viernes, 15 de mayo de 2015

PAULINA IBIETA CRUZ [15.980] Poeta de Chile


PAULINA IBIETA CRUZ 

(Concepción, Chile, 1977). Obtuvo mención honrosa en el Concurso Nacional Armando Rubio Huidobro, auspiciado por Chilepoesía, la Fundación Neruda y El Mercurio (2002). Es Premio Consejo Nacional del Libro (2004). Ha sido editada por Mosquito Ediciones y la Editorial Cuarto Propio. “La herida” y “Humana condición”, respectivamente. Cursó, estudios técnico profesionales en el Instituto Virginio Gómez.  Actualmente sigue abocada al trabajo literario, con miras a una próxima edición.




CIMA SIMA 

Temía aquel encuentro
como se teme ante una batalla
temblaba, rogaba
sufría cataclismos 
De pronto hubo una brisa leve
Eran sus ojos en la entrada 
Después tristeza
como un jardín de otoño en calma
Caía tenue la hoja
de la rama más alta 
Fueron instantes de cielo
en esa mirada
Jesús anduvo sobre las aguas 
Cuando acabó todo
y ya la hoja se arrastraba
el antiguo destierro
era otra vez, gusano
carcomiendo mis entrañas 




DE PROFUNDIS CLAMAVI TE 

El cuerpo corrupto que llevo
toda la sangre derramada
efluvios tibios que corrieran
límites transgredidos
en el vacío y el sin sentido
vislumbré afuera, afuera
el Infinito 
Llevo cuatro nombres en el pecho
Marina, Narcisa, Magdalena y María
y otros tres también adentro, adentro
Violeta, Matilde y Paulina
Y desde la tristeza más honda
en cada uno también lo infinito 
Entonces un batir de alas rotas
deseo que amanece
y el encantamiento que es árbol de mirada verde
que ya busco el agua vida 
Insondable y recóndito
si basural o jardín florido, busco
El rocío que trae el alba
es belleza en podredumbre y lozanía
sol que alumbra agua clara y charco oscuro 
Todo lo que soy, mi alma entera
no es a pesar, es a través
Bajas pasiones y tugurios
como naranjos en flor y perros vagos
de todo aquello ha nacido el árbol 
Busco el rostro de lo eterno
en el cotidiano perdido y olvidado 
Mas porque el miedo no me deja
y la desesperanza nubla tantas veces mis sentidos
humana condición: 
¡Desde lo profundo clamo a ti, oh, Misterio Infinito!




MISERERE

No soporto más
mis cicatrices están al rojo vivo
no me alivia la palabra
ni la Palabra
me pierdo en una maraña de ideas
tan sólidas
cuán etéreas al tacto
cuando lo que necesito es palparte
que me abraces, tú
no otra, no otro
Padre, Hijo y Espíritu Santo
en una mirada
un Tú inexorable
que quite de mis manos
esta navaja
que devuelva el quicio
a esta mente disparatada
enagenada de ideas, de palabras
lo que vuela, lo que grazna
lo que engaña mi total ignorancia

¿Dónde está Cristo resucitado?

El que rompa mi claustro
el que haga florecer este páramo
hombre, mujer
que me dé la certeza de lo eterno
en un abrazo

No tengo más fuerzas
sin embargo mi cuerpo resiste
aun cuando insista en golpear
a las puertas de la muerte
en los cotidianos excesos
La muerte se niega
Y me aferro a lo efímero
otros brazos, otras miradas
que van y vienen, sin poder asirlas
del paraíso a los infiernos
en los infiernos las ideas
el paraíso, carne, ojos, presencia
Pero no basta
sólo basta lo eterno
Presencia como certeza
donde las palabras cobren sentido
y en la espera no tiemble
de miedo a no volver a verla
y en el error no tema
en el cotidiano crimen
no tema perderla

¿Cristo resucitado, dónde se encuentra?





Te observo, no me sabes presencia

Te observo, no me sabes presencia
Titilan hojas, mis pupilas
He venido a tu encuentro
He venido por mí

Soy el bosque que danza sus ramas
Eres el silencio del bosque
Palpita silencio cadencia
Soy el silencio que escucha el latido del bosque
Lates el bosque cadencia
Palpito el silencio profundo del bosque
Soy la brisa que mece las ramas, solemne
Eres el bosque
Soy el susurro que entra tus ramas
Eres los árboles solemnes
Escucha el latido profundo
Amanece la noche
Retumba haces el bosque
Palpitas mi cuerpo, palpito el silencio
Soy el alba he venido a tu encuentro
Late uno solo el abrazo
Escucha el latido profundo
Estremecidos danzamos a penas un roce
Titilan las hojas





So l bo q danz s ram
Er l silen del bo
Palpit silen caden
So l silen q escuch l lat del bo
Lat l bo caden tú
Palpit l silen profun del bo
So l bris q mez l ram solemn
Er l bo
So l susur q entr tus ram
Er los ár solemn
Escuch l lat profun amanez l noch
Retumb haz l bo
Palpit l silen palpit mi cuer tú
So l alb he ven a t encuen
Lat un sol l abra escuch l lat profun
Estremez danzam a pen un roz
Titil l hoj del bo mis oj
T mir desd ti
No m sab aden





Soy tú

Te besar l rostr
de la fren sta l barb
te bull l asper caric
bull mis mej
bull mis lab
entr en ti
serás yo

Deja que te bese
lama tu rostro desde las manos
deja que pruebe
el tiempo de guarda

Deja que te guste
sepa mi sabor en ti

Sé mi gus
en l entrañ
del q me llev en anill
el anill q ves
en mi mano izquierda

Hoy me sabo amarga en él
sabo a fierro, demasiada sal
fruto que se rancia

Tom mis lab
bebet desd mi boc
bebem y te beb
desd tu boc
quier embriag de nos
abrir el tiempo que guardamos

Deseo mascarme sublime en ti
arrebatar tu lengua
hasta derramar tinajas
lamer el jugo dulce

Deja rozar tus labios




A través

Un punto herido en la yema
gota minúscula de tinta
ojo azul
lo mismo que una boca
Dice lo que señala
el rostro índice del cuerpo
herido de cinco huecos
y uno y otro a cada lado
Gloria la piedra
Huel escucha ve gus pal
Tiempo necesario
pa brir el polvo endurecido
volver la gratitud al cuerpo
Mira todo lo que sos
a través el camino
las zarzas han crecido en la piel
abre el bosque
eres la cabaña peregrina
Tuvimos miedo nos mascaramos
encapuchados porque temimos
Rostro pétreo cada vez más sima
Vengo desde el Origen
piedras hoyadas
ventanas del cuarto donde
nos encontramos
siempre adelante
La puerta bifurca los brazos
para volver y estrecharte
Un punto de fuga se abre
antes de siempre




Invocación

Blanquinegra una pluma mágica
el deseo se encuentra en silencio
clavado sin herir la raíz del árbol mágico
Bebe en silencio el flujo quieto
de las hojas van a dar al tronco
a la tierra donde la pluma
bebe el cielo en silencio
desde la tierra

Te invoco palabra
desde las hojas del suelo
a través de las hojas cimas
blanden fogatas al viento

Ven vengan las fuerzas del deseo
nombres de tormenta y remanso
todas las horas del día
Invoca los nombres del deseo
sentada bajo el árbol mágico
una pluma mágica
ensartada en la palma
sangrienta crepúsculo
Qué otros nombres tiñe ocaso
Cómo te tengo porque no eres magia

Caracteres rojos surcan la tarde
a destino van a dar a las puertas
tambores de ramas
Espero en el cuarto rodeada
de dinteles árboles




Hojalba

Entro en la marea blanca (voy por ti)
mis pies escriben el deseo
fatalidad al fin abrazo
las plantas arden
abren las olas blancas (quietas)
No sé dónde te encuentro
Espero la luz del alba alba te muestre
cuando tus ojos entren
en la estela azul de mis plantas
alumbre la espuma
que vuela de este baile
Entro las arterias en el agua blanca
No has sentido el vértigo
que dibuja el rojo en la espuma?
Suena como reloj destemplado
gota gota
sonido agónico de una flauta
lápiz pincel lapincel
Tallo un puente pa que vengas vayas
(trozo de madera que me dieron por vara mágica)
Compré una vara mágica
cuando tengo lápices en todas partes

El agua luce huele fría
No preguntes tú
Vendrás alba lívida
porque extrañas (no sabes no quieres)
golpeando la puerta blanca
como nada cualquier cosa
toda escueta
(lugar entre la puerta y el suelo)
Llena de trazos todo el cuerpo
ceñido de palabras



Ora

Todo el silencio
Por sobre el silencio
bullen los párpados
sube baja vientre
bufa hálito tenue
deseo y miedo rechinan
Todo el silencio
Frío recoge el templo
nace
la oración del fuego
agua inmola
Llueve en silencio
sobre el templo









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