domingo, 16 de septiembre de 2012

7851.- ÓSCAR BARRIENTOS


Oscar Barrientos Bradasic



Óscar Barrientos
Óscar Andres Barrientos Bradasic (CHILE, nacido el 20 de marzo de 1974, es un novelista, poeta y profesor magallánico de origen croata. Se tituló de Profesor de Castellano en la Universidad Austral de Chile. En la misma casa de Estudios obtuvo un Magíster en Filología, mención Literatura Hispánica. Posteriormente cursó un Doctorado en Educación en la Universidad de Salamanca. En Valdivia perteneció al Grupo Mangosta y trabajó en la creación y difusión de la revista de literatura “Ciudad Circular”.

Ha editado cinco libros de narrativa: La ira y la abundancia (Mosquito Editores, Colección de narrativa la Casa Invertida, Santiago, 1998), El diccionario de las veletas y otros relatos portuarios (Cuarto Propio, Santiago, 2003) Cuentos para muricélagos tristes (Cuarto Propio, 2004) Remoto navío con forma de ciudad (Cuarto Propio, 2007) y la novela "El viento es un páis que se fue" (Das Kapital Ediciones, 2009), además de los libros de poesía Espadas y Tabernas (Ediciones Eolírica, 1988), Mi ropero es un mar sombrío (Ediciones Atelí, 1990) y Égloga de los cántaros sucios (El Kultrún, Valdivia, 2004). A fines del año 2011 publicó la novela "Quimera de Nariz Larga" (Piedra de Sol Ediciones, Santiago)
La mayoría de su narrativa transcurre en una ciudad patagónica ficticia llamada Puerto Peregrino y habitualmente el protagonista es el poeta Aníbal Saratoga. Es merecedor de diversos reconocimientos, entre los que cabe destacar el Premio María Cristina Ursic de poesía (1988), La beca de creación literaria del Fondo del Libro y la Lectura (2001), El Premio Municipal de la Ilustre Municipalidad de Valdivia “Fernando Santiván” (1998) y la mención honrosa del mismo premio el año 2002. Ha publicado monografías en Chile y el extranjero. De la misma manera ha presentado su trabajo en España, Cuba y Argentina. Algunos de sus textos fueron traducidos al francés, alemán y croata. Fue incluido en la Antología InSURgente (Nuevos poetas magallánicos) de Pavel Oyarzún y Juan Magal y en Nuevos Narradores del Relato en Español, elaborada por la Editorial Jamais (Sevilla), donde se congrega un escogido grupo de nuevas propuestas narrativas en el mundo de habla hispana. En el año 2007 fue invitado a la FILVEN (Feria Internacional del Libro de Venezuela) donde participó en la Mesa de Literatura Fantástica.

Trabajo con Nuevas Generaciones

Es el mentor del grupo literario "La Bandada", donde es conocido con el seudónimo de "Terodáctilo". La Bandada editó en el año 2004 el libro "La Bandada, Antología de la sala 111", donde escriben varios representantes del movimiento scottista. Dentro de ellos se encontraba el actual presidente de la FECH Gabriel Boric
Cuando obtuvo su título, trabajó como profesor de Lengua Castellana en el Instituto Salesiano de Valdivia. Actualmente es Director y Profesor del Departamento de Educación y Humanidades de la Universidad de Magallanes (UMAG).

Vida política

Desde joven, el escritor ha tenido una intensa vida política. Se opuso férreamente al gobierno de Augusto Pinochet, fue cercano al Partido Socialista y actualmente milita en el MAS. Durante la campaña para las elecciones presidenciales de 2010, apoyó al candidato de ese partido , Alejandro Navarro.
Actualmente es un miembro activo de la Hermandad de la costa.
[editar]Bibliografía

La ira y la abundancia (1997)
El diccionario de las veletas y otros relatos portuarios (2002)
Cuentos para murciélagos tristes (2004)
Égloga de los cántaros sucios (2004)
Remoto navío con forma de ciudad (2006)
El viento es un país que se fue (2009)
Quimera de Nariz Larga (2011)



EL DÍA EN QUE SE DESBORDE EL RÍO.                   

                Ese día,
                el dolor surgirá entre los adoquines
                como un torrente que dispara al infinito
                               o sobre la sien del transeúnte.
                                               La historia saldrá entre Bories y Colón
                repartiendo los desechos de su martirio,
                un fantasma redentor
                               -como quien recorre los castillos de Europa-
                El estrépito de la violencia de clases
                               asumirá aquella metafísica intemporal de los catres viejos,
                               la mesa e madera, el pan untado con margarina
                               todo eso
                                               que esperó pacientemente en los recovecos de la caverna.
                               Entonces, la muerte, sin señoríos ni osamentas
                               podrá ser increpada durante catorce noches de infortunio,
                               porque ese día los signos del huracán
                               prendidos a los dedos de la noche
                                               llegarán al puerto donde los espera una revelación,
                                               porque ese día escribirán la vida los tristes,
                                               porque en ese instante ninguna deidad
                               con las alas empapadas de rocío y niebla
                               nos podrá arrancar del alma
                                               las semillas que brotaron de nuestro pecho,
                               las aromáticas algas que surgieron
                               de esa interminable procesión al mar.

(Poema final del libro Égloga de los cántaros sucios, El Kultrún, Valdivia, 2004)





CATEDRAL DE PUEBLA.


¿En qué barco arribó esta catedral
con Europa y todo su velamen repartido
entre los ojos viajeros del naufragio
que soñé mañana?
¿Y que dirá nuestra vieja nodriza La Muerte cuando
nos sorprenda en mitad del zócalo arribando de
este viaje entre la piedra y el cielo?
¿A qué terranovas de ensueño irá a parar esta 
mi tristeza llevada por los mercaderes de la gente
sin tierra y los navegantes de mares vacíos?
¿Y qué me dicen de tanta pregunta salida
como incienso entre los miedos litúrgicos, entre los
lenguajes de la página porosa, entre los desengaños
y Dios?
¿Quién pronunció esta noche la palabra que
sueña una madrugada feliz, una pequeña certeza
con la cual abrir la puerta del ayer?




RAZONES DEL NAUFRAGIO.


Esta poesía mía
tan oculta bajo los sombreros del hastío,
con la navaja en ristre
pero huérfana de magia
esta poesía mía
colgada en una percha cualquiera
como un insecto en la barba del profeta,
tanta palabra rodando en la pupila de la musa enemiga,
tanta termópila,
tanto naufragio,
tanto violín de plaza triste,
esta, mi poesía,
traída por las cantinas malolientes,
por los teatros abandonados, por las fiestas de la primavera,
templada en los pantanos,
esculpida por los cinceles viejos del taumaturgo,
esta poesía mía,
abandonada en los sótanos del palacio,
tan gótica, tan despechada,
tan de capa española,
tan común en los retretes,
escrita por duendes hirsutos, esta poesía,
que se abre a las epopeyas del silencio,
a las campanas, a las baladas, a mandolinas eslavas,
a las arpías que mienten
confesando sus verdades corrosivas,
a las fugas del clavecín,
esta poesía,
maldecida por el cetro de los dioses pérfidos,
anacrónica y tanática,
esdrújula hasta las médulas,
esta poesía,
sin redenciones, ni utopía,
como una flor en el sepulcro,
como la madrugada parida en el intento,
empapada de brebajes, kalévalas y mares del sur,
esta poesía mía,
esta poesía.






DOS GOTAS MENOS.

No apostar por la nube
es la ciencia estupenda de las furias
mientras empollan sus huevos
en la penumbra de la caverna,
divagando como doncellas
dormidas
en la gótica pasión
robada –como por encargo-
a algún poeta de umita y melena.

No pronunciar el adjetivo melifluo
dejar que los vates de provenzal nostalgia
se encarguen del relámpago
de Psique
de la palabra “estival”.
Por ello costumbre 
de besar con los ojos abiertos
y ladrarle al universo
el prontuario de sus múltiples obras
en todos los idiomas de la tierra
-caja idiota de un astrónomo bizco-
heroísmo a cambio de bagatelas.
Dos gotas menos de complacencia,
malditismo unos minutos antes del hacha.





PELÍCANO SUICIDA

En picada al mar
repite la enciclopedia del aire,
batiente de alas el poema va rodando en
la mañana que no llega y
su duermevela apenas rota
-Soy Valparaíso- repite en el bar,
restando marinerías al invierno
-ola sobre ola- arroja la palabra podrida
a las gaviotas,
porque urge escribir un poema que
reivindique el espíritu de la materia,
desbarrancarse cerro abajo
contra la ciudad jamás fundada,
es el mar que abre su boca negra,
es el cadáver del viento
llevando su capilla ardiente
entre las mareas.




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