miércoles, 18 de febrero de 2015

RENAN ALCIDES ORELLANA [14.952] Poeta de El Salvador


RENAN  ALCIDES  ORELLANA 

Poeta, escritor y periodista nació en la Villa El Rosario, departamento de Morazán, El Salvador, en 1936. Graduado en Periodismo en la Universidad de El Salvador, también ha realizado estudios de Derecho y de Letras en la misma Universidad.

Secretario de Divulgación de la Asociación de Escritores Salvadoreños (AES), 1972;  y Presidente de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES), 1994-1996, ha sido galardonado en varias ocasiones por méritos y trayectoria periodística y literaria.

Ha visitado Venezuela, Brasil, Colombia, Estados Unidos, Puerto Rico, Haití, República Dominicana, países de Centro América y Panamá, en giras de observación e investigación periodística y literaria. 

Obras publicadas: “De casi seres humanos” (Cuento: Primera Edición, 1975; Segunda Edición, 2003); “Impacto de la Realidad Nacional” (Editoriales, 1996); “Corazón adentro” (Poesía, 1999); “Allá al pie de la montaña” (Novela, 2002); “Línea sin fin” (Poesía, 2004); “Entre ayer y mañana” (Poesía, 2006), además de abundante obra dispersa en periódicos y revistas de Centro América, Estados Unidos y Panamá.




PUNTO DE PARTIDA

este clamor sin grito que me llueve
este decir sin decir que algo me pasa
este asombro del llanto que conmueve
este andar como extraño por la casa

esta ruta del llanto que se atreve
esta espina sin rosa como brasa
esta escena de un acto más que breve
esta visión del ser un tanto escasa

es hebra de un dolor que no termina
es llaga que consume abierta herida
es sol como no hay otro que calcina

pero este ser sin ser tendrá otro alero
al retornar al punto de partida
vámonos corazón vos sos primero

 Panamá, exilio 1980. 






DISTANCIA

Sucede que esta tarde
un viento fugaz y de golpe
me trajo tu recuerdo

Yo no sé en qué rincón lejano de la tierra
se agita tu pulso
en esta hora amarga
en que apenas sobrevivo

Huérfano de ti Patria
estoy aquí
con el ancla rota detenida en el tiempo
y el mástil sollozando sus banderas

Náufrago de añoranzas sentidas
lejos de la suave tenencia de tus manos
un dolor canino destroza mis días
y junto al espejo roto de mis sueños perdidos
crecen más hondas mis vigilias noctámbulas

Solitario en mi soledad acostumbrada
amo tu búsqueda Patria/ tu regreso
y cada vez que me llega tu recuerdo
Panamá me pregunta cómo andan tus querellas

 Panamá, exilio 1980 





HOGUERA

Me gusta este lugar
me gusta más que todos los lugares del mundo
Me gusta este lugar
en él se agitan recuerdos de la estancia nativa
y vuelan sin prisa los amaneceres
Me gusta este lugar
por sus espacios para recobrar ansias perdidas
y por la savia infinita que riega sus entrañas
Me gusta este lugar
porque aquí nunca más las veladas insomnes
descansan en paz mis lutos y desvaríos nocturnos
Me gusta este lugar
porque ilimitados vibran mis cercanos idilios
con su torrente sin fin de emociones profundas
Me gusta este lugar
por sus rincones para hospedar mis sueños
y para mi reposo definitivo serenamente frío
Me gusta este lugar
mi casa 





CARTA A UN POETA PRESO

Imagino tu voz sumergida entre murallas
la luz apenas racionada
y tus pasos sobre pulgadas de ladrillo
mientras de las aeronaves caen fuegos mortíferos
sobre los pueblos pobres
que las gentes comentan en los clubes y las cafeterías

Ayer
más que todas las cartas que atraviesan el mundo
la tuya me trajo la exactitud del hombre
sin poses/ sin claudicaciones
y visiblemente esperanzado

Supe de tu espontánea lucha
por las reivindicaciones
la sangre al rojo vivo
por mantener la serenidad y la cordura
en esa dura prueba
y
sobre todo
tu ansiada fe de remontar edades
con Oscar Wilde cuidándote el insomnio

Estás preso compañero ¿y eso qué?
¿no lo estuvieron también
Chocano/ Miguel Hernández/ Marcos Ana
Roque Dalton/ Nazim Hikmet
el mismo Oscar Wilde y tantos otros?

Tú no eres alguien especial
Eres un hombre
y bástenos esa sola condición
para que todo sea posible 





RONDA DE SOLEDAD

Uno quisiera
que el instante más hondo del amor
se detuviera en un minuto

Uno quisiera eternizar ese minuto

Minuto eterno
Eterno minuto

Minuto de amor
para aceptar que ya está cerca
la hora de las definiciones

Minuto para contar las pertenencias
después de acariciarlas todas
con ambiciosa mano

Saber cuánto se tiene
cuánto se lleva
cuánto se queda

Uno lo quisiera todo
Uno escasamente tiene nada

Uno apenas tiene tiempo
para estar solo 





CUANDO TODO PASE

Un día de tantos me quedaré solo
quieto
       tranquilo
                  lúgubre
                            solemne
                                    sin canto
horizontal y limpio
sin envidias, sin reclamos
sin rencores, sin malos deseos.

Agradecido de ti mujer
por el tiempo concedido. 






NIÑO DE LA CALLE

El niño de la calle me conmueve.
Es la noche tormenta que lo acuna.
Noche sin aromas, noche sin luna,
noche doliente del instante breve.

Niño de sombras de escondida nieve,
la noche se eterniza en cada una
de tus horas sin pan. Es la hambruna
tu insignia. Invierno que no llueve.

Todos te ven pasar. Es la costumbre.
Nada, ni una antorcha, ni una lumbre
para llenar de luna tus querellas.

Y sin embargo alientas un te quiero,
cuando sobre tu limbo callejero
llora sin prisa un recital de estrellas. 






TIEMPO SIN TIEMPO

El tiempo que rescato del olvido
es a mi vida como tiempo nuevo.
Es tiempo que me sabe conmovido
por la sabia presencia que renuevo.

Es decir adiós al corazón herido
cometa al aire que con amor elevo
ave que vuelve para colmar su nido
dicha que apenas a cavilar me atrevo.

Es como el alba pura que amanece
cantando. Como espiga que florece.
Mi alma que una vez estuvo herida.

Es el tiempo sin tiempo que venero
porque redime el alma que yo quiero.
¡Es la muerte regalándome la vida!





PATRIA EN EL TIEMPO

Antes la patria me lucía linda, guapa
con su himno, su escudo, su bandera.
Como caricia alada en primavera
como botón luciendo en la solapa.

Libros y días marcaron otra etapa:
los fusiles tronchando enredaderas
el pueblo caminando a las trincheras
fuego, clandestinidad, labor de zapa.

Me uní a la protesta y voy con ella.
Nueva visión y su fulgor de estrella.
El exilio me dio una patria alterna.

Mi patria sigue aquí, amenazada.
Más, mientras llega la luz acariciada
¡es de mi patria la protesta eterna! 






CANTO POR TI

 A Leticia


Si pudiera detener el tiempo
retrocederlo
y ambientarlo en las viejas ciudades
que nunca supieron de ti
me vería intangible, desacostumbrado
como si por el paso de los siglos
un cuadro de Rembrandt se devaluara
o como si las estatuas de los héroes olvidados
se resignaran al anonimato
bajo las hojas grises de los otoños tristes.

Si pudiera detener el tiempo
retrocederlo
y ambientarlo en los patios de las academias
o en los paraninfos universitarios
que nunca supieron de ti
me vería huérfano de cantos, desamparado
como si me faltaran alas
como los montes ayunos de invierno
o como los ríos olvidados
que han perdido su cauce.

Si pudiera detener el tiempo
retrocederlo
y ambientarlo en los cines y cafeterías
que nunca supieron de ti
me vería entre ausencias, abandonado
como los prisioneros perpetuos
reclamando las raíces de la sangre
o como los ausentes sin regreso
añorando los abrazos maternales
y la palabra del amigo.

Si pudiera detener el tiempo
retrocederlo
y ambientarlo en las viejas ciudades
las academias, los cines y las cafeterías
que nunca supieron de ti
me vería por siempre ahí, suspendido
como ancla encallada que ignora a su puerto
como los ríos estáticos o los puentes rotos
que inertes perecen en su línea sin fin. 



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