viernes, 3 de octubre de 2014

KARINA DELPRATO [13.538]


Karina Mariela Delprato 

10 de septiembre de 1969. Buenos Aires (Argentina)

Participó en dos antologías:"Cuentos sabor chocolate” y “Por volver a verte sonreír".
Finalista de la Antología II Concurso de poesía “Alma de poeta”
Primer libro de poemas: "Secretos del alma” auto- publicado en lulu.com. y en Bubok.es
Trabajando en su segundo libro de poemas “Detrás de la mirada”.

Administra los blogs: 

“Secretos del alma” http://renaceelalma.blogspot.com.es/
“Detrás de la mirada”  http://detras-delamirada.blogspot.com.es/
“Renacer” http://resurgire.blogspot.com.es/




1-Silencio y oscuridad, cómplices de mi llanto

Me encierro en mi oscura habitación.
 Sola.
Escucho qué dice mi corazón,
es el único momento que se siente libre...
En medio del silencio de cada madrugada... tan triste.
Dice que no me reconoce,
que solo me ve llorar por los rincones
que lastimo mi alma
teniéndola amarrada.
Mis pupilas están perdidas
ya no distinguen la noche del día.
Mi rostro olvidó las expresiones de alegría
pero mi mente, nada olvida;
mi boca deja libre mis suspiros
que se pierden entre mis cabellos rojizos.
Mi dedo dibuja la huella de tu inicial,
huella que quedó sobre mi aliento susurrando
 ya  sin fuerzas... sobre el cristal.
Y así pasan las horas y,
mis latidos palpitan la melodía
de mi amor, de mi dolor.
Mi cuerpo no responde, inerte, vacío
no siente calor ni frío;
no tiembla, no se estremece
cuando recuerda que a mi lado podría tenerte y,
por mi culpa no lo he conseguido.
Huye mi alma,
se pierde mi mirada
en cada rincón de esta habitación
que guarda los secretos de mi corazón.
Secretos que están escritos en mi piel
en mi mirada, en mi voz,
esta voz que se va apagando
susurrándote cada amanecer, mi amor.




2-Inolvidable adiós

Cuando creía que mi alma
jamás se sentiría libre,
llega ese momento que tanto ansiaba,
siento mi alma purificada.
Tantas veces me vi hundida
atrapada, enterrada,
sin una oportunidad más;
en lo más profundo de la oscuridad...
Encadenada de por vida a una ilusión,
al hecho imposible de poder olvidar
tu perdurable y doloroso adiós.
Algo en mí ya cambió
pero no es suficiente.
Sigo atada a ese adiós.
Cuando creía que ya olvidaba,
el fantasma de tu mirada
me embruja y me acorrala.
 Ya tengo la cicatriz eterna
en mi alma que me condena,
 y en  mi piel, el fuego, ha tatuado
para siempre mi dolorosa pena.




3-Vencer el dolor

Hoy mis lágrimas empañaron el espejo
la angustia encogió mi corazón,
mi alma se desvanecía en mi cuerpo.
nuevamente me invade el dolor.
¡Espera!
Le dije a quién veía en mi reflejo
¡Hasta cuándo vas a vivir del recuerdo!
¡Hasta cuándo crecerán en tu mente
esas espinas que te hieren!
¡Sal del encierro!
Alúmbrate bajo la luz de la luna;
 cierra los ojos, abre tus brazos,
entrégate a la mágica  noche
deja que te atrape el viento,
que la brisa serena
acaricie tu memoria,
 que la envuelva como una ola
y la lleve lejos... esparciéndola junto al tiempo.
Deja que el brillo cálido
de cada una de las estrellas
¡Te llenen de esperanza!
Te hechicen por completo...
¡Mi camino está lleno de anhelos!
De sueños, de ilusiones,
de fantasías, de deseos...
¡Soy fuerte, soy decidida!
no caeré rendida
en la miseria de mis sentimientos.
Me levantaré ahora mismo
con mi mirada fulminante,
traspasando el reflejo
de mi propia mirada en este maldito espejo.
 Soy una mujer valiente y me respeto
voy en busca de lo que deseo,
guardiana de lo que tengo
ya no miraré atrás.
¡Voy para adelante!
Así sea en contra del viento,
o contra  mil huracanes
que tenga que atravesar en el intento.
Pero no me verán caer,
 jamás me verán llorar
conseguiré quitar este peso;
con mi alma y mis manos libres
 alcanzaré, al fin, el cielo tocar.




4-No me digas nada

No hables...
No me digas nada.                          
Mi alma escucha la tuya
en el silencio de mis madrugadas
en la soledad, en la tristeza,
en la agonía  de mis sueños
mientras a ti,
te agota la espera desesperada.
No. No me digas nada,
puedo imaginar tu mirada
cubierta de miles de lágrimas,
sentirlas caer como las mías
sin decir nada.
No digas más nada,
ya lo dicen las estrellas
opacas, sin brillo, sin promesas...
¡No! ¡No me digas nada!
El tiempo sigue pasando,
el destino es cruel
y prohíbe las miradas.
Ya no digas nada,
siento lo que callas en mi alma.
Y miles de palabras encerradas
quedarán también en mi corazón, calladas.



5-Aquí estoy

Detrás de tus pasos, van los míos
mi cuerpo  te sostiene, 
en cada recaída, en cada desvanecimiento;
mis brazos protegen los tuyos,
consuelan tu desesperación,
cobijan tu dolor.
Eres mi guerrero valiente;
yo, tu alma protectora,
no vivo sin tu coraje y fuerza;
te acompaño en el andar de este camino
pedregoso y volcánico.
Soy tu luz y tú, mi armonía.
Siempre mantienes tu espada erguida,
soy tu caparazón de hierro
la que detiene los puñales;
la que intenta darte ilusión en tu vida,
la que impide que claves tu arma en el suelo
dando final al camino.
Soy tu alma misteriosa
la que desvive por tu amor,
la que vaciaría sus venas
por mantener las tuyas llenas de mí,
y darte al menos un sentido,
poder  seguir... seguir, dejando huellas.
Detrás de tu mente
está la mía susurrándote,
aconsejándote, cuidándote
esforzándose de mantenerte
aquí, conmigo.
Te doy un amanecer nuevo
cada día,
te arrullo en las noches
de soledad
haciéndote ver la luna en mis ojos
hipnotizando tu pupila enamorada.
Dentro de tu corazón
está el mío… el que un día te regalé,
el que sufre, el que palpita
el que  se acelera junto al tuyo,
el que dejaría de latir sin tu respiración...




6-Él  la amaba, la adoraba
                                                        
Él la amaba, la adoraba
era su cielo,
su mar,
su todo.

Él la consentía,
 la admiraba
era sus ojos,
su más preciado tesoro.

Ella se cruzó por su camino
lo cubrió con su manto de amor,
de sueños,
quitando todo su dolor.

Él le mostró un mundo mágico,
modeló su interior
como el mejor escultor
en sus noches de frío.

Ella, revivió la luz de su alma apagada
atravesando su triste mirada.
Él la amaba.
Cuánto la amaba...

Le entregó todo,
sin dar  nada,
bastó con regalarle
 su mirada enamorada.

Ella lo idolatraba ¡Como a un dios adoraba!
Vivía regalando sonrisas
en sus días de agonía
sabiendo que no debía.

Él la amaba, tal vez la siga amando.
¿Quién lo puede saber?
En el silencio,
junto al olvido en cada amanecer.

Ella quizás..., también lo ame
en el recuerdo de aquel  tiempo vivido,
 desesperada calla
lo que no pudo ser.

Se amaban...
¡Cuánto se amaban!
Su amor era tan bello como el alba
 tan puro y eterno como sus almas.




7-El amor es todo y es nada…

El amor es una lágrima dorada
bailando sobre el mar,
es una estrella fugaz
convirtiendo tus sueños en realidad.
El amor es el sendero mágico
que cruzas sin mirar atrás,
es el cielo encapotado conteniendo las lágrimas
cuando la tristeza te invade,
 es el huracán que muestra tu furia
porque ese amor se marchó.
El amor es resplandor
cuando la oscuridad se apodera de tu mente
en los desesperados días de tu presente.
El amor es..., es dolor
cuando tu corazón solloza
por sentirse vacío.
El amor es alegría y felicidad
cuando ese ser especial
está a tu lado amándote
haciéndote sentir vivo.
El amor es todo y es nada,
el amor es blanco y es negro a la misma vez.
El amor es agua y es fuego
tempestad y calma
es el comienzo y el final.
Porque el amor es amor
dueño y manipulador de toda tu vida
poseedor de cada átomo de tu ser
 el que te ama y  el que te destruye
sin piedad, una y otra vez.



8-Tierra tan sólo. Tierra

Tierra tan sólo. Tierra.
Un manto cristalino te acaricia
recorriendo tus curvas verdosas,
con  montañas serenas, montañas rocosas.
Mi corazón hace eco en mi pecho
igual que las cataratas al golpear tu suelo.
Se deslizan abrumadoras y potentes,
como mis lágrimas, por sentirme aquí sola.
Crucé los mares de la esperanza
abandonando el cobijo de mi espalda,
cargada de luchas constantes,
cargada de valentía y audacia.
Dejé en ti mis raíces,
mi sacrificio y mi infancia,
mis anhelos y fracasos
mis ilusiones y añoranza.
Siento que me cuidas desde la lejanía
a pesar del abandono sigues siendo mía.
Mi tierra Argentina. Mi tierra querida.
Mi corazón palpita abrumador
como las aguas tormentosas
que brotan desde tu interior.
No olvido tus olores,
ni tus campos, ni flores.
Llevo tu música en mi alma
como la melodía de estas cascadas,
perdiéndome en el sonido
de sus golpes contra las lajas
formando una blanca espuma
cuando caen furiosas esas aguas,
 resurgiendo como bruma gloriosa
al atravesar tu garganta.
El manto de neblina
se confunde con las espesas nubes,
jugando traviesas con el viento
 que lentamente bajan y suben.
Tierra, tan sólo. Tierra.
Tierra de tango y folclore
tierra de mil aromas
tierra de mil sabores.
En mi corazón llevo
el celeste de tu cielo,
Y en mi mente guardo
el  recuerdo de  mis sueños.
Tierra ilustre, tierra del mañana
tierra tan lastimada,
tierra tan descuidada...
Mi tierra Argentina, mi tierra del alma.




9-Lágrimas del olvido

 Recuerdo el ayer
cuando creí en tu amor
en tu querer.

Recuerdo tus deseados besos
los que soñamos,
los que no fueron.

Recuerdo tus palabras
las que eran sólo para mí
las que no se  llevaría el viento.

Recuerdo los momentos
que  vivimos tú y yo
jurando eterno amor.

Recuerdo tu voz,
tu boca
tu  mirada calma.

Recuerdo ahora
que todo quedó atrás,
en aquél tiempo vivido.

Mis lágrimas lo dicen,
cuando descubro
que estoy en el olvido.

Ya no importa nada
ni el dolor de mi alma
ni lo que esconde mi mirada.

Sólo sé que estoy lejos
muy lejos de tu alma
y de tus sueños.

Mi corazón lo siente
mi alma lo expresa
a través de mis lágrimas.

Lágrimas del olvido,
lágrimas con suspiros,
lágrimas de sueños incumplidos.

Lágrimas de nostalgia,
de melancolía,
lágrimas de un amor sufrido.

Un amor prohibido,
un amor fantasma,
que atormenta mis madrugadas.

Presiento, lo sueño,
ya no necesitas
mi alma en tu alma.

Esas almas gemelas
que algunas vez,
creyeron ser eternas.




10-Alma, alma mía

 Mi alma, alma mía
encarcelaste mis sentimientos,
 no  quieres estar en mi cuerpo,
ya no te alimentas de ese amor,
 quieres dejarme en esta inmensa oscuridad.
Intento sacar fuerzas de donde no tengo
no  dejo que me  abandones,
quiero que mi corazón siga latiendo
 no permitiré que arranques mis recuerdos
ni de mi mente, ni de mi corazón.
 Sólo siento un insufrible dolor
que va más allá de mis sueños
 y un profundo vacío
dejas en esta perdida habitación.
Deja al menos mi nostalgia
ser cuna de  mi calma...
 Canto angelical que te arrulle.
Alma,
sé que te sientes sin vida y apagada.
Lograré llenarte de esperanza
no abandonaré mis deseos
ni la ilusión de apoderarme de mis versos,
palabras amargas y dulces
que tanto cuestan olvidar con el tiempo.
Me amas, me odias... Alma mía
solo lo escuchó el viento,
que arrastró la melodía de mi voz
llevando mi grito por este mundo incierto.
Y tú, alma mía, sientes lo que padezco
lo que cada noche  susurran las olas
embravecidas y furiosas
lo que callo y lo que anhelo...


Autora: Karina Delprato

2 comentarios:

  1. Un honor participar en tu blog Fernando.
    Muchas gracias por permitir que comparta mis letras. Abrazos.

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