martes, 19 de enero de 2016

MARCELA PREDIERI [17.946]


MARCELA IRENE PREDIERI

Nació el 9 de junio de 1960 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Argentina. Desde 1991 reside en la ciudad de Mar del Plata, provincia de Buenos Aires. Entre 1989 y 2007 publicó los poemarios “Sangre de amarras”, “Invierta un hijo”, “La pancarta”, “Los andamiajes del miedo”, “Ébano” (disponibles en www.delapalabra.com.ar). Su quehacer literario fue incluido en antologías de poesía, de poemas ilustrados, de relatos, de cuentos, de cuentos infantiles. Desde 2006 coordina libros colectivos de cuentos y poemas, tal como lo hizo con la novela experimental “Puzzle”, concebida entre once  narradores. Además de integrar los equipos hacedores de diversas revistas, dirigió dos: “La Mazmorra” y “La Avispa”. Colabora en el diario “La Capital” de Mar del Plata y suele ser convocada para integrar el jurado de concursos y dictar conferencias. Desde el 2000 organiza el Café Cultural “De la Palabra” y está al frente de la Colección De la Palabra, con más de setenta títulos, muchos de los cuales ha prologado. También De la Palabra se denominan los grupos de estudio y creación literaria que fundó hace veintidós años. Entre otros, obtuvo el Premio Lobo de Mar a la Cultura 2004 en reconocimiento a su aporte a las Letras Marplatenses, otorgado por la Fundación Toledo. Fue vice-presidenta de la Sociedad Argentina de Escritores, filial Atlántica, en 1994 y 1995. Participó en festivales y congresos no sólo nacionales, sino también en Lima, Perú, 2008, abordando la temática Arte y Salud Mental; en Bucaramanga, Colombia, 2009, exponiendo sobre Identidad Literaria Argentina; en Oaxaca, México, 2010, dictando el seminario Teoría del Cuento Argentino. Desde 2001 prepara a algunos de sus talleristas egresados como coordinadores de talleres. Durante 2004, conjuntamente con la licenciada Karina Krol, impulsó el proyecto de extensión Markas, interdisciplinario –psicología y letras- y el curso de formación en la lectoescritura para bibliotecarios en la Biblioteca de Naciones Unidas. Entre 2006 y 2009 incorporó a sus actividades la propuesta Palabra Clara, para internos de la Clínica Psiquiátrica “Clara del Mar”. Su blog es http://mpredieri.blogspot.com. 



HAY QUE ENSUCIARSE LOS OJOS

Hay que ensuciarse los ojos
y ver sus cuellos que se arquean
a abrasar la muerte
Hay que mirarlos
como árboles amarrados a sus huérfanos
entre el polvo y las barajas
A ellos
de hembra alguna
que tienen precio de orgía
y besan  en el agua
las huellas del deseo que saben mutilar
que sólo conocen la lengua de su espejo
Que no pueden evitar
ser soga de mendiga colgada a sus monedas
pan en la boca de un tigre
nudillos al borde de no importa qué plegaria manoseada
Hay que saber desnudarles el pellejo
sepultar sus rodillas
masticarlos como a hostias
desgastarlos como a un centavo ciego
y dejarlos inmóviles de tiempo
para ver lo que esconde la sepultura de sus cejas
y descubrir por fin
que lloran como cualquier mortal
y que como a cualquier mortal
la madre los traiciona
Y serán tan bellos cuando lloren
cuando los veamos morder con oficio de Dios
ese miedo de pájaro a subirse a los ojos de los gatos
mientras yo los araño

 

NO ME QUIERO BAÑAR

El agua me arranca de tu cuerpo / no tan suave  / ni tan lento
como tu lengua arrasando mis costillas//Me viola los espacios prendidos a tus ojos /// Una voz de tango resuena atrás de los relámpagos que lamen el acantilado //
El agua me lame / tus manos se derriten en mis senos / Las acompaño con espuma hasta las rodillas quebradas / que ayer / fueron súbditos de un tirano
que latigó saliva y perros //
Todo es negro / como el orgasmo en el que caigo sin querer // Y sin patena caigo / hostia de tus manos // Pero no hay milagro /
La espuma y tu cuerpo se van por la rejilla //
Resbala tu mirada de mi boca / tu lengua interminable de mi ombligo /
tus dedos de mi piel muerta de frío ahora / muerta de miedo / pura sed de roca y tigre // y la sábana se hace tundra // El agua me está huyendo / se envuelve en grito / aquieta mi cabello erizado de palabras ///
Bebo un sorbo que termina de enmudecer tu sabor a vino y sed / musgo y espejo // Vuelvo a ser rata / aunque seas vos el que repta por las cañerías
y se hace túnel río mar / cada vez más rápido / cada vez más lejos /
cada vez más viento y más pasado //
Mientras / yo me seco lentamente / y busco a ver si ha quedado algo de tu color/
tal vez en las axilas / entre los dedos de los pies //
Me miro en el  espejo // Estoy tan blanca de vos ///
Es el día uno de la espera / es el día uno de la sed y los trapecios // Habrá que gestar equilibrios / pernoctar pájaro //
Me recorro con miedo de agujas el escote / el cuello // Nada //
Me barro la boca de tu boca / las sienes de toda fotografía sepia
que no conduzca hasta esos ojos / donde el agua no penetra /
y vos / me seguís besando///
 


PARADOJA DE LIBERTAD

Desgarran blasfemia y luto
a la sombra talada de la muerte
Entre azahar y ripio ha muerto el gigoló
El que había besado las bocas de los hombres
devaneando entre ruedos
como un esquife su lengua apócrifa
que había bebido la inocencia de los muslos
No hay grito más profundo
que el centro de una mujer donde él ya no será
Amoratada de vino   la lengua del beso
envuelve con rouge a las conciencias
La flor del invierno huye entre jadeos
incienso y sudor
sábanas húmedas
El amaba la inocencia y la lujuria
Y las prostitutas abrían sus corpiños
para cobijarlo   débil
entre miel y organza
El era virginidad fértil de consuelos
Ellas lo amaban
Y caían en la red de sus abrazos
con vértigo de ser ausencia los tactos
Ellas amaban su látigo y su risa
El las amaba
Mas allá todo abismo es casto
la aguja del verano intenta pernoctar en el desierto
Pero el gigoló cerró su abrigo para entibiar a otra mujer
y fue entonces la primera piedra
y por monedas besadas de rouge entregado como Judas
Ahora bailan bautismos negros las señoras
Con una cuerda arrojada hacia lo alto
lo ahorcan
lo bendicen
 


FEMINISMO A LA MANERA DE M. P.

Ella quiere que la sostengan
Y defiende sus derechos
             (de eso no hay duda)
El derecho a que le abran la puerta
               a pasar primero
           derecho a la caricia
El derecho a que la dejen llorar
                  a que la abracen pronto
el derecho a ser más débil
            y débil con ganas
                         si acaso se le antoja

Ella defiende su derecho
    a que le paguen un café
           si intentan seducirla
   el derecho a decir basta
               a reclamar una sonrisa

Ella defiende su derecho
            a subir primero al colectivo
            a bajar última
            y a que le tiendan una mano
                         a su paso frágil de tacones

El derecho a que acepten su bofetada
           y a la impotencia de no poder más
                        que quebrarse ante el insulto

Ella defiende con garras
      el derecho a ser parte de su hombre
apenas
            delgada
                        invisible a su costado
la costilla de Adán
                      que lo sostiene

En revista de poesía de las cuatro estaciones El espiniyo, número doble 05/06, verano otoño de 2007. Director: José María Pallaoro. 




Una y Mil Veces

Juré no volver a escribir
y acá estoy
encadenada a un círculo de ébano

Un poema para quién
                 o para qué
si una vez más
me amortajo a la blancura

Rea de tu red
                      me hago antifaz

No quiero sumergirme en otra temporada
ni hacer símbolos de mis ebriedades

Como un barco
                    naufrago
                              otra vez en mí

y me aburre

tanto


Poemas del libro ÉBANO

CONVOCO A LA CONJURA DE LOS TIGRES

El miedo desborda cicatrices
que tiñen de violeta la piel y el humo

Te creo muerto en un hoyo sin memoria
Hay vino entre las grietas
en tus pies de andamios desmayados

Como si no hubiera nacido antes de ahora
un ahora que no es
que no es posible
no soy yo
pero no me asusta no encontrarme

El tiempo se detiene
alza sus agujas
y mi vientre lapidado en el ayer
es parca y entrega

Arquera de gorriones derribo la tarde

Un abrazo de Möebius repite la historia



TANDEM

No he de quererlo
pero es inevitable como la sombra esclava a los tobillos

No estoy segura de mis brazo
ni es lugar de la razón la boca contra el pecho

pero no encuentro otra manera de quedarme
si no es bajo tu asombro
que me envuelve de lámparas y miedo

Ya no estamos juntos
pero igual amanece
a pesar de nosotros
a pesar de los bostezos y las tazas vacías de café

Habrá que demorarse en el tacto imperceptible
quebrarle las piernas a las horas
para que se queden
para que no ocupen el lugar de nuestros cuerpos

“Porque hay dos historias”
una nos demora y otra nos arranca
de la feroz realidad de baldosas
Ser dos rutinas que se besan
sin encontrarse jamás
sin haber sido nunca

Por eso barro lágrimas de los rincones del cansancio
Sé que hay una capaz de mi nombre y la estocada

Estoy segura a una milla de la dársena más oscura del puerto
precisa como una luz de banda
desgarrada en su mitad
abierta a las lenguas de las olas

Estoy iluminada por faros invisibles
a espaldas de tu nombre marinero
de la obscenidad de los portazos
y la desnudez que el viento nos reclama

Recorramos entonces los bares de muelle
bebamos vodka y miseria
Podemos renguear y seguir vivos
como viejos amantes
ante el temblor de cicatrices jamás besadas

Porque la espera marcha hacia el costado tibio de los relojes
como siempre
antes de dormir desnudos
cuando el monólogo del sueño se encabrita
y las curvas de la noche nos entrelazan

No me siento sola
El cielo está sangre de mis miedos
aguachea

pero sabe de mí

Por eso aguardo
paciente
a que haga un dosel con todos mis reparos
y lo derribe por fin
como a cualquier invierno




DIOS SE PERSIGNA

Dios se persigna
Su ser impar vaga
con una copa de ron entre las manos

En su lágrima hay una cicatriz de piedra
Cuando la veo retiro mi mano de su mano
como si ella pudiera avanzarme
o montarme a su lomo detrás de los relojes

Pero Dios juega a los dados en mesas de billar
está exhausto
y su vejez es noche en nuestros muertos

Quién dijo que es todo poderoso

Cobarde

Él podría
(y lo sabe)
pero no consigue llorar

Por eso aúlla en la noche eterna de su nombre
Su desgarro de soga
y las perpendiculares de la cruz
le recuerdan a la madre que no tuvo

Un Dios huérfano
cómo no acunarlo
Vení Dios
papá cuenta cuentos a la luz de la Custodia
y mamá sabe una canción que te hará dormir
Vení Dios
tengo un lugar dentro de mi mano
para vos y tu cansancio

Pobrecito




DUERME MI BOCA
AL REVÉS DE LA LLUVIA

Ciega del oficio de increpar a Dios
pongo mis manos dóciles sobre todas las cabezas
y me hinco ante Su Nombre

Mi alma se hace tarde
pero no soy yo
herida
sino sus uñas las que tienen el nombre de mi grupa

Es que veo en la Custodia el azote de sus ojos
Es Él quien se encumbra
-tan niño que da pena-
con su cáliz vencido ante mi embriaguez

Por eso mi arrogancia se reclina
pujo otra plegaria
-tal vez un pésame
que no llega a consumarse-

Hoy
es el bautismo de la culpa
Mi madre está pariéndome
pero no creo que haya agua
que me devuelva a la inocencia

Sobre ella cabalgo
como en un eterno domingo
sin fiesta de guardar



RUTINA

“ella clava los gestos”
Mario Sampaolessi

Los puños se clavan a las sábanas
la boca mordida
su queja apenas diente

Él sabe amarla
muda
ella no sabe

Ella enciende la luz frente al espejo
Para salvarse
se pinta los ojos
masturba su imagen
Y por fin se abre
todo rouge y sangre
en una sola mueca

Ellos se aman así
en silencio de noche
a pura lágrima



ME AMORTAJO AL TIEMPO DE QUERERTE

tu piel de pronto fue pasado
como los días en que la luna bañada de pimienta
extirpaba a la noche sus senos tibios

Y ya no hubo risa capaz de despertar
esas viejas espaldas de calesita inconmovible
te besaba con maña de anillo
como si nada
entre la sal y tu vientre y la cocina

la última palabra transita un lugar de confesión
No hay ataúd que no se quiebre

y Dios
que se ríe de nosotros



TANTO AMOR

porque juzgó las pasiones
el trabajo
nuestra época
y el amor
ha perdido el arte de gozar
Es una estrategia inteligente
―dice―
así la vida dura
(pero no es imprescindible)



NADIE ME VERÁ DE ESPALDAS

Huérfana de cautela o ceremonias
voy hacia el génesis

Ya no hay razón para maniatar al grito
atrincherar la verdad tras una mueca
ser escrupuloso títere del hambre
o un selecto imbécil del silencio

Por eso me revelo
trasmuto con terquedad de hormiga
todo antiguo anonimato

La mano del juego comanda los destinos
y me invita a no irme al mazo

Hay cuatro barajas sin jugar
una es la muerte



FALTAN LOS BARCOS

Es necesario invadir sus secretos
las horas de agua que se trepan fértiles de anclas y de arena
hasta el nido de la noche
las bocas de esos hombres que ofrecen la pleamar
y se abrazan a los puertos

Sin rastros se pierden los nombres de las mujeres del bar
como las estelas tras la rompiente irremediable
y sus bocas de rouge arrancadas con el revés de las manos
o la memoria

Pero ellas saben guardar entre billetes sus salivas
bautizan con champagne la pieza que ordenan
la pieza que debe de mañana mantener ventanas abiertas
mientras las dejan inspeccionar por el sol
y cuadrillas de viento descarnan de los techos
el jadeo de los clientes

No hay en ellas rencor ni caricias
Tras haber deshabitado la noche
beben café despacio
cepillan sus dientes y los cabellos enmarañados
porque la pena no es pena mientras entre sus muslos
es caliente aun el recuerdo de la paga

Tal vez
alguna novata llore
hasta aprender a refugiarse de las manos
y tache el calendario de jueves de su mueca
con el estilete de los primeros ojos

Aprenderá
-dice la mujer con arrugas en las sienes-
el segundo o el cuarto ya no importan
y la besará en la boca
como una madre

Al costado de la cortina
la rubia joven se depila una pierna
se arranca uno a uno los marineros de esa tarde
y es tan bello verla apareada al sol
con sus ojos de sueño de mediodía
aunque cargue olor a vino
un mal recuerdo que dormirá hasta que el sol
caiga exhausto detrás del horizonte

Entonces arqueará las cejas y recortará sus labios
será otra vez yegua ensillada
un portaligas rojo o un corsette para su alma
quizá dulzura de mentira y de duraznos
como de duraznos los ojos y el latir de su cuello ebrio de sábanas

Y en ella me encuentro
a solas
para beber su soledad

Ahora
no sé por qué
está calzando anillos en los dedos de los pies
y se viste de luto

Acaso por el miedo



PUNTO FINAL

Las ciudad ha parido sobrevivientes
tras el contorno de la náusea
pero no quiere recordar

Dicen que agita impaciencia
pero esquiva ataúdes
con la parsimonia de un discurso
que de tan viejo
ni siquiera es culpa u olor a pasado

Sólo los muertos habitan la pena y la memoria

No te equivoques
Es otro el rito
que quiere desraizar de entre sus piernas:
tantas viejas rezando calesitas
en medio de la plaza


COBARDÍA

Me decido a hablar
Me sobresalto
Ya no a lugar
pero me niego

Si yo supiera
(quiero decir)

El terror cambia




MUNDO LIGHT

Voy a escribir yacaré
estropajo ajo
tropa tridente

Voy a vomitar membrillo
agujas negras
tierra que trepida
gesticular cactus contra la ceguera

No más tapiada mi boca de ceniza
seré revolución

Hembra mordida
gritapalabraputa








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