miércoles, 18 de julio de 2012

7273.- MARIELA PUZZO


Mariela Puzzo, escritora, poeta argentina nacida en 1971 en la ciudad de San Isidro, Buenos Aires.
Fué miembro de la comisión de Apoa ( Asociación de Poetas Argentinos) entre los años 1996 y 2004.
Integró la comisión del Grupo de Arte MEDUSA desde el año 2000 hasta el 2002.
A partir del año 2002 fué miembro de la comisión fundadora de la Cooperativa sin fines de lucro POETAS TRABAJANDO, actividad que realizó hasta el año 2003.
Publicó en distintos medios gráficos locales de poesía.
Desde el año 2000 y hasta el 2007, participó en la organización de debates filosóficos, teatro leído, perfomances poéticas teatrales y en la formación de ciclos literarios.
Desde el 2000 hasta la actualidad participa en la creación de talleres de escritura y en ciclos de lectura.

Ha publicado los siguientes libros: 

-A TRAVES DEL IRIS. Poesía. 1996
-EL VIENTRE DE LAS COSAS. Poesía. 2001
CUADROS POETICOS. Poesía. 2004
-SIGNO DEVELADO. Poesía. 2009

-EL MONTE. Novela Poética. 2009



poema 29

pasión inútil/ rastrera víctima de insomnio/
medusa agazapada a mis nervios tienta demonios azules/

no gobierno mis miembros, desnuda titubeo en la sombra

crear el cuerpo sutil sin peso/ sumergirlo en estas aguas oscuras
adonde me lleva esta impiedad/ este orgullo descarnado de soledades/
este rostro que naufraga en los otros como una llaga indolente de la carne

tantas veces he mirado y la perdí/ ausente en la niebla de mi figura

destruído mi pedestal, mi acero indestructible
tiemblo en la nada de este sollozo,
por el vértice, mis espejos nocturnos/





poema 6

mienten! la luz no es luz ni da calor la llama/ no es el primer dia ni el último/
llamado que no escucha/ latido que no vibra/ vena que no cesa de reflejar su agonía/

ha nacido? he tenido un nombre?
me han arrullado en el viento como a un ser viviente?

penetran en la sala/ el guía pone la mano en la frente, ausculta unos sentidos
latido del paro, temperatura inerte/
alguien oye/ grita porque su carne no resiste/ ratas se cuelan en la sangre,
escupen un líquido marrón, espeso/ es habituarse a estar vivo/
el tronco inmanejable que respira/
imágenes blancas refulgentes atrapan luces claroscuros/
los ojos asaltan a manotazos el frío siniestro de la espera/

los rayos han debido transformarme/ recogí en los labios los fuertes coletazos de la justicia/
un muerto! en la habitación de enfrente/ rigor mortisespacio ocupado por el cuerpo
jaula de fantasmas/
una mirada...no puedo responderle/ tendría que empujarla al suicidio/
existo/

crónicas de muerte/







Poesías extraídas del libro “Signo Develado”



1.

he venido/
a partir desde el origen/
el arpón y el dedo firme para pulsar el gatillo

he debido edificar para inaugurar la sangre
desclavar el cuchillo de mi garganta oscura/

                   noche de los ajusticiados!

dejen de llorar los cuerpos los caballos la sangre/ cuerpos ardientes salen a gritar
hiriente la sombra clava su crepúsculo, espera... escupe/ gritos del dios del mundo
hieren mis vísceras/ carne medianoche/
y es estarse así callado, con asco/ carne en la boca caníbal
o devorarse en el tiempo dentro del niño/ su piel desnuda al anochecer cae... cae...
muro de tierra negra espera la verdad/
                   se acribilla
         cometiéndose en el rostro el crimen licensioso del creyente
salir a violar/ violentar las flores que dejan raíces de espigas en el campo sembrado

llanto el mundo/ del llanto de sombra/ en el infinito silencio de la boca

mugre/ devora lágrimas/
                  los hambrientos/ ciudad traga manos
                acechan la ciudad la iglesia con sangre/
                     ciudad sable se traga desaparece

alguien tiene que atarme las manos/ sellar mi cuerpo/ amordazarme/ hasta hacerme sangrar
perder la llave de mis cadenas/ ahogarme en el foso de rostros/
                   a la intemperie de la inocencia/
ahorcarme con la sordera/ excitarme hasta la muerte con la locura

agujas infectadas abren el surco dentro del hambre dentro del odio

               mundo pan a los que mienten a los que duermen

los dientes padecen la tortura de la piedra/
en la muerte de un hombre hay una mujer sangrando
de mis raíces brotan tentáculos abrasadores/
limpio las manos en la sed de piel que cubre mis huesos/ nadie hay que yo no oiga/
como una pared dentro de un muro el mundo se derrite en el ardor de mi lengua
he fascinado fantasmas/ me erguí en la fisonomía de mi misma/
grito el sonido precoz del asesinato/ la bala entre los dientes

a seguir mirando la pared muda y los pedazos

2.

perpetuar el crimen el disparo contenido al mundo
moler los huesos hasta desintegrar la voz
     desangrar la boca en el polvo del cuerpopor la boca hora muerte estrangulada con odio
envenenarlos

hasta pudrirnos con el extraño enfermo
arrancarle la piel rasguñar la carne abrir las vísceras a los cientos a los miles 
llevar puñales armas de fuego
         llevarlas en los ojos en las manos balas cargarse cargar el delirio la duda el espanto
                   hasta del asco inmundo con que punza la vida
espada de lengua corta los tendones
se ha filtrado una flaqueza/ la gran tumba de dolores envaina su horror
                   para desplegar la masacre hambrienta
vive a pan y agua no sabe mas no entiende por donde
la huella deshecha del paso perdido bajo el látigo sólido del plomo
sobre la frente una sien mil gritos aguzados ante el oído mudo

3.

he completado la línea infinita, la hora de mi nacimiento/ frío
un rencor me devuelve la espalda/ los ojos cansados/ rojo de abismo

de la norma quiebro un punto disparado al vacío/

                   me niego a entrar por la puerta de los desposeídos

4.

inmóviles callan dentro del silencio de la campana

los pájaros no son azúles/ no es azúl el cielo ni el mar/
me endurezco para resistir/

el infierno está abierto con su llaga de abismo con sus cuentas feroces/

entre los hijos elegí perderme entonces caí en los dientes de la serpiente/
he precisado sufrir/ palpar con la lengua mi filo/
estado absoluto de mi más profunda ciénaga/

no terminan de aprisionarme/ no me quitan la vida/
quieren que confiese que entregue la fragilidad de mis manos/
minuto original detiene la furia del rostro/ gangrena que punza la carne desesperada/

                 he de estar completamente sola
resistir o vestir la fatiga irremediablemente/
agujero miserable en la frente que agoniza/
                 maldita pasión desconsolada

5.

vino secreto que haga sedienta la sangre/

de sus besos, arañas perladas de impiedad/ flores como campos o espigas/

                 no miro a la del espejo que observa/

hurracas salen a agitar un aire gris turbio/ los otros están llenos de peste/

otra vez hurgué para buscar la sombra mano la sombra de la mano/
              arranqué el puñal de la figura/ aullé por lo sordo del cementerio/

            hurgué hasta encontrar la bala en el labio muerto

6.

faro de luna para los rebeldes/
                     engaño/ me engaño

sería incapaz de no vivir/
mis huesos son los gélidos pasos/

cerca del círculo el círculo/ en la boca/
            terrible vida la de los ojos y las piernas endurecidas/

soy un objeto/ una casa que vuelca sus miserias en el cuerpo absurdo de la vida/
felina roja, estallido de sangre/
           
no pedí esta muerte ni esta resignación
             “el velo de los desposeídos, de los exiliados”
porque mi crimen ha dejado... me ha dejado con los nervios en el fondo del pozo/
inmenso desierto de silencio/ el silencio es todo/
aunque/ abismo tiempo
                  palabra del grito/ mensaje de voces que permanecen/

                  el mundo está ausentándose de ellos/ vaciándose de mí/

7.

la niña palpó los dolores como quien corta venita a venita/
la piel de sus muñecas como dos moras rojas babeantes agitaban el aire invitando a nutrirse/
                     no percibió que estaba sola/
            entre su soledad y la niña cruzó un tren oscuro/
el rostro que vio no era el de ella/ lo guardó celosamente en la piel de la angustia/

huevos muertos, apenas nacidos, muertos/
si hubiesen sido míos, decía/

              la soledad/ se posesiona en rostros así

desnuda en un tiempo bello de muerte/
              ahogado en la crueldad de los otros/

8.

he echado mis oros a los ojos,
ahora deberé recoger sus brillos, preparar la gema, guarecer mi más profundo silencio
debo hacerlo brillar en un mundo de opacidades,
rescatarme en la sombra nutrida por el fuego
resguardar mi llama azúl y verde, lamer las sales, cocer algunas bocas abiertas
si tiene que ser, tajear las partes blandas y arrancar la espina/
debo operarme para extirpar el cáncer, secar la metástasis del alma
llenarme de ceniza la piel y la boca y escupirla encima de sus tumbas
debo guarecerme como un dios, una reliquia, como un himno, una oración
exaltar mi verso desde su tierra más remota, crear una isla en mi vientre
debo partir mis ojos des-semillarlos, enrraizarlos en mi agonía para que eleven sus ramas
al árbol del aire al erguimiento sobrehumano
no puedo renunciar, no debo, al silencio/
repartirme silencios como gajos de fruta dulce amarga/ agria piel ajada/
abrir mis llagas una noche, para sorber de su herida, para rescatar el sueño de su máscara
real, opresora/ debo callar los verbos, encerrarlos, no dejarlos en el mundo, morirme con ellos
como una tierra prometida imposible de ser hallada
comerme el veneno que albergan mis venas

es vano que me ahogue en mi llanto rojo, frenético, febril

debo guardar mis tentáculos bajo el velo negro del cuerpo bajo este cielo gris

9.

esgrimir de la soledad la vena sangrante
esa herida del otro que no se abastece sola?
he soñado o imaginado otra clase de amor que esta guerra fría, primera servil
de que se sirve la existencia para no vivir su vacío, su tormento, para cubrir estúpidamente la máscara
de odio?
he creído con el corazón inocente y el rostro limpio que mis palabras irían a penetrar la carne,
a arder el fuego de otra sangre, a consituír el cuerpo limpio del mundo?
Acaso mi alma ha volado a través de las noches porque creída de escapar de las garras del egoísmo, de la maldad, visitaría las bellezas del amor? del Amor?
seré un inocente criminal con el cuerpo en llamas y la mirada nocturna,
seré la única criatura salvaje de este bosque odiado e infernal que mire a través de unos ojos,
esa remota tierra de dolor...
seré un mísero insecto vagando en el aire de los otros/
no seré poseedora de mi cuerpo hasta que sienta mi esqueleto arder sobre las llamas del mundo/

tal vez, incapaz de sentir,
empequeñecida, admirar la noche y la tierra y sola así, no poseer la noche ni la tierra
sola así, lagrimeante en la penumbra, olvidarme de mi, olvidarme de todo, desconocida
huérfana, humana, maléfica, servil/
olvidarme de mi constitución con pena, con odio, ser del mundo,
ser sumergido en la nostalgia de ser/

me incité, me obligué a recordar?
prometí rescatarme de la sombra?

prometí sanear el río de su lodo de culebras?

10.

se aplaca el animal con que se alimenta la noche/

lamerse los deseos como un gato que se limpia la cola como un perro que se rasca las pulgas/

obsesión de saber para poder abandonarlo definitivamente/      

la laguna no se seca sola/ hay que quebrarse los brazos y las piernas/
inyectarse los venenos aunque pesen los párpados y se sequen los odios/
           desvanecerse noches, años, para no suicidarse/
tal vez así se pueda tener un nombre, un lugar/ aprender a aceptarlo/
           dormir con resignación pero con furia/
                    escupir sangre pero ironía/





Poemas que pertenecen a su libro de poesía aún inédito Los Otros (2011)

2.
inocencia.
Repito un silencio infinito
imposible estar en la sangre
atravesar la insolencia
la estupidez
atravesarme
con mi cuchillo de plata
desnudar esa voz que vibra muda
dentro de la campana
el hierro
ensordece
aturde
demonios perdidos
hundidos
en la fauce del mundo
enterrados
desterrados
de la tierra yerma.
Sólo puedo sentirme libre
en este lugar devastado
sólo puedo mirar debajo de la tierra
un mar intenso tormentoso.
Mis ojos dejaron de brillar
sobre la medianoche
fiebre
sobre la roca oscura
la ciénaga se hace fuego
dentro de las gargantas
muere gente de pie
es con labios de arena
que beso el tiempo sobre la madrugada gris
la mordida doliente
de la soledad
mis hondos dolores
como esos perros perdidos
en medio de la niebla
aúllo a la carne a la sangre
simiente de otras cienes
en la cápsula de tiempo
inconciencia
y el páramo humano
se viste de rostro
esta noche.

3.
no puedo detenerlos
como estar ahogado
la afixia lo puebla todo
recorro los avismos
las cuerdas tendidas en el insomnio
me deshago
no puedo contenerlos
vienen hacia mi
me pueblan
fagocitan
me nublan
desquician
tiemblo por verlos adentro
conspirando con mi vacío
escarnio de un alma afiebrada de vida
no es un murmullo
es la palabra grito
la ciega que se acerca
vomita sus mil rostros
muy cerca aquí
cerca de nosotros
se acerca a mi
soy todo lo que tengo lo que me hago
intensa desgarradura
grito
sonido
murmullo interno del silencio
ensordecedor estampido
de los ojos muertos
sitio de las grandes cosas
me cobijo
me regocijo
por perderlo todo
me desnudo.






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