domingo, 3 de enero de 2016

MARTHA CECILIA ORTÍZ QUIJANO [17.841] Poeta de Colombia


MARTHA CECILIA ORTÍZ QUIJANO

Nace en Tumaco, Colombia, pero desde muy temprana edad vive en Cali.
La poesía nace en su  vida en época del colegio y sus primeros amores aparecen mis primeros versos. Hizo  estudios de Literatura en Universidad del Valle, Actualmente estudia Ciencia política en la Universidad del Cauca en Popayán.
realizó  talleres de creación poética con grandes maestros como son: Julián Malatesta, Horacio Benavides, Omar Ortiz, Marga López, José Zuleta, entre otros.

Entre los grupos de poesía en los que ha asistido se encuentran: Los bardos de las escalinatas de la Alcaldía de Cali, Vientos de mándala de Comfenalco, La rana encantada de  La Universidad del Valle y La fuerza de la palabra.
A lo largo de estos años ha  participado en algunos concursos y encuentros de poesía, 
recitales en  La biblioteca en Centenario, Biblioteca departamental Jorge Garcés Borrero, Centro Cultural De Cali, Comfenalco,  y Confandi entre otros.:
Consecutivamente  ha asistido al Encuentro de Mujeres Poetas en Roldanillo.
Sus  poemas han sido publicados en la selección UNIVERSOS.
Ocupó el 2do. Lugar en el Concurso de Poesía y Crónica en Univalle en el 2000, semifinalista en el Concurso de poesía realizado por la Alcaldía y la Red de bibliotecas Públicas en el 2007; en el 2008 fuié invitada al Encuentro Nacional de Poetas y Declamadores en El Cerrito. Participó en el Recital internacional “Grito de Mujer” 2012.  
Colabora permanentemente con la comunidad del Megafono en la Ciudad de Cali

Publicaciones:

“El diario de Cleopatra” 1999
“De Eros A Tánatos” 2003
Antología Erótica “La palabra en boca de Eros” 2008 – Publicada por la gobernación del Valle.
“Revista Plenilunio” Nro. 32  Año 6.  ISSN 1900-964X. 2009 
“Revista Plenilunio con sabor AFRO” publicado en el marco del XI festival internacional de poesía de cali. Nro. 43 Año 8. 2011
Antología “Amores Urbanos” publicada por Mango Biche Ediciones. Primera edición agosto 3 de 2011. ISBN 9 78 958 4488 6 4 40. Ediciones Mango Biche. Cali - Colombia.



BIOGRAFÍA

Soy trueno de Mayo,
mi cuerpo estero marino,
soy el canto del alcatraz,
Agua de mar...soy,
Mi padre un cununo arrebatao,
ofrenda mis ojos a la luna.

Soy mujer
hecha de sangre y barro,
mujer con ojos ying
y cabellos de alambre.

Tierra soy...
árbol multicolor, soy,
mis ramas brazos ardientes
que junto a los pájaros
venimos a anidar la tarde.



ULISES EN ÉXTASIS

¡ Calipso soy !
Mi canto de sirena
te enamora
mi isla te abraza
y ¿ Yo ? te beso.

La furia de los mares
te trae a la playa de mi cuerpo
a la deriva navegas
por la gruta de mis riscos.

¡ Ven a mí !
amado Ulises, ven a mí,
quiero que hagas conmigo
lo impúdico,
y sobre el lienzo
de mi silueta escribas
lo impublicable,
(siento ese ligero temblor
que corre mis huesos)
Pronúnciame
frases que no repetirías.

Bésame.
Sumérgete en mis aguas
fuente dadora de vida.

Amárrate.
Fúndete con mi cielo
hasta el éxtasis!

Y...
yo
dejaré que bebas mi ambrosía
el néctar que fluye de mi vientre.



PECADORA

Seré tu Magdalena, si lo quieres
la que bese y limpie
tus pies con tus cabellos,
la que sea esclava de tu verbo,
de tu andar fugitivo
sombra
y en las noches de destierro
luz en tu aurora.
Seré la Salomé, pecadora de otros tiempos
renaceré de las cenizas
para danzar al medio día
mis caderas agitadas
serpiente y castañuelas.
Mis pies descalzos giran el mundo
y te hacen perder la cabeza.
Entre velos y sonrisas
la desnudez de mi ombligo
hostia redentora
incita al crimen de lo eterno.
Seré tu Juana de Arco
incansable guerrera,
condenada a arder en tu hoguera
esperma derramada,
morir en mil batallas y una más
por el fuego de tus labios
y cuando me cabalgues
domines y doblegues mis riendas,
sentir tu afilada espada
desgarrar la locura,
mi rosa deshojada
mi alma
           mi cruz
                     mi vida.

Seré luz y oscuridad en tus horas
representación de bien y mal
la que te sentencie a la carne
y por ella, me haga tu dueña.





DOS CUERPOS  EN UNA NOCHE DE DOMINGO

El domingo nos abriga 
una habitación, 
un ritmo distinto, agitándolo todo,
un rayo, ilumina  nuestras tristezas. 
  Más allá de la ventana, 
la lluvia, 
el frío,
el destierro…
otro mundo se entreteje en el llanto,
un mundo entre sinsabores,
más sórdido y menos tibio nos arrastra.
Dos cuerpos expiando sus propias culpas, 
el estruendo de un estomago hambriento, nos estremece,
el dolor de unos ojos vacíos
perdiéndose  en estas calles,
sus pasos al unísono con el aleteo de la muerte
les golpea la cara.
Dos cuerpos remolcan sus miserias 
como quien lleva a cuesta
todos los karmas de la existencia,
vidas paridas en el absurdo,
la ciudad 
los ha ido tragando cada noche.
Dos cuerpos en una noche de domingo,
dos almas perdidas entre locuras alucinógenas  
escapes efímeros, que traspasan la razón o el desvarío,
como el malabarista que camina sobre una cuerda,
o como monja de clausura 
que guarda sus gemidos entre el silencio, 
como quien guarda sus sueños 
y sus deseos en el relicario del olvido,
como quien reprime sus certezas,
 con el escapulario entre las piernas.
Nuestros cuerpos, en cambio…
se abrazan, condensan el instante,
eternizándolo con recelo,
son enredaderas las manos, 
se instalan en nuestra piel,  
estos ojos trasgreden al tiempo,
tu boca y la mía se reconocen con un beso,
nos hacen vibrar en el mar de la duda. 
Dos cuerpos embriagados de vino tinto
un rojo intenso, acomete el aire de domingo,
la nostalgia de un amor extraviado en tu aliento
emerge como una herida abierta, que no quiere sanar,
como ese río que se desborda en nuestros ojos,
dejando en cada grieta, el aroma de la despedida.

  


MANDRÁGORA

Froto el mortero en la alta noche
y la esencia de tus hojas maceradas
me regalan lo eterno.
 El tic-tac del reloj gira en mi cabeza
la noche cruza la línea de lo prohibido
alcanzo lo profano entre la lujuria y la decencia.
 Mandrágora…
flor, ungüento,
fórmula de antiguos secretos 
hazme volar con tus alas de murciélago.
 Narcotízame hasta la alucinación
transpórtame 
libérame de la culpa
de mi carne leve
del inevitable castigo.
 Llévame con tu poder a sus puertas,
a su cama, a su ejecución si es preciso,
crucifícalo al madero de mi espalda,
dadle a beber el agua de mi pubis,
sujétalo fuerte a la roca de mis senos.
Si se resiste:
véndale los ojos antes del ocaso,
alístalo junto al carnero 
leños secos y el cuchillo
e inmola este amor
antes...
que él, huya a lo desconocido.





CENSURA 

Llueve en Abril,
hojas en mi ventana
aguacero de silencio desbordado,
grito que retumba
en las paredes olvidadas
de esta ciudad,
deidad de barro que nos mira con asco,
por ahogarnos con el abecedario. 
Y el verbo que no se hizo carne.
Los fantasmas “bandoleros”
amordazan las metáforas de un poema, 
dejan los muros ensangrentados, 
hacen la danza macabra con el graffiti,
ellos…
la puerta, 
conciencia de tantos.
La palabra se perdió
   /sin germinar siquiera 
se desgranó y se pudrió de pronto.
La censura inunda cada rincón 
de estas calles que nos obligan a no habitarlas
a ser mudos transeúntes de cada recodo
nos incita a quedarnos atados de pies y manos
y, a no decir nada.




EL PARQUE

Las horas se esconden de las sombras 
le cuchichean a la noche
para no ser acribilladas por el miedo.

Los gatos salen a hacer guardia,
el parque no hila más historias de amor.
Se han quedado solas sus bancas.




TREGUA

Ella
amiga de vieja data
entre las sombras 
le veo cara a cara
disparo a quemarropa
que hiere y no mata
mucha sangre derramada
/a mi nombre 
demasiados brindis por los que se fueron
todas las lágrimas en mi cántaro
y la última elegía
 balada de muerte.

En noches aciagas
me da:
  tregua 
un respiro
un dormir tranquila
 entre sus brazos.



NOCTURNO

La muerte
cruza
el umbral de mi habitación
se desliza entre mis sábanas 
me mira fijamente a los ojos
dándome las buenas noches
antes de irse a  dormir.


LA MUERTE ESTÁ DE MODA

La muerte está de moda, otra vez.
Como siempre se viste de vida
y la vida se viste de luto.

La muerte juega ajedrez al filo de la vida
se fuma un cigarro, visualiza su víctima
antes de enterrarle el puñal del destino.

La muerte está de moda, otra vez.
Sigilosa y traicionera 
inunda de tristeza el alma 
dejando huérfano los sueños.

La muerte otra vez en mi vida
como péndulo que viene y va.
Deja impregnado su aroma en mis cenizas
y su vaho en el cristal de mi ventana.

La muerte está de moda, aquí y allá,
helada y sanguinaria se va llevando consigo 
MI VIDA.



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