sábado, 2 de abril de 2016

ALICIA BORINSKY [18.356]


Alicia Borinsky

Alicia Ester Borinsky (Buenos Aires, 23 de octubre de 1946) es una académica literaria, novelista, poeta y crítica literaria argentina.

Ha publicado extensamente en español e inglés, tanto en Estados Unidos como en Latinoamérica y Europa.

En la Universidad de Boston (Estados Unidos) es profesora de Literatura Latinoamericana y Literatura Comparada, y directora del Programa Interdisciplinario de Estudios Latinoamericanos en la misma universidad.

En 2016 es directora del Programa de Estudios Culturales de Verano en la ciudad de Buenos Aires.

Su trabajo crítico ha ayudado a enmarcar la discusión sobre los escritores del boom latinoamericano, un importante movimiento en la literatura latinoamericana. Entre sus otros logros académicos se encuentra la introducción de la figura del novelista argentino Macedonio Fernández (1874-1952) ―el maestro de Jorge Luis Borges (1899-1986)― a un público lector más amplio, la exploración de la intersección entre la teoría literaria, los estudios culturales y de género. Ha realizado numerosos trabajos sobre poesía, escritores latinos y literatura mundial.

Su abuelo materno ―judío y polaco― logró traer a dos hijas ―una de ellas, la madre de Alicia Borinsky― y a un hijo desde Polonia hasta Argentina. En cambio su abuela materna y la hija menor, que iban a ser las últimas en partir ―según el programa que habían planeado― no llegaron a salir antes de la guerra y fueron asesinadas por los nazis en Polonia.

Su abuela paterna ―también judía y polaca― había llegado a Argentina con sus cinco hijos y un marido ―él murió unos años después― que era su propio tío paterno. Por eso el apellido de esa abuela era Borinsky de Borinsky.

Alicia Borinsky vivió y estudió en Buenos Aires.

El 29 de junio de 1966, después del golpe de Estado contra el presidente Arturo Umberto Illia (1900-1983), el nuevo dictador, Juan Carlos Onganía, comenzó una persecución contra profesores y estudiantes universitarios. Borinsky, de 19 años, viajó a Estados Unidos. Entre 1967 y 19714 estudió en la ciudad de Pittsburgh (Pensilvania), donde obtuvo una licenciatura y un doctorado (Ph.D) en Literatura en la Universidad de Pittsburgh.

Regresó a Argentina, de donde tuvo que escapar nuevamente a los 29 años de edad, poco antes de que comenzara la dictadura cívico-militar argentina (1976-1983).

Reside en Boston.

Recepción crítica de su obra

Alicia Borinsky ha ganado varios premios por su trabajo, entre ellos el premio Latino Award for Fiction (en 1996) y una beca Guggenheim (en 2001).

Michael Wood ―crítico literario y profesor de Inglés en la Universidad Princeton―, dijo del libro de Borinsky Golpes bajos:

Es un libro de sorpresas, lleno de giros del lenguaje e imaginación que constantemente nos encuentran con la guardia baja. Este es el por qué es tan extraño que, finalmente, debemos saber dónde estamos y por qué tenemos la suerte de poder volver al mundo que una vez nos fue familiar. Estamos tan acostumbrados a nuestros solemnes fallas de vista que ni sabemos qué hacer con la ligereza de la mirada y la visión desde múltiples ángulos.

Low Blows is a book of surprises, full of turns of language and imagination which constantly catch us off guard. This is why it is so strange that we should finally know where we are, and why we are lucky to make it back to the once familiar world. We are so used to solemn failures of sight that we scarcely know what to do with lightness of glance and many-angled vision.

Michael Wood


El lingüista estadounidense Peter Bush, director del Centro de Traducción Literaria, escribe:

Nadie más de los que escribe hoy en día puede ni siquiera emularla en su prosa de dibujo animado, un matrimonio forzado entre los cómics y lo histriónico, entre lo borgiano y lo barthesiano.

No one else writing today can quite emulate her cartoon prose, a shotgun marriage of comic and camp, the Borgesian and the Barthesian.

Peter Bush

El novelista argentino Tomás-Eloy Martínez, aclamado autor de Santa Evita, escribe:

Alicia Borinsky en un jardín de Buenos Aires, su ciudad natal (en 2008).
Alicia Borinsky es única, con un oído argentino afinado perfectamente a los tangos y los boleros. [...] Su Cine continuado renueva y transforma el género de la novela picaresca. Borinsky es la reencarnación de Macedonio Fernández y de Julio Cortázar, un narrador atrevido y seductor, con faldas.

Alicia Borinsky is unique, with an Argentine ear perfectly attuned to tangos and boleros. (...) Her All Night Movie renews and transforms the genre of the picaresque novel. Borinsky is the reincarnation of Macedonio Fernández and Julio Cortázar, as a daring and seductive storyteller in skirts.

Tomás Eloy MARTÍNEZ9 

Acerca del libro Los sueños del seductor abandonado, la autora argentina Luisa Valenzuela (1938-) escribe:

La recompensa no consiste en la suspensión de la incredulidad: consiste en una nueva creencia de que vamos a abrir la puerta para ir a jugar.

The reward does not consist in the suspension of disbelief. It consists in another belief that will open wide the doors for us to go out and play.

Luisa Valenzuela

En la contraportada del libro Golpes bajos, Margarita Feitlowitz ―profesora de Literatura en la Universidad de Bennington, autora de Un léxico del terror: Argentina y los legados de la tortura― escribe:

Nadie de la actualidad escribe como Alicia Borinsky, cuyas palabras explotan fuera de las páginas. En su obra las voces surgen de manera orgánica, y sus acentos y articulaciones, sus texturas y sus caprichos, son integrales, auténticos. Cada una de estas voces ―y hay decenas― tiene su propia historia palpable: las podemos sentir, incluso cuando sus detalles particulares nos son ocultados.

No one working today writes like Alicia Borinsky, whose words explode off the page. The voices in her work arise organically, and their accents and articulations, textures and quirks, are integral, authentic. Each of these voices (and there are scores) has its own palpable history: we feel it, even when its detailed particulars are withheld.

Margarita Feitlowitz

El departamento de Archivos y Colecciones Especiales en el Amherst College contiene algunos de sus papeles.

Obras publicadas

La ventrílocua y otras canciones. Buenos Aires: Cuarto Poder, 1975.
Epistolario de Macedonio Fernández. Buenos Aires: Corregidor, 1976. Reimpreso en 2000.
Ver/Ser Visto: Notas para una analítica poética. Barcelona: Bosch, 1978.
Intersticios: estudios críticos de literatura hispana. Veracruz (México): Universidad Veracruzana, 1986.
Mujeres tímidas y la Venus de China. Buenos Aires: Corregidor, 1987.
Macedonio Fernández y la teoría crítica: una evaluación. Buenos Aires: Corregidor, 1987.
Mina cruel. Buenos Aires: Corregidor, 1989.
Timorous Women. (traducción de Mujeres tímidas). Peterborough (Reino Unido): Paul Green Press, 1992.
Mean Woman (traducción de la novela Mina cruel). Lincoln (Estados Unidos): University of Nebraska Press, 1993.
Theoretical Fables: The Pedagogical Dream in Latin-American Fiction (libro de crítica literaria). University of Pennsylvania Press, 1993.
La pareja desmontable (libro de poesía). Buenos Aires: Corregidor, 1994.
Sueños del seductor abandonado (novela). Buenos Aires: Corregidor, 1995.
Madres alquiladas. Buenos Aires: Corregidor, 1996.
Cine continuado. Buenos Aires: Corregidor: 1997).
All Night Movie. Evanston (Estados Unidos): Northwestern University Press, 2002.
Dreams of the Abandoned Seducer (traducción de Sueños del seductor abandonado). Lincoln (Estados Unidos): The University of Nebraska Press, 1998. Traducido al inglés en colaboración con Cola Franzen.
Golpes bajos. Buenos Aires: Corregidor 1999.
Low Blows. Madison (Estados Unidos): University of Wisconsin Press, 2007.
La pareja desmontable/The Collapsible Couple (libro de poesía,2 edición bilingüe). Londres (Reino Unido): Middlesex University Press, 2000.
All Night Movie (traducción de Cine continuado), Northwestern University Press, 2002.
La mujer de mi marido. Buenos Aires, Corregidor: 2000.
Las ciudades perdidas van al paraíso. Buenos Aires: Corregidor, 2003.
Golpes bajos/Low Blows (bilingual edition). Madison (Estados Unidos): University of Wisconsin Press, marzo de 2007. Prefacio de Michael Wood. Traducido al inglés por Alicia Borinsky en colaboración con Cola Franzen
Frívolas y pecadoras (bilingüe, poesía). Chicago: Swan Isle Press, 2008. Traducido al inglés en colaboración con Cola Franzen.
One Way Tickets: Writers and the Culture of Exile (2011). Examina desde una perspectiva cultural y literaria el entretejido de experiencia personal, escritura y cine que sustenta nuestra visión de desplazamientos geográficos y lingüísticos.


Piropo a mis lectores

Si supieras lo que te estás perdiendo,
vení si querés,
y si no querés jodete,
total a mí qué me importa
no soy yo quien se quedará sin mí.




De “Tiernas y calculadoras” 


¿tiene vuelto?

De nuestro amor me quedó
algo ácido
un dejo que me repite
pero no en el estómago

es en la memoria
querido en la memoria

lleváte la calle en que te conocí
devolvéme las ganas
y el resto:

todo para vos




amor fallido
pose número uno

¡se te fue la voz!

¿para qué dejar de cantar justo cuando empezaba a
Prestarte atención?




amor fallido
pose número dos

aquí había una vez una pareja que se peleaba todo el tiempo
cuando él quería un bombón
ella oía sacáte la bombacha
cuando ella le pedía masajes caricias números para jugar a la quiniela
él la llevaba a locales cabalísticos donde cuatro
hombres juegan al dominó día y noche

todo el tiempo discutían con palabras gestos
y chasquidos de lengua

todo el tiempo se husmeaban tocaban y
rechazaban

pero como ya se sabe la felicidad
tuvo que acabar

los hijos llamaron a abogados
psiquiatras trabajadores sociales

ayer cuando los vi 
se sonreían serenamente en el café del shopping

cada uno con la bolsita de compras en la mano
tarjeta de crédito a su nombre
cabecita obnubilada por píldoras perfectas al
alcance de su presupuesto y del tuyo.



De “Madres alquiladas”


poética

desdeñosa
haragana
mujer fatal
vulgar
sus apetitos clarividentes nos mandan al otro mundo

nos ha dicho mentira tras mentira
me ha involucrado en sus crímenes
ha logrado encarcelarme
y ahora insolente ensaya otro carnaval
me propone viajes escapatorias una vuelta al mundo en este
cuarto lleno de murmullos estridencias pelos sin señales




cortesana

se viste con ropa interior blanquísima
ensaya la entonación precisa
el momento de duda
para que él la ayuda

doctor doctor
amemos mis síntomas

expuesta
tendida 
le invita
hagamos esto y lo otro
antes de morirnos
lo otro sobre todo

mientras su hija espera
obediente grave
en un vestbulo con revistas
y una señora de labios colorados.





De “Mujeres tímidas”


correspondencia

Queridos:
Toda mi vida la he pasado buscando un desodorante a la medida de mi amor. Una fragrancia que hablara de un chalet con jardincito al frente. Tocadiscos sin música folklórica. Algo que acomode y borre la insinuación de otro cuerpo en el mío.
¿Cómo alcanzar esa invisibilidad virtuosa para mis oscuridades? ¿Dónde ocultar esos olorosos contactos de contrabandista? Mi sueño asimétrico exige una respuesta inmedia, la eficacia de veloces huídas hacia desiertos palpables.





De “La Venus de China”


La venus de china piensa en hacer el amor

se había arreglado con lentejuelas con cadáveres arrimados al

fuego
se había hecho compresas de talco en las nalgas polvos de
arroz
pestañas postizas pezones pintados
ombligos perfectamente delineado

Debajo de la ducha juró el futuro orgasmo
Preparó el grito de placer
Urdió un prolijo amor desordenado

sábanas rojas almohadas tiradas en el piso medialuz de
perfumes
Música de arrabal
Qué tensión de caricias
Qué cuerpos calientes en el centro del mundo




De “Buenos Aires”


tango

De tu voz recuerdo ciertas palabras
por la tarde en una calle de Buenos Aires
la impostación del tango
una cadencia en la charla y el abrazo

Pero sobre todo mis maniobras para seducirte
la felicidad con que supe amarme
el modo de ocupar tu lugar
cómo te robé las intenciones
el espejo
Mi cuerpo en tu deseo.




LA POESÍA DE ALIC IA BORINSKY,
ALGUNAS A PROXIMACIONES

Pedro Granados
Boston University

El presente pretende ser un trabajo de aproximación a la poesía de Alicia Borinsky. Dialogaremos con sus tres poemarios hasta ahora publicados: M ujeres tímidas y La venus de china, reunidos en un solo volumen (1987), La pareja desmontable (1994) y Madres alquiladas (1996), todos bajo el sello de Ediciones Corregidor de Buenos Aires.

En primer lugar el empático (aunque cauteloso) lector puede hacerse de una primera lista de nombres al ejecutar su oficio; es decir, más o menos orientarse a través de una intertextualidad — explícita o inferida — según se vaya adentrando en los textos. De esta manera — así, tan arbitrariamente — tenemos en Mujeres tímidas a Ginsberg, no solamente por la alusión a su famoso poema en el verso “PREPARAMOS UNA VOZ SOLO AULLIDO” (“Poesía de lujo”, p. 17), sino por la estética del grito — frente a la “poesía de lujo” — explícita aquí; o a Munch, por la visualización inherente a esa mueca facial, a ese gesto tan contundente y — en el verso — elocuentemente colectivo; no debemos perder de vista — respecto a lo que sigue de nuestra exposición — este último dato: el arte expresionista (como exageración o caricatura) de los versos de Borinsky. Luego, está la dupla Huidobro Vallejo, más evidente el primero; digamos, un Huidobro atelurado por Vallejo y, a su vez, el peruano aligerado, puesto en estado de efervescencia por el chileno; un “ay hermanitos” (p. 38), al lado de “anteojo ojo mojo el ojo rojo antojo” (p. 43). Desde el comienzo, también, cierta prosodia celestinesca, aún “tímida” en este poemario, que revela a un sujeto de la escritura en clinch, gremial y a la vez solitario, apelativo y no por esto menos socarrón: “Queridos: Toda mi vida le he pasado buscando un desodorante a la medida de mi amor [...] Algo que acomode y borre la insinuación de otro cuerpo en el mío. ¿Cómo alcanzar esa invisibilidad virtuosa para mis oscuridades? (p. 11) Este arte del doble, del “otro cuerpo en el mío”, es también un dato muy relevante después. Por último, coincidiendo con el poema “Cinem atográfica” que cierra el volumen de 1987, está el cine, espacio-arte alternativo en toda la obra posterior de Alicia Borinsky: la poesía, el ensayo1, la novela2.

Para el segundo poemario se focaliza más ceñidamente la herencia de la vanguardia, se pacta enfáticamente con Huidobro; el espacio abierto y la
inteligencia gozosa — inherente a la poesía del autor de Altazor — le permite a Borinsky explorar, sin riesgo a excesos dramáticos o melodramáticos, el fuero interno (“sus oscuridades”), el sesgo especulativo, el lado expresionista de su obra:


“Estoy aburrida de mi cara y mi taconeo
Estoy cansada del tono de mi voz [...] POR ESO
ponerse en manos del cirujano
saldré hecha una pajarita
ALAS PLEGADAS TRINO FELIZ
Saldré novia de las nubes” (“Alaba su ligereza”, p. 63);


“Moza remozada a punto de caerse
Infalible muerta alegre
recogida cada vez por niños
que dudan y no la entierran” (“Ah la poesía”, p. 9).


Asimismo, y paralelamente, se va diseñando — aunque es difícil encontrarlo en estado puro -— cierto ideal aéreo (en términos de Gastón Bachelard3) en esta poesía: sus imágenes más íntimas, finalmente, no describen cualquier trayectoria, sino que parecieran resolverse o apuntar de modo sistemático hacia el aire, hacia el vacío:


“(quienes creen que se está limando las uñas
no han visto al aleteo de su desencanto
su paciencia empecinada
la soltura de su pelo en este silencio)” (“Dos”, p. 62).


El sustantivo “aleteo” es uno de los favoritos en la poesía de Alicia Borinsky. En realidad, desde el primer poemario, ideal aéreo y estética del grito se han ido complementado, han ido tocándose:


“PREPARAMOS UNA VOZ SOLO AULLIDO
UN JARDIN RAPIDAMENTE JUNGLA
Cuánto silencio gorrioncitos míos nos espera” (“Poesía de lujo”);


agregaríamos, cuánta virtualidad y cuánta apuesta en esta poesía que se propone ante todo interrogar, aunque enfatiza: “la pregunta aún no ha sido formulada” (La venus de China, p. 44).

Por otro lado, siempre en La pareja desmontable, adquieren carta de ciudadanía, más bien, otros dos discursos apuntados más arriba: el del doble o los dobles4, y el habla coloquial celestinesca con su apabullante sabiduría5.

Respecto al primero, ilustramos:


“no me abandones por él
pronto te dará la espalda
pronto humillada querrás volver
invitarme a tu mesa
untar mi pan” (“Conflictos amorosos”, p. 18);


en realidad, respecto a lo primero y a lo segundo, ya que la sexualidad, la ironía, la omnisciencia de esta Celestina-Autora asimismo es aquí patente, como también en este “Lamento de los corderos”:


“porque era una bruja le tendíamos celadas
porque caía conocíamos su maldad
porque no se queja
seguimos esperando a horcajadas
el insulto que nos permita liberarla” (p. 61)


Se suman en este libro, por supuesto, otros homenajes. Neruda, Saúl Yurkievich, Lorca, Macedonio, Pizarnick, José Donoso, J. E. Pacheco, explícitos invitados y compañeros — unos más que otros — de la escritura de nuestra poeta; Frank Kafka es uno de los implícitos o, más bien, un considerado y muy discreto anfitrión. Ligada a esta presencia, pero reuniendo y sintetizando todo el calor de la fiesta derrochado en este libro, podemos leer:


“jaula feliz y desconcertada
plantada en medio de la feria
la mujer fea peina su barba
arregla sus greñas
[...]
A la salida se relamen
esperan turno y compran entradas
La función de mañana será más larga
Acaso ella abra la boca
Acaso cante un aria
Acaso se largue un pedo mero suspiro” (“El objeto de la risa”, p. 68).


En cuanto al tercer poemario, Madres alquiladas, enseguida comenzada la lectura nos percatamos de una mayor comunicabilidad y transparencia en los versos de nuestra escritora — ¿renovado diálogo con la poesía de Roberto Juarroz?, ¿tranvasamientos con el fraseo de aquélla como novelista?

De lo que no dudamos, eso sí, es que también se ha instalado, homogénea
y definitivam ente, el humor. En este sentido, lo observable, por ejemplo, en Cine continuado (última novela de Alicia Borinsky), es también válido aquí:

“Carcajada que acompaña y, al mismo tiempo, desmorona lo representado [...] catarsis que emana de un sujeto auténticamente socarrón lúcido y vivido, que sabe conversar del cuerpo y, a través del lenguaje del cuerpo, del espíritu” (Granados, 1997). En todo caso, y en medio de la decantación generalizada — lenguaje, temas y reflexión poetológica — inherente a este tercer poemario, hallamos verdaderas piedras de toque, puntos de soldadura (no de plomo), literales declaraciones de principios a través de ciertas memorables imágenes, como ésta: “un caramelo clavado en medio de la lengua” (p. 26). Incomodidad-consuelo, agresión-placer, a un tiempo; asunción-parodia del surrealismo6 presentes en toda esta poesía también, recuérdese el verso de Emilio Adolfo Westphalen: “Belleza de una espada clavada en la lengua”7. En fin, parodia del discurso, y de los discursos posibles, y de los mismísimos alcances del lenguaje. Wittgenstein escuchando la sentida confesión de un feligrés.

Otro rasgo importantísimo que salta a la vista en este poemario es la nitidez y regularidad y coherencia del ideal aéreo bachelariano apuntado más arriba; no sólo por las reiteradas aluciones — inevitables en la representación del vuelo humano — a seres u objetos que vuelan8, sino
sobre todo en cuanto a la lógica de la decepción, al sutil manejo del tema de la caída:


“emocionados
acaso temblando
se prometerán cosas
tendrán vergüenza de decirlo todo
dudarán
antes de reanudar la caminata y absortos en
el encanto de futuras caricias y cuchicheos no verán la dorada
cáscara de banana a la espera de esos pies
estos zapatos”
(Cuentos de sobremesa”, p. 29)


Sin embargo, logopoieta como Sor Juana, aérea como Jorge Guillén, y de la estirpe hum orística de Don Nicanor Parra, finalmente quizá ya sólo sea otra vez el cine o el teatro de marionetas la parábola del “único sentido posible”:



“nos hemos
cruzado en el puente más de una vez y nos
reconocemos viciosos de las estatuas la niebla el
río marrón la anticipación de que acaso el aleteo
de una paloma o la manera en que cae la lluvia
nos revele algo un dato una clave viviremos
menos que las piedras [...]
por eso nos apuramos
nos saludamos casi alegres antes de desaparecer
en aquella calle este teatro”
(versos últimos de Madres alquiladas)


NOTAS

1 Nos dice la autora en la “Introducción” de su primer libro de ensayos:
“Proyecto [...] este volumen en la acepción geométrica del término y asociado también a la proyección de cine. La imagen surge como el sentido o es, tal vez, el único sentido posible”. Ver / Ser Visto. Notas para una analítica poética. (Barcelona: Antoni Bosh, 1978) p. 3.
2 Cine continuado, la última novela de la autora, tiene este mismo parámetro: “un mismo ecran sosteniendo los encuadres estelares de la ficción y de la vida”. Pedro Granados, “La novelista, la crítica, la poeta...”, El Comercio, 28 Setiembre, 1997.
3 El aire y los sueños (México: FCE, 1978).
4 Foco también de su propuesta como ensayista o crítica de la literatura: “¿Qué hace un discurso cuyo paradójico objetivo es mostrar el desmembramiento de sus partes? [...] El volumen en su conjunto está alentado por una voluntad persuasiva que, sin embargo, no osa mostrarse con un sólo rostro, elegir entre las numerosas voces que componen su registro”. Intersticios: Lecturas críticas de obras hispánicas. “Presentación” (México: Universidad Veracruzana, 1986) p. 9.
5 En esta Celestina es en la que fundamentalmente pensamos: “— ¿Quién soy yo, Sempronio? ¿Quitásteme de la putería? Calla tu lengua, no amengues mis canas, que soy una vieja cual Dios me hizo, no peor que todas.
Vivo de mi oficio, como cada cual oficial del suyo, muy limpiamente. A quien no me quiere no le busco. De mi casa me vienen a sacar, en mi casa me ruegan. Si bien o mal vivo, Dios es el testigo de mi corazón”. Fernando de Rojas, Tragicomedia de Calisto y Melibea [edición y notas de Dorothy Severin] (Madrid: Alianza Editorial, 1983) p. 182.
6 El surrealismo ha sido siempre compañero de la poeta, especialmente le ha servido en sus auto definiciones poetológicas, como ésta en su primer libro, Mujeres tímidas: “La poesía no es una pipa / La poesía es un jardín alucinado / mariposas que se hunden en una herida abierta”, p. 41.
7 Título a su vez de un apartado de su poesía reunida. Otra imagen deleznable (México: FCE, 1980).
8 Ejemplo 1: “Gorrioncito:


hoy te vi a la salida del desfile
ibas disfrazada de mujer
tacos altos
cartera
un nene de la mano” (“Urgente”, p. 39).


Ejemplo 2: 


“Ella debe irse
Está embarazada
le duelen las piernas
ha tenido una premonición
(esta tarde levitará
BARRILETE
prepárate para recibirla)” (p. 42).


Ejemplo 3: 

“mi estrella mi adornada austera vigía” (p. 54).










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