que  me  tiene





LUPANAR

Me ronda este
Puerto Lupanar

esta fiesta de la creación

este cazador de voces

Me ronda
este posible centro

decir
     de qué actos de amor y violaciones vengo

decir
     toda tu memoria que es la mía

decir
     ver lo suficiente

decir
    ser desleal con los fantasmas





VÓMITO DE MEMORIA

Del amor guardo su sombra  pero guardo
como guardo el sol  el bosque  el cielo

No he querido
pegarle un puntapié a los sentimientos
tirarlos al barranco del olvido

No he querido
entregar  mi cuerpo
porque su emoción es sagrada
es nuestra memoria
no la de todos ni muchos
es tu  sentenciosa alma concreta y específica

Vómito de memoria
quiero que compartas
el  desfiladero guarda abajo
                                    lo que sea

Pero el olvido aunque tú  olvides
                                    no lo entrego













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