jueves, 10 de septiembre de 2015

CARLOS BENEDICTO CERDÁ [17.026] Poeta de Chile


Carlos Benedicto Cerdà  

(Alhuè, Chile  1943) Poeta, Cuentista y Novelista Chileno. 

Autor de:

“Alhué: poemas y antipoemas” Edit. La Cáfila, Santiago de Chile, 2005; “El bombero afortunado y otros cuentos”, Autoedición, Santiago de Chile, 2007; “El tarro con piedras” cuentos, Editorial Forja, Santiago de Chile, 2007; y “Cuando vuelvan los flamencos”, novela (prólogo de Rodrigo Verdugo), Másgráfick impresores, Santiago de Chile, 2014. 
Ha participado en varios talleres literarios, entre ellos el de Mauricio Electorat, y sus textos se encuentran publicados en diversas antologías y revistas chilenas y extranjeras como: "Revista La Mancha", Chile y "Phenomena Magazine", Reino Unido.

Miembro de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH), Miembro de la Agrupación de Profesionales de origen catalán (APOC), es además uno de los editores de la revista del taller literario “Joan Brossa”. Se ha desempeñado además como profesor en la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile. 

Su novela "Corazón Narco", se encuentra disponible en el sitio web: www.corazonnarco.cl
Actualmente trabaja en la preparación de la novela “Supermercado de almas” y en el libro de poemas: “Miel en la boca y brasas en el vientre” (próximo a publicarse por Olga Cartonera),además del volumen de cuentos “Los signos son los signos”. 






ALHUÉ 

Mi padre hablaba de ti,
calles polvorientas, la risa de tu gente
agua que brotaba en manantiales hechizados
del estero, y la Poza de don Ciria.

Decía que tu plaza era un bosque en el corazón de la villa
que dormías entre cerros ocultando tu esplendor
y se llegaba a tu vera, saltando a cuestas
por la Hijuela

muy de a poco. 
Rompiendo silencios
esquivando el malo.

Siempre quiso volver,
no se hallaba con los jutres,

seguía prendido a su casa de barro.
Mil lágrimas saciaron su tristeza,
su perro El Volador,
muerto por un camión,
héroe de mil batallas persiguiendo conejos.

Don Segundo esperando siempre el despertar
de su mujer, que se ocultó en las estrellas.
Quería admirar con ojos de siglos 
el regreso de los mineros de la Madariaga
que partieron aquel día.

Mi padre me contaba 
que el farol de la esquina está encendido
su luz desfallece, pero aún lo espera 
El lagarto multicolor y educado de la pared de adobe
saluda extraviado sin saber que pasa
la higuera del fondo repite sus frutos
aguardando la llegada.
El cementerio está cerca
los difuntos son gentiles, amistosos
participan en cada jornada.

La luna !Oh si la luna! !La luna!
eterna compañera
¡Como olvidarla!
Centinela del campo,
el trigo
el labriego
consuelo de la recóndita tristeza de su alma.

! Tanto sudor, tanta injusticia has visto!
Látigo implacable de la Historia
poncho ensangrentado sigiloso
llanto de niño abandonado
besos de pasión descontrolada.

Mi padre decía
que en tu seno las flores brillan más, 
y el sol del ocaso hace guiños al reposo
cuando los pájaros cantan embelesados.

La brisa anuncia que viene un cielo estrellado
de galaxias errantes
cometas que conocen tu retiro
demandan de los astros
saludarte jubilosos y devotos,
trozo del cosmos en la Tierra,

Sutil llega la mañana
con el canto del gallo
trinan zorzales
perfumes de rosas
el rocío se hace miel
capullo primaveral
las tórtolas, amantes desnudas sin pasado 
la gavilla en vestido de mil vírgenes
el campo en uva,
nostalgia,
vida.

Alhuè,
mi Padre ya no está
sigue caminos que ignoro
senderos de hierbas inagotables
pataguas ocultando el sollozo.

Yo sé que tú sabes de él
Eras el germen en todos sus sueños
despertar
y agonía,
la espuma de su mar,
vertiente y consuelo,
Refugio eterno, sus días.

Fuente: Revista del Taller Literario Joan Brossa





ODA AL GUATÓN

¿Guatón yo?
Tal vez será otro, Lucho, Jaime, Daniel, pero yo, ¡No!
Es verdad, a veces me gustan los chunchules,
las parrilladas,
las guatitas y el guachalomo, sin embargo,
las patas de chancho terminantemente ¡No!

¿Qué queréis? ¡Ah!
Que reconozca culpabilidad que no tengo,
¿Asado que no comí, arrollado que no consumí?
Estoy hastiado del ataque artero, ruin, bajo,
bajo el ombligo
de la guata precisaría yo.

Los guatones han sido denigrados, perseguidos,
vilipendeados
acá y acullá, en el siglo reciente y en el creciente,
en el Cairo y en Tombuctú.

Alguien tiene que asumir la defensa de la obesidad
del guatón de la esquina de la vieja Juliá
de tanta charcha denostada
de tanta celulitis incomprendida.

¿Acaso vosotros entendéis el sentimiento de un guatón?
Lo dudo
¡Qué sabéis vos del dolor!
De humitas, pastel de choclo, o lo que es un atracón.

Del buscar a hurtadillas y a trompicones
a las tres de la mañana
la ruta del colesterol, o sea, del refrigerador!

¿Qué sabéis vos de las asociaciones mentales y un
Salpicón?
Lago azul: salmón al horno
Valle florido: costillar de chancho
Alta mar: caldillo de congrio
Árboles mecidos por el viento: codornices escabechadas
Espigas de trigo: pan candeal con chicharrones
Vaca lechera: pan con manjar.
¡Basta! No persigáis más en vuestras vidas a un guatón,
ellos son nobles, puro sentimiento, riñón,
¡¡¡Chunchulines, costillar y corazón!!!
No creáis en falsos profetas que pregonan
la templanza en el mascar.
Mientras sueñan con valkirias
que soban sus vientres henchidos
de tanto masticar.

Dicen que la poesía es indispensable
me gustaría saber para qué sirve
si no, me como un buen bistec,
un chacarero y un calamar.
¡Despojaos de vuestras caretas, olvidad toda frugalidad!
Hablad de guata al país
olvidaos de la dieta del lagarto, de la luna y el conejo.

Caminad por callejuelas colmadas de estrellas
de bares y caletas con chupe de locos
un curanto en tierra, un mariscal.
¡Allá está la Isla de los Guatones!
Hay fiesta cada día
El Caleuche no toca su puerto
La Pincoya baila mirando el mar
la mesa está servida
de caldillos, cazuelas, milcao y chapalele.
Ahora me despido y a modo de liberación
me como un canapé
porque soy guatón…pero no jetón.




UN SANTO CATALÀN

Un santo llegó a mi casa
Venia de Castelló,
Buscando agua bendita
La fecha de nacimiento
De Eulalia de Barcelona
Y otros cuántos portentos más.

Santa Teresa de Jornet
Alivia abuelos desamparados
Va a Lleida, a Tarragona
A lo ancho de Catalunya
Con otras hermanitas
Ejemplos de caridad.

Sant Joan nos trajo Noches de fuego,
Verbenas, cava,
Magia y holgura,
Yo, como torta con piñones
Mientras salto una fogata
Un veinticuatro de junio
En medio del solsticio y fuegos de regocijo.

Soy exterminador de dragones,

Pobreza, egoísmo, hipocresía, 
me llaman Sant Jordi
Defiendo princesas bonitas,
libros, rosas inmortales
Y una que otra enamorada.

Nuestra señora de Montserrat
Santa patrona de Catalunya
montes, villas y sierras
Te dicen la Morenita
Los poetas cantan tu inocencia
La música, el teatro,
Cada 27 de abril.

Ahí vienen corriendo
San Pedro, San Pablo, Santiago
Y San Manuel,
Los sigue un señor de ojos desmesurados,
Que pinta estelas en el mar,
Encaramado en una nube
Desde galáctica morada.

Escucho ruido de cometas,
Escoplos y violines,
Es Nuria, Vicente, Enrique y San José;
Observan a un arquitecto de pelo cano,
Que sigue el ritmo de las olas,
Graba y afina catedrales,
Mariposas, primaveras,
Genios que trenzan infinitos
E inventan el Más Allá.

Ya no me queda aliento
Con tanto Santo Catalán
Pero si me falta alguno
Ahí les paso estas orquídeas y conversamos Mercè;
Jaime, Antonio, Luis y José
Ayúdenme a recordar
Tanto santo incomprendido,
Carmen, Ramón, Marta y Sant Juli,     
La cosa se pone fea
Se me extingue la memoria,
De tantos nombres que perpetuar.

Mare de Dèu de la Mercè
Patrona de Barcelona
Reconozco que llegué a la alborada
A estrellones por la Vía Gràcia
Y considerable debilidad.

Sant Antoni,
Apiádate de mí;
San Carlos,
A ese si que lo conozco,
Vive al lado de Manet,
Y ahora que me perdonen al que no supe conmemorar,
Estoy en pleno aprendizaje,
Es difícil que haga tanto merito,
Ante semejante bendición
Apenas soy Benedicto Cerdà
Su siempre humilde servidor.









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