viernes, 10 de julio de 2015

BERNARD FREEMAN TROTTER [16.525] Poeta de Canadá


Bernard Freeman Trotter 

Nació en Toronto, Canadá un  16 de Junio de 1890, hijo de un ministro baptista  y profesor de MacMaster  en cuya universidad también él estudió hasta que en Marzo de 1916 zarpó como voluntario para Inglaterra donde completó su instrucción hasta que en Diciembre de 1916 fue enviado al Frente del oeste como oficial en el regimiento  de Leicestershire 11th. Su vida en el frente como oficial de transporte  fue corta pues el 7 de mayo de 1917  murió por un proyectil al volver de noche al campamento. Fue enterrado al día siguiente en el cementerio militar de Mazingarbe. Tenía 26 años.

Trotter había sido un activo e inquieto estudiante en la vida literaria de la Universidad, como editor de McMaster Monthly,  y publicado sus primeros poemas en Harper’s Magazine in 1914 con la naturaleza y sus recuerdos de adolescencia como protagonistas. Tras su muerte su padre  recopiló sus poemas y los publicó en el año 1917   bajo el título  A Canadian Twilight and Other Poems of War.

Bernard dejó también una una intensa correspondencia en la que describió con detalle la vida en las trincheras,  sus traslados,  su vida cotidiana,  sin perder en ningún momento su actitud inicial de entusiasmo y optimismo. Optimismo   que transmitió a su familia tal como expresaría su madre en una carta dando cuenta de la muerte de su hijo

“I have some other news for you though that is sad and hard though not so sad or hard as it might have been. Bernard was killed in action last Monday. He would have chosen that, I think, rather than being sick and invalided home, or taken prisoner, or worse than anything, horribly mutilated as so many poor fellows have been.” In death, as in life, Bernard Trotter was “lucky”. He would not “grow old, and tainted with the rotten effluvia of the peace” he had bravely “fought to win.”

He elegido el poema traducido aquí, A Kiss, porque  refleja una imagen  inédita en la poesía seleccionada; la despedida de una pareja tras un verano de permiso, quizás en una estación tras lo que parece fue un breve encuentro veraniego en su breve permiso, breve el encuentro, breve el verano, breve posiblemente su vida, una despedida breve, entre unos aún casi desconocidos, imaginando un encuentro que nadie sabe si se dará. Inspira ternura su inocente  mirada, su esperanza en el futuro,  sus movimientos tímidos, sus sentimientos casi sin nacer que es fácil imaginar   en una estación  llena de idas y venidas, de vapor y vagones de ventanillas abiertas, de  andenes y besos furtivos, de besos  fraternales más colegiales,   de contenidas palabras por el viaje a un frente más que incierto.

Ignacio Pemán






Un beso

Ella me dio un beso cuando se despidió –
Beso infantil, ni atrevido  ni tímido.

Nos conocíamos  de unas pocas  horas en el verano ;
Hablamos del sol, del viento , de las flores ,

Deportes y personas; había paseado ante  nosotros
Una popular canción pegadiza o dos,

Y caminamos con los brazos  unidos al vagón
A la luz de una sola estrella brumosa.

(Eran tiempos de guerra ,  entiendes, y las calles estaban oscuras
No fuera que el arrebatador Huno encontrara una señal.)

Y así nos volvimos a decir adiós ;
Pero de una manera u otra, no sé por qué,

– Tal vez   fuera el tacto de la capa de color caqui
(Ella  tenía un hermano en Flandes entonces) que golpeó

Su corazón con una ternura súbita
Qué expresó con esa rápida caricia –

De alguna manera, a ella, en todo caso,
Un simple apretón de manos le parecía inadecuado;

Y así levantó su  cara inocente
Y me besó , pero sin dejar rastro

De  pasión, y nos despedimos …
Beso de un niño … ni atrevido ni tímido.

Amigo mío , me gustas – parecía decir –
Brindo por nuestro nuevo encuentro algún día !

Algún día más feliz …
Adiós.

Traducción. I Pemán






A Kiss

She kissed me when she said good-bye— 
A child's kiss, neither bold nor shy. 

We had met but a few short summer hours; 
Talked of the sun, the wind, the flowers, 

Sports and people; had rambled through 
A casual catchy song or two, 

And walked with arms linked to the car 
By the light of a single misty star. 

(It was war-time, you see, and the streets were dark 
Lest the ravishing Hun should find a mark.) 

And so we turned to say good-bye; 
But somehow or other, I don't know why, 

—Perhaps `t was the feel of the khaki coat 
(She'd a brother in Flanders then) that smote 

Her heart with a sudden tenderness 
Which issued in that swift caress— 

Somehow, to her, at any rate 
A mere hand-clasp seemed inadequate; 

And so she lifted her dewey face 
And kissed me—but without a trace 

Of passion,—and we said good-bye… 
A child's kiss,…neither bold nor shy. 

My friend, I like you—it seemed to say— 
Here's to our meeting again some day! 

Some happier day…
Goodbye.







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