viernes, 21 de agosto de 2015

FLORENCIO QUINTERO [16.852]


Florencio Quintero 

Nace en Caracas, en 1980. Poeta, dibujante y médico cirujano especialista en psiquiatría. Egresado del Programa de Estudios Superiores de Psicoanálisis de Orientación Lacaniana del CID-Las Mercedes. En 1997 obtuvo el primer lugar en el Concurso Nacional de Poesía para liceístas, auspiciado por la Casa de la Poesía Pérez Bonalde (Caracas) con su poemario Orgasmo Cósmico, y en el año 2001, primer y segundo lugar en el I Concurso de Poesía Vargas, Organizado por la Escuela de Medicina J.M. Vargas de la UCV, con sus poemarios Retórica de lo Mundano y Nostalgia del Vuelo, respectivamente. Con Divertimento (Caracas: Monte Ávila Editores, 2005) se hizo merecedor del Premio de Poesía para Autores Inéditos 2005 de Monte Ávila Editores. Fue publicado en la Antología de poesía venezolana contemporánea realizada por Gina Sarraceni, En Obra, de la editorial Equinoccio,  y en la Antología de Joven Poesía Venezolana, edición bilingüe castellano-árabe, publicada por la Universidad del Líbano. Es columnista  y dibujante de Zuplemento, revista de cómic e ilustración en Venezuela.

 
Divertimento
(Selección de poemas)
Florencio Quintero




Un río, el río

Un río vuela de mi pluma a la tuya
Las cenizas se depositan en medio del trayecto
El caudal es indetenible
                El curso incierto
Sólo existe la recóndita noción de que el río es:
vuelo pluma ceniza caudal.





Oda al vicio
(O Canto a la pipa)

Mi pipa sabe a arcoiris
   en su humo muchas veces me reconozco
veo a un oso plácido que ríe
     mientras hace esculturas de efímero aire gris
La raíz de algún árbol inmemorial
la miel    el brandy     los versos
    mi tonta expresión de calma
               la luz que se descompone en la cazoleta
dando un particular colorido al tabaco
Mi pipa sabe a arcoiris
               tesoro escondido
                           placer inefable.



Todo depende del vehículo

A veces la vida
       es un autobús raudo sembrado de hastío
otras
       las más placenteras
es el amor cubierto de ixoras
            que se traslada en bicicleta.



La verdadera historia de Alicia

Lluvia de naipes
Gatos invisibles
La sonrisa suspendida en el follaje
Observa a Alicia retozar en el campo
           con un matemático muy mayor para ella
Charles Dogson se persigna y lucha con su pedofilia
mientras Lewis Carrol sublima sus demonios
aaay Alicia eleva su falda
bajo esta ríe el conejoa lampiño airreal
           muy despreocupado
                          ahora
                               por las brechas temporales.



Habla hoy el escaldo

Los nibelungos seguirán pendientes del anillo
los dragones dormitarán en sus cuevas
en el azogue de sus ojos observaré los tesoros
las lanzas melladas volverán a resurgir
seré capaz de restituir el equilibrio del reino
los unicornios dejarán su escondite y repoblarán el campo
los magos cesarán su huelga
los hechizos se extenderán por todos los resquicios
sembrando de luciérnagas
                    y pócimas redentoras
el hastío de mis días
                    de fabulador sin escuchas
de caballerías extintas.



In vino…

La chica esconde sus ojos en una copa
El vino se encargará de expiarla de culpas
Esconde su risa en un rictus impreciso
                 en un collar de perlas
                        y en un vestido negro muy sobrio que 
a todos deja contentos
La muchacha sueña con retozar desnudos en el campo
cubiertos de naranjas y de sol rabioso
morder la fruta y no comerla
ensuciar los harapos para después vestirlos
La chica sueña pero indefectiblemente
está atada a su licenciatura
y a la mirada cruel de los demás
recuerden
que la suya a su mirada
                  flota embriagada
                      con sus ojos
                           en un vaso de alcohol.



PLEGARIA POR UN POCO DE CORTESÍA

Me tendió un puño de monedas y ni me miró
                                 del otro lado del cristal
Agité en mi mano
     esos anónimos testigos refulgentes
del intercambio en la urbe
Intenté reír
                  salió un graznido de ave en tierra

¿Qué más quieres? Ya te di tu cambio

Sólo un bosquejo de sonrisa
        un intento de mueca conciliatoria
                          una curvatura de sus labios
                                 de odalisca doméstica
hubiese cambiado el día.




LA ÚNICA APUESTA

A Jota, que busca y busca


Renunciar al nombre
Como quien renuncia a una ropa
                   muy gastada
Asumirse una cosa distinta
                       ser alterno
             incógnita
Renunciar al éxito
              y a sus cadenas
                 brillantes   bellas
pero cadenas al fin
Desmontar uno a uno los disfraces
Reconocerse en el vacío
        Abjurar de lo tangible
Ser un cascarón
            Romperlo
                    Ver qué queda
Ser sólo eso
               vista
                   mirada sin juicio
                         luz sin sombra
                             júbilo callado.





Incluído en Destinos portátiles. Muestra de poesía venezolana reciente (Vallejo & Co., 2015)
http://www.vallejoandcompany.com/destinos-portatiles-muestra-de-poesia-venezolana-reciente-vallejo-co-2015/





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