jueves, 17 de abril de 2014

GUSTAVO H. ARRIETA LÓPEZ [11.548]


Gustavo Hermógenes Arrieta López

(Santa Marta, COLOMBIA   1971). Licenciado en Lenguas Modernas y Especialista en Pedagogía de la lengua y la literatura, Universidad de Pamplona, 2.008. Estudiante de la Maestría de Literatura Hispanoamericana de la Universidad del Atlántico. Su trayectoria como escritor se afianza en el Taller Literario “Jorge Luis Borges” de la Universidad del Magdalena del cual fue cofundador en 1.991.  Parte de su obra poética ha sido publicada en diversas revistas y periódicos de la ciudad e incluida en las antologías “La Nueva Poesía del Magdalena” en 1.995, en “Esta Ciudad del Mar” en 1.998 y en “Poetas Bajo Palabra” Barranquilla en el  2008. Ha obtenido varios reconocimientos entre los que se destacan el Primer Puesto en el IV Concurso Nacional de Poesía y Declamación Universidad del Norte, Barranquilla en 1.994 y la Mención “Gaviota del Arte” por el Instituto del Cultura del Magdalena, en 1.996.   Segundo puesto en el XVI encuentro nacional de declamadores y poetas de Chinú (Córdoba) diciembre de 2.008 y el primer puesto en el XII concurso poema musical inédito en Chinú – Córdoba en diciembre de 2.008. Bajo el título de “IMAGO” publicó sus primeros poemas en 1.999 y “EN EL LENGUAJE DE LAS BURBUJAS” –poemas desde la Sierra Kogui- en el año 2.010. Mantiene su publicación virtual en la página www.aldeseonolefaltanada.blogspot.com. Editó el Colectivo Literario “LITERALMENTE” y la Antología de cuento RELATA SANTA MARTA, (jóvenes escritores del taller literario). Actualmente es profesor de Lengua Castellana en el I.E.D. San Francisco Javier de Garagoa, profesor catedrático en la Facultad Estudios Generales de la Universidad del Magdalena. Dirige el Taller Literario TA.LI.U.M. de la  misma universidad, y el taller de escritura creativa de la Red Nal. de Talleres de Escritura Creativa RELATA.





DÍA DE DIFUNTOS...

Y si de repente descubrimos
Que nuestro muertos
Siguen allí
Esperando a que aprendamos

El lenguaje de la muerte
La visión del más allá
La clariaudiencia del silencio
La caricia de su esencia

Atravesándonos poseyéndonos

Aún con sus sabios consejos
Con sus risas… desesperados

Si nos deshicimos de sus cosas
Buscándolas
Si los desfotografiamos del recuerdo…

Y si tal vez los abuelos
Siguen allí por la casa donde enraizaron
Lo que creímos su despedida
Y nos mudamos y los dejamos sólos.






ANDREA DE ATARDECERES

"Separado de ti misma, por la sombra,
por el tiempo y la distancia, por el infinito negro, donde nuestra voz no alcanza"
José Asunción Silva.


Encuentro el poema preciso
Para nombrarte -no dice amor no dice vuelve no dice adiós

El mar está lleno de muertos
Que se pasean por la playa
De ausencias que no retornarán al recuerdo
Mas no de lágrimas no deseo aportar una gota
Al océano lejano de tu no estar...

Con ellas creo mi propia bahía en el límite del escritorio
Que a veces es arena es barco el vacío donde duermes
Y no es necesario el grito
El fuerte deseo de extrañarte como un naufrago.








DE ALTA COSTURA 

“El mundo está hecho de la misma materia 
con que se hacen los sueños…” 
W. Shakespeare

Cósame el cuerpo de hilos y agujas
Bórdeme usted en la piel lunares precisos
Con mostacillas y lentejuelas
Para que se descifre este destino estampado por el roce de sus manos

-sólo ellas intuían las medidas exactas de mis profundas fronteras de satín-

Hilvane besos en lugar de sedosos “te quiero”
Teja silencios de franela en vez de promesas de mink
Porque ya no tenemos oportunidad
El desfile final se acerca
Y esos trajes de gala a mí no me van

O tan sólo confeccióneme
sus recuerdos por donde quiera
Para que esta memoria harapienta se vista
con cualquier sonrisa suya
Y a la moda.








del poemario BITÁCORA



Día 1

Reencontrarte esta vez en serio, entre mis abrazos ahora de mármol y mi saliva de sabio café. Descubrir que estuviste latente siempre y que quise engañarme con los reflejos de los paraísos días Caribe, soportando los caleidoscopios en sus giros de pieles y mordiscos. Saberte, ahora del latido, que bien podría parar ya mismo, sin importar por qué lo supe desde entonces y no hubo necesidad de tocarte el hombro y decir -uno a uno- los “te lo dije”.


Día 2

Ahora que vuelvo a ver tus ojos y a respirarte tan de cerca. Ahora que eres coincidencia entre mis sueños de libertad y mi cáncer de esta vida, ya no hay vuelta atrás, sé que eres compañía a la puerta al más allá.


Día 3

Al encuentro con la exclusividad, el que es caballero… El cuento ahora es con la exclusiva; con el deseo alcanzable de ser y/o estar cotidiano en los actos que nos amalgaman hasta el bello cansancio de los años justos. Cotidiano en las palabras que alcanzan a asemillarse por esos terrenos escabrosos y dulces de las miradas y los roces, de los aniversarios y los golpes de esta puta vida… donde el placebo se nos debe por sobredosis.


Día 4

Ya sin máscaras aspira uno a que los velos de los demás desaparezcan también. Vivir deber ser eso… un baile de octubre donde todos nos conocemos más allá de la desmesura sibarita y nocturna. Saberte  una a través de los disfraces, poses y ademanes. Saberte una en las copas y en la sed.


Día 6

Qué me dices de las piedras del camino si he rodado las montañas de la fe en busca de lo que otra vez tengo ahora contigo… háblame como el ave que eres, escúchate tú misma desde el albedrío que somos y elijamos como siempre la decisión ancha y ajena del amor.


Día 7

Alguna vez supe sobre “lo subjetivo” de los obstáculos que las personas nos creamos en la mente… tan peligrosos como lanzarse de un avión sin paracaídas. Desde entonces no creo en ellos pero le temo a los vuelos comerciales.


Día 8

Despierto de los días en las conmemoraciones de la locura que produce la rutina… y ando más loco celebrándote por las calles como si fuera ayer, y no lo es; porque la rueda del asedio degusta como gusanos al cadáver. No sé si el tiempo, mucho o poco, me espera en ese paraíso mental donde germina la fe. No sé si el hoy tenga el mismo valor de ayer pero supongo que todo encaja, engrana, se acopla; que lo nuestro se contiene a sí mismo y contiene todo lo que nos convexa… pero yo, pero tú, pero el mundo… Si tú me miras, si tú me miras, te enseñaré a decir te quiero, sin hablar… mientras tengamos un secreto que ocultar. (A. Sanz)


Día 9

He visto tanta parodia del amor, tantas heces decantadas en el fondo de las almas, que ahora no sé: las sonrisas se trasfiguran en arrugas, las caricias que secan los lagos de los cisnes, las magnolias y berenjenas saben a lo mismo. Me he visto o mendigando, o plagiando, o delincuente de emociones por creer o no creer, por ganarle confianza a los días. Sopórtame  que pendo de un hilo, ajustíciame en la ceguera del corazón, abrázame como tu primera vez.


Día 11

Dormido volcán que rompe el cielo del paisaje a lo lejos, mientras la llovizna de ceniza se eleva, gira y cruje… duermo luego del sexo: su piel fue lava evaporando dulce los líquidos y demás fluidos. Desde  este balcón que es ventana y lienzo, cráter al fin, irrumpimos como la luz caleidoscópica hacia el vacío de las distancias: velocidad luz, espectro magnético, relámpagos, polo a tierra, gravedad entre los cuerpos. Locura.


Día 12

Que la distancia
Del silencio
No separe
Lo que la cercanía
Del beso
Hace eterno.










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