domingo, 29 de julio de 2012

7332.- ANDRÉS MORENO



ANDRÉS MORENO
  

In Memoriam

Portovelo, ECUADOR 1982-2008. Culminó la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, obteniendo el título de Periodista Profesional, Mención Cultura. Estuvo vinculado a Casa de las Iguanas. Fragmentos de Fuego, su primer y único libro, se publicó póstumamente por La Casa de la Cultura Ecuatoriana (Núcleo de El Oro).




POÉTICA POSIBLE 

He besado con ansiedad los labios de la locura 
buscando el destino que no existe 
mientras escribo lloro sobre un poema que es mi casa 
donde yace petrificado el corazón del verso. 




POEMAS 

REFUGIO 

Espera, no levantes la mirada aún, de forma detenida y respetando la grafía de tu mano, dime: ¿qué has visto al otro lado de la mente? 





PEREGRINACIÓN HACIA LA ROSA 

Antes que se inscriba en la pared el fuego 
y se transfigure tu cuerpo en el poema diré: 
no ha servido de nada mi vida. 
La voz estática me arrastra hacia la alucinación 
que como un amor me dice: dame tus labios 
ya no hay besos por robar en las tabernas 
ni palabras por decir frente a la iglesia. 


Me acercaré a la tumba, saltaré la verja de cristal 
y enterraré junto a mí el sonido. 







No regresa ya hasta aquí 
el deseo que oculta la niebla 
extraigo estas palabras de la 
baba de un perro rabioso que 
junto a la vida, castigan al hombre. 







La locura no es mía es de todos. 
El animal rastrero me expulsa de 
su guarida y grita contra mis textos. 
Lo que no lo dice el hombre lo dice la nada. 





LA ESPERANZA REFUTA DEL HOMBRE


El dolor pasajero y la ansiedad de querer sacudir el cielo, para permitir el libre transcurso del lirio y las sombras, nos hace avalanzarnos contra la espuma y confesar el gemido del tiempo envuelto en ataúdes; aquello que se escucha en los hospitales, donde los enfermos resplandecen y realizan actos imposibles congelando la sonrisa de la ira. En los templos oxidados desaparecen las luces y ya no hay nadie.

Los hombres son rosas, rosas
ensuciando el oscuro jardín de la dicha.





LA CANCIÓN DEL AMANTE LOCO 

Dame –tu cosa y vuélvete contra el muro 
dame tu cosa que sangra y palidece tras el aire 
ven, posa sobre mí la serpiente que muere de entre tu voz ebria. 
Para que todo termine sucio, dame eso que cede 
en tu alma y no tiene sentido. 
Dame tu cosa, dame tu cosa 
Soy yo el escorpión quien ama a nadie.






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