martes, 6 de noviembre de 2012

OSCAR CASTELO [8283]




OSCAR CASTELO
(Neuquén, Argentina)





Resort

Se busca sin aviso tecnología industrial
De punta
En boca
De pozo
Barreminas, anti doping
Casquete de acero lastimado
Recoge la lengua del miedo
Por entrepierna de cosmética automática.





Nadie

Lija de puño y letra gastada
Sobre la herida caliente.
Apreta el lóbulo derecho en la quijada
Maniobra de pulido.
Después solo lágrimas
Empapelando el muro.





Al final

Se ajusta las manos con las canillas
Al chorrearse de apremios
Sobre un lomo de encaje prometido
Queda abierta la subasta
Quién da más por este celo
Por esta mugre
Por este miedo.







TALÓN DE ENTREGA

La tarde como invierno. El fuego encendido. Música, por momentos llueve.
Penumbra y algunos quejidos de la madera. No se sabe si provienen del fuego, del agua o del viento. Hay rumores en los encastres y en los ángulos. Entre las telarañas. En el piso de parquet o en la muralla de lajas de la chimenea.
La puerta entreabierta parece despejada justo en el momento en que la casa se desplaza.
Al dorso se lee: devolver al remitente.






Del amor económico:

después del dulce de leche
vino tu dedo a rasurar mi espalda.
dijo: dispara!
bajo un fuego cruzado
entre la cama y la cocina.
las baldosas de aserrín nos revolcaron
a precio oferta con pago diferido.
el gato pasaba in fraganti,
se fue de boca, relamido y pacato
a maullar por el mundo
su condición de prueba y testigo.
así que radicar el óbolo luna
en la huella subdesarrollada
multiplica los panes
desatando inversiones imprevistas?
se comenta de tal modo aumentará
la ganancia a ritmo inesperado,
el producto interno se arrojara sobre mí,
venciendo el alambrado fronterizo.
instruye su mano doble a diestra y siniestra
un punto por encima de la acción efervescente.
si la planilla no miente se dará por tierra
con la tristeza en la bolsa de valores.
el mandatario de turno, abierto en dos de espalda
demolida a fojas uno la promiscua economía
se entregara sin prisa pero con pausa
a la usura del efecto.
breve silbido de finale, engullido
a mar de fondo por la nada.








Del desamor

mira que te mira se va por el espejo
mientras se pregunta:
de que estará hecho este momento
en que le espero.
se afeita de las tardes empolvadas
que no llegan a pesar de las promesas.
es bueno-piensa- aparecer casi lampiño
intentar que el roce de la piel
bajo el ombligo haga cosquillas.
entonces se oirá el susurro placentero
mientras mira que te mira el techo,
boca arriba, lanza burbujas de sonido
apagadas en la piel contra la lengua.
hombre, con que poquito se conforma.
ya casi afeitado se le ha ido la tarde
es mas, vino la noche y nadie lo visita.
acaso, no ha sido bello ensoñar
ante el espejo ?








Del desamor

corría entre las mesas la sangre
de una herida común, como de cuento,
enarbolada en zigzagueo,
apenas rozando el mostrador
de aquel bar de mala muerte.
en un redoble de visiones
el hombre enamorado se miraba
a si mismo en abrazo con la pena.
mientras con el hilo del aire
silbaba letras de canciones
de poco aliento y antiguallas
recorte de algún otro momento.
al llegar la madrugada y comprobar
que su amor no lo mataba,
contó las monedas, pagó el vino,
ya casi sin vida, se fue
por la vereda en retirada.






Por Asalto

Vino de atropello sedicioso nomás, lejano oeste
con dispares y pistolas calibre 22
a plomo de sonrisas encubiertas
Melazas de la vida me engaño y yo a quien importo
Todo eso
Que los golpes
Que la calle se resiste
Que la suerte, muda lotería
Que te mata
Te hace de goma recalentada
Por el sol, hecha jirones.
Flan mixto me la creo. Siente los pesares de la trampa
El rigor que es lo que cuenta y apalea
Algunos por delante o tres por detrás
Pero también de zabiola pega el hacha.

De todas maneras el corazón se estropea 
Se rebaja a condición de bofe con malarias
Castrando cualquier imaginario.

Habría que saber, pregunto, que parte del nudo
Corredizo que nos ata se ha hecho mordaza
De tanto disparate que hoy nos asalta?







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