martes, 15 de septiembre de 2015

WEI YINGWU [17.073] Poeta de China


WEI YINGWU

Wei Yingwu (chino tradicional: 韋應物; chino simplificado: 韦应物; pinyin: Wéi Yingwu; Wade-Giles: Wei Ying-wu; 737-792) fue un poeta chino de la dinastía Tang. Doce de los poemas de Wei se han incluido en el Trescientos poemas Tang antología.

Oriundo de la capital Chang'an, Wei sirvió como guardia imperial en su juventud y ocupó varios cargos en la capital. Su poesía se asocia frecuentemente con la de anteriores "poetas de la naturaleza"; influencias incluyen Tao Qian y Xie Lingyun. Wei destacó en la composición de pentasílabo verso de estilo antiguo, que se celebra por su estilo directo y sin embargo digna. También escribió una poesía que refleja las realidades sociales de su época; sus poemas estilo Gexing [canciones y baladas] incluyen representaciones realistas de la consiguiente crisis económica y social a la Rebelión de An Lushan.

Poesía

Poemas Wei Yingwu recogidos en Trescientos poemas Tang fueron traducidos por Witter Bynner como:

"Entertaining Literary Men in my Official Residence on a Rainy Day"
"Setting Sail on the Yangzi to Secretary Yuan"
"A Poem to a Taoist Hermit Chuanjiao Mountain"
"On Meeting my Friend Feng Zhu in the Capital"
"Mooring at Twilight in Yuyi District"
"East of the Town"
"To my Daughter on Her Marriage Into the Yang Family"
"A Greeting on the Huai River to my Old Friends from Liangchuan"
"A Farewell in the Evening Rain to Li Cao"
"To my Friends Li Dan and Yuanxi"
"An Autumn Night Message to Qiu"
"At Chuzhou on the Western Stream"




AGASAJANDO A UNA COMITIVA DE LETRADOS 
UN DÍA DE LLUVIA EN CASA DEL GOBERNADOR

La bien disciplinada guardia
         presenta sus lanzas.
En la cámara del huésped oficial
         se siente una exquisita fragancia;
El viento y la lluvia arrojan
         violentamente el agua;
Pero nosotros estamos cómodos
         en un tibio aposento
         desde el cual se divisa el lago.
De momento, inquietud y temor
         han sido ahuyentados.
Otra vez mis honorables huéspedes
         se arremolinan en el amplio salón;
En cuanto a mí, me siento avergonzado
         de vivir aquí
         de manera tan extravagante
Mientras pienso en mi pueblo
         que sufre privaciones.
Pero sofoquemos estos escrúpulos
         de conciencia
Y sigamos nuestra inclinación natural.
Aunque debemos prescindir
         de las viandas frescas,
Hay gran abundancia
         de frutas y vegetales.
Dignaos beber un vaso de vino
Mientras escucho con atención
         la recitación de vuestros poemas.
Cuando el espíritu es feliz
         el cuerpo se aligera,
Y querría cabalgar
         en las alas del viento.
Su-chou es el hogar de todos
         los hombres de letras;
Una gran ola de cultura se ha extendido
         espontáneamente aquí.
¿Cómo se puede decir
         que los confines de este gran estado
descansan sobre la riqueza 
         y el poder únicamente?


A mi hija, el día de su boda con un hijo 
de la familia Yang

Todo el día que tengo el corazón triste
porque has de partir muy lejos.
La boda de una muchacha, que deja sus padres,
es como una barca que zarpa desde la orilla del gran río.

Eras muy niña cuando murió tu madre,
por esto, te he tenido en tan gran estima.
Tu hermana mayor te ha cuidado
y ahora las dos lloráis y no os podéis separar.

Esto me causa una pena más grande si cabe,
aún sabiendo que marchar es bueno para ti.

Tú, que no has tenido una madre que te educara
de pequeña, ¿cómo vas a honrar a tu suegra?
Ellos son una buena familia, serán amables contigo,
sabrán perdonar tus errores...

Nuestra familia siempre ha sido buena y pura,
por esta razón no puedes ofrecerles una buena dote.
Seas amable y respetuosa, como corresponde a las mujeres,
se prudente cuando hables y cuida tu aspecto, da buen ejemplo.

Al terminar la mañana nos separaremos,
y no sabemos por cuánto tiempo...

Siempre he intentado ocultar mis sentimientos...
pero ahora, me desbordan,
giro mi rostro y veo a mi hija pequeña
con lágrimas que resbalan por sus mejillas.

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Noche de otoño

Noche de otoño. Pienso en tí, amigo.
Bajo el cielo fresco, mi canción acompasa mis pasos.
Pinos en la montaña solitaria. Caen las semillas.
¿El ermitaño no tiene sueño?

[Wei Yingwu. Traducció de Guillermo Dañino. La pagoda blanca. Cien poemas de la dinastía Tang. Hiperión. Madrid 2001]





REECUENTRO JUBILOSO CON UN VIEJO AMIGO

Vivimos en Jiang-Han,
lejos de nuestra tierra,
cada vez que nos encontramos
bebemos hasta emborracharnos.
Desde la última vez
diez años han transcurrido
en la corriente que incesante fluye.
Reímos y charlamos, sin querer ver
nuestro cabello cano, los huesos que se encogen
hacia la sepultura. El vino todavía
tiene el mismo sabor.






TORRENTE DE CHUZHOU

Hierbas tranquilas junto al torrente. Me deleito.
Canta la oropéndola en lo alto del secreto bosque
La creciente de primavera, con la lluvia, llega veloz por la tarde.
En el puerto abandonado, se balancea
descontrolada una barca sin gente.





VIDA RETIRADA

Pobres y ricos parecen diferentes.
Todos tienen sus sueños.
No me atan.
Me son ajenos.
Anoche cayó una fina lluvia
¿Cuántas hierbas habrán nacido?
La verde montaña despierta.
Rodeando la cabaña, cantan los pájaros.
A veces encuentro a un monje.
Otras la sonrisa de un leñador.
Para mi es suficiente.
¿Quién dijo que desprecio el lujo?






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