lunes, 27 de mayo de 2013

JULIO BARRIGA [9895]


JULIO BARRIGA
Poeta tarijeño aunque nacido en la provincia Nor Cinti (Chuquisaca), BOLIVIA  en 1956. Tiene cinco libros publicados: El Fuego Está Cortado (1992), Aforismos desaforados (1994), Aforismos Desafora2 (2002), Versos Perversos (2004, una suerte de antología personal) y Cuaderno de Sombra (2008).
“He hecho de todo, he sido, incluso, policía judicial en el Palacio de Justicia de La Paz entre el 80 y el 85, y ahí comprendí que tenía que ser poeta o morir en el intento. He sido también peón albañil durante muchísimos años y he cosechado en Argentina. He sido muy trashumante y he estado muy jodido. Ahora me doy cuenta de que se trataba de adquirir experiencia, ojalá lo hubiera sabido en esos perros años”, dijo el poeta en una entrevista publicada el domingo anterior en el suplemento Fondo Negro.
Acerca de la obra del autor:
“Los poemas de Julio Barriga son como la hogaza caliente de las mañanas. Es decir, nunca son frías ni impersonales. En El fuego está cortado fue legendaria su posición poética sobre Quino y Campero: ambos vates estarán juntos en las buenas y en las malas. Y en Cuaderno de sombra ya es leyenda el amor poético que profesa por Robertito. Eso quiere decir que en los poemas de Barriga siempre he hallado a seres vivos, tan vivos que se me hace difícil creer que Roberto Echazú esté muerto o que tanto Campero como Quino vayan a morir algún día” (Juan Carlos Ramiro Quiroga, poeta y crítico).
“Leer la poesía de Julio Barriga es participar en una experiencia en la que un mundo latente en sus páginas se yergue frente a nuestros ojos casi de modo instantáneo. El poder de su palabra construye un universo muy propio, pero absolutamente auténtico y desde allí, su voz cuestiona y corroe otros mundos que acaso damos por seguros. Julio es, sin duda, uno de los grandes poetas de nuestras letras. Cada aparición de un libro suyo es un motivo de celebración para la poesía boliviana” (Benjamín Chávez, Premio Nacional de Poesía 2006). 


Extraídos de Cuaderno de Sombra (El Cuervo Editorial, La Paz), 





Suicidas incompletos…

Suicidas incompletos.
Suicidas fracasados.
Suicidas interruptus.
Un día hay que cobrar valor
y pegarse el tiro de la misericordia.
Para mí la cultura es sólo juego:
un juego con la vida con la muerte
con los dados cargados de la nada.





Me encanta fracasar…

Me encanta fracasar!
pero que mis enemigos triunfen
eso sí que no lo soporto.
Abismos en los que me precipito
hasta el último verso.
Alambre sobre el vacío
por donde transito.
Siempre me las he arreglado
para llevar una vida de mierda:
una existencia que nada más ofrece
innumeras formas de morir.
Poesía que no labra
mansiones de la pureza.







Luego de vivir cinco meses en La Paz…

Luego de vivir cinco meses en La Paz
la irrealidad eclipsa mi ser.
Una nube como un enorme gato gris
se ha retrepado al Illimani1.
Buscando una persona encuentro otra
hora o edad en que las coyunturas
me han abandonado.
Libros que me salvaron del suicidio
(suicidio que me hubiera salvado
de ciertos libros).
Nostalgias del amor me han devastado
y arrasado aquí esperando
la próxima nota de mi canción inmortal.
El momento en que estás
frente a algo que no sabes qué es.

1: Majestuoso volcán inactivo, guardián celoso de mi amada La Paz.







50 de Marzo, ésas son fechas…

50 de Marzo, ésas son fechas
que por siempre quedarán
grabadas en el olvido.
Volver
las nieves del tiempo
platearán mi nariz.
Me dispongo a llover
los dedos sobre las teclas
con canciones dormidas en los huesos
momentos cuando ya no sabes
a qué le confiarías tu expresión.
Parado en la Pérez1 el tiempo pasa otro.
Has malgastado tu vida de 10 en10 centavos
lanzado a la sombra a acopiar
versos para el futuro.
El lugar donde exudo arañas
y escribo caminando
o en los colectivos.
Y camino hasta que toda angustia se diluye
empiezo a volverme transparente
y paso a través de mí
donde no se guarda esperanzas
a vidas necesitadas de venenos lentos
para realizarse
trepadas en las notas altas de una canción
hasta que se les quiebre el alma.
Traigo la muerte en el presentimiento.
Soy un teatro europeo extraviado
en la pampa y / o en el altiplano.

1: Punto neurálgico de mi amada La Paz, donde se estila fijar encuentros de todo tipo. Originalmente una plaza, es un lugar de convergencia de la avenida central de la ciudad y algunas arterias que van hacia la zona norte, suroeste y a la Plaza Murillo, donde están el palacio de gobierno y el legislativo. Su nombre: plaza Lucio Pérez Velasco.






Dios mío, ayúdame a que el asco…

Dios mío, ayúdame a que el asco
no sobrepase mi amor por la vida
ésta es la soledad que buscaba
ésta es la soledad que merezco
especialista en decirlo todo
en menos de 30 segundos
temo ser únicamente
el resultado de un desequilibrio
momento cuando destilo
miel o hiel de mi persona
yo ya no soy
yo ya me fui
ya lo sabía.
En el lujo de unas piernas condenso
la existencia de mundos maravillosos
no temo al colesterol
ni al fin de la historia
sin fin de nuestra bestialización.
Que no haya más que vuelo en la caída
aprenderse la música del viento
acercarse al abismo
poeta en el exilio de tu vida
no quieres descender a tus fuentes secretas
y abrir los cuadernos de tus amarguras
hay muchas multas por pagar
alcoholes que la sociedad inocula en las venas
a gente fatalmente predispuesta
al estropicio de sus turbulencias
espíritus brillando en medio de su oscuridad
cosechando el verso de cada día
aforando el vacío
perdiendo la gillette.
Su destino en coca ni chip escrito.







Hoy en mi sueño te perdí…

Hoy en mi sueño
te perdí.
Despierto a la soledad
y la soledad se para y anda
y llena todo
con su enfática presencia.
Lámpara de mis últimos días!
Y hay dos vertientes
de mi soledad:
La una es conmigo, la otra
es con los otros.
Y sin embargo es la misma.






Días y madrugadas en los que has derramado...

Días y madrugadas en los que has derramado
el azul de tu existencia a ojos plenos
revisiones de bolsillos absolutamente minuciosas
Sorbo a sorbo vamos excavando nuestra tumba
procesos de piltrafización
hacerle exequias a las pérdidas
como si fueran ganancias
cantar en la oscuridad
elegías & herejías
Trazos sobre la ciudad que nunca duerme.
Ya estás teniendo mucho rock & roll
con la misma camisa
y te invaden bruscas lucideces
rodando suavemente en bici
Domingo por la tarde
sin rumbo ni destino.







El Monstruario del Mirador

Tan sólo la amargura me mantiene en pie
la vida es algo que se acaba, siempre
tú también vas a romperme el corazón un día
como a tantos seres destruidos desde edades muy tempranas
personas para quienes el mundo es una necedad y una traición
buscando la droga que les proporcione
imágenes secretas de la felicidad
tristes síntesis mandan en la mente
empiezas a comprender que estás siendo
absorbido hasta los tuétanos
por una fuerza portentosa
traté de surcar el fragor de la tiniebla
manteniendo firme la dentadura
horas prodigiosamente estiradas
donde se desencadena la madre de todas las ebriedades
insignes caballeros cuyo aplomo me abate
gente capaz de producirte un infarto a los huevos
un poemario vivo de seres implacables e imbancables
psicoamericanos, corredores de bolsa
ahora sólo puedo visitarlos
en sueños de los que me despierto gritando.







He vuelto a la casita familiar...

He vuelto a la casita familiar
ella como yo precoz en la decadencia
abandonada al sol de su propia tristeza
a la incuria de ratas e inquilinos
curtida en mugre, letárgica, agrietada
mimada por los gatos y las cucarachas
secas sus flores y efímeros primores
y he vuelto a profanar el aire quieto a grito y borrachera
como en los viejos días
la luna pinta el patio con una cal de hueso
un horror primordial desciende a la resaca
-pavor porque vas a morir,
pavor incluso por estar vivo-
un antro donde ya no entro con mis remordimientos
días y noches de escupir sobre tu recuerdo!
Nunca sabrás cuánto me duele ver estos ámbitos
devastados sin ti y sin mí.
Hoy el cielo de Tarija es una lápida
de la que no puedo evadirme.






Vitácora de Buelo...

Vitácora de Buelo
Amnesia intérlope
La memoria es ese sordomudo
que te va palpando por dentro
mira! el tiempo se ha marchado
queda todo otra vez en silencio
y como un lento refucilo
imagen que creías olvidada
tú y ella rodando entrelazados
por la casa a oscuras
ahora nieva allí un tiempo inexorable
puesto a soñar una ciudad que es ésta misma
jardines salvajes, canciones animales,
gente veterana en teleteatros
días que son escaramuzas atroces y grandes capitulaciones!
entre farallones de angustia recuerdos te deslizan
postales de desván irremediablemente
encadenadas al sol de la nostalgia
ferocidad en pie de letra
música exorbitante, profundo desespero
los cuatro horizontes cantan
estiran mis adentros
cambiar las sábanas teñidas de los malos sueños.
Mejor yo y mi botella nos vamos a un cine.







Recuerda cuando seas miríadas de bacterias...

Recuerda cuando seas miríadas de bacterias
la muerte con lentitud va poseyendo
las cosas en el cuarto cerrado
muebles convertidos en símbolo
de una existencia degradada y rota
el temor que el final de los días
sobrevenga a sangre y fuego!
la indiferencia del calibre 44
la eternidad sacude tus huesos descaradamente
(y tú estabas por ahí tan bella
que hacías doler el corazón)
años de vivir sin el gramo infinito
músicas que crean su propia gravedad
y una verdad cada vez más exclusiva & elusiva
emociones que ya no buscan dueño
un abanico de luz que quise agarrar
me desgarraba el alma
por buscar atrapar la cola
del dragón de la oscuridad
tesituras por donde
te disparas a la nada.







AFORISMOS DESAFORADOS

1- ¿Qué haría si fuera Dios? Renunciaría.
2- A nadie le gustan los muy gordos o muy flacos o muy lo que fuere. Somos una civilización que tiende al término medio. Y a cuántos extremos no conduce esta tendencia...
3- Un hombre también es la suma de sus estupideces.
4- Quizás todos los muertos merecían vivir, y todos los vivos merecerían morir. ¿Tal vez tenemos la humanidad equivocada?
5- ¿No somos todos pulgas en el mismo perro?
6- La edad en que eres un solemne boludo.
7- Y en el asiento del dentista me invadió el absurdo deseo de que me cortaran el cabello.
8- En mi futuro hay algo espantoso: Yo.
9- Esta es la mala suerte que me prometían todos aquellos gatos negros.
10- En una ciudad de un millón de tipos, por fuerza habrá unos cuantos que quieran pegarte un tiro.
11- Lamentablemente uno no es una gallina que pueda mostrar un huevo diario para justificar la existencia.
12- Comimos un asado cocinado a fuerza de miradas.
13- Soy esa estátua que, durante siglos inmóvil, cobra conciencia de la liberación de su movilidad. Pero decide quedarse quieta unos minutos más...
14- En la risa, a cualquier edad y por un instante, recuperas la infancia.



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