domingo, 18 de noviembre de 2012

NELSON ASCHER [8438]




Nelson Ascher
Ronny Nelson Ascher ( São Paulo , 1958 ) es un poeta , traductor 
y periodista brasileño 

Como poeta escribió:  Ponta da língua (1983), Sonho da Razão (1993), Algo de Sol (1996) e Parte Alguma (2005).
Sus traducciones se reúnen en: O Lado Obscuro (1996) e Poesia Alheia (1998). Colaborou com Boris Schnaiderman na tradução de A Dama de Espadas, de Pushkin (Алекса́ндр Серге́евич Пу́шкин).





PEQUEÑA ELEGÍA 

In memoriam Nikita (gata de Inés) 

Los gatos no mueren de verdad: 
simplemente se reincorporan 
al ronroneo de la eternidad. 

Los gatos nunca mueren del todo: 
sus almas salen de puntillas 
a perseguir el alma de algún roedor. 

Los gatos no mueren: su ficticio 
fallecimiento no es más que una forma 
de pereza más refinada. 

Los gatos no mueren: ponen rumbo 
a las alturas y, rama a rama, 
suben por un árbol invisible. 

Los gatos no mueren: es más preciso 
asegurar –en resumen- que 
se han ido a arañar los sofás del paraíso 

y allí, después de siete vidas 
bien vividas, dormirán 
sus siete merecidos sueños 

[Versión al castellano: Jesús Jiménez Domínguez] 





Otra Gata

P/Haroldo, felinófilo


Aunque sea tan
minúscula, está viva
la gata que se esquiva
mientras mi mano,
con mas de un arañado,
consuma la tentativa
inútil y, a la deriva,
apaga el nada en vano.
Disfrutando en paz de siete 
Vidas, mientras, la gata
Hace su toilette
Y así no se confirma
que esconde una navaja
suiza en cada pata.



Textos en la antología de Heloísa Buarque de Holanda Esses poetas: 
uma antologia dos anos 90.



NEBLINA

Neblina densa, a veces,
(casi se podría
cortarla en cubos como
si fuera hielo) sube

de la tierra o baja abrupta
del cielo, cuando se desciende
(quien desde el planalto se dirija
al litoral) a Serra

do Mar, de noche, después
de la lluvia o antes de ella,
ni hay cómo juzgar
cuál tiniebla, la negra

o la blanca, es más
cerrada, sobre todo
porque no se distinguen
(oscura sinergía)

ni siquiera la una de la otra,
haciendo preguntarse
en medio del camino
si, en caso que amanezca,
mañana ha de salir
el sol de siempre o incluso
si a la orilla del mar –quién sabe
decirlo– hay aún mar.






NEBLINA

Neblina densa, às vezes,
(poder-se-ia quase
cortá-la em cubos como 
se fosse gelo) sobe

da terra ou baixa abrupta
do céu, quando se desce 
(quem do planalto rume 
ao litoral) a Serra

do Mar, à noite, após
a chuva ou antes dela,
nem há como julgar
qual treva, seja a preta

ou seja a branca, é mais 
cerrada, sobretudo
porque não se distinguem
(escura sinergia)

sequer uma da outra,
levando a questionar
no meio do caminho
se, posto que amaneça, 
há de amanhã sair
o sol de sempre, ou mesmo
se à beira mar –quem sabe
dizê-lo- ainda há mar.








MÁS DÍA MENOS DÍA

Coágulos de pérdida
de tiempo, prórroga,
atraso y espera, o sea,
minúsculas metástasis

de caos se interponen entre
–irrelevante cuál
de los dos corre al frente–
la tortuga y Aquiles

(el débito en la cuenta;
en el tránsito, la demora;
un ácido en el estómago;
frente al correo, la fila;

el moho en la tela;
en los músculos, la inercia;
termitas en la biblioteca;
bajo la alfombra, mugre;

un óxido en el fierro;
en los párpados, sueño)
y que, como adhiriéndose
a guisa de entropía,

al meollo de los nervios,
embotan un poco más
el ritmo del ominoso
reloj biológico.





MAIS DIA MENOS DIA

Coágulos de perda
de tempo, adiamento, 
atraso e espera, ou seja,
minúsculas metástases

de caos se interpõem entre
–irrelevante qual 
dos dois corre na frente–
a tartaruga e Aquiles

(o débito na conta; 
no trânsito, a demora;
um ácido no estômago; 
frente ao correio, a fila;

o mofo no tecido;
nos músculos, a inércia; 
cupins na biblioteca;
sob o tapete, o lixo;

um óxido no ferro; 
nas pálpebras, o sono)
e, como que aderindo,
à guisa de entropia,

ao âmago dos nervos,
embotam mais um pouco 
o ritmo do ominoso
relógio biológico.






TROPICAL

la musa se obstina
en las entrelíneas
de este poema
como en mi

cabeza un simio
banal se afana
inverosímil
entre bananas




TROPICAL

a musa teima 
nas entrelinhas 
deste poema 
como na minha

cabeça um símio 
banal se abana 
inverossímil 
entre bananas.







BASHO EN PARÍS

Mañana de gala:
flores, inmóviles
damas desnudas,
desfilan colores.

Midi le juste:
suicida, el sol,
en el mar de sudor,
asciende al cénit.

Tarde-mamotreto:
hojas en verde,
como las impresas,
amarillean.

¡Qué noche albina!
La torre, aunque
de fierro, casi
tiembla de frío.





BASHÔ EM PARIS

Manhã de gala:
flores, imóveis
damas desnudas, 
desfilam cores.

Midi le juste:
suicida, o sol, 
no mar de suor,
se põe a pino.

Tarde-alfarrábio:
folhas em verde,
como as impressas, 
amarelescem.

Que noite albina!
A torre, embora 
de ferro, quase
treme de frio.






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