martes, 15 de septiembre de 2015

XIMENA BURGOS [17.068]


XIMENA BURGOS

Nacida en la ciudad de Osorno, Chile  año 1959. Ha vívido por 20 años en la ciudad de Puerto Montt donde participa en los Encuentro Literarios “Arcoiris de Poesía”, Editora de Ediciones Polígono junto a Jorge Loncón Vidal y Editorial Wuenu-Mapu. 

Libros:

- Los Caminantes del Silencio, sobre la vida espiritual de los Selk´nam.
[Investigación de los viajes de Gusinde]
- Voces de Mujer, poesía. Junto a las poetas Elsa Pérez y Marlene Bohle.
- Cielos Chamánicos, poesía étnica.
- Las Hijas de Adán, poesía de género. Editado en Argentina en sistema Braille, por el escritor ciego: Juan Villagrán.
- Las Hijas de Adán, poesía.

Premios:

El poema “Las Hijas de Adán” fue premiado con el Primer Lugar en el Octavo Concurso Internacional de Poesía y Cuento Breve de Villalonga, Buenos Aires, Argentina, en el año 2007.




SOY

Soy una consecuencia del sur helado
             de lluvias imprevistas,
         de tantos pájaros errantes
que bifurcan sus alas a los vientos.

             Mi designio
    es buscar la patria intima,
              mi nombre
           o mi destierro.
Habito sombras quejumbrosas
que cabalgan lunas rosadas,
vuelvo locas a las musas del paraíso,
       vuelvo loco al silencio
porque grito lenguas ajenas,
llantos de niños sorprendidos
        y verbos expectantes
que levantan polvo de estrellas.

        Soy consecuencia
           de otro milenio
que viene a quedarse entre nosotros
      como un espantapájaros
             sin destino.
Busco en tus manos una patria
          que nunca tuve...





LADY DI

La Marcha Nupcial se viene
Escaleras abajo, rodando.

Mientras Elton John canta “vela en el viento”
Encojo mi lucecita de ámbar, 
Sobre las primeras semillas
Que intento hacer parir en esta tierra.

Unas lágrimas caen 
En la orilla de mis labios a sabiendas de su sal.

Todas las flores del mundo llegaron
Abiertas de mudo temblor, de arábigos soles
De prendidas vírgenes, de viejos amuletos,
De llagas intensas, 
De girasoles,

Procesiones de velas iluminadas 
Levantan los velos de la muerte,
Pintando la mañana con nereidas agitadas
De espuma.

En mi leve espacio de sombras,
Gatillo las bombas nucleares desde mi centro
Hasta los espantapájaros del huerto,
Que dormían su sueño de árbol.

La tierra aprieta mis dedos
En sus humedales.

Lady Di ha muerto
[Conjuros de mariposas en el Taj Mahal].
Allí quedó sentada en las glorietas de agua,
Oro y mármol de carrara:

Silenciosa y aturdida.

Reclamó la muerte sus derechos de autor,
La fuente emanada de sus aguas, de los aromas
Y la gracia.

Lady Di ha muerto.
Todavía la veo sentada con un sombrero rosa,
Dormida;
Lo mismo que las semillas de malva.





ÚRSULA
[La última Yámana]

Querida Ursula, que Watainewa
Te devuelva el paraíso.

En el confín del mundo, la Ursula me recibe
Con sus ojos casi dormidos,
Tejen sus manos un canasto de lluvia doblado sobre su espalda,
En la isla Navarino.

El Beagle enfurecido de olas
Revienta en las playas inmensas de soles 
Que giran apenas al borde del silencio;
Un bote vigila, 
Un helecho tornasol.

Ursula canta canciones en lengua,
Ya no vive aquí Watainewa:
Lo pusieron en la cruz, 
Lo llevaron en penurias, 
Doblegado;

Cien años desde entonces, 
Los cipreses y los juncos quedaron ciegos,
Abatidos ante los rifles,
A cien años desde entonces: 
Rezan las canciones.

Las “apernij”, las estrellas se orientan hacía el olvido
Y “almuja” la luna cobra su brillo sobre “ija” el mar,
“seif” el cielo y “than” la tierra
Son abrazados por “uschrrá”, el viento.

Me quedan los días de Dios, antes del último destierro
Un testigo del milagro después del holocausto.
“Alaiela” Ursula,
Adiós Ursula.





FRIDA KAHLO

Esa presencia tuya antes que la sombra 
Cae en el espejo de agua.

Desde tu ausencia en los rigores del infierno,
Quedaron los habitantes del sosiego para cubrir las espinas
Clavadas en tu ombligo,
Con los lirios de Diciembre.

No sé cuanto tardaron los ríos en llegar a tu boca 
Para beberla cautiva.
Mas yo, que tiendo a mirar las estrellas,
Colgada de los asteroides;
Te absuelvo.

Prisionera de los pinceles con rosa y aguacate
Verdes dolorosos y violetas amargos,
Tus ojos de largas edades están abiertos de astro a cruz,
De lágrima a grillete,
De fuego a fango.

Yo he amado al carcelero rojo amatista del verbo,
Sin derramar la sangre oscura del destierro.
Mas si fuese como dices:
Locura de vientre,
Grito o espasmo,
Rezo o canto,
Tal vez;

Sí, 
Tal vez de tanto amar,
De tanto,
Tanto amar,
Colgaría el último cuadro del dolor frente a los soldados 
Para que fusilen mi corazón, antes del primer rayo, 
Antes de mañana,
Antes del duelo,
Antes de ti.

Prendo este escarabajo de fuego en la luna 
Para desmentir el olvido.









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