martes, 20 de mayo de 2014

CECILIA CASANOVA [11.752]



CECILIA CASANOVA 

(Santiago de Chile, 1926)
Poeta chilena. Cecilia Casanova ha sido llamada la “Emily Dickinson” chilena, por la brevedad e intensidad de sus poemas. Sin moverse de su jardín y su alma, esta mujer ha creado un mundo poético propio, desde la intuición y el don. Sus poemas son breves relámpagos que nos invitan a detenernos, oír, mirar y sentir. En esta conversación abierta y libre (como lo ha sido ella siempre) nos adentramos en una sensibilidad única, frágil y lúcida a la vez.

OBRAS:

“Poemas del Vago y del Simpático”, Editorial Cuarto Propio, 2010
“Estación Términi”, Editorial Cuarto Propio, 2009
“Mi Misma”, Ediciones Rumbos, 2001
“El Sonido de las Estrellas”, Ediciones Rumbos, 1998
“Los Invitados de tu Memoria”, CasaDoce, 1993
“Vesania”, Editorial Cuarto Propio, 1988
“Estudio Número Cinco”, Monte Ávila Editores, Caracas, 1982
“De Acertijos y Premoniciones”, Editorial Nascimento, 1975
“Los Juegos del Sol”, en Lírica Hispana, Caracas, 1963
“De Cada Día”, Editorial Nascimento, 1959
“Como lo más solo”, Editorial Morales Ramos, Santiago, 1949





Un paseo por la poesía de Cecilia Casanova

Selección de Diego Alfaro Palma



De “Como lo más solo”
Editorial Morales Ramos, Santiago, 1949

SOLA

Estoy sola
sola y triste
como lo más solo
como lo más triste
como un pedazo de sal en las rocas
como una lágrima 
en medio de la luna
Estoy sola
con olor a muerte
y con cansancio del tiempo
sola con mi dolor a cuestas
sola con todo lo triste
con todo y con nada
Llévate la luna y las estrellas
y haz un collar con ellas
Llévate el mar en un frasco
Llévate todo lo que puedas
No me mires así pálida y triste
Anda donde brillen las copas
y choquen las risas
Aléjate de la locura y de las sábanas
del algodón y el azogue
Anda
grita
ríe
Cúrate en los ojos de la vida
Déjame sentir de aquí que el mundo vive
Hunde tus dedos
en cabelleras despeinadas por el viento
Llama alegría en los caminos
no quiero que estén tristes los cementerios





De “De cada día”
Editorial Nascimento, Santiago de Chile, 1958

NEBLINA

Esta neblina pegada a los vidrios
no deja ver nada
Conozco todo palmo a palmo
pero extraño los cerros
las casas
el volar como gacelas de unos pájaros
La enfermera ahí
amontonada un poco por el frío
teje como nunca 
y espanta como crece su tejido
Si habrá sol mañana
Ella me cuenta
que el sol le gusta a todos los enfermos
uno lo veía ponerse 
a través de un espejo
porque la ventana
quedaba detrás de su enfermedad





FAROLES

Una mariposa vuela por mi pieza oscura
compadecida
he abierto la ventana
para mostrarle los faroles
que alumbran la calle
pero ella persiste en volar aquí
como si fuera mi simple alegría
su única luz






De “Los juegos del sol”
Colección Lírica Hispana, Caracas, 1963

LOS JUEGOS DEL SOL

Las cosas recobran su unidad,
el sol cansado de desdoblarlas
se echa a mis pies.
Como todas las tardes
espero su metamorfosis.
Cuando Ana suba con el café,
será un triángulo,
un ojo buscando altura.
Si mi hijo menos estuviera
pretendería cazarlo
con su sombrero de paja.





TARJETA POSTAL

Si estuvieras aquí, hablando de tantas cosas,
con seguridad habría amanecido.
pero mi vecina hace siglos que riega sus plantas
por la tarde que sigue en el mismo color.
En los vidrios hay un mosco pesado,
somnoliento, fijo.
Acaso todo no es más que una tarjeta postal
o la tapa de una caja de chocolates
con muchas cintas.






De “De Acertijos y premoniciones”
Editorial Nascimento, Santiago, 1975.

TEMA DE PÁJAROS

Porque tenemos mucho que decir
callamos de una manera torpe.
Habituados a oírnos
en el movimiento de las manos
en la actitud de volver los ojos.
La ventana nos brinda temas de pájaros
pero cuando voy a señalártelos
el cielo está solo.
Regresamos perdidos cada uno en un bosque
Demasiado cerca para rozarnos.






TOTORAL

La iglesia no contaba
con un ángel de mármol
que impusiera respeto.
Sólo murciélagos criados en el armonio.
Tal vez de noche
baje un ángel verdadero y toque
para atraer a Dios
que voló de aquel derrumbe






De “Estudio número cinco”
Monte Avila editores, Caracas, 1982

MIENTRAS LLUEVE DE ABAJO PARA ARRIBA

Sin padre
ni madre
ni perro que te ladre
arrancas las hojas del calendario
mientras llueve de abajo para arriba
y en tu cuarto se acentúa ese aire de estación
de paradero
con los muros tapados de postales
y de niños que crecen por fotografías
Entristece pensar que así como se han ido estos años
puedan irse otros todavía
haciéndosenos tarde para todo
menos para comprobar
lo que tú y yo hemos sufrido.





LAS TRISTES FORMAS DE COMUNICARNOS

La noche entera viajamos turnándonos a Javiera en los brazos
Pese al cansancio cantábamos
todos íbamos cantando
mientras la nieve cubría los vagones
y la tristeza se acumulaba en nosotros
Tristeza a la que iríamos habituándonos
como si nos hubiera salido un corazón más
u otra mano
Bueno madre usted comprende...
Y yo comprendo cuando Camila en el trópico
rompe su piñata embadurnando la alfombra
y Sebastián llora en el baño
como fondo de una cassette
Tristes formas de comunicarnos.






De “Los invitados de tu memoria”
Editorial Casa Doce, Santiago, 1993

CARTAS A UN EXILIADO
A mi hijo Juan

Como una mujer embarazada
que afloja cada día más
el lazo de su talle
voy soltando la cinta
que ata tus cartas
Llegará el día en que la anude
sin lograr la rosa
Entonces buscaré otra
más brillante
más larga
y volveré a comenzar.






UN PÁJARO CANTA EN INGLÉS
A Ofelia Concha

En el jardín de mi amiga Ofelia
un pájaro canta en inglés
“Believit
Believit”.






De “El sonido de las estrellas”
Ediciones Rumbos, Santiago, 1998.

DESTINO

Ni el pájaro pese a sus alas
puede volar
más allá de lo escrito





BEMOLES

Cuando mi madre 
sumida en una pavana 
decía:
“la vida tiene sus bemoles”
corría a perderme






De “Mi misma”
Ediciones Rumbos, Santiago, 2001

DE ALGUNA MANERA EXISTES
                              A Enrique Lihn

Por la noche
Te perturba tu estado
¿y sales?
Entonces cruje mi velador
y aunque mi corazón se desbande
me conmueve saber
que de alguna manera existes.





PARA ADOLFO

Las gaviotas
marcan cruces en la arena
también ellas
están de duelo
por ti.





MI MISMA

Comulgo bajo los árboles
el alpiste de los pájaros 
Desde una fuente
donde mueren las hojas
risas de niños me bendicen
Esa es mi misa
mi mística 
mi misma.






De “Estación Termini”
Editorial Cuarto Propio, Santiago, 2004

DESPEDIDA

La fuente 
se adelantó a la pena
de la despedida
Chinchosas palomas
desde el alero
alardeaban su celo
Si alguien 
hubiera entrado a la habitación
habría visto sólo la cama
El amor
los volvió invisibles.






VERANO

Hagamos cuenta
que el invierno
jamás podrá alcanzarnos
Aunque te confieso
que me habría encantado
oír otra lluvia contigo.






De “Poemas del Vago y del Simpático”
(Inédito)

Mercury 47

Al morirte me quedé en pana
como tu negro Mercury 
que llegó a saber tanto
de nosotros






EN CONMEMORACIÓN NUESTRA

Le pido al jardinero
que en conmemoración nuestra
no barra las hojas
Me recuerdan el jardín
de Via Aurelia Orientale
cuando los gansos nadaban en el estero
y la muerte andaba lejos







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